Trato de pasar

Trato de pasar inadvertido         xx?   
        a la clandestinidad de mi cerebro,
en la soledad/-independencia de mis silencios...-
pero me conozco de antes, y lo sé.
Es imposible.

La buena sintonía/conjunción es una casualidad.
    Me despierto retorcido
     como los brotes tiernos del naranjo
              acosados por el minador
aplicándome calmantes de todo tipo
por cualquier orificio,
agujero...

¿Cómo recuperar el tono de lo que me toca ser/
sanar/sonar bien... acorde 
con el mundo sensorial/interestelar del que me siento 
no menos que cebo de ratón?
Por lo pronto antes del Apocalipsis/exterminio...
                 para que el gato/
              látigo del creador siga dormitando.

Esa crueldad incierta, lívida, vilipendiada
a la que me voy acercando/sometiendo
como una promesa 
compartiendo/compatible hasta ahora 
    con mi holocausto, contaminando el bosque salvaje
de una escarcha maléfica/maldecida... 
                             -mi melancólica-.

Me siento abatido, alcanzado,
vuelto/disperso/dispuesto "nivel mil"
                             a la contra 
contraria de cualquiera que se me acerque... 
    -como un perro atado al carro de su amo-.

Me voy reduciendo, arrasado/arrastrando
sin sabor a nada/nadie, 
ni oído, casi mudo
con la desesperación y la rabia ahora triunfante
                 copado/campando a sus anchas... 
                            por cualquier camino que vaya.

En la parte trasera del descodificador/desfibrilador
decorado de este teatro ambulante
espero a que pase el resplandor de los flases/
                            -luciérnagas de la noche-
 y vuelva a ver con nitidez a las espaldas del espejo.
-El sol en su bola de cristal anaranjada nos saluda...-

Apostaba contra mi indisciplina y perdí...
todo para desagradar
como un borde.
Se trataba de una pulsión visceral no intelectual...

Ese burbujeo/
pompas de mocos en el pañuelo negro de la rendición/
arriado con la cabeza arrancada al enemigo en ciernes
                               en los puros huesos.
Tibia/fémur y humero
haciendo la señal de la cruz 
en la capilla de los despropósitos... 

Las "granás" de mis entrañas desgajadas
ondeando al viento entre las balas de cañón 
que rompen el casco 
cáscara/cascarón del huevo de los sueños, 
                                y me hundo... 
Como el galeón fantasma de Piratas del Caribe
va mi tropa por el fondo del mar/ 
                  la pila del agua bendita.

En bloque con todo mi ejercito 
doy un paso inorgánico al frente -absorbido en vida- 
                               carne sin sangre 
que alimente ni un minuto más el cuerpo de mi alma
            allí entregada/en ofrenda al redentor...

Blanco y frío 
para la última foto de fin de curso,
          mirando al techo de la capilla
-ante las faldas del altar-/en un carrito bien mono 
del templo que he de pisar conquistado ya 
desde mi nacimiento con un nombre
                        en su capilla de bautismo.

Ufff, todavía respiro...
Absuelto por momentos, 
        -diáfano en lo esencial-
"corre ve y dile" de mis pensamientos
...imaginados ya indisponibles/imposibles/muertos de risa
en los labios que me besan al despedirse 
del cadáver florecido, aún virgen 
en el prado de esta maldita/inhóspita pesadilla
      pues veo que todo no deja de ser un sueño...
-menos mal-/

Se agitan dentro como un cóctel/corazón, 
nervios y mercurio, -fervor distante-
en la indolente hecatombe, 
cascada/ceremonia de liturgias repetidas hasta la saciedad
con el beneplácito de una razón utópica suicidándose/
colgada de un almendro/olivo/
olvidado igual que Judas...

La serpiente del sufrimiento
repta huyendo por las cavernas huecas 
                           del flujo de la vida,
        túneles vaciados de su líquido elemento
       sorbidos por el monstruo del deseo... 
hecho razón/espadachín que me tienta/
tiene de espaldas contra la pared...

Ahora chorros de oro
del manantial de la gloria de tu divinidad futura
                            buscando el cielo...
dan cuerda al reloj/noria del viejo molino
en la vaguada de Dante. 
Talentoso recuerdo 
hecho añicos/convertido en polvo
igual que lo vas a estar tú, en un "pis pas" de tiempo... 

La cristiandad ha encontrado en su Biblia
todos los cuentos (Salmo 23)
que te harán dormir para siempre
           ya tranquilo en su Amén.
-No te despiertes mi niño, el hombre ya te alcanzó.
¡Por Dios...! ¡sigo dentro del sueño...! 

