Mis asedios

Mis asedios son mis caprichos...    xx+ 
¡Oh mundo/yo 
         qué difícil me lo pones/estás!

Te conocía desde que era niño/-un activista
                                  víctima tuyo-.
No deberías hacer eso conmigo...
Yo que te perdoné la vida y te mimé en tantas ocasiones.
  Eres mi problema ahora,
                     si pierdo esta batalla estoy acabado.
-¿Quién eres tú desde el más ínfimo hueco del olvido
en el alivio de la profundidad más profunda/insoldable/
                                        resucitar!?

Sé, que de alguna manera 
me echabas en falta/de menos.../ 
                           pero tendrás que olvidarme
                          -creo que es tiempo de cambio-
  igual ya no me sirves¿? Ahora soy un hombre razonable.
-Elige arma, sitio, paraje... ¡Mocoso de mierda!


* Publicado anteriormente 01/10/18



Esto es triste/

Esto es triste/            xx.
           ¡pero que muy triste...!   
Todo lo que me gusta o quiero resulta imposible.
A veces me acaloro sin motivo,
pretendo no darle más vueltas al asunto, 
                                    pero al final...

Estoy desquiciado/hastiado, perplejo, con un sudor frío/
blanco como un nabo 
-y no me está dando nada del otro mundo-.
Sólo soy yo, 
que no me aguanto...

Un fogonazo se me pasa por la mente.
Mi cráneo sediento de la sangre/coraje que no le llega...
     Sólo evoca la grasa/caspa 
 de su constitución y cobertura 
-escamas sebosas del pensamiento- fosilizado/fallecido.

...De un tiempo a esta parte cabeceo.
El paisaje/pasaje se balancea, todo a estribor o babor/
              de proa a popa en su lata de sardinas.

Me gustaría saber y ponerme a hablar de cosas sencillas 
o entretenidas/ 
y extenderlas entre los dedos de mi mente
como el que hace malabarismos/ejercicios de distracción
                     magia/masa de neuronas...
en lugar de estar siempre pendiente del truco.

Ni mi almohada/alma lo sabe... ni conoce aún quién soy
         resistiéndose a acomodarme en la costumbre
de sus plumas de ganso/
Miro el techo de la habitación entre mis penurias
   mientras aguardo deslumbrado 
   por el brillo del filo de la navaja/
luz de la mañana entrando por una rendija 
de las varetas de la persiana
y de las cortinas...

Y sólo veo cucarachas moviendo las antenas/
    corretean para que las persiga con la vista.
Sobre sus lomos/espalda, alas gigantes... 
el mundo lleva a su despedida, 
despiadada espera de despropósitos
                              embargándome/engañado 
al otro lado de la virtud/el fin del abismo
           -lo mismo del simio de siempre...- 
en el diario de un suicida.

Ni mejor vendida que la ofertada -la vida no es vida
            si no encuentras una razón de ser-.
Y hago hincapié en todo/ sin caer en la provocación
del hueco de la escalera que nos lleve al cielo...
Hueco reservado al antro de la locura 
al que le he comprado su billete/boleto de regreso
                            pero no me decido.

¿Seré acaso un poseso/receso de postureo posmodernista, 
limo de estiércol? 
Sí, y se percata mi espíritu 
de lo que soy huida en fuga/alejado hoy 
        de lo que soy capaz... -por gandul consentido-
No sé si dejarme caer/crecer en la melena 
de la cobardía y derrumbarme para ver a Salomé... 
-mi soledad particular- que la corte de un tirón/

En el fondo y sin ningún sosiego... 
avergonzado ya desde pequeño
espiro mi culpa y penurias en el penúltimo avance/
pupitre desde el fondo de la clase;
desde la casilla inicial en esta partida
y el adiós del para siempre 
observándonos como buitre que nos va a desquebrajar 
los sencillos/sentidos huesos
         -si es que los dados no nos son favorables
-aunque sé que ya están lanzados, 
o creo van por el aire-.
                                               
Y que te vayan dando/o andando, ¡qué no es poco!
algo de vaselina en el culo/resuello... -me digo/dedico
para el Tao/Ícaro/Sísifo que eres.
Mientras trazan todos ellos el círculo de la muerte 
con su avión de desgracias/acrobacias
                                             en el cielo
Los cuervos también acechan 
entre sus graznidos espeluznantes
          el avance/movimientos cada vez más cerca 
          de la nube-sombra negra
      anulando/anudando presa la tuya contra el suelo
como un perro de presa desesperado por ganarle
para su amo el dinero de la apuesta...

