¿¡Pepe, qué pena…!

¿¡Pepe, qué pena...!         xx
¡Cómo se estropean los cuerpos!
-Sí Gregorio... ¡Qué pena!

¡Ay de mí!
Sé en lo que me voy/estoy convirtiendo
-no sólo por los espejos- sino así.../en general...
por la gente que conozco de toda la vida
...y eso.

Soy un taller mecánico/ animal de cuadra 
en un hospital de campaña-ambulante donde me “tuneo”.
Me gustaría tener una cita, hacer un pacto con el diablo
con la foto/retrato de mi primer carnet de conducir/
                           o de la primera comunión
para utilizarlo de lanzadera hacia el lado oscuro
como ya hicieron otros –Dorian Gray/Fusto-.

Tengo mis sueños de juventud como una perrita en celo
encaramada con sus patitas/nerviosa, deshaciéndome
el bajo de los pantalones de verano, 
                arañándome los muslos/
pantorrillas/pantomimas/payasadas del corazón.

De cuantos agujeros tengo en el cuerpo... sólo veo/
hay uno por el que me podría escapar.
A veces como higos podridos/leo historietas 
de cómo alcanzar la felicidad/perfección, a sabiendas...
[Bona fide (“De buena fe”)]
para que se indisponga/descomponga mi estómago
                                   y así obtener 
        una soberana diarrea de cuerpo/  o mental.

La vejez me corroe/mina/avanza tan lentamente...
sitiando/apostada como una estatua impasible/imposible
incansable/de solemnidad...
                      presidiendo el foro de mi atrio.
Entonces te das cuenta de lo que se ha dejado/
alejado/quedado atrás.

Vas abriendo y/o cerrando puertas conforme puedes/te deja 
ese vacío en el que vas cayendo/flotando en el aire...
-y no sabes dónde agarrarte-.
Te quedas a conveniencia/voluntad del enemigo, 
hasta que llegas a la nueva sala de estar, 
donde sólo te fijas/tienes ojos
para el mejor de los sillones/reclinable –a ser posible-,
donde te sientas con las patas por alto
como un truhán...
Cansancio nivel-igual al infinito.../ a todas horas.

Y ese abrazo “chillao” de lo mucho que te quieres/gustas
entre las sábanas.../
del frio que tienes en el invierno
estirando poco a poco los pies/los brazos -tanteando el lugar-
como si fuera la primera vez.
Notas el dolor de las articulaciones 
-a juego con los demás -otros-/ con los que tampoco duermes...
como un menopáusico a cada momento sin saber qué hacer
con la ventana/el aire acondicionado o el botón de la estufa.
Apretando/aporreándolos a todos sin parar y a la vez
sin atinar.
Para climatizar el habitáculo/tu cajón de feria/
féretro ambulante en lo que se ha convertido 
todo cuanto te rodea...

Ahora con la edad 
nos tendemos en el lecho de muerte/catre...
como si estuviéramos vivos,
como el que se rinde al matarife/sin rechistar/resistir.
Porque ya sabemos lo que hay/la soledad/el silencio 
de la noche más oscura/
el dolor/su cúmulo de recuerdos hecho pesadillas/
papilla en tu boca mutilada que traga por obligación/
para sobreponerte...
Sobrevives al día así, sin pasar por él/ 
...pero sí por ti.

La cama con los años se va convirtiendo en esa tienda
de campaña de la excursión de cuando éramos críos...
de cuando nos dolían las muelas o el oído
y empinabas las sábanas camuflado/escondido del mundo
con tu aciago dolor...
Ahora la dejamos sin recoger/hecha un lío,
con nuestros azogues y pestes.
Hasta la contagiamos/le grabamos nuestras arrugas/venganza
en su llanura...
y ella nos suma las suyas en el rostro/
pellejos de cualquier lado,
desfigurándolo aún más de lo que está.

El hacerte mayor conlleva el aguante/la reflexión 
-...rendición incondicional-
Esa moderación que nos atrofia 
bajo la batuta del padecimiento controlado
en toda su dimensión/de todas tus limitaciones. 
Acaso sospechando de que eso/esto o aquello 
no puede terminar así...
Agonía/ pura agonía. ¿Para qué engañarnos...?
[Sic vita (“Así es la vida”)]

Somos carne en putrefacción desde el mismísimo momento
en el que vemos la luz,
-como los vampiros/  pero sin aniquilamiento ipso facto-
                   ...y así hasta que se dignen a enterrarnos/
ocultar nuestras vergüenzas... donde ya han empezado su tarea
a trabajar los gusanos.