-Cierta clase de frialdad/crueldad... ¡espabila!
Ya lo sé, guapetón... 
por eso te llevo a ti de guardaespaldas.
Anda, cántame esa canción de Whitney Houston.
-¡No, que rompes a llorar...!



Ya he descubierto

Ya he descubierto           x
dónde ponerle límite/linde
a cada motita de reflexión
     cogollos de alumbramiento.

Ese flash que deje medio aturdido
anestesiado, muerto/“matao”
al género y al número.

O que lo atraviese sin romperlo
ni dañarlo, sin hacerle sangre
a destiempo/degüello...
y que nada ni nadie se entere.

Ese límite debe ser el folio,
la cuartilla si lo tengo doblado
o una frase/cualquier verso
si no me sale/vómito
o eructo alguno/algo, nada mejor...

No intentaré alargar, mancillar/amasar
amenazar/amamantar sin descanso la idea, 
pesadilla...
Si el reloj ha sonado
no debo fingir que no estoy despierto.

No es que tenga alguna hora
habitual prevista/ni pronosticada
prostituida o perpetúa...
para que las musa-rañas me reciban.
Es que dudo muy en serio
que de verdad -el producto-
todo esto que lees; exista en algún sitio
más allá de la tuya,
o de mi cabeza.

Y entonces, claro...
¿Para qué tanto rollo, no...?
Me dejo tirar y ya está... o no? tampoco...

Tras de mi muerte

Tras de mi muerte cautivo...         xx                   
                soy preso y carcelero;
              sin ningún interés particular/
ejecutándome de continuo
por mi propio juicio convicto y resuelto.

De modo que, sin hacer lo que debo,
   doy rienda suelta en el cauce de los despropósitos
a esos escritos que me colapsan.../ y contemplan.
Escritos al rojo vivo, 
incendiarios
llenos del hechizo/glamour desde mi interior, 
preferidos o pérfidos... 
ya sereno.

Restriego mi genio/genitales por el lodo
   en señal de la fe que me proceso/
              ...por la necesidad de aliviar el picor   
/dolor que me produce en el culo
la introducción a la filosofía de la vida.

La naturaleza como ente global...
         al que hay que alimentar y darle teta/              
 mantener e incrementar infinidad de necesidades 
                         -como a un crío chico-
sin ningún tipo de obviedad/salvedad/
voluntariedad... 
que desde hace tiempo me rodea y paraliza
incomprensiblemente abyecto chupando de mi sangre...

Amor y odio se dan cruzando sus brazos
la cicuta en brindis. 
El sentido de vivir es su lucha... -Me digo
Si no fuera por el hombre -el yo que los interfiere- 
seguro que serían buenos amigos... 
     como faceta de una vaga posibilidad.

No sé lo que duraré, ni el por qué de todo esto
    ha sido así.../ni me arrepiento
en el caso sublime/
hipotético de que se pudiera remediar...

El rastro/rostro de lo que persigo
                               permanece enmascarado
     y nunca alcanzaré a contemplarlo
tal como debió de ser en su nacimiento
desnudo, puro...
sin ninguna sustancia contaminante/alucinógena/
Musgos y salitre
del envejecimiento del cosmos de la humanidad
                   se aparean mientras duermo...
por lo que me siento completa-mente confundido.

Pero en su búsqueda
las cargas de profundidad/presión...
       las cagadas de cabrón, -que lo soy-
se van a quedar secas pasados los días/
como la flor aplastada del azafrán
          de las hojas del libro/
y del espíritu.           

Las matas silvestres como los animales salvajes/
-otras personas las van a deshacer...- 
igual que la lluvia o el frío,
          incluso las pisadas de algún senderista
sin vocación ni ganas de hacer daño.

Toda esta palabrería va a quedar en nada...
excepto de refugio en mi cabaña/-su progenitor-
       junto al río, junto a mi cueva en la arena
y la cuerda colgando en los sauces llorones/chopos
blancos de los primeros años/baño
   antes de que bajara el caudal de las fuerzas 
con la creciente corriente
-inconveniencia de la edad...-

Los miraré/leeré bien atento
  una noche de tantas, de esas que me gustan;
          y sabré que no lo he conseguido...
el reconstruir/recomponer ese puzle
que andaba por ahí suelto...
 -Mi vida-.