Me he vuelto miserable, ruin, solitario y cabezota...
Todo un esperpento/reciclaje de pellejos y odios 
que rabian por si solos 
por el desértico-estúpido camino
y se rebobinan sin parar/ ni pensar  en mí
-más de la cuenta-
       con una conciencia borde/puré de angustias
       para las desdentadas ganas...

Esa alergia crónica a obedecer me causa fatiga/fustiga...
Agota y agita mi sosiego 
como una araña que corriera hacia su presa...
mientras la hace temblar antes de liarla
y chuparle la vida.

Sueño con la primera vez de cada una de mis derrotas
de casi todo lo que antes fui...
nada más empezar o me decido hacer algo
                                -a cada momento- 
Con un aviso inútil
porque ya se han ido la mayoría de mis colegas/
rivales 
al otro mundo
        como si nunca hubieran existido...
y saben -de lejos muy bien- que los tuve/que los vi 
y que los vencí
porque la sangre de su ira corre aún por mis venas... 

No sé si es bueno o malo, no lo sé...
porque no lo concibo de otra manera, 
a veces creo/
parece más bien un invento/capricho mío.
Y eso es lo que hice... me temo/         -engañarme-.
           Ahora no puedo culparme por ello... 
cada prisión tiene su huésped 
en la función del castigo del hombre
según las tablas de la Ley de Moisés el viejo
Telémaco/tv/
noticias de actualidad del cabo del día.

Abracemos el canto eterno del que parece/padece
de lo cotidiano su trampa 
hasta llevárselo a ultratumba. 
Ni alivio futuro/ni cataplasma ya embalsamándote 
              ni mejor el remedio que la enfermedad.
      -el furtivo ha dado caza al guarda de la finca-.
Por primera vez en la historia el rey cae
a los pies del león/peón.

El tiempo que me falla/falta 
no me va a enterrar/encontrar igual de despierto...
-cada hora que pasa siento que soy otro-.
Todo es silencio en esta tarde de oscuridad
           como si ya hubiera pasado por aquí antes.

Me zumban los oídos/motores de arranque
dentro de mis sesos temblorosos...
Parece como si hubiera vuelto de nuevo a nacer
                pero sordo/roto, descompuesto
mirando para todos lados/incrédulo, 
sin saber de donde viene nada
-mecano destartalado-
porque no sabe de donde salen y parten las voces
como el que hubiera perdido la fe
como si nunca me hubiera ido... esperándote a ti
mi otro yo siempre en fuga/

Tal vez sea eso... que todavía estoy aquí. 
                                        Y me maldigo.
Metáfora vertical que me quema y cae/cede 
a seis pies bajo tierra en el ascensor de Nosferatu
  como una cruz llena de pecados capitales ardiendo...
                     -Ku Klux Klan de mi alma negra-
llena de clavos y de espinas/ 
del que no quiere ni piensa resucitar 
      porque ya es un muerto viviente/zombie astral.

¡La detesto! 
Esa llave de madera sin dientes 
que arrastraba Jesús;
que nos dijo... abriría todas la puertas
ante la que con tantas urgencias nos arrodillamos
y le pedimos perdón
sin apenas conocer/saber nuestros males 
-utilitaria- inaudita, opresora de la culpa original 
por el hecho de haber nacido...
¡Qué horror!

Habito en el ánima de un cañón abandonado 
-del circo vintage del mundo-
vagabundo de la tercera guerra en ciernes y de las risas 
y comedia de sus gobernantes
        por las cosquillas de las mariposas encendidas 
        en la capilla de la Virgen/
ardiendo el pulmón de La Tierra 
-hoy nicho de su ruina...-

Me disculpo, y claro.../ no soy ningún rico/suertudo Dios
para que me vaya todo de perlas.
Podría haberle ocurrido esto a cualquiera... 
                  pero ha sido a mí/en mi entorno
-quizás estorbara?-

Descansaré/ descartaré desearte otra vez apetecido. 
Estoy harto, 
y no me busques más... Por cierto... el otro día lo sabía, 
-dijeron que llegabas-
y me cambié la muda... y luego de sitio
     pero no viniste/ era otra de tus mentiras.

