Bandadas de vencejos

Bandadas de vencejos    xx?.
con sus graznidos/silbos -pitidos 
de partido de alevines de futbol sala-
patrullan cada mañana/atardecer el cielo de mi casa
en busca de mosquitos...
Otras veces son las tórtolas o las merlas; 
-esta vez son ellos-.

Los observo en la dificultad de su entorno...
contra los edificios/acantilados que perfilan regateando.
Se persiguen como cazas -sin tregua- en una batalla aérea:
     espacios, cornisas, antenas, chaflanes... 
doblándolas
como verdaderos profesionales de la aerodinámica/
                 acrobacias/filigranas/jugueteos...
Me los imagino también con las bocas abiertas.
¡A ver si nos dejaran sin un mosquito! 
-que falta nos hace- ¡Pijo!

De repente/pronto se van calmando
en cuanto el sol asoma por los tejados...
La diferencia de temperatura ahora no es tan extrema
-desde el asfalto hasta las cumbres de los pisos-
La brisa arrecia y desaparecen dejándolo todo en silencio
                  como después de una pelea de chavales/
                                    final del recreo...

El fondo azul, los algodones/nubes deshilachadas 
entrelazándose con los ruidos de algún vehículo,         
-y el vacío regio de la tranquilidad- 
de un fin de semana cualquiera... -hoy-
Esperando que arranque/pase algún coche más
para desplegar/echar el toldo y hacer el menor ruido posible
para no despertar a mi mujer y a los críos...
Si tapo el poco fresco que entra a la casa 
-se conservará caliente-
como si fuera un horno todo el día,
es menester dejarlos para más tarde en lo alto/arriba...

Ver volar las flechas negras como ráfagas de metralla
variando sus trayectorias -es todo un espectáculo-,
Sigo esperando que se levanten 
apoyado en la baranda de hierro de la terraza...
La cafetera ha burbujeado/el frigorífico navega 
con su runrún por el pasillo hasta las habitaciones.
Alguna nube que cubre el sol hace que escasee la luz...
Voy a seguir leyendo a Larkin, que junto con Anne Sexton
y Sylvia Plath son mis nuevos fichajes 
para este verano del 2016
-voy por la mitad haciendo señales...
Son escritores de ambos lados del Atlántico/
-poesía confesional-

Los semáforos sueltan a la carrera los autos locos/
motos/chicharritas...
al poco cesan los ruidos excepto algún rezagado.
Las moreras parecen plumeros medio rotos 
con sus corazones verdes arrugados... llenas de pulgón/
palomillas blancas.
Una ciclista china -de rojo y negro- se refleja 
en la fila de coches aparcados junto a la acera de enfrente
al otro lado de la calzada...
Fotogramas en las ventanillas que la reproducen 
tartamudeando/apareciendo y desapareciendo a su vez 
en los coches paralelos de la otra acera; 
un zigzag/en bumerán sin fondo/ni fin.
Ahora uno de rosa con su casco lila, 
casi igual de femenino...

El dildo de la estafeta de correos amarillo limón, 
-radiante- con su boquita y bigote a juego 
y la trompetita en su costado.
Los bufidos de los aspersores del jardín 
con sus pausas/cambio del ritmo en sus giros...
Los aparatos del aire acondicionado 
que todavía continúan encendidos -en automático- 
arrancando a intervalos de calor.
Climatización le llaman.

La tranquilidad del fresco lamiéndote/enfriando la piel 
del lomo a tu contra/su paso. 
Los ronquidos de algún rezagado o de alguna sonora descarga 
de pedos o un estruendoso crujido de botella 
con burbujas descorchada.
Los bichos que pululan desorientados;
secuencias homogéneas/cadencia plausible 
señal del día en que estamos.
Y el olor a pasteles calientes...

Las cabezas de las farolas a lo ET/guerrero espacial/
apagadas.
El muñeco de la señal del paso de cebra 
que no se decide a cruzar, -y eso que no viene nadie...- 
                           porque la calle está vacía.
Las papeleras como campanas vueltas del revés 
con las basuras... papeles esturreados por las losas/
baldosas rojas y blancas que trazan sendas de crucigramas
/partida de ajedrez con sus muñequitos de mierdas...
otras hexagonales/octagonales 
simulando colmenas en el suelo con las abejas gigantes 
rotos sus cuernos al querer entrar...

Cualquier movimiento retumba/hace eco llegando nítido
-sube hasta el tercero sin escalas- 
y hace que te fijes cómo anda/
                              o a dónde va/qué hace...¿?
                       cualquier transeúnte de la mañana.

La vejez sin gloria apoyada en el tubo de acero/
embellecedor de la balconada y la mirada del observador 
persiguiendo a su presa que a su vez es capturada 
por otro desde distinto lugar no muy lejano 
mientras que ambos persiguen el paso/rodar de los coches 
alguna conductora despistada con la falda hasta la cintura
         enseñando las bragas 
y esa carne del diablo en el stand del cazador cazado
/carnicería.

El fumador empedernido relamiéndose el último humo 
 que ha dejado escapar después de asfixiar sus pulmones, 
              se mete otra vez para dentro de su casa...
Los conocidos encontrándose sin fuste 
en una conversación de -pico esquina-.
El tipejo paseante del perro que se para hablar 
con cada perrista que se cruza en su camino/
el fulano en plan deportivo/
la señora resuelta sin vistas/tarea concreta...
          se deja seducir con la menor tontería
          -a menos que el par de mimos me estén engañando-.

