Primero me convertí en sal

Primero me convertí en sal       x
en un puñado justo/apretado,
con el puño en alto, cara al sol
golpeando con fuerza el tablón de la mesa...
Que no se cayera de la mano
cuando pedía o necesitaba algo.

Después me oculté encerrado 
en dos senos de cristal de vidrio 
con cintura de avispa
por donde ahora transito...
Me paso de uno a otro
tardando siempre igual
para no inquietar al demonio del tiempo.
Para no hacerle el menor daño, -chock-
contra latidos/
alterando el pulso del reloj
de la mesita de noche de mi ángel de la guarda
con el que compite...

Qué tranquilidad más ambigua/desigual
dualidad extraña.
Cabalgar siempre con la soga al cuello
sin saber cuánto dará de sí...
Si se detendrá el animal,
o se partirá la rama.

Pomposo visillo de novia inflado, 
insistiendo en volar
antes que entrar en el agua. 
Altar del que nunca debimos salir
ni asistir en pos del sacrificado...

-¡No te entiendo... chaval!
Pues que era monaguillo y me bebía el vino...
-¿Y lo de la novia?
Es sólo una figura literaria.

Quién no ha jugado con una mosca…

Quién no ha jugado con una mosca    xx?
y le ha cortado/arrancado sus alas.
Quién no ha aplastado una hormiga con el dedo.
Quién no ha pisado un caracol sin ir distraído...
Quién no le ha dado un puntapié al perro/gato "a casico hecho".
Quién no ha puesto veneno para los ratones/ratas
o ha echado insecticida para los mosquitos, avispas, cucarachas.
Quién no ha pensado tomarse alguna pastilla de más, tirarse
por el balcón/a las vías, o a la vecina...

A quién no se le ha pasado por la cabeza lo absurdo
del papelón que ensayamos, para no debutar nunca
ni ser jamás aplaudidos/comprendidos
más que por el director gruñón de la obra
que todavía confía en nosotros y de que todo acabe bien.
O en el mejor de los casos...
  de que todo esto sólo sea una gran mentira/"metía"
y no nos valga para nada.
Quién no ha pensado alguna vez si merece la pena...
O en ese supuesto, ¿por qué a mí, así...?

¿No sería mejor haber sido una lagartija/una araña?
¡Qué sé yo!, ¿o un saltamontes?
Por decir algo...

Mira, todos menos a este del que me quejo,
ni de todo cuanto conozco y deseo..., 
a él, -mi yo-
es al único que no me llevaría otra vez de viaje.

-Pobrecito mío, lo vas a dejar con el moño hecho.
Siempre echándole la culpa de lo que te pasa.

No te preocupes más por mí ni por él, tú...
Aquí puedes largar y no te cuesta dinero
ni visitas al médico de la cabeza.
Lo importante es que te encuentres
y te sientas bien...

Gracias “mini yo”, qué comprensivo eres,
pero el día menos pensado os voy a borrar a todos del mapa,
-ojo al parche- que estoy en ello.
-Ya,  
pero que sepas que... el que avisa es un traidor
porque después nunca lo cumple.
¡Que valiente eres, colega... al otro lado de la nada!

Se van conociendo/cociendo los días

Se van conociendo/cociendo los días       x
con el culo del puchero fuera del fuego/aro de la brasa.
Con la llama temblorosa/dicharachera
dándome latigazos de rampa
"guantás” llenas de calambres mientras hiervo...

En un rincón de estos fogones...
En esta cárcel tan bien amañada,
aprendo a no repetir eructo y repartir la queja. 
Dándole en el gusto/placer a todo lo que te echan/te dan
o te ponen encima de la cinta/cita en tu cabeza.
Y los revuelvo/revuelco/agito bien
hasta fundirlo en un pudin 
de tratamiento facial...

Ese conformismo/amaneramiento
de la piel al cartílago de la idea
tensando el hueso del comportamiento/educación
antes de guiarlo/molerlo y embutirlo
como fiambre para gatos/gasto inutil
de las energias ponderadas del ser...

Esta sociedad abominable/aborrecida
doblegada y despiadada en continua lucha,
...resquebrajada/su-misa del templo 
de los muertos.
Nos muerde/nos mastica, nos devora...