Pero entonces ya me va a dar igual/exactamente lo mismo
todo lo que les pase después...
Es mi batalla/mis soldaditos 
y lo dispongo así...
como el azar/suerte me han enseñado
      en este maldito tablero/baile de máscaras/
                  -divino mundo del diablo-.

Y de esta manera/hasta que me canse... -pienso perecer-.
¡Chao!
Hasta siempre.
Mi amor/odio los hago tuyos también
y para variar... 
envueltos en una persiana de varetas mágicas de papel/
                         pergamino/pantalla del Internet. 
                                               Lo siento.

¡Si tú supieras, amigo...!
Todo lo que me cabe/llevo dentro y no atino a largar...
te olvidarías de mí, te lo juro,
    -te puedo resultar tóxico/pernicioso-/ huye de mí!.

El que advierte es un cobarde, -como siempre lo hago-
...que también.
Pero bueno, que me largo...  
¡Es lo que hay/
Bye.




Por el huerto…

Por el huerto...          x           
mis cadáveres de futuro andan sueltos
comiendo de cualquier hierba.
Hortalizas de labranza
abandonadas por el terco recolector
ahora metido a fariseo...

Con la tierra recién regada
-de la sabiduría propia del homo sapiens-
van dejando huellas 
losas/zuecos de tarquín 
donde te sumerges y no te sueltan...

Hundido más allá de los tobillos
casi hasta las rodillas/
filo de las botas/katiuskas
ya no me puedo mover. 

Malabarista, mestizo de hambres... 
me estiro/comprimo y descalzo
como una lombriz para despegarme. 

Y es justo en ese punto 
cuando me vuelvo hasta más natural/
sencillo, simpático, cordial y amable
paranoico/para nada y 
para todo... 

Es cuando me parezco a mí
que me convierto en otro cadáver, preso
pero algo más real y funcional...
Pues me veo como a un esqueleto en su jaula/
con persona incluida
etiquetado,
listo para el trasbordo/abordaje
traslado al mundo de los espíritus
de la mano/hasta el ojo 
del triangulo del Señor...

Es cuando empiezo a gustarme a tope/
a salivar/destilar veneno 
por los cuatro puntos cardinales
poros de la piel...
Y desde mi aliento fétido, como el de un dragón 
que se hubiera comido un cerdo podrido;
despega mi alma hacia el cielo/
ciclo de la reprodución asistida/
reencarnación necesaria
programada 
-junto a mis otros numerosos "yo"-
en busca de la perfección. 

Mientras observo -como buen samaritano
navegante- 
el cuerpo de la naturaleza 
desde la misma altura/
gestación que yo me voy imponiendo
en la posición de siempre -en automático- 
ante esa foto fija seductora, 
que no cesa/
             -la muerte-
abierta de piernas 
ante mí.

Porque yo soy un poco raro
al interpretar el día a día...
-¡Sí... y un poco lila también!




Desde el púlpito

Desde el púlpito de oro de lo oscuro         xx
hasta lo que te estás convirtiendo...
            te llevas y estás haciendo mucho daño
con su lenta agonía/descomposición del molde,
-viejo modelo 
que no te reconoce como suyo-.

Antes de que me fueras necesario
ya te echaba en falta/de menos,      -suplicio mío-
Y sin ayuda de la partera que calla...
    culebrean las horas que nacen al segundo
    sin ninguna autodefensa.

En las medias/-lisura de sus muslos- 
    he visto que no hay excusa.../exclusas
    por las que salir ni escapar, 
más que dirigirnos otra vez al reino del sexo...

¿Qué somos.../
sino el dedo en el gatillo del revolver de la vida
disparando al aire 
como si de una fiesta se tratara...?

-¿Y eso no es mejor 
que la callada espera por respuesta 
en la esfera/bala
         bola del azul...
         atiborrando de hijos a la impúdica muerte?

Así pasan los días.../    así de lento voy yo
-canalla sin nombre-.
Apretándose/exprimido para encajar... y eso no es.
¡Ni sé/ni pienso lo que me digo! ¡Por Dios! 
¡Qué angustia de tío este...!

-Anda, toma un poco de aire/respira "pa" dentro 
coge fuerzas
      y expulsa al demonio.
¡Venga, otra vez...
-pero deja de bailar en la cama-!

P.D.
Nacemos 
y siempre queremos volver al vientre de la calma.
Abiertos los ojos ante la gran noche/ 
          la noche más larga y oscura
buscamos siempre otra vez la salida... -por la que escapar-
-pero no hay salida-
ya estamos olvidados/convidados/viciados/vaciados/
echados como desperdicio/basura 
del que se durmió 
en la cuna de la carne y del fuego del pensamiento
               pisoteado/aplastado por la máquina.

