Yo puedo devolverte

Yo puedo devolverte al vacío del que vienes...    xx.
              -ardiendo en las ganas de tenerte- 
      al amparo de la profundidad del sueño abisal 
                       en cada una de las cabezas 
de todos los muertos del cementerio del amor.

Veneno que vomito -muy despacio-/
desprendiéndome del enganche anzuelo trampa
de ese afán... 
 -una y otra vez por el aire volando 
antes de ir a parar al cesto-
                   Porque he creído ser parte tuya...
atravesando una jornada entera del individuo que soy/
                                      -sólo para ti-.

Yo puedo hacer pompas con agua de jabón 
                     en las que flote tu imagen, 
con la luz de una ventanita a cuadros en su costado/
            por la que se asome tu anunciado adiós...
y mi otro yo en la baldosa llorando.

Yo puedo juntarte los brazos a la espalda 
mientras te muerdo los hombros/
con el sabor de tu piel en mi boca
y chuparte la vena yugular
        de lo que dices o callas... 
   con su patito feo en la piscina del manicomio
desplumado hirviendo/.

Y jugar después a/correrme como Peter Pan 
entre tus naves conquistadas y Tic Tac al acecho...
         velas gloriosas de ala de mariposa/ 
sufragada del polvo de Campanilla
antes de que te vuelvas cri-sálida. 

Que sepas... que apuesto 
con las ganancias de lo que he de perder 
                          en cada sueño...
Y me esfuerzo/enfrento a esa ingeniería genética/
ignorante siempre con lo que llevo puesto
 -o nos traemos entre manos-.
Pero no lo veo claro... 
¡Nunca/
¡¿Y tú corazón... cómo lo ves?

-Yo... lo de siempre/... -un bombón-. 
Café con leche condensada, azúcar, ron 
          y un trozo de bizcocho de uvas pasas.
¡No, no era eso cariño... no?!

* Publicado anteriormente 30/10/18


Brindo/

Brindo/brinco conmigo              xx.
                 después de haber tirado las copas, 
                    y tú lo sabías... -que iba a pasar-    
Sobre su lecho de cristales rotos/
alfileres en mi piel salpicados, infeliz 
          las veinticuatro horas del día.

Aprieto al frágil huésped/de tu alien... 
-mi enamorado, eterno corazón-
y te lo reembolso... -no sin antes- haberlo rodeado/
estrechándolo entre mis pulmones
con un fuerte abrazo y/profundo suspiro 
       que lo atraviesa como la flecha inexistente 
                      de nuestro -en huelga- cupido.

Y todo porque me ha parecido verte llegar
sin estar preparado... 
atada desde tu cordón umbilical de la razón/
en mitad del espacio de una calavera sin seso 
                    envasada al vacío... -flotando-
       en un témpano de hielo/iceberg otra vez.

El saco del miedo, 
-eco de esa voz me atosiga-/cielo ciego... -entiéndelo-
                         de principio a fin...
Ese es mi sino/signo, -yugo del cabreo/cabestro- 
y la campana 
badajo colgando al cuello de las ingles 
             tambaleándose ya en ruinas...

Y vuelo alto 
con las alas desplegadas de mi boca a gritos/
los labios empujando la voz muda hacia donde estás... 
como un latido/
latigazo en el lomo de la bestia
de la compasión olvidadiza.
Reo de mi honor defenestrado... -ahora en el calabozo
precadalso-
calabobos de mi Tin Toy del Toys"R"Us/
tú sabrás...¿?

Tu pájaro lobo/Ícaro derretido cae desde lo alto
aplastado por la piedra de Sísifo... que resbala
en la negra noche donde mi alma se ha quedado prisionera
-igual que una lluvia de estrellas de babas/babosa
       en los ojos de cristal de una estatua
con vida/rota...-

Y como un tonto principito, con mi bufanda al cuello/
soga atada a tu muñeca Marujita, 
me dejo ir...
yoyó de tus juegos de primavera en el templo de Atenea/
antenas/cuernos del caracol de la esperanza
acariciados 
por las yemas de unos dedos sin fe... Tú.

Pero no me importa, hay más agujas de cambio 
en la estación del tren/a cada metro de la eternidad 
donde se pueda morir de diferentes formas
y yo... 
yo he elegido este calvario
sin monte ni cruz/ pero en vías de extinción
-estrecha-.

A mi corazón de gato, le sobra una vida...
-eso me dijo el doctor la última vez- 
Que de cada tres infartados cae uno 
y yo en proporción/llevo seis...-

-El cava no estaba malo, -ni mucho menos...- 
¡Rico, rico!
Sólo es tu cabeza 
que se atonta/amontona/-atora con poco- chaval!
Déjate respirar en lo profundo
-embolsa el aire...- contenlo y siente el mareo
de la felicidad en su huida/
¡Vale... ponme otra!

