Creo que estoy muerto

Creo que estoy muerto,           xx?        
desfallecido en la tela de araña.
     Cascara hueca de seso, la nuez, la calavera y yo.

Noto como si algo se hubiera adueñado de mí.
¿Serán los gusanos que me devoran por dentro...?

¡Oh Dios/Jesús de Nazaret!, 
          ¿por qué me has abandonado? 
¡Ten misericordia de este pobre pecador/
                        pescador del mal... como Tú!

Inciso: hablo pero no soy yo.
Cabalgamos en el racimo de la explosión/lomos del Universo,
                    palma y envés de la mano
                                            del tiempo.
Y en nuestra mente, la oscuridad más absoluta del cosmos
tras los párpados llenos de estrellas/
fuegos artificiales nada más cerrarlos...
  Sin ninguna posibilidad de que encuentren la luz/salida, 
    como un rey Minos torpe y tramposo.

En este coleccionable de caricaturas, 
-aptitud de hombre mediano- hay un montón de cromos/
                               "estampitas repes" 
que nadie nos va/ni puede cambiar hasta completar el álbum
                  aunque sigas comprando, 
                               que tampoco...

Ahora Señor, tus lágrimas se hacen eco en el polvo 
                                       del camino. 
Siempre serán un peto/
feto envainado en el barro original 
con el que jugaste para hacer muñequitos...
Hijos del fruto de una piedra mayor en su desprendimiento 
            otra vez llorando/cargado por nuestra culpa 
con el árbol de la angustia de todo el sufrimiento del mundo
                                   tallado en forma de cruz.
                      -Gran parte de lo que hacemos 
                      al final se torna en nuestra contra...-

He vuelto.
-Toma un trago, ven y relájate. ¿Necesitas ayuda?
Cuéntame, ¿cómo te fue la vida al otro...?
¿Viste al menos la luz?

Si te digo...
   que no pude abrir los ojos de fuerte que era.
   Mi Padre ha puesto focos/alambradas de concertina
y cámaras de seguridad 
por todo el perímetro de cielo.

-Yo diría, -más bien- que estabas tirado, borracho 
        delante del camión de la basura del mundo 
                 después de la Última Cena. 

Y tú, veo que sigues igual, tan necio, vacío,
lavado de cabeza como al principio del poema...
-Soy lo que me digas que sea
y tú lo sabes...

No, no... no te confundas chaval. No te refugies en eso
para sentarte cómoda-mente a esperar el Juicio
-igual se suspende...- 
por falta de prueba o malversación de caudales públicos.
Recuerda... 
que cada uno debe elegir su ración/cuota de vida
y la porción equivalente de su muerte.
                         Aunque yo sólo fuera un "mandao", 
               todos somos responsable de nuestro destino.

-Ya, siempre y cuando se pueda elegir... no?



Qué se puede escribir de interesante…

Qué se puede escribir de interesante...   xx+  
si abres la ventana 
           y ves tantas otras ventanas/desventajas iguales.
Con patios, tendederos/caras y plantas secuestradas
nichos de gusanos... 
todos a la vez obedeciendo/adorando  
                  a su reina madre... el dinero.
-Alguno tuvo que ser el primero/ 
    el que puso el anzuelo... ¿Cierto? 
  
Yo estaba al corriente/acostumbrado, casi indolente de pasada
al no conseguirlo... 
-a la pobreza por rutina-. 
Pero gracias a Santo Tomás/y unas pruebas de comunicación 
            del ejército de los EEUU he cambiado de amo...
Hay algo en mi vida diferente
                         Internet/el vacío más hueco 
                          lleno hasta los topes.
Puede parecer algo ridículo/incongruente
                pero me siento a gusto/
                        casi rico de otra manera...
-Ya, por lo de
“yo una inspiración en toda regla y colgarla/cagarla...”

Estar aquí es la razón última hacia lo inmediato. 
Obligación y oblación 
               se besan en los labios de sus vaginas
              con el equipaje/lenguaje de señas del teclado...
    como buitres de circo haciéndose un sesenta y nueve
cunnilingus sobre el puto ordeñador/computadora.
                Combinando/cambiado el tarro de las esencias
                tinta en el pupitre, por la luz fría/semen
                                   dormido, levitando...
sedienta la libreta de mis auroras/notas sobre el papel
                                 en su escarcha/honra perdida 
en el hondo del no después germinado,
deambulando/sonámbulo por el desierto de la red
de la desinformación pactada/globalización amorfa, estéril
                                               Big Data...
Así poseído.
Otra vez y mil, aunque a veces sí/se me pasa... y recapitulo 
sobre mi capacidad creativa...y me someto sólo 
al ímpetu de la necesidad del instinto/      de lo distinto...
Y me siento en el sillón del director como si fuera Él.
-Es obvio y muy común.../nada personal ni complicado, 
   la gente se ve superada, sobrevivirás. 

Es que he tenido un mal día, -ya no sé ni lo que me digo...-
estoy en “coma sorpresa”/profuso, suspendido.
Entregado en mi derrota, 
ese aire helado de la imagen de hombre Yeti de la modernidad
que me voy creyendo/creando 
entre los carámbanos de mi ignorancia/
como un puerco espín de las nieves
  goteando las espadas/espaldas de su ser crispado/engrifado
                            susto de la sangre transferida 
                                por los cables de la vista 
                                           a la máquina...
-esa amenaza de empalarte en vida- ya es una realidad.
El Drácula de Bram Stoker ha vuelto.

-¡Eh Bambi despierta, tienes que recuperarte!
Estoy bien, en serio... se ha caído la línea/estoy sin WiFi 
voy a ponerme alguna serie de Netflix.
  