Somos la marioneta/hilo del tejido/pellejo cósmico
que forra el infinito en expansión del universo... 
-solos- por decir algo/
El suspiro/vaho de la fiera salivando
saliendo por el hocico
al morderle los genitales al demonio que nos acecha
empalmado de ganas que nos tiene...

En el ocaso del mundo 
el cristo resucitado de nuestra memoria
late en el pecho como un martillo su corazón
que clavara con la punta de hierro el ojo del sueño
                                          y del deseo.
Con los sesos atravesados también/
empalado al madero
el cráneo seco/expuesto al sol y al pico de los cuervos
sigue con su sonrisa fija en el horizonte...
y la mandíbula apretada por la rabia 
-contenida aún-.

Por más atmósferas que navegaras/metáforas que escribieras
                        todo se resume en dos mandamientos:
amarás a tu culo como a ti mismo.
-¿Y el segundo...?
El segundo no existe, el tiempo eres tú.
Sin ti nada existiría. 
Todo está en tu cabeza/ maldita/modelada/podrida cabeza.
Tus sesos tan sólo son el chicle masticado-guardado 
por Dios
-en su estuche/proyecto/calavera de hombre-
para que no se le pegue en los dedos/culo 
ni de los angelitos...

-Ya no me acuerdo ni de qué iba el poema... 
Uffffff, cuanto rollo "pa" na!!!
No fuerces.../ 
que si aprietas lo rompes.



Escamas de vidrio

Escamas de vidrio            x
con bisagras de hierro.
Aletas de plástico
con branquias de goma.
Espina dorsal de cemento.
Cabeza de plomo con el piercing/
anzuelo en el labio colgando del tenso sedal
que tira de ti hacia abajo...

Ni una brazada, ni un movimiento/paralizado
hasta que hundido/desesperado te vas al fondo...
Y te ves, te notas peso/posada de un pesar
el que te arrastra, y sigues 
sigues cayendo...

Repósate en su lecho marino
sin asustarte, en la descompresión
de la respiración aguantada hasta el límite.
Haz tú cama/coma inducido sin un despertar...
Construye allí tu madriguera/morada
hasta convertirte en arrecife.

Donde se cobijen los que huyen de ti
que se sientan seguros/
junto a los que ya ni tienen sitio...
De esos pensamientos tuyos
que no saben nadar.



La tibieza del blanco/

La tibieza del blanco/      xx   
y la promesa en la penumbra de sus contornos...
         Sin ninguna obligación/necesidad
         necesaria...          -salvo lo que no hay-.

Como/cuando si de una vez se tratara -el escapado-
   expandiéndose y huido de su futuro en usufructo
               al amparo de lo que no ha de suceder...
               va y se pega un tiro en la cabeza.
Y regresado tras esa frontera -entre la vida y la muerte-
de vuelta a casa/ y de su cerebro conquistado, solo... 
ya en mi cuarto
-abatido-
sin ser presa del pánico 
porque no puede ser de otra manera... 
Pedirle a todo esto que pase -lo antes posible-
                                      a otro estadio/

Algún nadie/ o algo así parecido a mi lado 
cogidos de la mano en este sueño 
y el sutil sin embargo... que se perdió en el trayecto
o la tentación a no ser visto/percibido
ni siquiera fugaz
de ningún deseo cautivo... 
         ni obra acometida engatusado.
-Porque no esperando nada de la vida vivo menos amargado-.

Somos la limpieza del molde/su cáscara de transparencias
-cristal de un retablo/hollín de lápiz sobre papel-/
máscara inmaculada de la criatura desdibujada/
                 caricatura de lo que desconocemos
                 hasta que se realiza 
al quitársela y quedarse un instante en el mismo sitio
-cara a cara-.
Y ser eso...
Otra vez nada... -a la espera-
para poder ser lo que no hemos sido todavía.
Un deambular perenne por los confines del multiverso
y del mini yo así sacrificado
converso/ 
convergiendo en el aliento/-fugaz susurro de la oscuridad- 
sombra del que nunca ha de nacer...
y de su cuerpo marchito
fantasma.

-Me dejas anonadado/enojado...

