Cuando te sientas atrapado…

Cuando te sientas atrapado...        xx
y escuches revoloteantes melodías
engalanadas en la estéril ladera
del más recóndito escondrijo
de tu cráneo vil.

Cuando ahogado en jarabes de infancia
pretendas arar con una sola mano,
la estela de talco
del infranqueable pasado.

Cuando lances los últimos zarpazos
con humedecidas garras de sapo
en la almohada calla e invitada
de tantas noches maltratada.

Cuando se apresuren/rocambolescos
cientos de sueños, presos en delirio
de eternos cortejos...
que quedaron sin cocer
por falta de empeño/dueño.

Cuando todo tu corazón navegue
en la sangre que bombea tu cuerpo...
Cuando tus ojos reflejen en sus retinas
las tripas de tu cerebro en ruinas.

Cuando tu cabeza gire como una peonza
por el firmamento
recogiendo todas las estrellas
entre su cuerda de hilos
que, por llorón, no te dejaron ver el cielo.


Cuanto tus nervios se derramen
sobre las cenizas del amado deseo.
De buen seguro que si duras...
conseguirás algún premio.






Yo podré

Yo  podré querer miles de cosas...      x+
Yo podré saber menos de lo que ignoro.
Pero nunca podré con aquello
que pone cerco a mi entorno.

Yo seré rey de cuentos y melodías,
soñador infatigable y cierto
de interminables fantasías.
Pero nunca tendré aquello
por lo que luché en su día.

Porque sólo soy un bicho cloaqueño
que pulula por los pantanos
de los que ahora apesto.

Soy un elemento
cambiante y perecedero.
Y a lo mejor...
sin billete de regreso.


Creo que todo es nada

Creo que todo es nada          x
y mis quehaceres
en polvo andan.
¿Qué soy...
qué tengo que valga?
Porque
lo que pensé tener
hoy escapa.

Ya que soy poco
y en nada me tengo.
¡Oh tristeza!
Cerca de mí te siento.

¿Dime tú destino,
qué nueva me preparas?
Con la camisa quitada
te esperaré de cara...


Desearía hacer un desastre…

Desearía hacer un desastre...        x
-romper mi cuerpo-
Desgarrar la vida cerrada
en tantas cosas que son
y que no pueden ser.

Desearía cogerme a una farola
embriagado de deseos y alcohol
y saborear su luz a una hora
en que no cuenten los segundos...
teniendo un infinito para ese dolor.

Desearía voltear la vieja gloria
de ese querer que se cierra
sin poder ser...
De ese enjambre de tensiones
por nostalgias vividas de una sola vez.

Desearía... saboreando un buen Ducados/
o un Mini Alvaro
seguir conmigo/abrazado a mi yo,
-esas puñetas de enano-
para acampar 
con una pose certera...
vagando hacia el paisaje indescifrable
de definirme como algo.






Para cuando todo

Para cuando todo sea del agrado de uno...     x?
no quedará nada en el Universo.
La razón, el habla y la vista,
junto con el oído, habremos perdido.

Y refugiados en las hornacinas de cemento
o simplemente rociados de fuerza,
estaremos abrasados por el aire
o clavados en el aliento de una bomba.

Más tarde... -acaso seremos-
una gota de agua, sudor o llanto
de la tierra que hoy nos soporta.


Cuando se marchitan…

Cuando se marchitan...   x+
los finos pétalos del honor,   
ensombrecidos por la capa del despecho,
se quedan inutilizados los ungüentos
y muerden su cólera los harapientos.

Ya todo se olvida,
nada permanece.
La habitual discordia
anida en la mente...
La sangre está en huelga,
el cuerpo está ausente.

Ya la descomunal discordia
bate sus alas rotas
sobre los sombreros negros,
engalanados por el brillo sereno
que les da el sol y el cielo.
Y no son nada más...
que tapas de ollas cociendo muertos.


Si paseas

Si paseas sobre nubes grises     x?
de cielos nublados
y no sale el sol...
ya verás a la fría realidad,
que en mesa sin cubiertos
te han de dar.

Y si quieres abrazarte a algo
que amas de verdad,
verás cómo te engaña
y lo perderás.

Porque todo cambia,
nada vale ya,
todo es relativo,
sigue siendo frialdad.

Todo se marcha
a un ¿qué será...?
y no puedes sujetarte
a nada más.

Y entonces...
te ves obligado
a vivir como los demás;
con indiferencia y
falsedad.