-Pues yo llevo varios días sin ducharme, 
porque donde estoy... dicen que ya no hace falta.
¡Eso si que es tener suerte! ¿¡qué valor...
                      Y yo aquí todavía/ 
-quejándome de todo-.

-La queja es la explicación/expiación de tu derrota.


* Publicado anteriormente 26/09/18


Hay un día crítico/

Hay un día crítico/ -no siempre-       xx?.  
ni tiene que ser muy a menudo... 
              -cada equis periodo de tiempo-
               en el cenit de la balanza 
...en el que los acontecimientos te aplastan/ 
empalan atravesándote 
-de abajo arriba- 
hasta detenerse en el hueso cóncavo
             -Tu pobre y desmadejado/hueco craneal-
             
Mientras el goce reposa tumbado en la losa manuscrita 
de tu destino/angustiado
los cuervos de los días, medio descompuesto ya... 
te van sacando los ojos de sus cuencas/órbitas 
                         tirando de los hilos/
                 y los echan al aire a volar/rotar
en medio de la palanca/
punto de apoyo de la parábola de tu galaxia 
en lo que nunca alcanzas ni llegas a mover...
el deseo incumplido/

Navegando a través de planetas inimaginables
en la placenta/
nave espacial de tu destierro 
lleno de un sopor/sopa de angustias, -como latigazos-
serpientes rodeando el cáliz/árbol de tu cuerpo,
tazón del veneno 
que el mundo te ha hecho beber...

Ajustando las sabanas de la carne y de tu alma 
al colchón de la vida
       con el vaso de la cicuta/agua en una mano
y las pastillas en la otra -como pistola en la boca-/
....el perro guardián
vigilante del cementerio
espera ya a la puerta de tu casa 
porque huele al cadáver -en lo que te has convertido-.

Noto como se corrompe/corroen mis horas 
en mitad del duelo -desnudo al sol-
en este sueño/ en esta noche 
-final del plácido verano...- con un aire extraño
             como si estuviera despierto o soñando
             porque no lo sé
          ...y al otro lado otro yo igual a mí
por el que rezamos juntos/ 
pedimos juntos alguna solución... Pero no hay manera...
ni de dormir, ni descansar en paz.
A veces creo que ya estoy muerto.
           -insomnio tipo/ a lo Kafka-.

-Praesente instable cavene perdas hoc tum (cuídate 
               de no perder el presente inestable).
¡Ya! Ahora...
Estoy más perdido que Carracuca!


* Publicado anteriormente 24/09/18


El día…

El día...              xx+
nuestro lecho de muerte.   
       Ayer, un suicidio. 
     El mañana... una agonía. 

Hoy y sólo hoy pensaré/
que pasaré por alto todo esto.
   Porque yo.../ 
yo sigo a lo mío.

-Manus  lavatmanum (“Una mano lava la otra”.)
Así es como desfila/desinfla
se desangra uno...- 
[Es el tempo de la vida]


* Publicado anteriormente  19/9/18


Tu soledad…

Tu soledad... la más celosa y harapienta            xx?.  
se ha sentado en la terraza del bar/taza del váter
                   a tomar unas cervezas/ copa conmigo... 
-a solas-.
¿Te parece.../ crees que no me la merezco?

-Pues yo os bendigo a ambos/los dos
en la monda/
supuesto de que fueras mi eterna media naranja... 
            -de lo pendiente prometido/ y permitido-.
En el amor furtivo que no cesa y de su miedo paralizante 
                              perenne por dentro/
       envasado al vacío en un cuerno de vino
...cuerpo sin futuro/-cabeza sin dientes-.
           Psicológica y física-mente.../“patato”.
Y no espero nada, 
ninguna otra cosa tuya ni Suya... -del que nos mira-
Tan sólo que seáis un poco más condescendientes
y yo agradecido/

¿Qué milagro/desperdicio de uno se puede hacer ahora/
a estas alturas... -el uno del otro-
hacia la eternidad de lo oscuro
que nos acecha?
¿A qué me fuerzas Señor... y compañía? 
-sabes que soy tu siervo-.
A que fuera un animal menos usurero/austero
deprimido...
mientras veo como te alejas 
y la dejas a ella/la fatalidad más extrema, 
que me devore
                   como si fuera una alimaña¿?

¡Me relacione o no... existo/ verdad?!
¿Dime?, ¿de qué sirve
esa insignificante soledad que te perturba 
-la disfrute-
y haga sólo mía/ cuando el resto/
grueso de las soledades en el capitel del universo
en la espiral de lo infinito 
y del espíritu 
                   ataviadas con sus mejores galas
                            nos espera y acechan?