Lo que se queda/hemos dejado atrás 
ahora está haciendo nuestro capullo/teje nuestra nave espacial...
para cuando volvamos de tomarnos unas copas con el demonio
y/o los angelitos... 
¡Espero que nos lleven bien lejos con la borrachera/mona!
-muy lejos-
como si nada de todo esto estuviera/ hubiera ocurrido. 
 
P.D.
Ser mayor es el cúmulo/colmo de la suma
de cuantas cosas empiezan a no tener cabida ya...
Hay dos maneras de desalojarlas/despejarte
despegar... como anticipo del préstamo
                     al más allá:
...de tu mente/ -volviéndote loco-
con la muerte devolviendo tu cuerpo a la tierra.

Al final... ser mayor es el principio del fin
al que se llega sin remedio/ 
en continua progresión irreversible 
y cada vez peor.../ 
Morir así, más que un castigo es la salvación
del cuerpo y del alma prisioneros en un desperdicio
de lo que alguna vez triunfó como vida.

Vivir, morir... todo es empezar a entenderlo/
y después, nada que objetar... -ha sido un regalo-
un recado para alguien que quizás 
no lo interpretó bien y quiere/cree que todavía
aquí o allí debe seguir el ensayo...

La perfección/purificación del alma/espíritu 
es una trampa, un sueño más que nos ha conquistado
-premio para darle sentido a nuestras desgracias
atrapados con la esperanza/esperma de la resurrección-
Y no somos nada/ salvo una prueba del ser...
alguien/uno -algo que ha existido-.
¡Sólo eso!

Pero eso no es suficiente... dicen algunos; 
eso lo puede hacer cualquiera/
-lo nuestro es más trascendental, afirman-
razonando/rozando la idiotez supina.
Al final... todos vamos a terminar 
como el rosario de la aurora.
Y lo saben...!?








































No dura mucho

No dura mucho lo que tengo...       xx?
de un día para otro ya es pasado.
Me arrastro/
funciono como un muñeco-pelele
en las manos de un niño cabreado/con enfados.

La noche nunca llega tarde... -a su hora-
Detrás de mí me convierto en otro... 
que sale y actúa.
Se me encoge el espíritu entre las cosas que quiero 
                                      y no puedo... 
Y a su vez... ¡no sé qué coño es!

Estoy real/francamente destrozado cuando me pongo
delante del espejo...  -¡eso es otra!-.
Envidio/enviudo de la imponente simplicidad de llorar 
amargamente por nada,
...por la noche sobre todo.
Mientras me puede o venzo al dolor
ante la muerte en su expositor/vitrinas de adopción
incapaz de hacer algo/nada ya por mí...

Me entreno/
estrecho el cerco a base de nostalgias 
como anticipo de lo delicada-mente tierno que soy...
como si de una ramita/persona sensible se tratara;
-sabios mejunjes de Zoroastro trasnochado-
queriendo dar el pego... 
-Sobre todo con lo de tierno y sensible.
¡Qué ya no se lleva... tío!

La forma/tipo de cuerpo en su retirada/me mira 
           tanteando-tentado de manera brutal 
en el burdel de esfuerzos por salir de ahí.
Quiero volver al río/ser río...
a sus playas 
y tumbarme cogiendo puñados de arena
y dejarlos escapar entre los dedos... y verlos caer.

Destrozo la verdad que he soñado -heredada-
observando con anterioridad a la mentira...
-pues nada es/ ni me resulta igual 
o más desagradable
que un engaño asumido sin pelear-.

Sus estaciones/vías/trenes... ya son de otro mundo
partieron tiempo atrás repletas de mis yoes
-cuando tadavía no sabía de la vida lo que hoy sé-.
Ahora sólo hablo de aquello en función de sus fotografías
/película muda en el aljibe del recuerdo
ciego... por un rayo de sol-realidad... 
-ojos que no querían/ ni supieron ver-.

Ya nada sufre/emociona/palpita/corre como antaño.
Todo lo nuevo/por primera vez/cada vez/
en cada ocasión que se presenta...
es un timo/escuálido timo
y yo su Cuasimodo 
detrás
buscando a Esmeralda.

Ayer, hoy...  mañana, ¿para qué?
¡Si todo va a terminar igual!
-en el pilón de los azotes
o cayendo al vacío...-


Tórridas veladas/

Tórridas veladas/   x?            
con periódicos húmedos tirados 
ensuciado/embarrando el suelo de negro...
Y mis "yo" mirando desde la sierra al valle
desde la entrada de la salita al salón.
Me sugieren cuando les pido una cita a solas/ al oído
-para leernos el futuro o echarnos las cartas-
que los deje en paz.