* Publicado anteriormente 29710/18




Busco el camino…

Busco el camino... que al parecer no existe       xx+. 
más que en su desuso/
    -ese deseo de llevarme a todos los sitios contigo-/
que desconociéndolos no me importarían 
si no te tengo.

Conozco lo que me gusta y lo que a ti no,
      y cuanto alcanza a desagradarnos.../
      porque ya me estaba fijando en otra cosa, 
-de no poder ser...-.

Protegido bajo el eterno de cada día...
ese ciclo/cielo inconstante.../ese rastrillo de gentes...
ese río que también suena/sueña y se cansa
junto a todo lo que se detiene 
como parte del potaje/paisaje que se echa en cinta/
           encima de las ventanillas del auto-compasión.

Las nubes, el cuervo, la rana/la rama que se acerca 
para acariciar su lomo/
chapa abollada del coche de carreras.
Y el sueño sin la presencia de su herida/
huida en fuga arrastrado... 
antes de que el chapista de la razón
                  te acaricie/devuelva lavada la cara.

A todos esos accidentes, -porque así lo siento- me rindo 
continua-mente
            y entonces es cuando aparece la soledad
de la realidad más vespertina, abrazada a tu cintura 
con su mejor traje/canción... 
y me duermo al escuchar tu voz de muñeca Barby 
-loca desquiciada-.

¿Quién hay ahí?, despierta... ¿No tienes hambre?
-Me pregunta la cenicienta de mi cuenta cuentos...
¿Aún continua tu amor por el pasillo de los espejos?
¿Soy o no la más bella de tu harén?
¿Responde!! 
Rompe alguno! -le digo ¡A ver qué te contesta...

-Y no te muevas, ahora vuelvo... -me dice
Y la bruja burbuja/brújula del desamor preocupada 
por su zapatito/corazón de cristal
                 se ha vuelto a ir.
Entonces sé que el camino sólo lo conoce/
transita ella...
y vuelo/-me vuelvo loco- y me vuelco a dormir.



*Publicado anteriormente 28/10/18


Tendido en la colcha

Tendido en la colcha/concha de tu piel...    xx+. 
                  telo de la leche que hierve,
      entro sólo con un trozo de mí en tu busca.

Hay un brillo en la oscuridad de punta de estrellas
que quieren alcanzarte/
desinflar el globo de lana de la luna blanca
          para que vuelen/naden los pequeños renacuajos 
          como caballitos de mar, transparentes
en tus entrañas/-abismo abisal de la caverna...-

En esa tierra temblorosa y sus acantilados 
llenos de continuadas réplicas
                  que ya anuncian el gran momento...
                Entonces es cuando más disfruto/jadeo, 
    cuerdo de oficio, loco por devoción... y reviento.

Junto al mensaje/
       embalaje del enjambre de placas tectónicas/-abejas
con alas de cera que liban de los nervios-.
Mientras vemos el mundo arder en nuestro interior 
    bajo las llamas de la gran explosión atómica/atónitos
    a través de las ventanas de nuestros ciegos ojos... 
Y de su nido de cometas de lava ardiendo/
eclipsándonos, oliendo al polvo, ceniza, sudor 
que hemos echado a volar lejos del hombre
/hambre apaciguada 
-tú ahora... en mi sepultada Pomeya-

Y entonces te veo continente al completo, repleto
          desde mi nave espacial/dron, y me extraigo/
extasiado en su contemplación, de sus complementos
...comportamiento absorto.
De tanta belleza como hay en el planeta tuyo
silueta rendida a los pies del Cristo clavado en la pared.
Y no quiero otra cosa que repetir, para verte muerta 
de tono
                                           del todo...
sin que te puedas mover ni levantar de la cama
entre mis ganas perras/guerra
garras poseída...

Entonces me suspendo en el larguero como un gorrión/
-pájaro de molino- en el filo del tejado indeciso
                             en un día de lluvia. 
Dando saltitos con los dedos sobre tu espalda 
hasta la otra zona que ya no responde a la llamada
/dormida...

Y me voy despacio al cuarto donde al agua corre
sobre superficies blancas/hielos jabonosos 
                        que enfrían más mi soledad.
Tu casi levitando no has tenido ganas
           de echar otro, -para multiplicarnos-
                           ni siquiera de fumar...

La noche respira también gordita y agotada
en el silencioso trinar del sueño/almas gemelas 
que nos transitan
combinando/cambiando de envoltura
como fantasmas borrachos bailando a la comba 
con su sombra 
     después de una gran velada/fiesta... Bacanal 
"a pajera abierta".

