Amamanta

Amamanta la negra esperanza su sed         x?
navegando sobre cuadrigas de entierro,
tintinea como brasa sin prender
buscando su nuevo crédito...

Ya te quedas solo. 
Esculpido entre añoranzas,
esos dedos invisibles que atizan tus entrañas.
Se evapora la ilusión al ritmo que te estremeces,
...hueles a frenada lenta en el asfalto de tu mente.

Tu vientre empalado por los nervios
se cuelga de los hombros asustado y hambriento.
En esta noche la muerte está preñada...
-mientras tú, en azogues-
aliñas como siempre
con llantos
la almohada.


Dragado

Dragado en un origen de mil preguntas/      1ºr   x?
irritado con cinco días de más...
espero sentado en el sillón,
carcomido por la fría realidad.

Quisiera morder la estela de la noche
y abrasarme junto a mis sueños
por las extensas llanuras del horizonte.

Así, tal vez florezca un poco de cordura
en el paraíso de la fe sombría
...ésa que perdí aquellos días.

Y si no lo consigo...
quisiera forjar un final tan eterno
que no diera lugar
a un nuevo comienzo.

En un Cadillac de seda negro

En un Cadillac de seda negro          x+
viajaba el pálido recuerdo
y, echado sobre el cuero del asiento,
veía desfilar errantes
sus locuras/sus tormentos...

Primero, un encaje de ganas ausentes
le siegan el juicio por el pescuezo.
Después ve pelechar estrellas de sal
que hacen infértil la cantera del tiempo.

Luego, encorsetado de costillas
y de músculo rojo
no puede explorar/explotar ni reventar
el corazón ni sus huesos molidos/
mordiéndole...

Más tarde, ve sobrevolar
hieráticas musas
por los campos de sus sesos en barbecho
arrojando las semillas del ángel exterminador/
diablo traidor
que Dios echó del Paraíso jodiendo...

Y así, galopando sobre los 4 jinetes 
del Apocalípsis de la carne...
-las huestes de tales entuertos-,
escuchan en el silencio atronador 
del interior de su coche/cerebro
el olor fresco a ciprés
que le lleva de nuevo al cementerio.


Cábalas de vigilia augusta

Cábalas de vigilia augusta       x?
riñen sentadas en su atrio
y, rodeadas de cristal opaco,
frenan la energía que se escapa
contra el rebufo de su arco.

Imán disimulado
esquivando el vado...
Prorrateo terco
de ilustre mamarracho.

Así, la carne emperatriz asidua
enjuga el sortilegio en desgarro
desenfreno cenizo,
despojo amargo,
de querer pasar del umbral
y de veras hacer algo...


P.D.
La paciencia 
se puede convertir en una lacra.
Nunca vemos claro lo que hacer...
y eso le da potencia
la engorda
hasta dificultar 
nuestros sus movimientos.

Pero el instinto es más fuerte
tira del cuerpo
-lo pienses o no-
el ya ha movido ficha.

Tenemos un sistema en automático
alejado del razonamiento
que nos empuja...
y la timidez 
al poco
se convierte en aventura.

Lo que dejamos pasar, 
hay veces que vuelve 
y nos adelanta...


Aunque seas de efecto retardado
la energía acumulada/su inercía
continúa empujándote hasta el final.
Somos las ovejas 
en el almuerzo y siesta del pastor.




Un exabrupto enloquecedor

Un exabrupto enloquecedor       x+
engalana el parque desierto...
centenares de aves eclipsan al sol
en su peregrinar revuelo;
hasta se despierta tu voz
navegando en las horas de silencio.

Tus manos acarician el mar/
el sueño se hace concreto.

Este jardín tiene alas
de embriagado resuello...
ese de recogerte el alma
enhebrando raticos de asueto,
ese de morir despacio
hundido en pantanos inciertos,
ese de resbalar en el musgo
que, de peñasco en peñasco,
teje tu precipitado deseo.





No todos los caminos

No todos los caminos llevan a Roma...        x?
ni el mejor de tus refugios al infierno,
ni el más alto sótano/rincón 
al techo de tu cielo.

Lo único que pasa,
es que siempre quieres retenerlo todo.
Trazas y forjas un límite...
buscas un significado;
y a la postre... dirimes según tú,
el paso de las cosas.

-Cuando es mucho más sencillo
de lo que parece...-
Pues sólo
con un poco de capacidad,
para ver las naturalezas acechantes
en la trompa del devenir,
sería suficiente para poder entender algo...

Pero eso no quiere decir
que lo tuyo sea lo que ves/
ni lo que ves, sea todo lo que está.
Tan sólo es un estímulo hacia él
y de él hacia ti... -nada más-.

¡Por favor! No pretendas trazar
más líneas de las que hay ya...

Cuando siembres

Cuando siembres       x?
perdidos en tus cabellos
los haces de luz
del acogedor sueño...
sentirás la angustia de mil soplos
con uno solo de sus meneos.

Y cuando vuelva
ese duendecillo encantado
removiendo charcas
de poses sin reflejo...
enturbiará tu imagen
de casto travieso.

Para entonces...
perderán su dinero
los bellos instantes
con ese endiablado coqueteo
...y no podrás comprar
un nuevo te quiero.


P.D.
Muchas veces confundidos,
nos conformamos engañados
-tomando como cierto- 
cualquiera de nuestras creaciones 
o ensueños...

Dejamos de ser objetivos con lo real
-con las gafas del deseo puestas-.
Así es difícil/nos cuesta
encontrar la verdad que buscamos...
vagando
como cabras perdidas por el desierto.