Cuando del silencio salen frescos aromas

Cuando del silencio salen frescos aromas             x?
de bellas imágenes que agitan mis nervios
      se rompe la sed que mecía mi cuerpo
y desde el suelo empiezo un nuevo remiendo
en el descosido que escruta 
el resucitado lamento.

Es un croar en las charcas del sol,
un brillante haragán en las capillas 
                    a punto de cerrar,
un desabrochado botón del latir que no obedece,
un acné espiritual en la yema que no crece.

Es la eterna elevación al cielo
         de tu azotea dantesca...
donde navegas, tiritas y modelas
sin timón, sin remos, ni velas.
-¡Estás poseído amigo!

P.D.
El pensamiento
es el mayor/mejor manipulador de los sentidos.
Los adultera y maneja a su antojo...
en un intento de darle solución,
                     respuestas a todo.


 

 

Nada de todo esto ocurre/existiría

Nada de todo esto ocurre/existiría      xx
                            si no lo escribo.
    Hágase la luz, pues la oscuridad ya estaba...

¿De qué otra manera puedo asegurarme y demostrar
                     que esto no es un engaño...
                                     o un maldito sueño?

Escribo como si todo valiera, y eso no es.
-Invita a la perplejidad/confusión, 
¿cierto?...
¡Tengo tantos/tan grandes proyectos para ti,
                                 mi yo!

-La muerte me ha pedido un autógrafo, 
-en la presentación de nuestro libro-, ¿lo sabias?
¿Por qué no bailamos ahora después con ella...?   
      ¡Venga, ven!

No, no la escuches, te seducirá. 
Hagamos mejor las maletas/recoge
        vámonos de aquí, que ya nos conocen...
                   y no te olvides de pagar las copas.

¡Os quiero chicos, ha sido divertido!   
-Oye, que nos tiene apuntados en su agenda/
                               carné de baile...!?  

¡Corre!!!  

 

Como una gotera

Como una gotera        xxx+
zarandeada al viento,
masturbo el silencio
 con mi ridícula voz.

Cuelgo de una pared sin nombre
con un letrero borrado
que debe decir algo.

Estoy en este huerto de higueras...
breva caída, higo verde
        seco o podrido,
en el suelo siempre.

Siento un escalofrío que me humilla
           en la sisca de mis días,
de tanta raíz esclava que regurgita
cerca de este tronco la pena mía.

Necesito una flor entre la grama
donde dirigir la mirada
   y olvidar lo que soy.

Necesito enterrarme en el barro,
clavando el tablacho en la acequia,
ahogando estos gusanos y culebras
para no molestarte más
       querido corazón...
mi amo.

Saboreo el largo y tortuoso camino,

Saboreo el largo y tortuoso camino,          xx+ 
ciego en un claro de luna.
Me reconfortan los rostros de dudas,
                infértiles semillas
que de doce sólo brota una.

Mi coexistir galopa en el potro vil
donde se sienta mi “cagá” de vida.
Envuelto en las sábanas alucinógenas
                         de la noche
me empapa cada vez más
esta marea que no termina.

Se insertan orugas minadoras
en las yemas de los nuevos brotes;
arrugando, mascullando, secando
los jóvenes esquejes 
            que aún no conoces...

Ahora, el carrusel destartalado del paisaje
te quiebra la espina dorsal, la pelvis,
una tibia, el corazón y dos costillas
       donde secreteaba a hurtadillas
hasta desvalijar las alforjas que no tenías.

Latigazos de finas ramas
         -como hordas suicidas-
marcan mi cara con ondulantes heridas
igual que arrecifes feroces partiendo quillas.

Me escuecen las horas que espejean esta momia.
Es un afán que enviuda conforme avanza 
                         la sin fortuna...
tengo poco tiempo en este claro de luna.

Este desquiciado viaje me lía y deslía
en un confín de gasas lumbreras,
que no son de algodón mullido
sino de negra y espesa brea.
    Esa que asfixia y quema,
esa que huele a madera vieja
en la mar podrida de tu sesera,
   esa que más que lucir... ciega.

Aprieto los estribos, clavo las espuelas,
intento deshacerme a tumba abierta
de esta estela de cenizas;
polvo, miedo, sudor, flaquezas,
        chinarrillos de mi vida...
que orbitan por ahí sueltos
en el rebufo de fragmentos
de esta calavera circunfleja.

P.D.
Nada es igual/porque nada es lo mismo... 
ni siquiera cuando lo ves o lo piensas.
Y nos parece mentira, -que todavía-
                a lo largo de nuestra vida
no haya concluido/encontrado algo su final.
-Quizás va todo en el mismo lote?



A veces, las más nítidas ideas

A veces, las más nítidas ideas             x? 
se convierten en las más complicadas palabras
fundiendo contra el cielo de tu paladar
          lo que ignoras y nunca callas.

A veces, el médico debió capar las agallas
del deshonesto destructor y seductor espasmo
   que no sujeta ni apaga la brasa
entre tus labios fermento de babas.

Así, se violan mártires conceptos,
se quedan en cueros vivos las hermosas damas,
           revolcándose por la losa de mármol
esa tumba que llevas a las espaldas.

P.D.
No tienes que empeñarte
      en definirlo todo.
Lo volátil no está perdido,
está flotando/como prestado.

Si lo coges o das,
pierde su propio encanto,
    pasa a ser otro algo
masticando hasta los pies
su más exquisito garbo.