Solos se balancean los recuerdos,

Solos se balancean los recuerdos,         xx+
tendidos como ropa usada
a la suerte del viento.

Solos se balancean los recuerdos,
una vez gloriosos
queridos como ciertos.

Solos se balancean los recuerdos,
cacheados por horquetas
en la ubre del intelecto.

Solos se balancean los recuerdos,
en babateles mimados
del apartheid doméstico.

Solos se balancean los recuerdos
colgados de sus tripas
vagabundos en el tiempo.


Cuando te hagas mayor…

Cuando te hagas mayor...           x+
por las calles ajusticiadas de tu cerebro
se volverán hacia ti, medio burlescos,
los verbos del silencioso recuerdo.
...Hasta ensordecerte con sus estopines hambrientos
de tragos duros y elocuentes festejos.

Esos de ser un pobre cómico de reos
servidor y huésped frenético
de cualquier jugoso deseo.
Serás tú y tus engendros...
desfilando por el transitado erial
de hacerte cada vez más viejo.

P.D.
En la espera... 
la cadena se crece y estira 
al calor/en la hoguera de la ilusión
...incluso creemos vernos libres.

Todo cuanto somos 
se lo debemos a la nada
y al final se lo devolveremos/
iremos allí... 
-sólo eso-.
Somos deuda viva... 
Un pétalo seco
marcando las hojas del libro
del cuenta cuentos del corazón.

Nuestra existencia 
la guía nuestra insistencia...
-en querer, 
en luchar, en volver a nacer-
Todo tiene sentido para una cabezota embriagada/
extasiada en el ejercicio del éxito
al considerarse El Creador/-un Dios-.

Sentirse inmortal/ única-mente 
                    por el hecho de haber nacido
es como viajar en el tiempo sin billete de regreso.
-Una fatalidad/fantasía al alcance de cualquiera
...una media verdad para cazarnos al vuelo/
                                        a todos-
Sólo somos los muertos del futuro
en el caldo de cultivo de la esperanza...-.
Vivir así es un canto de alabanza a la resignación!
-La suerte de las cartas no está en la jugada-.



 


			

Hoy abandonado

Hoy abandonado        x+
en un rincón de mi yo,
tiento a mi ser
y se burla de mí...

Que sinvergüenza es,
un día me lo comeré
o me quitaré de aquí,
y entonces... 
dejará de sonreír.

P.D. 
Nuestro organismo se debate 
entre la vida y la muerte... 
y se defiende/define a sí mismo 
en una mezcla de sustancias 
cuya finalidad es la supervivencia.

La reacción entre los distintos elementos
y las influencias en estos del exterior 
es lo que hace de nosotros un ser vivo, 
único/irrepetible y emergente. 

El concepto del yo pensante 
no es nada más que el resultado de una necedad...
una necesidad del intelecto; 
un intento de explicar lo inexplicable, 
de justificar nuestra presencia excelsa
en este mundo...
de diferenciarnos de los demás seres.

Pero al igual que ellos
sólo somos química en una jaula/jugada de azar... 
-un capricho más de la naturaleza-.

Si resistimos es porque lo deseamos
empujados por ley de vida.
Nuestro cuerpo se debate entre la transformación
                     y la adaptación al medio, 
-no hay nada de otro mundo-...
excepto la posibilidad 
de que nuestro viaje por el espacio
haya terminado aquí, así/ de esta manera...

Nuestra vida sólo es un puto punto 
-en caida libre-
en el abismo del destino.
Mientras evolucionamos... 
todo es un saco de ascos/misterio en la mesa/
masa de las especies/as del matarife.
Visto desde fuera no somos más que células 
luchando dentro de un organismo
que se resiste a perecer. 

A pequeña y gran escala/todo es lucha. 
Mientras el conjunto de los buenos vaya ganando
nuestra existencia cobrará forma/cierta miga-imagen...
semejante del ritual/danza macabra 
de ir hacia la muerte
...entretanto esta no nos aborde/abduzca
mientras se aproxima/ 

Cada ser es lo que dura la conciencia viva de un ente.
Si no sabemos nada de los otros, ello quizás tampoco...
Somos muchos en el planeta/Universo.
Vamos en paralelo o en línea, al mismo lugar... 
unos se adelantan
otros se reproducen y aguantan... parapetados/

Somos animales reproductivos 
dentro de la madriguera del gran espejo viviente.
Nuestro cerebro sólo es el teatro/tarro de las esencias...
y aunque todos lo tienen, no todos lo usan ni sienten.
Luego... -a caso- somos de nuestra masa gris,
la imagen que ella nos da, y del cuerpo 
su esperanza de combustión y subsistencia.

Nuestra vida/ -cualquier tipo de vida-
es fruto de una infinita/indescifrable casualidad 
cuya finitud es/ acaba justo en el momento/
de/al haber nacido...
Todo lo que hay después no es nada más 
que el camino hacia el precipicio.
Somos el no escapado en la esfera del reloj
cuyas agujas son el gatillo que aprieta
el asesino del tiempo -a cada momento- 
                             en darnos caza-.