Ansiaba oler una vez más su aroma -en la oreja/pelo-
aquel viejo gel/champú
tan explosivo recién salido de la ducha
                con el espejo empañado...
El cuerpo era joven/desnudo
seduciéndome fresco y animoso 
hasta que me descubría -otra vez- en la realidad.

Ahora los veo en la memoria tal como éramos 
y me acuerdo muy a menudo, -sin exactitud-
aunque piense en lo contrario...
Hablan de todo conmigo...
-por ejemplo:/de la caótica coherente/cobardía-
o en la resurrección de los sueños perdidos...

Pero ninguno presta la suficiente atención/ 
                     al otro lado de su vida
     y de los nuevos caprichos hoy prisioneros...
Manipulación-manutención que echa por la borda
cualquiera de nuestros/sus planes 
esos que algún día creímos vencer... para este presente.

Se instalan como mensajeros/viajeros del espacio sideral
ese tiempo ambiguo en desuso
por el que gravitamos tanto tiempo...
Oportunidad inmejorable 
que no la voy a volver a tener jamás
...de haber mantenido un entente cordiale
más próximo a la reconciliación que a la pena/quejas
abatido por la desesperación y el llanto fácil.

Es tu pifia, ¡qué le vamos hacer...!
-nada es lo que no es-.
Moví/ladee el sol buscándote pero no estabas allí
-sé bueno al menos/contigo-
-Me dijo... uno de ellos.

Le devolví el gesto con algunas palabras:
tú que tienes la suerte de cara/de verlo todo tan claro... 
-continué.
Tú que hablas de interioridades... sin ningún pudor/
ni reparas en gastos... dime 
en qué hueco te has trabado,
en qué piedra te has convertido...
di, de qué gran árbol el fruto equivocaste su sabor
en tu boca
y de su busca/hueso aún no has salido/sabido...

Haz que albergue alguna esperanza -pensé
siempre estaremos juntos/así/aquí...
Y nos divertiremos... ¿verdad?
Sí... sin ningún ápice/chispa de duda... -me contestó

Si es literatura/ linterna fácil... cabe
tal o cual predilección... ¡qué más da!
-no tener objetivo también es uno-.
Como el sentir que no se ama o se es amado 
-o que te pique el culo...-.
Todo pasa... ¿qué importa?

Escribe/sigue así... algo saldrá...
para dispararle/dispersarte/refugiarte/resfriarte/
redimirte/agotarnos/
aburrirnos a todos con tus ninguneos.
¡Qué no paras...! ¡Por Dios!

Y que no te quepa la menor duda/ni lo olvides jamás...
Tú y yo nunca vamos a ser/somos el mismo.
¡Ni por asomo!
Por eso... haz lo que quieras
que yo haré lo que tenga que hacer.
Amén.

P.D.
Nunca nos creemos responsables de nuestros actos
pensamos que ha sido el otro;
otro de tantos desconocidos/del descosido corazón
                             que nos habitan...

Nunca asumimos la culpa sin creernos victoriosos
-antes- ...en algún rincón del ánimo.

Somos de nuestra negación la única realidad
                           posible que conocemos...
Sólo podemos salvarnos con la búsqueda
...en encontrar cierta utilidad/sentido 
a lo que hacemos.
Somos una tarea por realizar/ -y punto-
una máquina de matar 
y de muerte.


El bosque

El bosque de la mitología con sus faunos...       xx?
hadas madrinas/ninfas/musas/sátiros 
seduciendo a los dioses.
Machos y hembras semidesnudos con apenas una gasa, 
visillo/bata finísima transparente 
-de las de andar por casa
para seducir al amante/marido...-
¡Yo os penetro!

-¿Oye... pero qué dices/en qué piensas?
¡Se te ha ido la olla!
Estás hablando en voz alta... 
además estás bloqueando la puta cola del super/
hipermercado...

Quiero ver si contesta-contenta a alguien
-me dije con tono grotesco/siniestro-
observando las situaciones tan curiosas que se dan
según la teoría de colas...

-¡Pues estamos "apañaos...! ¡Desde luego que sí...!
Aunque nunca dejas de ser un animal hay veces
que te pareces bastante.
-¡Qué te folle un pez...!

P.D.
Nuestra mente/celda imaginaria de ingeniería
se suele saltar las reglas...
Nuestra lengua enmudece ante los ojos
del presunto adversario/enemigos.
Y no tenemos -por poco- que contentarnos
mudos con 
"Los mundos de Yupi".

Hablar y soñar es lo mismo en silencio
...si no hay nadie que nos escuche/
acompañe.
Somos animales sociales imbécil-mente 
conquistados por el entorno
y de las circunstancias su esclavo.
Para ser... debemos medir primero nuestros actos,
y eso -que yo sepa- 
no tiene ningún sentido/nada que ver con SER.