Desde el mismísimo instante que nos parió
nos hace a todos iguales 
                   en su digestión.

-Yo tengo hipo, macho...
¡Ya!

Me gusta pensar…

Me gusta pensar        xx 
que nuestra existencia/vida 
navega por una plataforma/frecuencia de onda 
espacio tiempo en su cápsula...
Que lo que ya está pasado o está pasando
se queda grabado, ocupa un lugar
y nada lo va a adulterar, modificar,
atrofiar ni detener una vez haya sucedido.

De cuando empezó o cuando acaba,
¿qué nos importa?
Entre otras cosas, porque nos pilla muy lejos.
Una vez que tenemos conciencia de nosotros
-y eso es lo interesante-
Una vez que sabemos que somos alguien,
de que hemos sido posible,
es todo cuanto necesitamos saber.


Estamos en una cuadrícula/mapa del universo
viajando a gran velocidad desde el inicio 
de la gran explosión...
Y no cesará hasta el infinito
de la conjunción de todas sus fuerzas 
en un punto único, de nuevo.
Y así una y otra vez, sin fin...

En eso consiste la eternidad, 
y no en cualquier nimiedad/remedio casero.
¿Para qué aspirar a otra cosa menos insignificante?
Pero cuando pienso en el descalabro/descanso de mi cuerpo
reposando en su ataúd para siempre, me da flojera.
Pero también me da ánimos reconfortantes para no desfallecer
al pensar que mientras sintamos con ilusión
que tenemos una tarea que cumplir 
todavía no estaremos muertos.
-Y yo tengo un montón.

Entonces pasarán, pesarán los días y en un tiempo, no muy lejano,
al doblar una esquina como tontos, tantas veces,
se divisará, nos veremos en otro horizonte que desconozcamos
en el que no valdrán los “GPS” 
ni la cartografía digital de rabiosa actualidad.
Porque estaremos borrados del mapa de los hombres.

Allí te espero alma de hoy, corazones afines
leyéndole la mano a la gitana a las puertas del cielo.
Mientras San Pedro y Lucifer se lo echan a suerte.

Como me cose este adagio

Como me cose este adagio      x
tricotando el junco ebrio del entendimiento.

Me voltea en la mesa del futbolín
donde los monigotes de mis gozos
atravesados por el costado
esperan que les llueva
alguna bola/claridad cristalina
desde arriba,
a lo alto...

La mala suerte hace que caigan
siempre en campo contrario.
La ventaja echada a los pies del enemigo
que te espera de cara
con su pelotón de fusilamiento.

Empuñando, retorciendo el brazo, la muñeca
escurre la pelota sobre el pecho del tablero
haciéndote un gol magistral.
Con un trueno seco suena
el tambor cascado de la madera, hueco
a la espalda del portero.

Después de un ligero fragmento,
leve segundo se oye 
como rueda la bola por los callejones
persiguiéndola con el sentido del oído 
hasta que topa con el tablacho...

Resorte, manivela que la hace quedarse quieta
amontonada con las demás 
esperando otra moneda que sabotee/suelte el percutor
y desparrame de nuevo todos tus sesos
por el cajón...

-¿Cúantas partidas llevas ya perdidas, tío?

Colgajos, sólo colgajos…

Colgajos, sólo colgajos              xx?
atados al palo del hechicero/druida
con cara de perro pachón de pelea 
porque no le compran ni un décimo, ristra
para la suerte que ni él mismo da
porque no la tiene.

Quieres un anticipo de lo que te deben
por el sacrificio, ¿verdad?
Te gustaría saber algo más del viaje de vuelta.
¿A que sí?,
pues a mí también.

-Hay pocas distancias que salvar.
¡Que lo sepas!

¿Cómo de accidentada
debe de llegar a ser una vida?
Te preguntas.

A mí me gusta pensar que todos,
absolutamente todos, alguna vez 
-en la igualdad de lo justo-
hemos sufrido algún tipo de daño
en mayor o menor cantidad.

-Así que mal de muchos...
alivio de majadero.

