La vida tibiamente,

La vida tibiamente,        xx
surtida de sus encantos
pasea junto a ti.
Y una vez más
cabizbajo,
sigues las losas
y continuas de pie.
Caminando hacia las sombras
como un niño asustado
sin saber dónde ir.

P.D.
Por lo general,
delante y detrás de un escrito
            hay un ser humano.
Respétalo y no lo traiciones,
es algo sagrado.
Como la Hostia en la Custodia
o el Misterio del Cuerpo y la Sangre.
“Comulgas, mueres y resucitas
en un santiamén”.

-¡Bueno, se trataba que iba/andaba perdido...!
Pues eso... que lo escriba.

Y yo aquí…

Y yo aquí...           x?
con toda mi carga emocional,
atacante voraz,
con miles de “cagás”
en los sembrados de mi cerebro.
Abro los ojos como platos
en la oscuridad de este pedaleo
y embadurnado con los Santos Oleos,
diáfano me requemo
en dar la vuelta al mundo
con el opio místico/mustio 
          de mi intelecto.

Este gusano me devora
desde el mismísimo centro,
    perfora toda la pulpa
convirtiéndola en desecho.
Ni los más certeros pronósticos
auguraban este festín sin regreso...

Quiero despedirme de todo
y si molesto...
-que es lo más probable-
             lo siento.
Cuando me leas
espero estar
reencarnado en otro.
Este...
te lo dejo aquí
ya no lo quiero.

P.D.
Saber vivir es morir 
                   lento, 
muy lento... 
a ralentí, 
casi quieto; 
hasta dormirte en la cama 
sin haber acabado el cuento.

Todo son fantasmas,
espectros con los que viajas,
te apees o no
ellos cobran bien la mortaja.

-Somos de su desperdicio 
la monda 
del planeta Tierra;
pelada por el que una vez 
se creó a sí mismo...
Somos el ser 
que se devuelve la vida.
-¡Uffff, siempre igual/
           ...no cambias!




Solo, en la agonía de mi muerte…

Solo, en la agonía de mi muerte...      xx+
vomito al mundo la angustia que me retuerce.

Nunca sabré si el amor que me brindaban
era de cera de vela o de bloques de montaña.

Nunca sabré si la fe que me cobijaba
era divina o terrestre... sincera o amañada.

Cuántas veces canté con idénticas melodías
mis desgracias de siempre a la vuelta de cada esquina.

Cuántas otras rebocé mis mejillas
con lágrimas rabiosas, "preñas" por la desquicia.

Cuántos gorjeos tenía de “pensá”
en el yugo sudario de no hacer “ná”...

Cuanto tiempo tendré que oler y seguir velando
a este cadáver fresco... parásito que acompaño.

¡¿Cuánto, Señor...?! que ya estoy cansado.

Rezaría una por una

Rezaría una por una          xx+
las piezas de mi rosario
si supiese que sirve para algo.

Bebería del sudor fresco de la tinaja,
trazaría sendas con mis dedos por su panza,
me emborracharía en su olor tibio de charca
...si supiese que sirve para algo.

Golpearía con las sandalias de soga la tapia,
hundiría las cordetas en la arena de la playa,
esperaría que se hinchasen y reventaran los pies
...si supiera que sirve para algo.

Envainaría mi cuerpo en el pestillo
para correrlo en el agujero del marco
con las virutas y herrumbres fuera del atasco
...si supiera que sirve para algo.

Me sumergiría en la sandía de verano
de cena en la puerta/relente, jazmín y hierba buena,
patinando con la lengua sobre las pepitas negras 
                                   que molestan
...si supiera que sirve para algo.

Entraría en los huertos de lodo cuarteado,
volcaría sus losas, todas de canto o boca abajo
saltando, clavando talones y dedos descalzo
...si supiera que sirve para algo.

Me tragaría el aliento a cenicero,
a bolsa de basura con agujeros
y lo pariría de nubes de algodón de azúcar
...si supiera que sirve para algo.

Recalaría mis menudillos en la trastabilla 
                             de un flan,
esperando en un tic tac del reloj,
un coc coc, de la gallina y un te kikirikikikiero
...si supiera que sirve para algo.

Entraría en la iglesia de los santos fríos 
                                    en invierno,
perfumada con incienso etéreo de respeto
tintineos y velas encendidas, mariposas y credos
sumergido hasta el galillo en sabor a cielo,
-ese que no tengo-,
...si supiera que sirve para algo.

Curaría los callos y llagas que me atufan
de tanta oveja “descarrilá” y moribunda
con sus guías de turismo que se inmolen 
                             al segundo
...si supiera que sirve para algo.

Reiteraría con una nota de régimen interior
todas y cada una de estas plegarías a Dios, 
                           el Santísimo...
si supiera que sirve para algo.

