No hay argumentos

No hay argumentos reales...          x?.
ni razones, 
ni viceversas/
vísceras que sigan funcionando
después de vaciadas del vientre del animal que somos...
-del que durante tanto tiempo nos hemos creído/
                            criados como su amo-. 

Puto punto de mira del destino/deseo. 
-quizás porque eso no es lo que esperabas necesitado- 
Ni nos salva de esta muerte mutua/segura
             mutándonos a cada momento...

Hagas lo que hagas/la cagas siempre. 
Somos la deposición de una fracción de segundo/
                           frustración sin alma, 
                porque ni tú ni yo sabemos nada de la nada 
que nos supera en número ante el acantilado/abismo 
por el que pronto nos empujará
nuestro pasado 
                  en busca de su futuro...

Aparcamos el aire de nuestra triste figura  
-caballero andante-
              con nuestras palabras de luto arrodilladas
              en el monte del Gólgota donde se derriten/
entierran los todavía "podemos cambiar" vivos 
ansiosos 
y los -no pudo ser- del corazón de la razón...

¿Te acuerdas esa vez cuando volábamos juntos? 
Liados en la barca de la laguna/lengua de nuestras bocas
en un beso con rosca
y sin monedas para Caronte
-salvo la de chocolate con leche- con papel plata de oro-.

Nada es si no toma/cobra forma de su sabor en el paladar 
de la palabra/acto/obra, 
                              u omisión
y te atreves a sacarlo que vea la luz... 
Para que el otro lo entienda.
¡Te queda claro!!

Por esas cosas y muchas más... la tinaja de los turbios
con sus quimeras -dimes y diretes- ya marchitos
y un vaso de lo que no vino 
en cada mano
se dejan desflorar/desplomar hasta caer rendidos 
                                            en el suelo
                          ahogados en su propio vómito...

-Bueno, no todo va a ser con final feliz.
¡Qué no me tienes paciencia.../ cielo.
Reconozco/ que tus chocolatinas estaban bien ricas...
de muerte.

* Publicado anteriormente 02/11/18


Y entre todo ello…

Y entre todo ello... apareciste tú,      x?.
como un campo de minas/espigas doblegado el talle
                        por el peso de su fruto 
al que voy a cortar/segar, -o al menos eso intento-.

Cuando lo recorra.../sus crestas puntiagudas 
cosquillearan las líneas de mi mano/amo
                                   -como en Gladiator-
guiadas por las ramblas de los jeroglíficos de la corteza
celeste de las ganas/fortuna, 
rozando cada sima 
de la edificabilidad indivisible de nuestros cuerpos
      con gritos de aleluya... 
-si antes no ha explotado alguna razón de peso 
                y lo dejemos para otra ocasión-.

Todo esto es sólo un juego de palabras trampa 
para el imbécil/idiota galán del turno de noche, 
                                 vampiro de la ilusión...
mendigo colgado/abocado al camión de las basuras del día, 
sin temor al guante ejecutor del operario 
que no le quita ojo
ni le queda más remedio que apretar tu botón
para cargarlo/echarlo hasta el robot triturador/
de nuestro maldito juego de tronos, egos...
                              empalmados.  
Aún a riesgo de que salte por los aires/
romper la maquinaria del amor.

No me tomes demasiado en serio ni en broma, -mi cielo-
                                       y disfruta... 
como las olas del mar que se tienden a lo largo 
y ancho de la playa al llegar a la arena/
cota/costa de nuestros cuerpos
y ni la sienten... 
Ya sé que eres ajena a todo esto, 
-ni siquiera me reconoces como algo tuyo-
       por eso lo hago
y te lo cuento/digo así... 
de esta manera/marea que no cesa. 

Diviértete igual/o a la par que yo lo intento 
aunque todavía no sepas de qué va/
-ni de qué se trata todo esto- 
La vida siempre emite/admite nuevas soluciones/      
                                            prueba¿¡! 
-¿Estás ligando?
No, estoy dando vueltas entre las sábanas. ¡Corazón...!