-¿Eso significa acaso que hemos terminado?
Contigo puede...

* Publicado anteriormente 13/09/18




¡Qué ganas tengo

¡Qué ganas tengo Señor/ -de no hacer nada-!       xx+
Ufffff...
  qué ganas tengo.

¿Habrá algo más terrorífico que eso?
    -unas ganas insaciables del tipo que sean-
ingobernables/inagotables... 
acaparadoras de ipso facto, 
que te hagan presa/pis al instante.
¡Pero qué ganas tengo de no hacer nada, -por Dios-!
                              ¡Qué ganas tengo...!

Y desde el ático de la nada contemplar el cielo 
fuera de la presión de las tareas cotidianas.
       Fugitivo precoz/a priori, -de ante mano...- 
       para lo que he sido creado,
                 y no hacer salvo lo que me guste
necesite o recree mi instinto/explosivos 
del ser en fiesta.

¡Qué ganas más hermosas y lindas tengo...!
                            -babeo con sólo pensarlo-.
Desahuciado/vacío de cuantas manivelas/
prisas nos meten por el culo 
o vienen infiltradas,
camufladas hasta nuestra reconvertible ignorancia.

¡Pero qué ganas tengo... por Dios/ de no hacer nada!
      Unas ganas tremendas, 
      -que me las hago encima todo el rato- 
casi tanto que me ahogan/asfixian
con su presión en quejas-.

Me gustaría que no se quedase aquí, sólo en estas líneas...
este cuarto/-canto de sirena a la desgana-.
Quiero hacerlo presente/
               patente, real/viral, vital... virtual,
                                       -el no hacer-
el descansar y “tirarme/tumbarme a la bartola”
abiert@ de piernas... ufffffff, que gusto/ 
por Dios... al cuadrado/% x % 
a la enésima potencia.

¡Sí!, qué felices seríamos entonces...
-cada uno de los míos- 
tomándonos/ un café/cola al fresco o viendo la tele, 
mirando la gente pasar... comiendo hasta reventar: 
pastelitos dulces/helado de chocolate,
          carne, verduras, pan/ conejo de campo...
Y no importarnos nada... -ni las noticias-
ni el dolor, 
ni el puto intermedio de seis minutos de media.

Nada... solos/ la nada y tú cogidos de la mano
                              enganchados del brazo
                      -preñando el tiempo de gustos-
          y que se jodan los que nos enseñaron a morir
de esa manera tan indigna...     siempre trabajando/
haciendo continuamente cosas... 
         -por no sé qué causa-.

Dicen que para nuestra salvación/realización personal
-que nos hará libres...- 
                           ¿De qué coño hablan?
¡No, mil veces no!

Porque ya he perdido el rumbo/horizonte de la razón
        con tanta mierda, basuras que han vertido
                      encima de mi alma... Acomplejada
ahora sin atender ni saber a quién escuchar... 
-ni adónde ir-.

¡Qué ganas tengo Señor,
                    de no hacer absoluta-mente nada...!
De coger mi corazón liado en su hatillo/cuerpo
y viajar por el mundo de lo real 
o el de los sueños imaginados/preñado de las ideas 
                  vagabundo/bandolero... y sin prisas/
-¡Pero si ya no puedes ni con tu sombra, criatura!

Por eso... ahora que no puedo.
Deja que sea yo el que se descubra -todo educado/
el tatuaje- 
para cederle paso a la muerte...
Y no que me empujen con sus urgencias endiabladas/
los indeseables medios/médicos de la comunicación...
toxinas de reproducción asistida al cerebro-
bulbo raquídeo, testículos o varios.
Abyectas/directas a la sangre 
           que las reparte por todo mi ser
envenenando el sentido de la vida, ya cautivo
atrapado por los cuernos/
camino del matadero...

-¿Y las ganas en qué quedan? 
         ...esas de las que hablabas antes¿?
Está bien claro, te estoy pidiendo que me dejes en paz
                                         -de una vez-
quiero reposar la gloria del sueño. 
¡Qué -por otro lado- también estoy harto de tanto cuñazo 
de que la vida es sueño!!
¿Es que no te enteras...? Estoy harto de todo/
pezuco.
-¿Apago la luz?
Apágala!