¿Para qué aspirar a otra cosa?
Si todo apunta en una única dirección.
Al fin y al cabo esto parece que nos va a llevar
en el mismo tiempo al mismo sitio...

Morimos tan lentos en nuestra mente.
Es tan suave la inercia del viaje/viraje 
hasta las huellas de la última frenada...
Y esa angustia del retroceso/retorcimiento/receso 
con los recuerdos 
induciéndonos al vómito sobre las sotanas 
del cura/cura amañada por el confesor...
-Ese intercambio de intermediarios entre lo divino
y lo que nunca sabrás-.

¿Para qué, y a quienes va dirigido este espectáculo?
¿Y qué gano, saco yo con ser el actor doliente/principal?
Si al final nada cuenta en nuestra defensa,
sin ningún otro premio sonante
que no sea el fluir del alimento espiritual en proceso 
hacia ese alma/arma que nos han adjudicado
invisible/insaciable hasta reventar...
En el solo y loco bancal/
              soliloquio de la promesa.

Todos los libros sagrados y sus detractores/
afines doctores en la ciencia de lo oculto
nos invitan a lo mismo desde los confines de los tiempos.
Al no saber... Para que sea sólo suya la respuesta.
¡Menuda bobada!
Pues/puestos a ignorar, ignorémosles a ellos también.
Porque esto es más sencillo de lo que parece, 
o así creo...

Todo empezó mientras flotábamos...
al despertarnos aterrados entre sangre y llanto
enganchados a la tripa de mamá. 
-La que cortaron de un seco/severo tajo para siempre-.
Trauma del que no nos liberaremos nunca
igual que no lo pudo hacer el Coronel Kurtz 
con el tema de la guerra, en Apocalypse Now...

Y nos dormiremos en el soñar del mejor de los sueños
el de la pesadilla que se muerde la cola 
que se inmola entre maderas a orillas del Ganges
entre la piedra, el agua, la tierra y el ladrillo.
Mascullados por la zalamería de algún rezo
o asesinados por el agente intruso/instrumento
enviado de la CIA/JHS.

En esa ceremonia insignificante de rutinas/ruina
como saludo y adiós a la vez 
de lo intangible hacia lo ininteligible.
-Queda muy bien, -me lo imagino-
por aquello de la gente que te quiere
y te vienen a despedir con su acto de respeto/silencio
sabiendo que nunca volverás a estar 
de cuerpo presente (o al menos con el mismo) 
entre ellos.
Y si lo adornan con el Salmo 23, "El Señor es mi pastor..."
pues de tralla.


¿Qué más da de donde vengas o a donde vayas,
o qué hacemos aquí...?
Esa última sería la pregunta correcta,
por lo que tiene de ireal.
Pero tampoco me preocuparía mucho...

Al final lo mires por donde lo mires
sólo vamos a ser eso...
Otro puñado más de nada encima 
o debajo de la pobre madre Tierra.
Ceniza insignificante como consecuencia
de un polvo estéril y volátil
acabada nuestra ración/cota/corta misión... 
Sin haber conocido al jefe 
ni los designios de sus objetivos para con nosotros.
Porque eso de "a la imagen nuestra o de su semejanza" 
también parece que sea de pega/un engaño.
Nada más, sólo eso...

-¡Pues bueno!
¿A qué hora se cena?, 
después o antes de la resurrección...
que ya me gritan los culebros de la barriga

¡Que va en serio tio!
Ten/pon un poco de cuidado/gasta algo de formalidad.
-Es que tengo más hambre que Dios...

Oculto/escondido…

Oculto/escondido...   x
revuelto en el esperma
de unos sesos sin huevos,
espero fertilizar algo.

¿Un óvulo de idea tal vez?
¿Y qué daría a luz?,
¿una lombriz/gusano atravesando
una naranja podrida?
¿Un topo ciego temblando
en su agujero/madriguera?
¿Una merla de luto obstinada
sigilosa/desconfiada?

¡No!,
¡no hagamos nada!
Reposemos sobre la punta de lanza
que juega caracoleando 
con la carcasa/cáscara de tu cabeza
antes de arrojarla al mar de los sargazos.

¡Empalémonos bien en ella,
sin piedad!
Antes que ponernos a pensar.