Ayer…

Ayer...          x+
con la amenazadora nota
fijé un idilio;
saldría perdedor,
saldría cumplido.

Ayer,
fue un gran día
sabía que perdía.
Gané...
o no jugaría.

Ayer,
simplemente destrocé
un cabo de azar,
una empinada cuesta,
un debate canijo
o, tal vez,
un suave suspiro.

En fin...
creo que perdí
mi amado cobijo.

P.D.
No hay mayor error
en nuestra mente/imaginación
que el aprovisiona-miento 
del futuro.

Si sale... porque sale
y no te entusiasma.
Y si no sale como esperabas...
por el enfrentamiento
ante la nueva situación.

El caso es que hagas lo que hagas
siempre pierdes.
El origen de tu desgracia
es esperar algo...-






Languidece acurrucada

Languidece acurrucada           x+
la balada de antaño
en grávida condolencia
de predilecto anticuario.

Y en un arcón de mimbre
con molduras de ébano,
centellea/chillón,
el magro pasado.

Así entre arrabales
penden las palmeras
que colapsaron su trivial amago,
ese de tejer una cesta, sin saber,
que sólo meterías en su interior
                      lo añorado.


P.D.
La deuda contraída
con el objeto del deseo
es insobornable/insoluble al tiempo,
-arrastrándonos hasta la insatisfacción...-
Nunca terminamos de despegar
anclados/enterrados para siempre 
                       con ella.

Lo que no ha pasado y soñamos...
pesa más
porque lo acondicionamos/amañado 
-cada vez más resistente al momento-. 
Lo hacemos flexible/maleable a nuestro gusto
y antojo.
Evoluciona inmortal
entre la catarsis de nuestras neuronas.

Lo que no ha pasado reina así 
en un imperio
todavía sin conquistar;
y eso es lo que nos mantiene con vida
-la batalla de lo imposible-.
Porque lo que ya tenemos/ 
nunca nos satisface lo suficiente
una vez lo conseguimos...

El deseo es incierto
la verdad una traición...
Son los dos motores que se alternan
            detrás de cada latido.

Es como la gata Flora:
si se la metes grita/si se la sacas llora.
-Ufff, siempre me dices lo mismo...








Compota de libido

Compota de libido,        x+
bálsamo taciturno.
Saltimbanquis de cálices hipéritos,
                  truhán canijo.
Mortaja de papel,
oquedad sin tino...

¿Acaso desfilaron en tropel
los deseos en coro impío?
¿Acaso... hilvanando como el rayo
las nubes al llover,
no supe hacerme sitio?

P.D.
Nunca sabremos de que nos salvamos
ni a qué gloria/infierno pertenecemos,
porque la culpa no es nuestra...
-Nos viene impuesta desde arriba-.

Con el pecado a las afueras del deseo...
siempre habrá un desierto 
que cruzar esperándonos.

Sólo sobrevive el que deja de mirar
continua-mente al cielo.
¡¿Eres tú de esos...?!
Recuerda que somos el agua de nuestra sed/
-encuentra en ti/contigo la solución-.

Todos los pasos que damos es la vida
que nos espera...
Con un movimiento tuyo 
bastará para salvarte.

La Tierra que hoy nos soporta
mañana nos habrá devorado.
Somos polvo en el camino
sombras sin luz.
Disfruta... 
todavía estamos encima, ¿lo notas?

-Ufff, cuando te pones espeso...
          



Gaznate nacarado…

Gaznate nacarado...         xx-
plumaje carmesí.
Baile de ninfas,
lúgubre candil.

Cálida premisa,
esquirol de paladín.
Señor de los hados,
apoteosis de festín.

Languidez de gélidas alboradas,
...fértiles surcos desnudos sin abrir.

Eres un marrano oliendo a cebollas
cortadas en el saco...
Tu sitio, la mesa de pino,
el matarife,
y un saludo senil por el ano
será tu fantasmal despedida
   cuando creas haber llegado.

P.D.
El entendimiento tiene dos fronteras
la tuya y la de nadie más...
Creer que se sabe
es algo así como tener fe
        en lo desconocido.
        Un acto de valor inútil.
  
Nada nos acerca más al vacío
           que nos espera...
que la entrega al saber;
pues echa fuera desde nuestro interior
sus tesoros
para hacerse sitio.
¡El saber sí ocupa lugar!

Sólo necesitamos -para ir tirando-
                        lo que somos;
como alma que se lleva el ladrón...
Nuestro lastre para la vuelta.
-No creo que haya reencarnación para los idiotas/
las ideas...



Solloza cabizbaja

Solloza cabizbaja          x?
la frívola palabra,
con jocosas notas
diademas que se marchan.

Vanidosa la miel mana
como alimento del alma...
Son juncos ebrios de viento
prisioneros por sus plantas.

Es una cortina de ardores
deslizándose en rieles de nácar.

Al trasluz, sus cuernos
son dantescas alimañas.
Tormento/estatuas de museos,
fervor de campanadas.

El silencio sería tu mejor legado,
cordial y fiel camarada.

P.D.
El silencio trae consigo otras cosas/
tantas o más que lo que callas.

Siempre echaremos en falta
lo que no se ha dicho.
Siempre nos perseguirá su fantasma.

Nunca hay paz para el necesitado 
de las palabras
para el pobre hablador...







Ánfora sin cocer

Ánfora sin cocer,          xx
alquimista de esgrima.
Navaja de carne y sed...
vil pesadilla.

Podría rasurar tu vientre
ardiendo en su lidia.
Podría navegar en tu cuerpo
hasta perderme sin vida...

Ayer creé mil fantasías
y hoy, una a una,
me lapidan en agonía.

Ayer fui seducido y seductor
de los encantos de cada día,
...y hoy no veo ni las tripas
que evacuan mi desquicia.


P.D.
Estamos preñados -en cuerpo y alma- 
del barro/
rebabas
sobras en los dedos del alfarero.

Somos lo que Él ha hecho de nosotros...
-el reflejo de su ideal/
un pensamiento de polvo/agua y tierra- 
                                           Nada.

-¡Ya ves! En lo que creas/crees...  
te termina matando.





Se camufla en la sombra

Se camufla en la sombra        x?
el nervioso de un decir,
y entre barro de algodones
la idea se quiebra en mil.

Paladeas la suave brisa
puntiaguda y bruja de una frase,
...y entonces das comienzo al frío
que congela tus engranajes.

Y así... se ahorca la lengua
en el filo de tal fraude
guardando en el nicho de tu frente
lo que ignoras, 
lo que sabes.

P.D.
¿Saber o no saber?
esa no es la cuestión.
La cuestión es 
saber lo que se sabe...