Las persianas desplegadas con sus guiones 
y agujeros del último pedrisco...
Empiezan a subirlos como un parpado enrollado 
para dejar pasar la luz/
que pase algo de aire también a cambio de invitar/
inundar la calle del tufo de la muerte/
              cuerpo del delito de la noche.
Y alguna señora sacudiendo el mantel de las migas
del desayuno... o la alfombra.

Los hilos de tender a la espalda de los lavaderos 
acristalados... escasos trapos, -quizás olvidados-
Las macetas bibliotecadas por ventanas/alfeices.
Los toldos aún sin echar/un vencejo retraído/
esquivo/perdido tal vez esquivando no sé qué... 
-o buscando-
Las rayas discontinuas de la calzada 
o las del aparcelamiento del bien común público
ocupado por las máquinas de cuatro ruedas de caucho
y aceite goteante de motores pestilentes...
-como si se hubieran meado y cagado a la vez-
Aunque eso ya lo hacen los perros del vecino
en las esquinas que apestan 
o en los troncos sumisos del árbol.

Las tapas del alcantarillado quejándose 
en cuanto las rozan/pisan/aplastan las ruedas de goma.
Las antenas/los cables dividiendo las imágenes 
como subrayadas por un rotulador negro/
o las de cara de plato con su micro/
verruga en el ojo…
La chica con el perro y el vestido de siempre, 
que ya sé dónde vive...
-la vi entrar a su escalera el otro medio día-.
Los ladrillos/fachada/piel repintada 
y las grietas o las tuberías que trepan 
hasta abrirse camino hasta el cielo...

Los grandes árboles exportados/llegados de otros climas
en nuestras aceras reventándolas con sus raíces feroces
con su brote y desnudez a destiempo 
-para esta región- pero quedan de la hostia: 
palmeras de california/Egipto... eucaliptos de Australia/
jacarandas de Pensilvania o de la Patagonia china.
Y esa moto renqueante tosiendo toda constipada, -vespino-
mientras supera la rampa del garaje 
para salir de la cueva
submundo de las almas todavía dormidas...

El clak de la cerradura/el motor sordo del ascensor/
el balanceo de las ramas empujadas por el aire/
sus flores mirando hacia abajo, 
cansadas de todo este rollo... -digo yo...-
La ciudadanía escondida bajo las sábanas/
los preparativos del desayuno/los preservativos del ayer...
La duda/deuda al despertarse y ver tu nuevo rostro
el del nuevo día, 
cogidos de la mano hasta la ventana.

Y vuelves a sentarte otra vez y esperas/leyendo...
a que te hagan todavía más la puñeta todo ese follón.
Salgo y miro...
Una paloma muy señorona con tacón alto 
avanza por las baldosas con la atención fijada 
en el horizonte del cruce de la manzana...
Una moza con la carpeta y los libros en el brazo 
                         apoyados en el costado
y la mochila pequeñaja a la espalda, 
anda con garbo, melena/gafas;
es época de exámenes.

¡Ay...! aquellos días/sus fiestas/
el encanto eterno de la juventud 
y las gentes que conocí...
Todos esos anteojos con lo que calculo/mido ahora lo demás.
Y así voy... escribiendo/contándolo todo, 
como si tuviera alguna importancia.
-Para nadie...- y menos para mí
 que ya me lo sé.

Y sigo... y no hay nada que me lo impida/ -por ahora...-
como pintar el mundo, 
pero eso es ya otra dimensión.

Viejo/

Viejo/viejos desdentados        x+?
con la boca hundida...
Parece que te sacaran burla al asomar su lengua/
para humedecer sus labios.

Un diente o dos si acaso... en cada hemisferio del abismo
-se cruzan/se dan de lado- y tragan... tragan saliva
porque otra cosa no tienen.
-Sí... la mano restregando las sobras
que en el jardín de la residencia gotean
con las moscas en vilo...-

Huyen tras de sí por lo general espantándolas
bajo lo que ha hecho la culpa en sus pensamientos;
disuelto con ellas en el café del desayuno.
Los brazos echados sobre la mesa
en protesta/propuesta a la pregunta de la mirada/
que espera la comida/ no hay respuesta...
la palmadita en la espalda -si acaso- pero tampoco.
Unos salen.../ otros entran...
cabeceando como mulas barruntando improperios.

Pobre vejez la mía...
obstinado te adentras en su maleza de mudanzas;
maletas ya sin patria
sin más compañía que un muro de rocas/
carro de residuos del lindero no deseado/ni compartido...
-las zarzas y las enredaderas colgando cansadas
igual que todo lo que veo allí-

Distancias dentro de un espacio secuestrado
que vas acariciando... -una a una-
con la palma de la mano/yemas de los dedos...
guiándote como un ciego sobre un cuaderno/
piel llena de lunares -cuerpo de constelaciones-
que ha bordado/han brotado... casi de repente:
escaras, eczemas detrás de las orejas,
en el cuello, en los parpados...
El gel es muy fuerte, será eso...
-vas en carne viva... el glande/las ingles/
el ojete-.

¡Dios santo! ¡Grima me da...! Viéndome como ellos/
¡Psicópata/promiscuo paranoico bipolar!
¿Qué más da los nombres de mis "yo"?