-¿Si te caes te matas... ahora que estás sin red?
Nunca lo vas a entender/ 
el por qué de este mundo tan absurdo y de entreteni-miento
a la vez...
                                      ¡pobrecito tú!
-¡Pero al final, en qué quedamos...
             ¿has escrito algo de provecho, o no?





Tu cara/

Tu cara/                xx
      máscara de hierro/infierno al rojo vivo, 
se tizna de lepra 
que ha de saltar con el golpeo de la maza... 
                                                 
¿Te rehogarán acaso en su miseria invicta
      sumergido en aguas pestilentes/ponzoñosa pesadilla
de tu entuerto galimatías...
Y toda alegría te será dicha/dada/
                        tirada al pozo del olvido...?

Cierto que sí/No...?
Nadie se peleará jamás por tus logros ya muerto.
Ni en ti, sumido en la descomposición/descompensación de gracias...
Ni por los descendientes de tu indigencia obtusa absoluta
ya cadáver congénito 
en papel de impresora tu inteligencia aborrecida/
                            acaso pasiva refleja de algún escrito...  

-He dicho bueno... quería decir ¡fantástico!
Después de todo, ¿qué somos...?
Fumus et umbra sumus  (“Somos humo y sombras.”)

¡Yo quería una película...!

Mi linde,

Mi linde,              xx
       límites de mis demonios son mis dominios.
    Soy frontera, distorsión de utopías...
             Combustión de megapisels. 

¡Ay, qué cosas me salen, se me ocurren/
                                   escurren...! 
¡Jo!, si no fuera.../llega a ser por ti, mi yo! 
¿Cómo habría podido perderme todo esto...? 
            ¡Jesús, qué suerte he tenido contigo!

Ahora no pareces tan peligroso, ¿te acuerdas?
Como el del otro día
     haciendo malabarismos por el filo de la cuerda
                                               navaja...
Retando a todo el mundo, escribas y fariseos.
Contra corriente, buscándote la perdición tú solito.
-Al final creo que te clavaron, ¿no? 
Ni tu padre vino en tu ayuda...

Y a todo esto... 
¿Qué piensas del follón 
       en el que andamos/estamos metidos?
¿Tú crees en la resurrección de la carne y la vida eterna?
¿O eres más de reencarnación... 
                             y crees que el alma humana, 
después de la muerte emigra a otro cuerpo, repetidas veces 
-si hace falta-, hasta quedar definitivamente purificada?
-Eso último me suena más a cuento chino... Pero bueno...
También hay quien dice que somos un experimento
alienígena abandonado a su suerte...

Escucha...
¿Crees que algún día nuestros cuerpos mortales 
volverán a tener vida, tal y como los conocemos hoy?
¿Que al final de los tiempos habrá un Juicio Final
y una retribución para el alma 
en función de su compromiso terrenal?

Y por último... 
¿que la naturaleza del cosmos albergará
perfecta-mente a este ser renovado, 
en la conjunción cuerpo y alma 
                 para todos los siempres jamás?
-¡Hasta otra colega, te has confundido de persona!

Uffff, es que con tanta información de lo que debo 
o no creer... -esta cabeza no da para más-.
La tengo hecha un lío... 
son tantos ya 
que nos la quieren meter/vender la moto...

-¿Y las máquinas... -que se me olvidaba- 
                 que va a pasar con ellas 
cuando lleguen a ser o se crean como nosotros...?
¿Nos seguirán donde les hemos dicho que vamos?  
¿Y quién nos estará esperando allí...?
-Te recuerdo que los médicos de la cabeza son caros...
como los del corazón.

Ya... 
por eso los del espíritu sólo aceptan donativos,
-nunca van a salir de pobres-.
-¿Y el cielo, se te olvida el cielo?
El cielo puede esperar...

La mano pensativa en la sien

La mano pensativa en la sien    xx  
                       acariciando la idea...
   Suave, fina, delgada, ligera como una pluma.
Arrancada/arrastrada por el viento, sin escape
                              hacia un callejón sin salida.

-¿De qué te quejas puercoespín? ¡Tú, el cínico! 
¿De qué me quejo, pellejo?
-Me digo...

-¿Has visto a ese apagado apego/reflejo tuyo en el espejo
podrido y decapado  por detrás en plata...? 
       Si te sobra armadura ensancha el corazón... 
       Si te falta seso encoje tus cuernos
como el caracol. 

Y yo te miro, mido y calculo.../  sonriente en la probeta
     ante ese hondo pesar/andares tuyos.
     Sin que pueda hacer nada para que levantes 
                                        el pie del pedal...
                                          
-La muestra se había contaminado.
¡Qué pasada!

Lo que existe puesto en entre dicho/

Lo que existe puesto en entredicho/        xx
                           algodones.      
         Las cosas no son como lo que son...
               y tampoco yo lo hago cierto.
Ni a mí ni a todo lo demás.

¿Dónde empezó a fraguarse el lío? 
       ¿A dónde me tengo/puedo dirigir para pedir explicaciones? 
Mostremos el trofeo en la pizarra negra/emborronada
con la tiza del entendí-miento 
           evacuados los despojos del estómago del león. 

¡No pudo ser!
Tu capacidad de adaptación no da para más...
-¡Ay de ti, mi yo... que vergüenza tengo/me das!

¡Esas turbulencias, esas piernas tan enclenques,
esa mente tan ruin...! 
Ahora entre paños/alfileres 
              y esfínteres medio flojos...

Nunca volveremos a la raíz/al mapa mudo de los deberes
                 de nuestro continente conquistado...
     país/paisajes de nuestra naturaleza
                                       y darle color.

-¡Blanco fácil Señor, ya puede disparar...!