Nunca sabremos de lo que somos capaz, -ni haciéndolo-.
Hay un dicho/nicho de misterio/criterio/griterío
en la ejecución/
una parábola/paradoja de onda maquiavélica
oculta tras una rendija del espejo  
que nos observa cuando nos miramos
pasando la información a la máquina/Matrix 
       que nos devora absorbidos/abducidos...
       el corazón 
      -hasta la totalidad de las entrañas-
       difuminando nuestra imagen 
a la luz
en el agua de la mente global ahora removida.

Sólo somos la reencarnación de una ilusión/     
                                   -un sueño que huye-
por un camino de cables en las tripas del monstruo
que no se detiene/deben     ni se puede pisar/transitar 
por los que nos interferimos...
magnetizados/-presa del Omnipotente-
encadenados del cuello colgando en el vacío
de este patíbulo/cadalso/
suplicio de vida.

Porque ya estábamos muertos antes de volver del éxtasis/
al existir de la materia.
Somos entes reanimados...
en el eco de una agónica agonía expandiéndose 
por el espacio sideral 
                        del caos, 
       hacia su aniquilación total permanente
                   que le atrae sin remisión.
Somos el flujo/fluido del espíritu cósmico
atravesando el embudo/-constelación de almas
                                  en contracción- 
entrando por el ojete/agujero negro/
del culo de Dios.

-Pues me lo pones aún peor... te complicas.
¡Es broma, pavo... /que eres un pavo...!
Anda, descansa y tómate algo/lo que quieras.
¿Es que no ves la tele, 
cine.../
-es que no te gusta la ciencia ficción-?




Las manchas

Las manchas del alma
como la espuma del mar          x
son mierdas, babas de caracol
restregadas una y otra vez 
en el agua sal de la conciencia.

Si supieran el porqué
de esa continua fricción/atropello;
contra las rocas, manos, paredes de la pila/
cubo/barreño, mollera...
no les escocería ni sufrirían tanto.
Seguro que no,
y se harían cargo de su castigo
con la penitencia adecuada-mente 
ajustada al delito...

¿A caso te comerías un arroz con caracoles
en la terraza de un restaurante en el desierto;
ubicado a las afueras de un pueblo fantasma
sobre las ruinas de un cementerio indio 
a quinientos metros de la central nuclear del cielo
... y sin ninguna obligación ni miramientos?

-Pues no sé yo...
Pero confío que esto cambie,
debe cambiar de rumbo, el patrón
el peón de zape... de proa a popa.

¡Ya, pero mueve el arroz que se pega!


¡Le falto yo!

-¡Le falto yo! 
Al menos eso me ha dicho...         xx+

¡Ya...
Encuentra una cita pronto, en ese mar que nos aflige/
-interfiere-.
A veces el cristal y sus transparencias
            nos recuerda lo frágil que somos
y lo duro que resulta todo...

-Pero un muerto ya está muerto, 
¿Habíamos quedado en eso...? Sin esperanzas;
ni gime, ni se preocupa, ni espera nada de nadie
                                       por nada/

¿Así que todavía vives...? ¡Entonces alégrate 
                        por el hoy del mañana, 
del que te alejas entre tanta culpa/
-a pasos agigantados de siete leguas-
detrás de tanto lamento!

-Sólo quería una excusa 
                para estar un poco más a su lado,
         parecía que su dolor buscaba mis caricias...
¡Nada es para siempre, chaval!, salvo el orgullo 
             de la memoria y el de las mentiras.

El saber engañarnos también es un arte, 
-y del bueno...-
Cabalgamos colgados de un hilo/soga que se balancea 
al son del viento y de la fuerza del animal.
Todo depende de la medida y del cálculo 
de tus necesidades.
Con un soplo suyo -el de la riqueza/suerte- 
                      bastará para sanarte/ o ahorcarte...
Somos una débil deficiencia por corregir en su parca deriva.
-Cloto, Láquesis y Átropos-
¡Ya ves, poca cosa...! 

-Siempre estás igual.
¿Cuándo acabará todo este martilleo/galimatías
     martirio que te infringes tan vana-mente?
En cuanto te mueras, ¡tesoro!
-y piensa que cada vez te queda menos...- 

-Alégrate entonces corazón mío, -y sin piedad-
cuyos pasos sigo sonámbulo/borracho/embrutecido 
por un amor caprichoso/incomprendido 
desde mi nacimiento prisionero 
en su celda de castigo
...porque te quiero a morir
y no vivo sin ninguno dentro/

Tampoco parezcas/resultes un idiota cursi, 
-aunque lo seas...-
-¡Jo! Me das por todos lados.
Eres blando... mi niño, muy blandito/
y te dejas.