Este baile de vampiros, ahora sólo en mi cabeza,  
ha reunido en su graderío de grafito y tinta 
-entretanto te lo cuento-
lápiz y pluma incluidos, 
gratas palabras en el ordenador.../
también a tantos espectadores como localidades hay
apostando el anticipo de sus ganancias/furtivos
  contra reembolso... perdiéndolo todo al rojo y par
     de la esperanza muerta de risa 
vencida -con tan sólo un gesto tuyo-

Lo que hemos jugado... lo que ha sucedido, 
-al fin y al cabo-,
se lo hemos ganado de igual manera a la ruleta rusa 
                                       del tiempo
                con el mismo número que lo perdimos.

Y no me ha importado nada, si a ti tampoco te importa¿?
Cuando quieras repetimos.
Recuérdelo... -Par y rojo-  
mejor mala suerte que ninguna... ¿no?

-¡Cuánto menos puedes más quieres... 
parece como si necesitaras probarte a cada momento!
                 -con la edad/
se te está convirtiendo en vicio-.


*Publicado anteriormente 27/10/18



En tu espalda

En tu espalda me apoyo...                xx?.
y te veo leer por encima del hombro;
                         cuando tengo frío,
               cuando me hago el tonto.
               Y eso que tanto te gusta...
Poner tus pies entre mis corvas, ¿en qué habías pensado
corazón...?

Y no embestirte
con el cuerno que tengo siempre en la cabeza -clavado-.
Porque también sé contenerme...
      Ese mango reblandecido/gastado, agobiado,
                     por el uso de la escasez
-como los sesos de un corderito lechón-.

El tiempo va pasando y sigue tu cuenta atrás
       desde la última vez que te dignaste
                 hacerle -caso ninguno...-
Calada/disparo de feria a ese último cigarro/
manida manía tuya
      del para después.

Y recuerdo aquella única/última vez...
-contemplando los hilillos de humo de hoy-
                            que lo dejaste todo por mí.

-¡Y un huevo de avestruz!
en la sabana de la Patagonia rusa.
         ¡Eso no se lo cree... ni el Papa Francisco!


*Publicado anteriormente 26/10/19




Mi corazón late

Mi corazón late suelto/vuela...      xx?.
-sólo por ti-
bajo la cortina/llovizna de humo del arco iris 
por el que te adentras en mi pecho hasta perderte de vista 
                       más allá del horizonte que conozco.

       Pero las flores también caen abatidas 
al poco de haber sido cortadas... y ya no tiene solución/
ni remedio
ni aspirina que les devuelva a la vida.

Te acurrucas/ 
ovillado en el mismo refugio del que se está muriendo...
La mano bajo la barbilla, apalancando tu rostro
            mientras sufre el dedo gordo doblado
con todo el peso de la realidad/
cabeza perdida...

Me gusta el campo pero no te veo en él, 
aunque lo haya soñado... 
Una alfombra de agujas secas se parten/quebradizas
se empequeñecen por las continuas pisadas de tu abandono.
Sendas de estaño restallan entre la sisca y la grama.
Tu vientre se hace burbuja de jabón de pico de pato
en cuanto me ves... -Me dijiste un día.
¡Y las ganas, desde entonces
       de que fuera siempre así...!

Me mudo de iluminación/linterna, a led frío
para bañarme en el aceite tibio 
del candil de nuestro sueño.
         Para ver en lo que se queda todo esto
                            sin mirar atrás...
Y me desplomo, me dejo llevar por la corriente
de lo azul
desde la cornisa de una nube/sombra en movimiento... 
-del gozo que nunca tuvo huésped fijo
en el interior del corazón
así abatido por el dardo certero del novato-

Romperme/zafarnos del simulacro,      -depravación- 
empalizada tras la laguna/lengua de la serpiente 
que nos separa embotada por las palabras 
que queríamos oír el uno del otro 
             -silbos de la memoria 
en mitad de una selva virgen
llena de dudas/lianas que nos estrangulaban-.

Jadeante se tambalea/tiembla el globo celeste 
esfera de la carne, cuando te conquistó, 
                      -y sin ningún miedo-
vadeada había cedido al empuje de la tropa...
Todo mi ejército al fin en tierra hostil
y me supe ganador... 
-lo recuerdo muy bien-

Reina por un día, flor de una noche,
      obrero o zángano por el resto.
La conjura de los dioses me condujo a tus aposentos... 
colmena llena de miel/
Verte de ninguna preocupación tan abatida
y el descanso esperaba 
para abrirle la puerta al fantasma de la verdad, 
de lo que estaba sucediendo otra vez
                         -sólo en mi cabeza...-
Y me puse a pensar sin tener que hacerlo.

Ahora escribo sobre todo aquello, con un tizón 
de su fuego/hoguera del infierno.
            Señor, aleja de mí este cáliz del contagio...
castigo/-castillos contigo-
enfermiza llama/queimada de la sangre del ayer 
postrada en el altar de la redención
   sacrificio desnudo de ninguna violencia atrapado.