Apartado/aparcado en una silla de ruedas estaré/
a la sombra que gira alrededor del árbol
o de la sombrilla... -con la moz@ de guardián-.
Me vengan/me irán/me vayan recolocando...
sólo las piernas... o esta vez la cabeza
-apurando las últimas horas de sol-
para tener algunos huesos calientes
y no me resfríe de nuevo/
como en aquella pulmonía que me mató...

Y a todo esto... con más viej@s
en procesión por los huertos.
¡Qué horrible/patético...desconcertante/desolador!
Inimaginable consuelo/resuello allí presente...
de soñolientos albores.
-Los árboles se pliegan retorcidos  -los veo-
inclinados hacia el camino/como todos nosotros
toros muertos desollados en la arena-

Pero tú...
atravesarás las sendas/replacetas del parque
como en los coches de choque... -y jugarás-
sin que podamos hacer nada más que ser empujados.../ 
manipulados/vilipendiados
y ladearás tu cabeza para dirigir la maniobra/
-tal que... contemples la ruina/nuestra rutina...-
amontonándose en cada cosa que ves
con el deseo-celosos empedernidos
y el anhelo latiendo bravo en el pecho/
ahogando paso a paso/golpe a golpe -por completo-
la maquinaría de tu corazón... ya abatido.
Metamorfoseándose en un caudal/raudal de nombres
objetos imaginarios nunca hechos realidad...
-más que en tu sesera cobarde-
Sin ninguna complicidad redentora.../ahora abolida,
que da buena cuenta de ello...
a la suma de tus miserias junto a los retos/
restos de la salud esquiva
-porque siempre viviste de futuros...-

Ese es el vuelo del después/el de la mariposa/alma/
una vez cuerpo y oruga... arma/fusil...
contra el esternón/costillar que atravesó el romano
de aquel ingenio-ingenioso enemigo que pone/
ha puesto para atormentarnos hasta el final del fin...
haciéndonos creer que de esta salimos.

Tus necesidades y deseos ya no te conocen 
ni de otra luz material/materna/maltrecha...
que no sea la tuya -o por el estilo de vida
que llevaste de joven...- 
Se enfrenta a ti como un escaparate/linterna/
columna de hormigas de última generación-oportunidades
en el cambio de signo/escalera al cielo.
Es a la que se dirigen/de la que huyen...
han mamado/aborrecen/vomitan... -hoy imposible-
todos lo recordamos desde chicos
...las promesas del Buen Pastor
de la boca de quién más confiábamos.

Cantan/danzan como cigarras en tus labios/sesos
correosas alternativas/altaneras... esquivando el balbuceo
y algún lagrimón.../ -canalizado alud de tristeza...-
que sobrecoge la boca empuñándola de rabia
con todos dentro... angustia imposible/drama sin resolver, 
revólver en mano
vómito en tierras lejanas
sin ver/haber visto jamás la luz.

Ahora se dirigen hacia tu garganta -picoteándote la sien-
el paladar, los mofletes, con ese sabor a plástico 
de su interior... las piezas/montes de marfil... 
Las puntitas de las orejas que se crispan al acecho
son puntadas y truenos salvajes
que te ahogan con sus cosquillas... no puedes oír/
pensar/ni tragar... te han paralizado/
has sufrido un shock...?

Te mueres... te duele mucho/... -como nunca-
Desconoces lo que es pero sabes que te mueres...
Un nudo asesino atenaza con sus manos tu cuello
lo agita mientras intentas huir.../escapar de sus garras.
Sientes la fatiga de tu respiración –gracias a Dios- 
todo ha sido un sueño...
-en el último segundo/instantes/estanque de un clise-
de espeso espejo/perplejo.../
Por unos segundos/décimas de inconsciencia
te veías ya en el otro mundo, Uffff
pero sigues igual de jodido 
-en el jardín...-

Vuelves la mirada al de al lado/la habitación/
los senos frondosos del vallado/los de la auxiliar...
Te vas haciendo a la idea de donde estás
y sigues durmiendo...
más tranquilo aún/que despierto.
¿Era en el cuarto, en las afueras de un sueño/
la verdad... del patio/?

Te has tragado -algo así- como la brasa del cigarro/
la sequedad/quemazón ha roído tus entrañas
ha desaparecido el vaso de agua/la azafata...
con el calor de la hoguera/fuego... no puedes respirar.
Decir algo... -no encaja...- era un mensaje cifrado
de esos de los del señor Jung/o Freu.
Te desconciertas... ¿Qué pasa con tu cuerpo?
He vuelto a otro letargo... no, otro clise no/
¡No puede ser... no aguanto más!

Los gatos negros de la noche/los ratones colorados/rojos...
Las sombras ya no esperan a sus clientes
a la hora habitual... se alejan/o no... o sí...
hasta dejarte desalmado/bobo... como un péndulo
-pene chocho y estúpido-.

Una grapadora cose las etiquetas sobremarcando el pasado
-parpados entornados temblando sin cerrarse bien-
-horas.../ahora ficticias... con los nombres/huesos pillados
de las ganas-/... para su nuevo circo/fardo de galimatías/
fijando placeres pasajeros... de un espectáculo lamentable.
-Tú que vuelves a la vida? O no/-
Creo que seguimos en el limbo?