*Publicado anteriormente 31/10/18


Yo puedo devolverte

Yo puedo devolverte al vacío del que vienes...    xx.
              -ardiendo en las ganas de tenerte- 
      al amparo de la profundidad del sueño abisal 
                       en cada una de las cabezas 
de todos los muertos del cementerio del amor.

Veneno que vomito -muy despacio-/
desprendiéndome del enganche anzuelo trampa
de ese afán... 
 -una y otra vez por el aire volando 
antes de ir a parar al cesto-
                   Porque he creído ser parte tuya...
atravesando una jornada entera del individuo que soy/
                                      -sólo para ti-.

Yo puedo hacer pompas con agua de jabón 
                     en las que flote tu imagen, 
con la luz de una ventanita a cuadros en su costado/
            por la que se asome tu anunciado adiós...
y mi otro yo en la baldosa llorando.

Yo puedo juntarte los brazos a la espalda 
mientras te muerdo los hombros/
con el sabor de tu piel en mi boca
y chuparte la vena yugular
        de lo que dices o callas... 
   con su patito feo en la piscina del manicomio
desplumado hirviendo/.

Y jugar después a/correrme como Peter Pan 
entre tus naves conquistadas y Tic Tac al acecho...
         velas gloriosas de ala de mariposa/ 
sufragada del polvo de Campanilla
antes de que te vuelvas cri-sálida. 

Que sepas... que apuesto 
con las ganancias de lo que he de perder 
                          en cada sueño...
Y me esfuerzo/enfrento a esa ingeniería genética/
ignorante siempre con lo que llevo puesto
 -o nos traemos entre manos-.
Pero no lo veo claro... 
¡Nunca/
¡¿Y tú corazón... cómo lo ves?

-Yo... lo de siempre/... -un bombón-. 
Café con leche condensada, azúcar, ron 
          y un trozo de bizcocho de uvas pasas.
¡No, no era eso cariño... no?!

* Publicado anteriormente 30/10/18


Brindo/

Brindo/brinco conmigo              xx.
                 después de haber tirado las copas, 
                    y tú lo sabías... -que iba a pasar-    
Sobre su lecho de cristales rotos/
alfileres en mi piel salpicados, infeliz 
          las veinticuatro horas del día.

Aprieto al frágil huésped/de tu alien... 
-mi enamorado, eterno corazón-
y te lo reembolso... -no sin antes- haberlo rodeado/
estrechándolo entre mis pulmones
con un fuerte abrazo y/profundo suspiro 
       que lo atraviesa como la flecha inexistente 
                      de nuestro -en huelga- cupido.

Y todo porque me ha parecido verte llegar
sin estar preparado... 
atada desde tu cordón umbilical de la razón/
en mitad del espacio de una calavera sin seso 
                    envasada al vacío... -flotando-
       en un témpano de hielo/iceberg otra vez.

El saco del miedo, 
-eco de esa voz me atosiga-/cielo ciego... -entiéndelo-
                         de principio a fin...
Ese es mi sino/signo, -yugo del cabreo/cabestro- 
y la campana 
badajo colgando al cuello de las ingles 
             tambaleándose ya en ruinas...

Y vuelo alto 
con las alas desplegadas de mi boca a gritos/
los labios empujando la voz muda hacia donde estás... 
como un latido/
latigazo en el lomo de la bestia
de la compasión olvidadiza.
Reo de mi honor defenestrado... -ahora en el calabozo
precadalso-
calabobos de mi Tin Toy del Toys"R"Us/
tú sabrás...¿?