* Publicado anteriormente 06/09/18

Soy tan vago…

Soy tan vago... In sólidum (“Por completo”)      xx
que me pasaría la vida contemplando el paisaje
-en silencio- desde lo alto de un cerro
                    o en la gran ciudad...
Observando el trasiego de gentes
desde la terraza de algún bar, heladería
o desde cualquier banco de barrio/vía pública.
-¡Cuenta con mi espada!

Y no sintiéndome así satisfecho
volver al mismo lugar/sitio, con sigilo
cuantas veces me plazca...
       para ver destilar/desfilar
deslizarse desnudo del ridículo
al mundo por completo
-...en esta su tela de araña-
-Me aburre que ardas tan a menudo 
en esa marmita de Obélix...
te conviertes en un autómata, ¡querubín! 

Me gusta ver, ”jipilar”/espiar cómo se hace/
cobra forma los paseos/andares del tiempo
en la cara de la gente.
Y esperar, -siempre esperar-
a que pase, desenvuelva/desmadeje y se rebobine
una y otra vez desde cualquier rincón
esa la atmósfera humana.
Burbuja en la que flotamos/
pompa de jabón de canuto en la boca 
               de algún niño dios...
-¡Uy!

Me gusta seguirle el rastro a los relojes de mi vida, 
    espejos andantes/anuncios colgados de los hombros
con el que me cruzo 
viéndome viandante igual que él.
Vendiéndome con sus dibujos/
                            -palabras a la chepa-
el homónimo homínido del que soy parte
a cualquier esfera digital en el tiempo.
O en cualquier aguja delgada 
larga o corta
con sus putas lanzas de asalto/saltando
como latido mortal entre sus sombras.
...Escondido tras los números
y esos puntos suspensivos/-raya discontinua
                    del eterno de la rueca
dándote en toda la cara-.
-"¡No limes/-on time-!"

En casa también observo el paisaje recalcitrante
                        -del hogar/dulce hogar...-
y me pauto/pauso en su interiorismo 
             y observo las figuras.
Dando una vuelta de campana con los ojos
haciendo el pino:
miro el techo imaginativo/enigmático/
translúcido...
las cortinas,
la tele,
las ventanas.
Presto especial atención 
al murmullo de la calle que escala
                          asomada al balcón
como el Santa Claus ese de moda -casi cayendo-.

Se escucha el zureo de coches
los golpes de la fregaza de cepillos
                y el motor atronador 
de las máquinas de la limpieza urbana
retumbando entre los edificios.
Los cisnes...
los perros y los críos del parque,
-la fuente en cascada libre interminable-/
    intermitente por los golpes de viento.
Con sus tres copas de cemento armado
convidando al césped con su cortina 
de pequeñas gotas -desmenuzados
           cristales brillantes-
meado por unos, y acariciado por otros
                            después...
-Un asco, sí!

La cisterna incansable con su gorgoteo...
         Esa pitada sutil del impaciente,
la explosión del arranque del calentador,
el chorro del grifo,
el portazo de alguno de los vecinos,
las voces por el hueco de la escalera.
                          Y me pregunto...
¿Qué falta me/nos hace todo esto... Señor?

Rendido/acorralado por los ruidos de dentro/
más dentro/mar adentro y los de fuera -tan cerca...-
Sin respuestas 
me echo/tiro en el sofá
otra vez a la conquista del desalmado/
                                    abatido.
Sin resistirme a otra siesta,
-esta creo que la segunda del borrego-.

Acomodándome hacia el lado opuesto
porque la espalda me cruje a rabiar...
                           La cabeza, los ojos,
el corazón, el pecho, -el alma de la respiración-
todos le siguen en fila al paredón del dolor.
Hasta las púas del Cristo de plástico
que hay/tengo pegado en metacrilato
en la habitación de matrimonio
sobre una leja.
- Que por cierto- más de una vez se ha despegado
como si intentara/quisiera huir, -no se...-
pero como soy tan supersticioso.
-¡No la pagues con Él... ¡De verdad!
     ¡Qué no tiene la culpa de nada!

-Ahora cuando no hay madera 
      me echo mano a los huevos
      o le toco el ratón a cualquier/
alguna mujer...
Confiado/ahuyentando así la mala suerte-.

Me debilito/deleito/saboreo con todo 
cuanto me rodea
una vez convencido/caído en el tazón
              del hueso de la razón.
-Sopeso...-/cepos que pongo por doquier
para conseguir la presa
al son de unas castañuelas de gitana, 
por ejemplo¿?