Miras la ropa podrida desenterrada... esa ropa/el libro
olvidado de la razón... oliendo a pis
-que antes los albergaba tan grácil/gentilmente
todos tus sueños...-
Ellos tienen guante blanco/aguante sin renunciar al huido/
siguen aplastados de pie o acostados
en las estanterías de la sala de lecturas
de la esperanza secuestrada/tardía.

Tú no lo entiendes... yo... la verdad/que tampoco...
No sabes si andas despierto o dormido.../
no te puedes mover/paralizado... sufres,
sufres lo indecible.
-¿Es que sigues soñando...???
¿¡¡¡No, no lo sé?!!!...déjame en paz por favor/
no estoy ahora para bromas.

*
Caen como una plaga los bichillos sobre mis manos
casi inertes ante el folio blanco/el calor
reflejando la luz fría
y me entretengo con ellos en usarles...
no me puedo mover... me hacen cosquillas
los siento como despierto,
la mente no distingue lo que pasa/
ni lo que hago sólo con el pensamiento -o eso creo...-
Estoy sentado junto a la mesa de la ventana
el vacío oscuro detrás de ella 
en su espejo veo mi cara
y del salón borroso las secuelas en la penumbra.

De la calle/de todos sitios vienen/circulan arremolinados
me atosigan... me da igual/entran hacia mí... -los bichos-
Estoy escribiendo mis memorias en esta cárcel 
tan emponzoñada...
Alguien me toma/toca por los hombros
-ha parado la corriente de aire a mis espaldas-
un pequeño filo/resquicio abierto 
deja pasar a todo ese gentío/demonios
del mundo de la oscuridad.

Te detienes inmóvil/más de lo que estas
con la duda de una cucaracha perseguida...
Acercas tu boca al gotero... lames la tripa de plástico
que sale de la bolsa de cristal
en busca de algún filtro amoroso que mitigue 
tan áspera desolación...
¿Una cabina de teléfono de Matrix...?
¡Sí... es verdad/por ejemplo, o el móvil/ qué importa?

¡Qué huele así... tan hondo/tan asqueroso
que no se puede ni interpretar/digerir!
Empujas tu cuerpo, das otro paso hacia adelante.
Soy yo... en el salvaje oeste de una de tus pesadillas/  
pescadilla que se muerde la cola -Te dices
El que  ha de coronarte por embaucador y/traidor...
y no sé qué voy a hacer 
cuando mis ojos salten de sus esferas/
al margen del tope de la sábana celeste...
Desierto cegador/congelador de tus desquicias.
-lágrimas de San Lorenzo en este duro invierno-
Y de cómo la nada me arropa tapándonos
completa-mente la cabeza...
-Ya... eso es porque sólo escribes de ascos...
¡Y me agotas, cómo me agotas.../ te lo juro!!


Ya la demencia sostenida-sentenciada a perpetuidad
me ha olfateado/me ha olido
huele como un sabueso los pellejos arrugados
sudorosos/fríos... -cada vez más seco/tiernos-
listos para el abordaje/empaquetamiento en el estuche/caja.
A punto de comérselos tus larvas gestoras/
gestadas en los intestinos...
que se enfrían/abrirán paso desde el interior
hasta llegar a la cumbre, conquistado todo tu cuerpo/
clavando su bandera/hogar del fallecido/acaso ocaso...
Sabedoras por los demás órganos
que te queda poco... -muy poco del regalo-
que la suerte te ha ofrecido en bandeja de barro.

Contenido el cristal del coraje/nunca roto más que ahora...
no pienso llorar por mi voluntariado en este mundo/
ni cuando no haya más remedio... -partir-.
El caballo que escapó...
en/de esa película de romanos/del oeste
saltando la grieta imposible 
para que su enemigo no le pudiera seguir
se ha vuelto atrás/recula...
se lo ha pensado dos veces/no quieres escapar/huir
pero el foso es más profundo de lo que era antes/
o al menos eso es lo que recuerdas/
te recrece/ de lo que crees...

Tienes.../ sientes un vértigo atenazado;
no alcanzas a distinguir la otra orilla de la que procedes
...tampoco le importa demasiado/ va a saltar...
Uffff... cuanto lío-sueños/meditación/
descalabro/rutina/mentiras/obviedad...
-todo catastrofismo...- en tu limpio/sutil sacrificio.

Llegó el momento que esperabas
ha sonado la campanilla de tu eucaristía...
Ahora sólo un paseo más
antes de volver a la antesala del tanatorio/
¡Qué sepas... -que todo esto-/ es sólo el fruto
de que te has vuelto al quedar dormido.
¡Cómo no...!

Puede que tengas otro día más de suerte/
o tal vez no/ -...no obstante-
ya es tarde para cualquier cosa... -lamentaciones incluidas-.
El cielo está tranquilo/en paz
el sol va dando sus cabezaditas... como tú...
¡Qué no paras!

Te recogen... -a ti y a tus compañer@s-.
La cena/la cama/buenas atenciones que no falten/
buen sueño/buen dueño... -que también-
Mejor que estar por la calle tirado como un perro.
¡Qué nos acune la tierra igual que ayer...
en su lecho/hojas de la literatura
linterna mágica
notas de prensa... registro civil obligado/
como a un hijo pródigo/prodigio/más de tantos...