La libertad no se negocia... se conquista.
Cuanto más amplio sea nuestro imperio
más pequeño nos parecerá el mundo
...y a la inversa.

-De huevo tío... lo has clavado.
Sí... hasta la bola.
Ahora límpiame la sangre/babas/sudor
que me chorrea...
¡Ufff, cuánto trabajo nos manda el Señor!



Mi fantasma

Mi fantasma se confundía                     xx
 entre el vapor de la locomotora que tira del convoy...
                 Atravesado por las flechas de vencejos
                    que no paraban de volar en círculo/
como buitres/cuervos desconcertados ante el hedor a muerte.

Un operario vasayo del Señor
se encargaba de atizar -de la máquina...-
su garganta de fuego, donde se retorcían las piedras
                en medio de las enfervorizadas llamas
antes de desaparecer convertidas en energía,
-fuerza capaz de alcanzar,
conseguir unos cuantos kilómetros más... de vía/vida-.

El silbo y la gran biela arrancaron/trotando al compás
de la orden del jefe de estación/-Dios-.
             Haciendo temblar el suelo bajo mis pies
             por su latido de hierro/salto provocado 
                  sobre las juntas-comba de las traviesas...

Se alejaba con el ronroneo/susto en el cascarón
corazón de un paciente ansioso 
cuyo horizonte ya resuelto/ resbalaba de su dibujo
por el cristal
de las ventanillas llenas del vaho.
Haciéndose cada vez más menudo, lejano y pacífico...
¡Todo tranquilo... -me dije.

A veces uno se sacrifica
negando el estado actual de las cosas... maquillando 
lo que podría evocar después un funesto recuerdo.
-No me entero de nada.

Pues... que no deberías preocuparte ni estresarte 
por ningún motivo/
-asunto que ande todavía lejos...-
Todo este lío sólo significa 
que las inquietudes -tarde o temprano-
        por fin parten/se terminan marchando.
-¿Y el fantasma...?
El fantasma eres tú.


Un rasguño

Un rasguño es algo mágico...   x+  
ilógico 
Hoy vivo en él/... -de alquiler en su herida-
                             y vuelta al disparo
al rostro de tantas cosas dejadas/quedado atrás/
ya casi muertas... -en esta puta ruleta rusa-.

Su silbido de antaño/susurro de la bala 
atravesando el aire y mi sien... 
me despierta en la noche 
como tantas veces lo hizo antes... al uso/ 
por diversión, -sólo era un juego-
Y me doy cuenta... y la vuelta
con ese orgullo/regusto a melancolía
de plomo lamido en su enjambre del cargador/
ensanche de babas y de dolor en el interior de la vaina 
transfiriéndote a las afueras.
Fijándote en la misma nave de lo que esperas 
y escapamos al mismo tiempo...

Pero ya nada significa lo mismo...
Esa prohibición de no dejarte huir; 
-el desaparecer por completo- ya no es una prioridad
porque quieres/sientes
               que aún no está todo dicho/ni hecho...
               y el no poder hacer algo más por ti
                      se convierte en una quimera.

Has burlado los planes de tu destino
-una vez más-
mientras gritabas de contento por la calle...
-a los cuatro vientos-
y te detienes a ver lo que pasa,
algo pasa.../ 
algo que no está escrito... es el eco.

Trapicheos de malabarista perroflauta...
con su moneda que cambia de mano, la mano de cuerpo/
el cuerpo de alma y vuelta a empezar
-con ese sabor a metal -ya- entre los dientes-.
Fin.




Donde nada hay…

Donde nada hay.../propongo/prolongo   x+
me justifico o callo... 
        y así... ¿¡O lo que sea... qué sé yo!?

Y ahora sopla -me digo- ...sopla con fuerza/
has llenado de cera la tarta 
              y todavía no ha empezado la fiesta
                                        celébrate...
no siempre/ en toda la vida se cumplen años...

Con el tiempo.../
el círculo se va cerrando/estrechando su espiral de acero 
y damos vueltas/muchas vueltas...
empujando la palanca y las agujas del no retorno.

Pero a diferencia de ellas/
-que ni les inquieta la de veces que repiten 
su posición en la esfera o se cruzan 
en/por el mismo camino/lugar...-      
Tú sí...
tú eres más inútil y mucho más tonto... -porque te afecta-.
Y eso es todo, que lo sepas ...y ni me das pena.

Sólo que eres así de bobo...
-y lo comprendo-.
Los años pasan, la vida pasa, todo pasa...
¡No ibas a ser Tú menos!