Tengo un juguete

Tengo un juguete que me da alegría           xx+
...suele estar medio atontado
hasta que se deslía.
Parece enojado/como que desconfía.

Algunas veces... me pide muy amable,
para dormirse, que lo meza en mi mano
sin arrullos, ni cantos.
Y se duerme muy de prisa, como “embobao”.

Le gusta estar meloso
por aspersión o por goteo,
...rebozadico por las charcas de brasas
en busca del Dios de trueno.

Lleva dos ruedas de repuesto,
por si pincha o padece sobre esfuerzo.
El siempre es muy atento...
-no deja nada al azar-
al destino lo lleva de pleito en pleito.

Tiene un sueño muy profundo cuando duerme,
y otro perpetuo cuando está despierto;
...hacer con su badajo slalom en la campana,
hacer que tomen vuelo las palomas por el cielo.

Yo me lo llevo de paseo,
porque mantiene el tipo sin muchos esfuerzos,
tiene garbo, es coqueto y muy tierno.
Se dice que es puro veneno,
porque le gusta matar muriendo-
y muere cuando no muere, me dice...
Es tan místico y espiritual
que a veces, aunque quiera,
no lo entiendo.

Qué muñeco más complejo tengo.
De todos... el mejor,
el más flexible y alborotador,
el más reflexivo y explosivo,
el más tremendo.

En el fondo... es muy simpático y bonachón,
por eso, a mí me gusta
tenerlo siempre contento
y juego a menudo con él,
     siempre que puedo.








Ya no queda nadie…

Ya no queda nadie...               xx 
salvo unos dedos solitarios escalando las púas/cuentas
                                  del tallo del rosal..

Soy más humilde y tímido de lo que aparento...
            y más traidor de lo que acabo de escribir
                     que jamás lo haya sido...

Soy de una vez
la suma de cuantos trozos     
de lo que se rompió aún quedan sueltos... sin pegar/

A veces creo que el futuro me huye/ conmigo...
            pero no es así, lo aprendí de la especie.
Al final todo se queda como estaba.../
en una isla. ¡Yo!

Nuestra suerte varada, 
-náufragos después de la tormenta
de la creación-/ enterrados hasta el cuello -sepultados-
soportando los gusanos/guantazos 
de las olas 
sin poder salir del cuerpo.

Al final ni el alma ni tú sois lo que buscabas...
Somos plantas/flor de pétalos de carne 
y su aroma atrayente 
penetrando por las fosas nasales de la tierra/cementerio 
                                         para devorarnos...

De lo que empecé a decir... sólo me quedo con esto:
"Somos la razón/ y el sentido de nuestro existir...
-¡Menuda perogrullada!


Ayer…

Ayer...          x+
con la amenazadora nota
fijé un idilio;
saldría perdedor,
saldría cumplido.

Ayer,
fue un gran día
sabía que perdía.
Gané...
o no jugaría.

Ayer,
simplemente destrocé
un cabo de azar,
una empinada cuesta,
un debate canijo
o, tal vez,
un suave suspiro.

En fin...
creo que perdí
mi amado cobijo.

P.D.
No hay mayor error
en nuestra mente/imaginación
que el aprovisiona-miento 
del futuro.

Si sale... porque sale
y no te entusiasma.
Y si no sale como esperabas...
por el enfrentamiento
ante la nueva situación.

El caso es que hagas lo que hagas
siempre pierdes.
El origen de tu desgracia
es esperar algo...-






Poco…

Poco...                   xx
y un no saber puesto de lado/    
en pie, en su contenedor    
           a tus espaldas...
          -es todo cuanto sabemos-.

El cuerpo nos provocó la desdicha;
lengua/aguja girando/embrollando nuestros intestinos
   como una nube de azúcar dándonos cuerda desde el interior
        atravesándonos el ombligo...

Y la seguimos buscando...
se lo damos todo, -la vida también es todo-.

Terco/impotente el día, desobedeciéndonos...
junto a la realidad que nos envuelve/vuelca al oscuro refugio 
                      del alma que gravita medio muerta.

Sin nadie al otro lado... -engañados- sin poder volver
y reclamar nuestra victoria ahora suya... 
         -el cielo y la gloria metidos en el mismo ataúd-

Pero... al que seguimos/velamos con toda nuestra fe/
      fuerza en empujar y penetrarlo...
¡Cómo nos habían enseñado!
Hasta rompernos la cabeza/los cuernos; y vivir como locos
                        maniatados por lo que nos dijeron...
Como un toro embolado zarandeado por los mozos/demonios
en mitad de la plaza del pueblo.