-¿Sabes qué...?
Dispensas finitud... y eso es un alivio/
Gracias colega/pero me la suda... voy a vomitar un poco
para otro lado 
y luego a dormir/morir por igual y parejo...

P.D.
No tengo nada más que decir/
¡Hasta otra... 
-Hasta otro día, cara de San-día!


* Publicado anteriormente 25/03/2019

A veces oigo ruidos

A veces oigo ruidos al girar la cabeza/...         xx+
como arenillas cayendo, chasquidos de resbalones
cremalleras/pisadas por charcos llenos de limo/cienos...
-pero no veo a nadie-.

Tengo un ruido metálico en el entramado/
                                    interior de la oreja
tirando según se sube.../ hacia el infierno de mi cráneo
que se retuerce/silba sin parar,
no encontrando sintonía.
¿Te acuerdas de Pink Floy/Bienvenido a la máquina?
Pues igual/así... 
y junto a él un moscardón que me atormenta con su vuelo
como un martillo/martirio, mazo/marro de herrero/ 
cascado... -roto-.

Y el mareo que no cesa -te muevas o no-
al girar la cabeza o darme la vuelta...
El ataque de vértigo que te despierta sin avisar
-en cualquier momento...- 
y te echas/tira al suelo
como a un ladrón que haya detenido la policía.
O el dolor del Trigémino.../mortal de necesidad
...como flechas, lanza/bisturí hurgando
burlándose en/de tus sesos hacinados 
          haciéndolos picadillo -tipo/Hannibal Lecter-.

Las jaquecas continuadas que eso me produce /provocan 
como si estuvieras borracho a todas horas/
                                           todo el día...
El dolor de huevos, la tensión/los puñales en la columna,
    los puñetazos en el riñón, los pinchazos en el pecho...
como si te estuvieran cosiendo/zurciendo por dentro
en carne viva.../ y sus latidos... uno a uno 
                                en mi oído izquierdo.
Sus cambios de ritmo, sus saltos/amontonamientos...

La noche, el miedo a la noche... 
                        sin poder conciliar el sueño
sentado en el sofá esperando a que pasen los minutos/
las horas.../ -que hagan su efecto las pastillas-.
El pánico/terror al nuevo día; la gente, la luz
los ruidos, los olores.../ sus caras
la destreza de sus sombras.
Y el puto cabrón del inspector haciéndose el “longuis”...
no da.../no hay presupuesto para más pensionistas
-y que me dejen en paz... 
con tanta revisión-/

En el dolor veo la cara de cada especialista... 
-a los ojos de mi orgullo mancillado- 
abusando de sus conocimientos para poner en tela de juicio 
                                          lo que me pasa...
Y me acuerdo de ellos...
bien sabe Dios que los recuerdo.../ a todos...
a cada uno/ -desde el primer día que empezó este rollo-
                        de la enfermedad en cadena.
Y lo hago constar aquí/así... aunque algunos de ellos
sean maravillosos/eficaces/acertados.../
-sólo cumplen con su deber.../ lo sé-
Astutos en su campo de trabajo, acción/escisión
inquisición/
buenos profesionales en general...
Porque... /mirándolo desde el punto de vista positivo...
me están ayudando a cargar con el nuevo cuerpo/
que he engendrado/heredado 
por mis descuidados desmanes: azúcar convertida en grasa 
saturando todas mis arterias.
-sobre todo eso...-
Yo no lo sabía/ puedo decirlo bien alto...
para que me escuches y lo tengas/lleves tú tb en cuenta
-si te apetece.../o quieres-

Fumé/bebí... hice/cometí grandes errores-exageraciones/
atrocidades contra mi organismo...
sin tener en cuenta que tarde o temprano las pagaría.
Los excesos/la avaricia por comer-engullir como un pavo/cerdo
...o cuando me daba por hacer ejercicio/por-para adelgazar
-sin siesta-dieta equilibrada ni porras...-
El chocolate, el queso, el jamón/su tocino rojo al pimentón/
los frutos secos... -a mansalva- /las bebidas gaseosas,
los dulces de repostería industrial, los caseros...
Ahora las estoy pagando todas juntas/
y todavía no he llegado a los sesenta.

¿Qué vida es esta que me queda/ ¿a qué esperas... Señor?
¿Quién es este con el que –se supone- 
voy a concluir el viaje...?
¿Alguien me lo presenta/puedes decir?
Porque yo no lo conozco... ¡y lo tengo justo al lado!
delante/ en el asiento de atrás del copiloto.

P.D.
La vida termina tratándote como la tratas...
-o algo así-/
-¡Pues te jodes... por animal! Es condición humana.


* Publicada anteriormente 24/03/2019

¿¡Pepe, qué pena…!  

¿¡Pepe, qué pena...!         xx
¡Cómo se estropean los cuerpos!
-Sí Gregorio... ¡Qué pena!

¡Ay de mí!
Sé en lo que me voy/estoy convirtiendo
-no sólo por los espejos- sino así.../en general...
por la gente que conozco de toda la vida
...y eso.

Soy un taller mecánico/ animal de cuadra 
en un hospital de campaña-ambulante donde me “tuneo”.
Me gustaría tener una cita, hacer un pacto con el diablo
con la foto/retrato de mi primer carnet de conducir/
                           o de la primera comunión
para utilizarlo de lanzadera hacia el lado oscuro
como ya hicieron otros –Dorian Gray/Fusto-.