Me detengo firme y sigo con el repaso... 
ahora miro el cuadro del jarrón premiado 
para siempre,
que nos hizo viajar a Córdoba
y conocer la Mezquita -y su rabo de toro-.
-¡Qué rico!

O esa Goleta de cristal de los dos amigos/
-por la boda-
enfundada en su cilíndrica cavidad.
Fantasea peregrina al cortejar/contarme sus batallas
             sin que pueda/haya navegado alguna vez,
             -pero en sus reflejos lo parece-.
-¡Ya...!

El búcaro/-trofeo de Cuenca-, como un pene gigante 
de barro, igual que sus casas colgantes/
huevos cuadrados de madera
     -ahora convertidas en museo-.
Y la estupenda Leonor de Aquitania
frente a la hoz del Júcar,
en la que nos hospedaron a ciegas
en un ático sin salida/   -ni vistas...-
Porque no aparecíamos entre los invitados.
Y su pobre catedral, 
demasiado sobria/sólo piedras.
-¡Es posible...!

Miro el suelo/al rodapié lleno de restregones/
-caras abstractas...-
La pared sucia/turbia,  con sus motitas
                     de sudor del tiempo.
Los cuadros se inclinan torcidos.
Un pelotón de fotos que te dispara
con el rostro de cada uno de sus personajes
                    -que ya son historia-, 
pero te dan de lleno.
¡Apuntan bien los cabrones, ¡Bang!
Los libros apilados de cualquier forma/manera,
-qué pacientes son...- 
¡Lo que he leído y olvidado de/en ellos!
Esperándome, o tal vez que los queme, 
                                        -no sé-.

Veo los cables de los aparatos del internet, 
la tv, la play, -no me puedo imaginar 
         lo que ocurre/corre por su sangre/venas...-
Los diminutos “ojichos” verdes manzana, azules 
y el blanco parpadeando,
    -en rojo los fijos-.

Y el sol entrando/clareando la mañana
con su bola de fuego invertido/
          hirviendo sobre los tejados.
-Al trasluz parece que se evaporaran...-
  Y la calma/camada de/en algún instante
haciéndose también eco de la situación
de todo cuanto discurre por esta horizontal crítica/ 
cicatriz
de la consabida Torre de Babel.

El toldo verde esperanza con rayas blancas
           -a la espera de que lo despliegue-.
Las macetas que ya no tenemos...
Los fulanos/
foráneos del anfiteatro de los pisos de al lado
             -o los de enfrente- en sus guaridas
              como las viñetas del TBO
asomados cuán cangrejos ermitaños...
Desde su roca/ladrillo/manzana/mazmorra/colmena
balcón/terraza/nudo de la horca/orca/foca/
león marino de/entre sus mandíbulas
   -sin que puedan salir ni escapar...-
-¿¡Quién anotó el gol!?
No sé, parece que fue en propia meta/puerta.

Las ovejas/abejas/borregos/hormigas...
pululando por las baldosas/-aceras bien anchas-
con sus moreras llenas de pulgón blanco 
                     en los tallos tiernos.
El llanto del niño insondable/inconsolable...
los gritos de algún pajolero/impertinente 
o el del afilador
-sonido entrañable para mi hijo D-.
Y la cadena de ruidos de nuevo, 
    -que se me había olvidado...-
¡Otra vez no, por el amor de Dios!
Juntos los de aquí/ y, los de allí. Ufff!!

El ascensor/las merlas/los vencejos 
con sus chillidos como cazas serpenteando/
          salvando los muros de ladrillo rojo.
Las tórtolas con su lamento, ¡uu...u, uuu u...!
La puerta del garaje,
la de la entrada,
el camión de la basura,
-el mismo ruido de todas las mañanas-
           días, tardes, noches/vida...

Y yo tirado a lo romano
pasándoseme por el melón tantas cosas/palomas
que si no las anillo/pillo/apilo
-a no ser que las escriba-
se me escapan “envainás” en sus pepitas de oro,
                pupila, tripas de la neurona... 
-en “na”-.

Debo coger el boli o el portátil
y hacerlas realidad/visibles/tangibles.
     para que vean/contemplen todo esto.
Ustedes que no están aquí...
señores del más allá/lado/lodo/gloria/templo.
Y el yo del después... -que tb se lo merece-.