P.D.
Cuando piensas
estás poniendo cadenas al tiempo
y puertas a la esperanza.
El fluir libre de los sentidos
no debe ser sujetado
aunque parezca justo y necesario.

El pensamiento
sólo es un carcelero
obediente y obstinado.
Lo sencillo es ser uno mismo.
lo contrario es confusión y desánimo.

El pensamiento sólo debe ser un descanso
para encajar ciertas piezas del juego
pero este debe de estar libre de reglas.

Recuerda que todos tenemos derecho
a ser diferentes,
a que cada uno piense por sí mismo 
                      y como quiera.

Y no hagas caso del molde/
         modelo de la educación...
Intentan hacernos a todos iguales
para que con la misma ley/costumbre
encajemos
y tenernos obedientes/productivos/sujetos 
a sus intereses.

Y si rezar te sienta bien, ¡pues reza...!
-¿A qué viene eso?





No, no hay nada fijo…

No, no hay nada fijo, épico ni caballeresco.      xx+
Todo se rompe en el continuo trasiego
igual que el vidrio descuartizado vuela
después de la explosión en el suelo
por no haber mantenido el pulso 
                  en su secuestro.

No, no hay nada por lo que luchar
ni siguiera el ligero fresco de la mañana/ 
                           al despuntar.
Todo se financia con el sueldo base,
la vejez prematura del humilde siervo
en el pretérito pluscuamperfecto 
                 de nómada disperso.

No, no hay nada... todo es villanía.
Las huestes se sublevan, los pozos huelen a sequía...
el charol de tu apatía chapa la sinrazón en calima.
Los libertos faunos se zambullen en el paraiso
                                 de la fatiga,
todo es esquivo/lascivo, como recién nacido.

No, no hay vida, esto es una soberana mentira...
Es la repetición erudita de tu pernada en baldío
continuos vendavales desde el infierno que crías,
santo y seña de esquejes de entrepierna 
                            buganvilla
un lírico filme, balcón de donde te tiras.

P.D.
Somos de nuestra realidad su amenaza/
tenazas... 
a la espera de la muerte en una esquina.
De nuestra sombra... fuego negro 
su refugio.
Del corazón... su castigo,
de la luz, el borrado/tachón de la memoria,
del camino... los pasos que no se dan/
por los que venimos o huimos...

Somos la respuesta a la no consecución
de lo que perseguimos sin haberlo encontrado/
ni habernos conocido...
En nuestro juego de tronos particular...
no somos nada más que una musaraña de ojos azules
en el gélido invierno de lo eterno/
del no retorno.
-Yo me veo más... como Yogui o Bubu.

¡Tú eres tonto del culo, chaval!


Cuando todo empieza a ser

Cuando todo empieza a ser            xx
representaciones de hechos pasados
la vida pierde su encanto
y los comediantes bazofias de asco.

Tu mundo escueto y santo
se aleja por el barranco manso.
La calma espera sentada,
...ya no flotas en alfombras de mágicas.

No quiero romperme
ni abandonarme...
ni llorar con las lágrimas de siempre
Sólo quiero cortar esta hemorragia
que hace volverme enclenque.

Buscaré nuevos ramajes/muebles
que ocupen el escaño lisiado
parlamento de fiambres
balaustradas y palcos...

Disfrutaré con un buen vaso de vino,
cambiaré el chip amotinado,
perderé el carné de identidad
para morir de viejo arrugado.

P.D.
Cuando se llega a una edad
donde se mezclan continuamente
los recuerdos con el presente;
o todo recobra nuevo sentido
o que te estás volviendo idiota...


Sonríe la boca/

Sonríe la boca con gesto tosco,           xx+
tesón rígido, como impuesto...
en el dilatado almuerzo de gusanos
con las musas de Ulises por el Egeo.

Miran los ojos fijos, duros,
desguazando el silencio,
en la maraña de huellas atrasadas,
que te pillan adelantándote perplejo.

Tu cuerpo anda estremecido,
“rizao” con resentimiento
como la espiral del sarmiento.

Tanta norma te provoca,
tantas babas te ahogan,
tanto adiós te despide,
tanto hola te apelmaza.
¿Qué buscas? 
¿Eres cierto...?
¿O solo un espectro?

Yo soy el que busco
la verdad que no encuentro,
“deslumbrao” en el reflejo
que me da por cierto.

Acaso me noto y confío...
¿Soy algo
o un ajeno extravío?

Si lo fuera,
porque lo soy,
si no...
me da igual
esto que siento
es sólo mío.

P.D.
Es un error
no poner frente al paredón
continuamente las ideas;
ellas deben morir o vivir
según nos convenga...

Porque las cosas
son simples copias de la nada,
y la nada es la totalidad de las cosas.

No existe algo determinado
a lo que merezca la pena
atribuirle el calificativo de existencia,
ni tan siquiera, el mero hecho de suponerlo...