Tengo mis sueños de juventud como una perrita en celo
encaramada con sus patitas/nerviosa, deshaciéndome
el bajo de los pantalones de verano, -vaqueros-
                arañándome los muslos/
pantorrillas/pantomimas/payasadas del corazón.

De cuantos agujeros tengo en el cuerpo... sólo veo/
hay uno por el que me podría escapar.
A veces como higos podridos/leo historietas 
de cómo alcanzar la felicidad/perfección, a sabiendas...
[Bona fide (“De buena fe”)]
para que se indisponga/descomponga mi estómago
                                   y así obtener 
        una soberana diarrea de cuerpo/  mental.

La vejez me corroe/mina/avanza tan lentamente...
sitiando/apostada como una estatua impasible/imposible
incansable/de solemnidad...
                      presidiendo el foro de mi atrio.
Entonces te das cuenta de lo que se ha dejado/
alejado/-quedado atrás-.

Vas abriendo/ cerrando puertas conforme puedes/te deja 
ese vacío en el que vas cayendo/flotando en el aire...
-y no sabes dónde agarrarte-.
Te quedas a conveniencia/voluntad del enemigo, 
hasta que llegas a la nueva sala de estar, -desguace-
donde sólo te fijas/tienes ojos
para el mejor de los sillones/-reclinable a ser posible-
donde te sientas con las patas por alto
como un truhán...
-Cansancio nivel-igual al infinito.../ a todas horas-.

Y ese abrazo “chillao” de lo mucho que te quieres/gustas
entre las sábanas.../
del frio que tienes en el invierno... universo
estirando poco a poco los pies/los brazos 
-temblando/tanteando el lugar-
como si fuera la primera vez.
Notas el dolor de las articulaciones 
-a juego con los demás otros-/ con los que tampoco duermes
como un menopáusico... 
a cada momento sin saber qué hacer
con la ventana/el aire acondicionado o el botón de la estufa.
Apretando/aporreándolos a todos sin parar y a la vez
sin atinar.
Para climatizar el habitáculo/tu cajón de feria/
féretro ambulante-ambulancia en lo que se ha convertido 
todo cuanto te rodea...

Ahora con la edad 
nos tendemos en el lecho de muerte/catre...
como si estuviéramos vivos,
como el que se rinde al matarife/sin rechistar/resistir.
Porque ya sabemos lo que hay/la soledad/el silencio 
de la noche más oscura/el dolor/
su cúmulo de recuerdos hecho pesadillas/pastillas de vida
papilla en tu boca mutilada que traga por obligación/
para sobreponerte...
Sobrevives al día así, sin pasar por él/ 
...pero sí por ti.

La cama con los años se va convirtiendo en esa tienda
de campaña de la excursión de cuando éramos críos...
de cuando nos dolían las muelas o el oído
y empinabas las sábanas camuflado/escondido del mundo
con tu aciago dolor...
Ahora la dejamos sin recoger/hecha un lío,
con nuestros azogues y pestes.
Hasta la contagiamos/le grabamos nuestras arrugas/
venganza en su llanura...
y ella nos suma las suyas en el rostro/
-pellejos de cualquier lado-
desfigurándolo aún más de lo que está.

El hacerte mayor conlleva el aguante/la reflexión 
-...rendición incondicional-
Esa moderación que nos atrofia 
bajo la batuta del padecimiento controlado
en toda su dimensión/de todas tus limitaciones. 
Acaso sospechando de que eso/esto o aquello 
no puede terminar así...
Agonía/ pura agonía. ¿Para qué engañarnos...?
[Sic vita (“Así es la vida”)]

Somos carne de cañón en putrefacción 
desde el mismísimo momento en el que vimos la luz,
-como los vampiros/  pero sin aniquilamiento ipso facto-
         ...y así hasta que se dignen a enterrarnos/
ocultar nuestras vergüenzas... 
donde ya han empezado su tarea a trabajar los gusanos.

Lo que se queda/hemos dejado atrás 
ahora está haciendo nuestro capullo/
teje nuestra nave espacial... para cuando volvamos 
de tomarnos unas copas con el demonio y/o los angelitos... 
¡Espero que nos lleven bien lejos con la borrachera/mona!
-muy lejos-
como si nada de todo esto estuviera pasando/ 
hubiera ocurrido. 
Y nos encontremos...
lo encontremos igual que en aquel sueño...¿?
 
P.D.
Ser mayor es el cúmulo/colmo de la suma
de cuantas cosas empiezan a no tener cabida ya...
Hay dos maneras de desalojarlas/despejarte/despegar... 
como anticipo del préstamo
                     al más allá:
...de tu mente/ -volviéndote loco-
con la muerte devolviendo tu cuerpo a la tierra.

Al final... ser mayor es el principio del fin
al que se llega sin remedio/ 
en continua progresión irreversible 
y cada vez peor.../ 
Morir así, más que un castigo es la salvación
del cuerpo y del alma prisioneros en un desperdicio
de lo que alguna vez triunfó como vida.

Vivir, morir... todo es empezar a entenderlo/
y después, nada que objetar... 
-ha sido un regalo-
un recado para alguien que quizás 
no lo interpretó bien y quiere/cree que todavía
aquí o allí debe seguir el ensayo...