-¡Si tú lo dices!
¿Pero a quién le puede importar una leche
                                todo esto?
¿Y a qué distancia?
¡Sobrecogedor... tu pensamiento/ nenico!
[Nihil novi sub sole (“Nada nuevo bajo el sol”)].

Ahora que me leo, mientras lo escribo...
creo ver en el nacimiento mágico de las palabras
                        el resurgir de lo oculto/
enmascarado con los golpes/clic/estopín del arma, 
-alma asesina-
casi como si me lo supiera de memoria...
                              el disparo.

Igual me pasa con la pintura o cuando dibujo.
Con cualquier actividad creativa a rienda suelta.
Por eso creo que todo esto ya ha pasado,
                          -porque me lo sé-.
De verdad, todo esto ya estaba... 
yo sólo vine de visita.
Esto ya se encontraba aquí/por algún sitio/lugar¿?
                          antes de que llegara yo.

¡Pero qué gandul/holgazán...! 
-sigo en el torrente "erre que erre"- 
Me dejo llevar por el trazado/entramado
        de lo que tantas veces he hecho, 
dicho ya anterior, 
-en/a mi amada mente-.

Puto cabrón/pura repetición... 
-versión cover de mí mismo-.
Ya sea en ayunas o a palo seco a reventar/ 
                      "empachao"/empalmado...
–como viene siendo habitual, más de lo común-

Pero en este caso...
hay que sumarle que el titular de la noticia
      no está para mucha caña/broma/tonterías.
-¡Ten cuidado!
Ya desciende de su pedestal¿?

Y la nada, esa nada -divina señora...-
con su manto/veneno/movimiento o desinterés.
En la lenta/pausada/caótica/agónica traslación/
-rotación sobre su eje, 
en una catarsis- crisis permanente 
ante el aguijón de la añoranza
puesta al servicio del depredador desheredado.
-Yo- siempre yo...

El cuerpo insobornable soportando sus latidos/
sintiendo el mazo pilón de su raza/casta.
Porque te das cuenta de que existes
        y cobras conciencia de ello
           -mientras te mueres, te vas muriendo-
Sin flautista que te la mantenga tiesa/
la culebra/
-serpiente del pensamiento-.

¡Bueno, tienes un buen salario... -Me digo.
Inter alia (“Entre otras cosas”).
¿O no...?

Correspondiéndoles con tus letras/plegarias
convergen en ti los estibadores del momento.
                      El aquí y el ahora...
sin allí/antes, ni luego ni después/
-Difícil de separar uña y carne, día y luz-.
Entonces, ser y no ser confundidos en la locura
        del encarcelado -como el Marqués de Sade-
se ha dado a la pornografía fácil,
al erotismo ilustrado... en tu imaginación/
-con su desnudo integral-.

Y te vas tomando un respiro/salivas...
vuelves/     sin vacuna para la rabia.
-Más que nunca- 
otra vez desvariando
por el andamio/ánimo de tu reconstrucción
repatriado/
circundando tu órbita de orines
que ya no puedes lanzar ni lejos...
Fuera de tus cables/cabales, ya casi robot difunto 
chorreando en el charco de los fluidos 
     de la incontinente inconsciencia.

Y esa voz veloz del ofuscamiento
que te lame/hace temblar entre los pétalos
dedos de sus cosquillas, 
-dados del azar-.
Poniente/penitente en su ciclo de cilicios...
-escupitajo al cielo que te lo devuelve a la cara-
-¡Ofrezcámoslo virgen al monstruo/unicornio...!
¡Date prisa, corre!

Ya ves,
la mente calentando a la taquillera/respuestas
          con la mano metida entre sus faldas
en esta tranquila tarde de un vulgar domingo.
Y yo...
encima de lo cansado que estoy
plegando/envolviendo el día 
en/con su contexto/-rastrero recuerdo aún vivo-.
Porque me veo en la obligación
-como quién se abanica y no quiere la cosa
o se da la media vuelta...-
Igual que cuando San Lorenzo le pedía al verdugo
que lo volteara...
-porque ya estaba a punto/hecho- y lo escribo/
-¡Vaya!
Oki...

Y la nada, otra vez la nada aquí
         echando cuerpo/un polvo...
Dando a luz otro día con nombre y apellidos
          Y esa angustia en suspensión respirándote,
muescas en el revolver de un esquelético mercenario/
asesino barato/varado, -de pacotilla-
con la pistola de fulminantes/
balas de perdigón/fogueo 
ya humedecidas
de tanto llorisqueo revenidas...
En la caja del tesoro del zagal
que soñaba con ser Tarzán o Billy el crío.
-¡Genial!