Y te reanimas encima ajeno... 
como la esencia de un frasco/fracaso que se arrodilla 
esclavo al cuerpo que lo atiende, 
hasta perder el conocimiento por completo 
de inanición 
mientras leo en tus ojos lo lejos su futuro.

Cuanto callas, cuando te calmas/seduces sofisticada
a mi sueño de campeón 
al que engañado/engordado, has dado tralla/vida.
Esa dulzura de tu cara que late en las yemas/punta 
de la totalidad de cada uno
de mis dedos...
en cuanto te descubro y acaricio como un ciego 
satisfecha de la obra que tengo pendiente por realizar.

¡Y todo es una farsa más!
Hasta que me despierto de un tirón, -porque esto 
no puede seguir así...-
Tanto dormir con los ojos abiertos 
y no descansar/retroceder ni despertar 
muriendo amarga-mente cuando bebo del grifo de tu adiós.

Hay veces que el agua de la vida se cansa de correr/
saltar de su retablo/fuente/reliquias 
        y se tranquiliza/destellante, hasta fluir mansa 
                         como si todo hubiera acabado.
      Más quieta si cabe que la vez anterior
        esperando/
demorada que la inventen de nuevo
echada/abocada a un recipiente todavía sin descubrir...

Cavemos/cerremos los ojos hasta encontrarnos.
Hay otro abismo paralelo, cerca del tuyo
en el mismo lodo del lecho del río...
y lo deseo.

Hay tantas cosas en la dualidad, alegría cercada 
por el dolor que deberíamos sentir juntos...
          al deshielo de la oscura verdad/ en soledad. 

Te lo cuento mientras aguardo/genero un orgasmo
...una tarrina de potitos de recuerdos de resucitado, 
agradables para el viaje que se avecina
          en el umbral de mi test@-s-terona muerta.

Nos derrumbaremos al unísono... -cariño- 
¡Ya lo verás!
          Como cuando nos queríamos
    y siempre terminaba nuestra película/fechorías 
               con un corazón cerrando la pantalla.
                                     ¿Te acuerdas?
El león no, era un corazón con melena en llamas
rugiendo...

-¡Cuánto rollo tienes, tío...!
Lo que ya no existe, 
-a veces- es como si nunca hubiera existido.
¡Qué no te enteras...!

Lo sé.
Pero hazte a un lado... que sin querer/al final
                       siempre te montas encima.
-¡Ja!


* Publicado anteriormente 25/10/19


Te he implorado

Te he implorado y no sucedes/ni ocurre          xx-. 
               pero me da exactamente igual...
Desnudo al borde de lo que soy
me relamo las heridas/ mientras remuerdo el labio 
  dúctil y carnoso de tu adiós.

Casto/ y costoso agobio que me pone cerco...
Carbonizado anillo de boda del diablo
en lo alto de la caldera/
Descarnado camaleón pelado al vapor de su color/
camuflaje rasurado
por el filo de la azacaya de tu venganza.

Temí al errar, no ser competente...
y fingí que no estaba.
          ¿¡Y que no fueras capaz -ni siquiera-
                de mandarme un recado verbal!?
-Irreductible/estremecedor/escalofriante-
Semejante a aquellos que tanto utilizabas
para estimular abierta-mente/
entibiarte la saliva mientras te devoraba...

Ahora que ya no sé nada de ti,
ni de nuestro futuro... -envuelto en papel cebolla
de la tienda de ultramarinos del pasado-
Cierro la puerta y se estremece/chirría como antes,
                           duda de sí misma... 
     -o de si volverás con tu mano/amo
a tomar el pomo que gira la llave eterna del éxtasis
 -la felicidad-. 

Como yo... -que no lo sé-.
Devastado por la tormenta/ indiferente al arco iris
me siento a esperar.
                          Calma que clama al cielo 
                     con una lluvia que no deja de caer            
           mientras nos echamos parapetados para atrás
de lo que fuimos...
Sin haber entrado/ ni encontrado nunca lo que queríamos 
resguardados -más bien escondidos/excluidos-
en el hall; 
-del uno en el otro-.

Ninguna de nuestras expectativas así satisfechas,
-toca a su fin...-
como sucede con todo en esta vida tan real/
de este mundo/modos tan engañoso.

El horizonte no tiene espejo retrovisor
para los pecados del alma, -por si viajas al abismo
o te das la media vuelta-
Para cuando llegues 
       a la línea divisoria del planeta/   piensa que...
este viaje al centro de La Tierra ha terminado.
Y recuerda: el cuerpo y la mente 
       nunca descansan de la paz que no han conocido.
Fin.

-¡Eso... fin!


* Publicado anteriormente 24/10/18