La perfección/purificación del alma/espíritu 
es una trampa, un sueño más que nos ha conquistado
-premio para darle sentido a nuestras desgracias
atrapados con la esperanza/esperma de la resurrección-
Y no somos nada/ salvo una prueba del ser...
alguien/uno -algo que ha existido-.
¡Sólo eso!

Pero eso no es suficiente... dicen algunos; 
eso lo puede hacer cualquiera/
-lo nuestro es más trascendental, afirman-
razonando/rozando la idiotez supina.
Al final... todos vamos a terminar 
como el rosario de la aurora.
Y lo saben...!?

*Publicado anteriormente 19-03-2019

No dura mucho

No dura mucho lo que tengo...       xx?.
de un día para otro ya es pasado.
Me arrastro/funciono como un muñeco-pelele/marioneta
en las manos de un niño cabreado/acomplejado
                     con múltiples enfados.

La noche nunca llega tarde... -a su hora-
Detrás del que sigo dentro de mí/ me convierto en otro... 
que sale y actúa.
-Se me encoge el espíritu entre las cosas que quiero 
                                      y no puedo...- 
Y a su vez... 
¡no sé qué coño es lo que me pasa/pesa tanto!
¿Será que soy tonto.../estoy algo chalado
malo del perol..?
Después de cada cosa que me digo... -sea lo que sea-
me da la sensación de que estoy equivocado.

Estoy real/francamente destrozado cuando me pongo
delante del espejo...  -¡eso es otra...!-.
Envidio/viudo de la imponente simplicidad del llorar 
amargamente por nada,
...por la noche sobre todo/a solas y escondido.
Mientras me puede o venzo al dolor
ante la muerte en su expositor/vitrinas de adopción
incapaz de hacer algo/nada ya por mí
que velarme 
y escribir notas y notas... para llamar la atención
en socorrer al alguien que desconozco.

Me entretengo/entreno/estrecho el cerco 
a base de nostalgias encadenadas... como anticipo 
de lo delicada-mente tierno que soy... -cursi-
como si de una ramita/persona sensible se tratara;
-sabios mejunjes de Zoroastro trasnochado- comediante/
                   queriendo dar el pego... 
-Sobre todo con lo de tierno y sensible.
¡Qué ya no se lleva... tío
ni dar pena/ ni liar-tergiversar transversal 
tanto los escritos!

La forma/tipo de cuerpo vago en su retirada/ me mira 
tanteando-tentado de manera brutal 
en el burdel de la esfera-esfuerzos por salir de ahí.
Quiero volver al río/ser río...
a sus playas 
y tumbarme cogiendo puñados de arena
y dejarlos escapar entre los dedos... y verlos caer
sin pensar
observando el vacío en el hueco de la mano que se queda
como si fuera yo el desaparecido...
-renacido desapareciendo-

Destrozo la verdad que he soñado -heredada del engaño-
observado con anterioridad a la mentira...
-pues nada es/ ni me resulta igual 
o más desagradable
que un engaño asumido sin piedad/ -sin pelar ni pelear-.
Está claro... no lo sabía...? 
ocupado/vagando en tantos inventos de mi cabeza
que le falté perdido el respeto a la realidad.

Sus estaciones/vías/trenes... 
ya son de otro mundo
partieron tiempo atrás repletas de mis yoes
-cuando tadavía no sabía de la vida lo que hoy sé-.
Ahora sólo hablo de aquello en función de sus fotografías
/película muda en el aljibe del recuerdo ciego... 
por un rayo de sol blanco/ la verdad... 
que desconozco y en la que desconfío/
-ojos que no querían/ ni supieron ver
se vuelven hoy rebeldes sin causa...-.

Ya nada sufre/emociona/palpita/corre como antaño.
Todo lo nuevo/por primera vez/cada vez/
en cada ocasión que se presenta... me parece viejo
es un estigma/ ...timo/escuálido timo
y yo su Cuasimodo 
detrás 
buscando a Esmeralda... -su idílico/delicioso rostro-

Ayer, hoy...  mañana, ¿para qué?
¡Si todo va a terminar igual! -en el pilón de los azotes 
o cayendo al abismo/vacío...
o debajo de la piedra de Sísifo agotado-
¡Esto es un sin vivir... 
pero la culpa la tengo yo -sólo yo-
y las huellas en el papel de la carne/brasas...
-hilillos de seda brillado en lo ardido-/ 
negro y flaco favor/carbón retorcido
esperando ese golpe de viento/suerte
que lo deshaga de una vez
y para siempre...
-Polvo al polvo y ceniza a la ceniza...

P.D.
El Señor protege el camino de los justos/ Salmo 1
-Amén


* Publicado anteriormente 15-03-2019


Tórridas veladas/ 

Tórridas veladas/   xx?            
con periódicos húmedos tirados 
ensuciado/embarrando el suelo de negro...
Y mis "yo" mirando desde la sierra al valle
desde la entrada de la salita al salón.
Me sugieren cuando les pido una cita a solas/ al oído
-para leernos el futuro o echarnos las cartas-
que los deje en paz.
No me entienden...¿?

Ansiaba oler una vez más su aroma -en la oreja/pelo-
aquel viejo gel/champú
tan explosivo recién salido de la ducha
                con el espejo empañado...
El cuerpo era joven/desnudo
seduciéndome fresco y animoso 
hasta que me descubría... -otra vez en la realidad-.