Miro a mi alrededor y sigo en el salón
                -Y no el de Kansas City- 
ni en el Valle de los cocodrilos.
Con la persiana, sesos cruzados...
peinados con la raya en medio 
de ninguna parte.
Y el espíritu santo en forma de rata 
de laboratorio 
con el pelo blanco,
de ojos rojos como rubíes o negros obsidiana
                         -según por donde se mire-
Como guindas/cereza en almíbar coronando el pastel
de la muerte que no cesa y/se avecina...

Saliéndose de la parábola del hijo pródigo
con los electrodos clavados en el cráneo afeitado/
                                          rapado
de un gorrión/gorrón/”trenzudo”...
echando un vale debajo del “tambaliche” del hogar
                 en la puerta de atrás del patio 
          con el parral/-jardín del desasosiego-
en el acá del allá de Démian 
el de los tres seises invertidos 
                  en la cocoronilla.
-[¡Cool! (“Guay, chulo”)]...

Mientras... el juicio final del abejorro
busca el ojo de la caña cortada del sombraje/
                                  cambalache
con el vaso de Sócrates en una mano
y la espada de Damocles/Dante y su Divina Comedia,
el Quijote y Hamlet 
en la otra
-como si fuera a prestar juramento alguno-
Con su ángel dormido/
y el demonio de la guarda tampoco.
-De tanto por culo que les das...-
Apostando en el callejón con los Peaky Blinders
                              tu resurrección...
-¡Pues sí que estamos bien!
¡Vale que te calmas... niño del Cielo!

Y la nada, siempre la nada.
Otra vez aquí, junto a mí...
pidiéndome un autógrafo por el libro
        que acabo de escribir/publicar.
-porque esto no es un poe-man, no señor-
A punto de chisparse o ya borracha
la idea no es eterna/
que me da igual, ¡joder!

Ya son muchas/miles, cientos de miles...
esto no hay quién lo pare/aguante/entienda.
[¡Ecué-Yamba-Ó! («Loado sea Dios»]...
-¡Mira que lo vas a nombrar/repetir, -lo de Dios-!

Y eso es todo colega
en este exacto/preciso instante/momento.
-¡Uffffff, por fin, por fin...!

¿Te acuerdas de la vieja baraja de cartas?
-¡No jodas, todavía sigues...!
  Esa que ves buscando otras cosas en el cajón.
Pues así, 
con ese olor a rancio, sucio, gastado
viejo y doblado/viciado, sin brillo...
-ese soy yo-.
Y te acuerdas.../ la añoras de verdad, 
esas partidas de antes/
de cuando estaban nuevas y las abrías 
para estrenarlas
con su olor a la gráfica/tinta/papel satinado
                      -y las imágenes impolutas...-

Y quieres volver y jugar con todos ell@s,
con los que te encontrabas/eras tan feliz, 
relajado
como si el mundo no existiera a tus pies/
                      -ni sobre tu cabeza-.
Y ahora empiezas otra partida pero esta vez
       repartiendo cartas por la izquierda
a ver si ganaras...¿?

  Y el Universo girando alrededor de la mesa...
en la misma tabla de la multiplicación del pan 
                                  y de los peces
del vino y de la carne/
sangre del que no volverá... a reencarnarse en ti.
Y su lamento para siempre, todavía oyéndose
porque están triunfantes/se ven ganadores
                   -con el cubata en la mano-.
(Así empezó todo, con una mala interpretación...)

Sigo en el salón, 
ya me queda poco para irme a la cama
         -si consigo llegar a tiempo...-
Porque ya se está dando la vuelta el día
y parece que nada vaya a cambiar.
Sigo siendo un vampiro conmigo mismo,
-a la luz de los hechos me remito- y desintegro.
Por eso me gusta tanto la oscuridad.
Y las nubes/la lluvia...
                Ciao/bye.

-Y yo aquí... guardándote/haciéndote vela
más que agotado...
Ya que estás ahí...¡pichón!
¿Me puedes traer un vaso de agua?
                        Y recoge la casa/mesa, 
que lo pones todo "perdio"/lleno de líos 
cada vez que te pones... 
o haces algo¿?


* Publicado anteriormente 22/07/18