Todo lo que empieza ha de terminar alguna vez...
Sólo la eternidad es patrimonio de los dioses.
¿Y para qué vivir para siempre?
Si más que una gracia parece una limitación/
-¡eso de no tener fin...-
¡Qué angustia!



Como deslumbrado

Como deslumbrado,        x
casi ensimismado y cabizbajo,
no sostengo, sólo aplasto.
No contraigo,
sólo estiro el vago de algo.

No lloro, ni halago,
sólo formo nuevos ramajes
para mi árbol.

Porque hoy veo pelechar
hasta los granos de asfalto
cubiertos de cieno y barro,
que como dientes ocultos/
bien afilados
aguardan en tu interior
para asfixiarte con su abrazo.

Es el perpetuo engendro mundano
ese hombre cargado
de fardos de espanto,
que orea la hiedra seca
de sus anhelos inacabados.

P.D.
Mirar y no ver.
Sentir sin estar/ni ser.
Ver o no ves?
Y otra vez vueltos al castigo
de nuestro amo.../muro.

Todo lo que nos rodea
compite en darnos caza.
Todo cuanto existe
nos habita y/ vive dentro.

Lo que tanto queremos nos tortura...
-ardiendo juntos a lo bonzo-.
Lo que deseamos de corazón nos mata
con El caballo de Troya de la esperanza...

Nuestro fin es una carrera 
interminable llena de obstáculos.
La vida lucha consigo misma
porque no entiende nada...
Las heridas son sangrias necesarias
para renovar y/reconocerse
en/por el esfuerzo.

El que sigue entero/vivo
aún después de la batalla...
          ya nunca morirá.
Sólo el que cree en él 
y sueña con la victoria
encontrará la paz eterna.
-¡Plof! 
Y se durmió... un ratito más/-.











Por una noche

Por una noche que sentí frío,     x
creé el invierno.
Por una racha de alegrías,
el cielo.

Qué cianuro cortejo
en el templo donde ahora rezo.
Punto de encuentro
entre mi alma y mi pecho.

P.D.
El cuerpo sataniza las ideas
el corazón se hunde en la carne
la vida navega sin rumbo
en un mar de penas...

El desasosiego es el fiel de la balanza
una lanza/espada que nos atraviesa
de un lado a otro hasta matarnos.

Somos la sangre divina derramada/
desterrada de un espíritu
en el cáliz de la esperanza.
Una mancha en el templo que envenena
mientras amándolo se sacrifica.

Nunca nada dio para tan poco.
Morir, vivir... y la semilla/
todos en el mismo lecho de muerte
rezando por una salvación
como excusa de vida...

Somos una vez más la risa/
esperpento de las estrellas;
los comediantes del Universo,
las brujas de la noche más oscura
en su legado-letargo cautivos/
Un cacho del ridículo e inóspito silencio
de la soledad promiscua prometida...

Viajamos en la estela de un cometa
trazando un borrón en el cielo
de su eternidad incomprensible/inconclusa 
dando vueltas... 
como el aro en la cintura de un zagal
en el patio del colegio.

-Alguna vez sabremos el verdadero alcance
de la dimensión de nuestra mentira-.






Cuando te sientas atrapado…

Cuando te sientas atrapado...        xx
y escuches revoloteantes melodías
engalanadas en la estéril ladera
del más recóndito escondrijo
de tu cráneo vil.

Cuando ahogado en jarabes de infancia
pretendas arar con una sola mano,
la estela de talco
del infranqueable pasado.

Cuando lances los últimos zarpazos
con humedecidas garras de sapo
en la almohada calla e invitada
de tantas noches maltratada.

Cuando se apresuren/rocambolescos
cientos de sueños, presos en delirio
de eternos cortejos...
que quedaron sin cocer
por falta de empeño/dueño.

Cuando todo tu corazón navegue
en la sangre que bombea tu cuerpo...
Cuando tus ojos reflejen en sus retinas
las tripas de tu cerebro en ruinas.

Cuando tu cabeza gire como una peonza
por el firmamento
recogiendo todas las estrellas
entre su cuerda de hilos
que, por llorón, no te dejaron ver el cielo.


Cuanto tus nervios se derramen
sobre las cenizas del amado deseo.
De buen seguro que si duras...
conseguirás algún premio.






Yo podré

Yo  podré querer miles de cosas...      x+
Yo podré saber menos de lo que ignoro.
Pero nunca podré con aquello
que pone cerco a mi entorno.

Yo seré rey de cuentos y melodías,
soñador infatigable y cierto
de interminables fantasías.
Pero nunca tendré aquello
por lo que luché en su día.

Porque sólo soy un bicho cloaqueño
que pulula por los pantanos
de los que ahora apesto.

Soy un elemento
cambiante y perecedero.
Y a lo mejor...
sin billete de regreso.