Tu pájaro lobo/Ícaro derretido cae desde lo alto
aplastado por la piedra de Sísifo... que resbala
en la negra noche donde mi alma se ha quedado prisionera
-igual que una lluvia de estrellas de babas/babosa
       en los ojos de cristal de una estatua
con vida/rota...-

Y como un tonto principito, con mi bufanda al cuello/
soga atada a tu muñeca Marujita, 
me dejo ir...
yoyó de tus juegos de primavera en el templo de Atenea/
antenas/cuernos del caracol de la esperanza
acariciados 
por las yemas de unos dedos sin fe... Tú.

Pero no me importa, hay más agujas de cambio 
en la estación del tren/a cada metro de la eternidad 
donde se pueda morir de diferentes formas
y yo... 
yo he elegido este calvario
sin monte ni cruz/ pero en vías de extinción
-estrecha-.

A mi corazón de gato, le sobra una vida...
-eso me dijo el doctor la última vez- 
Que de cada tres infartados cae uno 
y yo en proporción/llevo seis...-

-El cava no estaba malo, -ni mucho menos...- 
¡Rico, rico!
Sólo es tu cabeza 
que se atonta/amontona/-atora con poco- chaval!
Déjate respirar en lo profundo
-embolsa el aire...- contenlo y siente el mareo
de la felicidad en su huida/
¡Vale... ponme otra!

* Publicado anteriormente 29710/18




Busco el camino…

Busco el camino... que al parecer no existe       xx+. 
más que en su desuso/
    -ese deseo de llevarme a todos los sitios contigo-/
que desconociéndolos no me importarían 
si no te tengo.

Conozco lo que me gusta y lo que a ti no,
      y cuanto alcanza a desagradarnos.../
      porque ya me estaba fijando en otra cosa, 
-de no poder ser...-.

Protegido bajo el eterno de cada día...
ese ciclo/cielo inconstante.../ese rastrillo de gentes...
ese río que también suena/sueña y se cansa
junto a todo lo que se detiene 
como parte del potaje/paisaje que se echa en cinta/
           encima de las ventanillas del auto-compasión.

Las nubes, el cuervo, la rana/la rama que se acerca 
para acariciar su lomo/
chapa abollada del coche de carreras.
Y el sueño sin la presencia de su herida/
huida en fuga arrastrado... 
antes de que el chapista de la razón
                  te acaricie/devuelva lavada la cara.

A todos esos accidentes, -porque así lo siento- me rindo 
continua-mente
            y entonces es cuando aparece la soledad
de la realidad más vespertina, abrazada a tu cintura 
con su mejor traje/canción... 
y me duermo al escuchar tu voz de muñeca Barby 
-loca desquiciada-.

¿Quién hay ahí?, despierta... ¿No tienes hambre?
-Me pregunta la cenicienta de mi cuenta cuentos...
¿Aún continua tu amor por el pasillo de los espejos?
¿Soy o no la más bella de tu harén?
¿Responde!! 
Rompe alguno! -le digo ¡A ver qué te contesta...

-Y no te muevas, ahora vuelvo... -me dice
Y la bruja burbuja/brújula del desamor preocupada 
por su zapatito/corazón de cristal
                 se ha vuelto a ir.
Entonces sé que el camino sólo lo conoce/
transita ella...
y vuelo/-me vuelvo loco- y me vuelco a dormir.



*Publicado anteriormente 28/10/18


Tendido en la colcha

Tendido en la colcha/concha de tu piel...    xx+. 
                  telo de la leche que hierve,
      entro sólo con un trozo de mí en tu busca.

Hay un brillo en la oscuridad de punta de estrellas
que quieren alcanzarte/
desinflar el globo de lana de la luna blanca
          para que vuelen/naden los pequeños renacuajos 
          como caballitos de mar, transparentes
en tus entrañas/-abismo abisal de la caverna...-

En esa tierra temblorosa y sus acantilados 
llenos de continuadas réplicas
                  que ya anuncian el gran momento...
                Entonces es cuando más disfruto/jadeo, 
    cuerdo de oficio, loco por devoción... y reviento.