P.D.
Nunca estamos libres de la ignorancia... nos ronda/
y nos hace caer. 
¿Eres tú el culpable...? 
¿O es el abismo de todo lo conocido 
por el que nos han empujado/

No saber lo que se sabe, ni tiene importancia...
lo interesante es saber/descubrir y sacar a la luz 
lo que no se sabe.
Ese es el motivo de la razón que justifica 
la pregunta del sentido de nuestra vida;
el ser o no ser expuesto/ 
           sin la respuesta...

-¡Qué sepas/ 
no significa nada si no te sirve para algo.
-La respuesta se convierte así en la pregunta;
y vuelta a empezar...-
Nuestra calavera/
peonza anclada así en lo alto/a nuestro esqueleto
despojada de su seso 
-de tanto girar-. Eso es el hombre... 
un manojo de huesos unidos por un motivo inexistente. 

Su invento/-la creación de un ente
sobrenatural- sólo es una ilusión para justificar su existencia.
No somos nada excepcional salvo a nuestros ojos.
-El cosmos ni se inmuta- 
Apenas nota/sabe de la existencia de La Tierra.
Y nosotros dentro de su jaula, como pájaro cantor...



Languidece acurrucada

Languidece acurrucada           x+
la balada de antaño
en grávida condolencia
de predilecto anticuario.

Y en un arcón de mimbre
con molduras de ébano,
centellea/chillón,
el magro pasado.

Así entre arrabales
penden las palmeras
que colapsaron su trivial amago,
ese de tejer una cesta, sin saber,
que sólo meterías en su interior
                      lo añorado.


P.D.
La deuda contraída
con el objeto del deseo
es insobornable/insoluble al tiempo,
-arrastrándonos hasta la insatisfacción...-
Nunca terminamos de despegar
anclados/enterrados para siempre 
                       con ella.

Lo que no ha pasado y soñamos...
pesa más
porque lo acondicionamos/amañado 
-cada vez más resistente al momento-. 
Lo hacemos flexible/maleable a nuestro gusto
y antojo.
Evoluciona inmortal
entre la catarsis de nuestras neuronas.

Lo que no ha pasado reina así 
en un imperio
todavía sin conquistar;
y eso es lo que nos mantiene con vida
-la batalla de lo imposible-.
Porque lo que ya tenemos/ 
nunca nos satisface lo suficiente
una vez lo conseguimos...

El deseo es incierto
la verdad una traición...
Son los dos motores que se alternan
            detrás de cada latido.

Es como la gata Flora:
si se la metes grita/si se la sacas llora.
-Ufff, siempre me dices lo mismo...








Y dejar de ser objetivo

Y dejar de ser objetivo para los que apuntan   xx-
                           con sus palabras.  
   Ojalá fuera lo de siempre -así de sencillo-.
     Humo sin prender, sin tener a donde ir...

Ayer y el nunca jamás de lo que fuimos...
            y notarlo todo como ahora lo siento,
                      no menos que huida/
                    yendo de un lado para otro, vagabundo...

  Y cuando bajen a despedirse, -el resto de los muertos vivientes-
                                 educado como el que más...
                  darles a cada uno un beso de Judas en la boca
                apretando sus cabezas/calavera contra la mía 
                              hasta verlas reventar.

Y sin hacer mucho ruido, sólo el crujir de huesos y de dientes...
                             -sin mediar palabra alguna-
                  transportar el cadáver 
                   y devolvérselo a su dueño, al creador.

-¿No era un regalo?
Ya, pero me han engañado... -no tenía seguro de vida-.

P.D.
Nada de lo que somos nos vale; si no hemos aprendido
           que la vida es la muerte misma saboreándola/
                               relamiéndose los dedos.
Nunca saldremos de ella victoriosos ni vencidos,
si no sabemos cómo matarnos primero!
-Vivir es morir-.


Compota de libido

Compota de libido,        x+
bálsamo taciturno.
Saltimbanquis de cálices hipéritos,
                  truhán canijo.
Mortaja de papel,
oquedad sin tino...

¿Acaso desfilaron en tropel
los deseos en coro impío?
¿Acaso... hilvanando como el rayo
las nubes al llover,
no supe hacerme sitio?

P.D.
Nunca sabremos de que nos salvamos
ni a qué gloria/infierno pertenecemos,
porque la culpa no es nuestra...
-Nos viene impuesta desde arriba-.

Con el pecado a las afueras del deseo...
siempre habrá un desierto 
que cruzar esperándonos.

Sólo sobrevive el que deja de mirar
continua-mente al cielo.
¡¿Eres tú de esos...?!
Recuerda que somos el agua de nuestra sed/
-encuentra en ti/contigo la solución-.

Todos los pasos que damos es la vida
que nos espera...
Con un movimiento tuyo 
bastará para salvarte.

La Tierra que hoy nos soporta
mañana nos habrá devorado.
Somos polvo en el camino
sombras sin luz.
Disfruta... 
todavía estamos encima, ¿lo notas?

-Ufff, cuando te pones espeso...