¿Sabes lo que más me excita

¿Sabes lo que más me excita    xx-
                 al imaginarte? Imaginarnos 
   en lo que te voy a convertir/hacer sin mediar palabra...

¿Sabes lo que más me gusta mientras te miro...?
Las formas, contorno, aromas de lo que pudiera/o 
podido suceder 
pase o no.

De ahí esa vaga insatisfacción 
  casi perenne
debilitado/disminuyéndolo todo
-aunque se goce con el acto de la ilusión, incluso realizándolo-
por el desgaste/descuento infringido con antelación.

Nada cumple ni se ajusta jamás
a las expectativas que nos hacemos/hemos creado.
A no ser...
que se improvise sobre la marcha y te sorprendas grata-mente.
                         A no ser...
que ya se haya soñado en otro sueño, de otro modo, en otros mundos, 
                             desde la otra vida para-lelos. 
En la otra casa/en el otro hogar 
de las mentiras...
-Todo navegaba bien, sin rumbo, hasta que has aparecido/
llegaste tú.

Ya, pero antes de ser mariposa somos oruga/gusanos de Lovecraft...
Quizá a eso se refiere/nos invitan y nos venden;
que vamos a ser lindas y hermosas mariposas en el jardín del Olimpo
después de estar arrastrándonos/incluso clavados en La Tierra.

Los antiguos egipcios lo copiaron del escarabajo del desierto,
sí, su proyección de futuros para el después de la muerte/
esa parafernalia, maquillando el oscuro más allá
que a todos aterroriza.
-Tú siempre tan positivo.

¿Y qué quieres, 
que me fije en las abejas/ovejas/borregos, en las hormigas...
o prefieres que lo haga en los cocodrilos del Pacífico Sur 
con el Capitán Nemo/Trueno,
Sigrid, Crispín y Goliath sobrevolándolos en globo?

La mirada del solsticio

La mirada del solsticio estaba resbalándonos...   xx+ 
Nervioso el astro rey de sus ojos 
como una puerta abierta
sin nadie... borrosa/incendiaria/ascendiendo en la quebrada
                          rebosante de su lagrimal... -el ocaso-.
Saltaban chispas de la soldadura/su despedida por todas partes.

El ruido del mundo continuó...
y yo tiza que suda, -porque estaba escrito-
    la dejé caer/irse, y se fue... internándose 
en la oscuridad de la noche.
La duda otra vez se había escapado por lo inútil de la sin razón...

¿Qué es el significado despojado/desposado del objeto
sino la nada
y aun así perece/parece que vive con él 
de contínuo indiferente...?

Sólo la mirada comedida de la mentira
                   puede ser infinita/infinidad de cosas 
más potentes en el amplio espectro de los fantasmas 
que pululan por el Universo...
Lo bien hecho es un molde limitado para una única cosa.
Lo imperfecto
es autárquico, más complejo y variado que la voluntad de la verdad.

El saber es la paga/manutención a la ignorancia consentida...
El que no sabe es como si lo supiera todo, en cambio el que sabe
lo que sabe; siente su modelo/medida de presión 
como la muerte que le acecha... 

Es más fácil y cómodo el no saber;
-el funeral ya está pagado y cubierto por el seguro-
al final te lo vas a dejar puesto, hasta la nave...
Y tú preocupado... 
como si vivir fuera un regalo que hay que devolver.

No hagamos nada, perdamos el tiempo jugando a las máquinas,
son fruto de nuestra creación necesaria/
reflejo/laberinto de espejos 
del que no vamos a poder escapar...
como un dios castigado a ser adorado y siervo de su descendencia/
demencia colectiva
en un cuerpo/amasijo, conglomerado de culturas.

El sol cada día sale exclusiva-mente para ti. 
Eso es lo que nos dijeron siempre... -cada una de las sabias 
y bondadosas religiones-.
¿Te imaginas cuando todo acabe!? 
¿Qué se dirá entonces de él/de ellas... y dónde estarás tú?
¿A qué te importa un bledo? 
Pues igual ahora, no seas bobo y no te malgastes.

-Con lo bien que parecía/habías empezado...
Suele pasar.

Silbaba…

Silbaba...            xx
de su memoria decapitado 
rodando monte a través/ 
cuesta abajo.

Huía del forajido... 
-atravesado de muerte/
seccionado su corazón 
por la daga certera de un cupido 
hecho hombre-.
Sin otro honor ni motor 
que los restos/espejo del ser 
de su belleza.

Ahora reposa en las faldas de la colina 
entre los brazos de su amada ilusión
que le esperaba tendida/abatida 
a la orilla del estanque, 
mientras él hacía cábalas
de desamor...

Muerto, teñida el agua de rojo 
con el reflejo de la luna llena más oscura, 
noche etérea/sobrante 
sólo dentro de su cabeza...
-¿Y qué quería, sino volver a estar con ella? 