Ahora los veo en la memoria tal como éramos 
y me acuerdo muy a menudo, -sin exactitud-
aunque piense en lo contrario... de lo que ha sido/
Hablan de todo conmigo...
-por ejemplo:/de la caótica coherente/cobardía-
o en la resurrección de los sueños perdidos
con tan poco tiempo como nos queda ya...

Pero ninguno presta la suficiente atención/ 
                     al otro lado de su vida
     y de los nuevos caprichos hoy preso...
Manipulación-manutención que echa por la borda
cualquiera de nuestros/sus planes 
esos que algún día creímos vencer... para este presente
que hoy a su vez -sin hacer nada-.

Se instalan como mensajeros/viajeros del espacio sideral
ese tiempo ambiguo en desuso
por el que gravitamos tantos años...
Oportunidad inmejorable 
que no la voy a volver a tener jamás
...de haber mantenido un entente cordiale
más próximo a la reconciliación que a la pena/quejas
abatido por la desesperación y el llanto fácil.

Es tu pifia, ¡qué le vamos hacer...!
-nada es lo que es si no pasa-.
Moví/ladeé el sol buscándote pero no estabas allí 
-sé bueno al menos/contigo-
-Me dijo... uno de ellos.

Le devolví el gesto con algunas palabras...
tú que tienes la suerte de cara/de verlo todo tan claro
-continué...
Tú que hablas de interioridades... sin ningún pudor/
ni reparas en gastos... 
dime en qué hueco te has trabado,
en qué piedra te has convertido... al tropezar
di, de qué árbol el fruto equivocaste su sabor
en tu boca
y de su busca/hueso aún no has salido/sabido pelar.

Haz que albergue alguna esperanza -pensé
siempre estaremos juntos/así/aquí...
Y nos divertiremos... ¿verdad?
Sí... sin ningún ápice/chispa de duda... -me contestó

Si es literatura/ linterna fácil... 
cabe tal o cual predilección... ¡qué más da!
-no tener objetivo también es uno-.
Como el sentir que no se ama o se es amado/ 
-o que te pique el culo-.
Todo pasa... incluso hasta te pesa...
¿qué importa lo que no haya venido? Más carga/
más problemas...¿?

Escribe/sigue así... algo saldrá...
para dispararle/dispersarte/refugiarte/refrigerarte/
redimirte/agotarnos/aburrirnos a todos 
con tus ninguneos.
¡Qué no paras...! ¡Por Dios!

Y que no te quepa la menor duda/ni lo olvides jamás...
Tú y yo nunca vamos a ser/somos el mismo
ni de lo mismo ni del mismo amo.
¡Ni por asomo!
Por eso... haz lo que quieras
que yo haré lo que tenga que hacer.
Amén.

P.D.
Nunca nos creemos responsables de nuestros actos
pensamos que ha sido el otro;
otro de tantos desconocidos/impulsos
instinto del descosido corazón que nos habita.
Nunca asumimos la culpa sin creernos victoriosos
-antes- ...en algún rincón del ánimo.

Somos de nuestra negación la única realidad posible 
que conocemos...
Sólo podemos salvarnos con la búsqueda
...en encontrar cierta utilidad/sentido a lo que hacemos.
Somos una tarea por realizar/ -y punto-
una máquina de matar y de muerte. 
Para nada/ bueno... -para dar por saco/
culo-.

*Publicado anteriormente 13-03-2019


El bosque

El bosque de la mitología con sus faunos...       xx
hadas madrinas/ninfas/musas/sátiros 
seduciendo a los dioses.
Machos y hembras semidesnudos con ganas/
apenas una gasa, visillo/bata finísima transparente 
-de las de andar por casa-
para seducir al amante/marido...
¡Yo os penetro!

-¿Oye... pero qué dices/en qué estás pensando...?
¡Se te ha ido la olla!
Estás hablando en voz alta... -no te has dado cuenta¿?-
además estás bloqueando la puta cola del super/
hipermercado...

Quiero ver si contesta-contenta a alguien
-me dije con tono grotesco/siniestro-
observando las situaciones tan curiosas que se dan
según la teoría de colas...

-¡Pues estamos "apañaos...! 
                       ¡Desde luego que sí...!
-Aunque nunca dejas de ser un animal hay veces
que te pareces bastante.
¡Qué te folle un pez...!

P.D.
Nuestra mente -caldera/celda imaginaria de ingeniería-
se suele saltar las reglas...
Nuestra lengua enmudece ante los ojos
del presunto adversario/-enemigos que nos sitian-.
Y no tenemos -por poco- que contentarnos
mudos con/en "Los mundos de Yupi".

Hablar y soñar es lo mismo en silencio
-...si no hay nadie que nos escuche/
acompañe-.
Somos animales sociales imbécil-mente 
conquistados por el entorno
y de las circunstancias su esclavo.
Para ser... debemos medir primero nuestros actos,
y eso -que yo sepa- 
no tiene ningún sentido/nada que ver con ser...

La libertad no se negocia.../ se conquista.
Cuanto más amplio sea nuestro imperio
más pequeño nos parecerá el mundo
          -...y a la inversa-.
-De huevo tío... lo has clavado.

Sí... hasta la bola.
Ahora límpiame la sangre/babas de caracol/sudor
que me chorrea...
-¡Ufff, cuánto trabajo nos manda el Señor 
con nuestros "yo"!

* Publicada anteriormente 12-03-2019