Junto al mensaje/
       embalaje del enjambre de placas tectónicas/-abejas
con alas de cera que liban de los nervios-.
Mientras vemos el mundo arder en nuestro interior 
    bajo las llamas de la gran explosión atómica/atónitos
    a través de las ventanas de nuestros ciegos ojos... 
Y de su nido de cometas de lava ardiendo/
eclipsándonos, oliendo al polvo, ceniza, sudor 
que hemos echado a volar lejos del hombre
/hambre apaciguada 
-tú ahora... en mi sepultada Pomeya-

Y entonces te veo continente al completo, repleto
          desde mi nave espacial/dron, y me extraigo/
extasiado en su contemplación, de sus complementos
...comportamiento absorto.
De tanta belleza como hay en el planeta tuyo
silueta rendida a los pies del Cristo clavado en la pared.
Y no quiero otra cosa que repetir, para verte muerta 
de tono
                                           del todo...
sin que te puedas mover ni levantar de la cama
entre mis ganas perras/guerra
garras poseída...

Entonces me suspendo en el larguero como un gorrión/
-pájaro de molino- en el filo del tejado indeciso
                             en un día de lluvia. 
Dando saltitos con los dedos sobre tu espalda 
hasta la otra zona que ya no responde a la llamada
/dormida...

Y me voy despacio al cuarto donde al agua corre
sobre superficies blancas/hielos jabonosos 
                        que enfrían más mi soledad.
Tu casi levitando no has tenido ganas
           de echar otro, -para multiplicarnos-
                           ni siquiera de fumar...

La noche respira también gordita y agotada
en el silencioso trinar del sueño/almas gemelas 
que nos transitan
combinando/cambiando de envoltura
como fantasmas borrachos bailando a la comba 
con su sombra 
     después de una gran velada/fiesta... Bacanal 
"a pajera abierta".

Este baile de vampiros, ahora sólo en mi cabeza,  
ha reunido en su graderío de grafito y tinta 
-entretanto te lo cuento-
lápiz y pluma incluidos, 
gratas palabras en el ordenador.../
también a tantos espectadores como localidades hay
apostando el anticipo de sus ganancias/furtivos
  contra reembolso... perdiéndolo todo al rojo y par
     de la esperanza muerta de risa 
vencida -con tan sólo un gesto tuyo-

Lo que hemos jugado... lo que ha sucedido, 
-al fin y al cabo-,
se lo hemos ganado de igual manera a la ruleta rusa 
                                       del tiempo
                con el mismo número que lo perdimos.

Y no me ha importado nada, si a ti tampoco te importa¿?
Cuando quieras repetimos.
Recuérdelo... -Par y rojo-  
mejor mala suerte que ninguna... ¿no?

-¡Cuánto menos puedes más quieres... 
parece como si necesitaras probarte a cada momento!
                 -con la edad/
se te está convirtiendo en vicio-.


*Publicado anteriormente 27/10/18



En tu espalda

En tu espalda me apoyo...                xx?.
y te veo leer por encima del hombro;
                         cuando tengo frío,
               cuando me hago el tonto.
               Y eso que tanto te gusta...
Poner tus pies entre mis corvas, ¿en qué habías pensado
corazón...?

Y no embestirte
con el cuerno que tengo siempre en la cabeza -clavado-.
Porque también sé contenerme...
      Ese mango reblandecido/gastado, agobiado,
                     por el uso de la escasez
-como los sesos de un corderito lechón-.

El tiempo va pasando y sigue tu cuenta atrás
       desde la última vez que te dignaste
                 hacerle -caso ninguno...-
Calada/disparo de feria a ese último cigarro/
manida manía tuya
      del para después.

Y recuerdo aquella única/última vez...
-contemplando los hilillos de humo de hoy-
                            que lo dejaste todo por mí.

-¡Y un huevo de avestruz!
en la sabana de la Patagonia rusa.
         ¡Eso no se lo cree... ni el Papa Francisco!


*Publicado anteriormente 26/10/19