Y allí se quedó para siempre 
como estatua de piedra/ 
mojón guía de la artillería naval 
...dragaminas 
de la desesperación.
-¿Pero tenía razón, no... 
ella lo deseaba/necesitaba igual/tanto como él?

No, ni siquiera existía ninguno...
era el fruto del sueño de una flor 
que había sido cortada para regalo 
de algún amante... el día de San Valentín.
-¿Y cómo lo sabes? 

Porque yo soy el tallo que dejó...
      











Me tengo que ir

Me tengo que ir, creo que me llaman...         xx?
             ¿Qué hace este tipo aquí? –te preguntas...

Diría yo que menguamos en la continuidad,
      exponencial-mente sin ser Luna.
Busco la secuencia clara/incitante de lo obvio. 
-Por mí no te molestes...

¿No es acaso una locura descabellada 
                         abarcar en el vacío de su espacio
                    el cuerpo desintegrado/deshecho
y llevarlo a cuestas cuán calvario/
        sin más peso ni clavos, sin espinas
                         sólo sangre/madero/sandalias de soga
y el látigo del centurión arreando...?

También se podría entender que no lo quiero
aunque sería lo mejor para todos/ambos... pero no es así, lo busco
escondido en su dolor...

-Cuéntame... ¿y qué hiciste?
¿Hay sentido/vida/sonido más allá de la luz...?
¿Comenzó el Génesis y sólo quedamos tú y yo?, ¿es eso?

Me tengo que ir, noto su llamada...
Siempre parece que quisieran abrazarte cuando menos lo necesitas,
pero no me importa...
           
               Un hilo de seda desciende por tu garganta/saliva 
hacia la rambla de anillos/cartílagos flexionados por la congoja
después de las últimas palabras que he oído levitando
en esta atmósfera de mierdas conta-minada
para evitar que eso suceda...
Aferrándose/agarrándolo todo bien sujeto,
como en un apretado y profundo suspiro/rosario/abanico
que te ahoga/anuda a las palabras, arenas movedizas del reloj 
de la silenciosa depresión que te asfixia 
estrangulado por la cintura de las dos esferas del tiempo,
cuello, tronco y cabeza.

Ojalá que no se nos ocurra volver, a lo que fuimos...
a ninguna de las dos partes
nunca jamás/más unidas.

Cae espuma de su boca, de lo diáfano, y no me arrepiento, ¡tú!  
La hoja de la lengua de las mentiras remonta la corriente de aire 
que te vence al fin
vacío
en el camino/río seco de tus arterías/estómago/cerebro
ahora lleno de piedras.
          
               -¿Cómo sabes que me voy si todavía no he vuelto
ni completado el ciclo de haber llegado y darme la vuelta...?

Solitario/solidariamente vasto/irreproducible/inhóspito
siempre te has dejado caer/vencer 
a la primera de cambio, 
por eso lo sé...             porque te conozco. 

Te apartas/aparcas en el silencio más abominable/apabullante...
Era evidente/demencial, 
que no duraríamos mucho tiempo juntos...
          Ser vapor de alcohol/espejismo en el desierto
demasiado fácil para que nos arrastren/
tragase la tierra/duda de la nada en el socavón del olvido 
y el desprecio.

Ahora he cambiado de ubicación 
                            porque estoy algo nervioso.
Y te acuno en cada ligero parpadeo con el que te miro, a salvo 
desde la vaguada del lagrimal,  hundiéndome cada vez más
en las circunstancias/circulaciones/circunvalaciones
de mi bolica del mundo/globo ocular de lo fantástico 
nadando a la contra
en el agua oscura/podrida del ser.

-¡Eso no es cierto, por Dios...!?
Habiendo hecho lo imposible/
imperdonable/impensable, con tan poca cosa, no florezca
de su fortaleza ni la más diminuta hélice de diente de león
en cualquiera de sus grietas.

Y te veo/lo veo todo fatal...
como si estuviéramos muertos.
-¿Tanto puede durar esto, o simplemente te doy pena?

Todo te lo debo a ti...
Ojalá vinieras, deberíamos morir otra vez y volver resucitados...
Creo que alguno de los trozos se pueden arreglar     
acaso reparar
repartir el trabajo a medias...en la medida de lo justo/posible.

Sólo necesita ser rojo.  -Sí.../como el corazón.
            Nos necesitamos más de lo que crees.  
Y latir juntos. 
-También... 

"Oda a la esperanza perdida".
-Parece el título de una rapsodia...?
                       ¡Lo es!



Se retorcía/liaba el pelo

Se retorcía/liaba el pelo     xx?   
los cabellos entre sus dedos,
igual que lo hace la lumbre/flama
nerviosa remontando/insuflando/absorbiendo
el aire de todas partes
    las cosas de su alrededor...           

Ahora la puedes besar. -Pensé.
Si, lo deseo, atacaré sin cuartel.
Pero tampoco me ayudó la idea.

-¡Anda!...
Señor, don no merece la pena,
tu nombre me da risa...
¿Pero por dónde? 
¿Qué hiciste al final...?

Nada.