Quiero dejarte una nota

Quiero dejarte una nota en el muro/   xx?
                     pared de la rambla.
Quiero escribirte un mensaje
un grafitti para cuando decidas volver...

Sólo pretendo deslindarte/desliarte
de la madeja/maraña,  del susto que sufrí y no te di.
Porque desde entonces mantengo una erección continuada
con el pasado de lo ocurrido...

Con toda seguridad que ibas completamente desinhibida 
flotando bajo los efectos de alguna sustancia alucinógena
angelical...
¿¡Verdad que si!?
Esa mancha Rorschach que todo lo diluye, disuelve, hipnotiza
-ignorándolo después...-
Sello postal/petate a la espalda de un dios/espíritu travieso
faltón, indivisible, embaucador, enigmático y embustero...
Brasa en la bragueta/alma del tiempo que nos incinera
que nos quema a cada instante.
-Después de visto lo visto
de esperar lo inesperado de lo imposible
o de quitarnos lo dado de lo que llevamos puesto-.
Amén.

Quiero que sientas un pelín
-desde la anodina anónima distancia...-
la huella del lobo/colmillo de algodón negro/ogro del deseo
en la que me sumiste con aquel acto/acción...
Para convertirme en fantasma/fans admirador, 
administrador del latigazo en la carne/
del otro/de alguien...   -tuya!
Lejos/cerca ya sin recursos/sin ningún género de dudas... 
atraído hacia la buena intención -libido soez superlativa/
supervisora- de querer más-.
_Te cuento corazón:

Bajé a la playa casi de noche, el parpado del horizonte
descansaba sobre la línea azul.
Rayas blancas, bordados de su esperma/espuma 
mordisqueaban/besaban, lamían la quietud de la arena.
A contra luz tu silueta desnuda avanzaba
adentrándose en la tabla/masa nerviosa del mar.
No dejaste que se despertara el día.
Te bañabas entre gritos y el jolgorio...
coqueteando con tus amigos de fuera que te aguantaban
esperando con la toalla.

Saliste en apenas unos segundos/minuto.
Apresurada/sin tardar       -temblando me imagino-
te tapaste/liabas secándote entre los abrazos
apretujones/caricias de alguno...
Para alejarte y reposar después de todo
contemplando el teatro 
desde la mullida almohada del alba.

Como una india agachada te cruzaste de piernas
sentándote en el suelo arado, sobre un caballón 
hecho/removido por el tractor de cada madrugada.
Surcos paralelos, renglones de un cuaderno de música
donde estaba tu nota encantada sonando/flotando
en la bonanza/nacimiento       
           alumbramiento del nuevo día.

Continué con mi paseo absorto...
-intentaba inventar/darte forma-
falto de la luz natural que te hiciera visible
que nos hiciera tangibles/viables.

Sin muchos remilgos te pusiste de pie
junto al poste donde se ata la red de voleibol.
Con la pausa digna de no tener ninguna prisa
te iba disfrutando, divisando entre las escaramuzas...
Allí estabas plena, entera... -cerca de mí-
por donde yo estaba a punto de pasar.
De reojo, a contrapié... se iba haciendo realidad
esa transparencia velada/vedada
-más viva que la verdad, más muerta que la mentira...-.

Así alcancé a distinguir las nuevas secuencias del amanecer
con cada movimiento tuyo...
En cada trazada de lo discutido/deducible/irracional y directo.
Mientras te ponías las bragas, la camiseta
o ese vestido largo de hippie o algo así...       (¿!).
[¡¿Qué sé yo...?!]

Y como corriste junto a los demás que se habían separado/
alejado hasta lo alto de la horadada acompañada
del ruido atronador de las tablas hincadas/
medio sueltas -conforme las ibas pisando...-
O del chorro de los grifos contra el cemento 
que se lo tragaba.
Y ese palo vertical protector del terraplén...
zarandeado por los culos apoyados desde arriba 
en el aparcamiento.
Los patines estaban al completo, encadenados en hilera
con las marcas de los visitantes/navegantes nocturnos...
Las farolas rubias todavía encendidas... -pero sin sombra-.
Todo ello/esto para volver loco al guarda del chiringuito
y cuerdo a un servidor.

Sin más,
-en un abrir y cerrar de ojos...-
ya te habías marchado/ido/desaparecido.

Ahora, cada mañana...
cuando voy bajando por la escalera
-peldaños de piedra/bajorrelieve en el acantilado-.
Me recreo y miro hacia ese lugar siempre vacío.
Pero no me importa...
-desde entonces/aquella vez
la oscuridad tiene para mí un nuevo sentido
equilibrio...-
Otra manera de empezar, de abrirle las puertas a la luz/
los ojos al día
-dilatando al máximo mis pupilas-
Siempre en busca de algo...
que tal vez se parezca a ti/  
-seas tú-.

* Publicado anteriormente 11/MARZO/18...



Se retuercen las virutas

Se retuercen las virutas del tabaco/carne        xx? 
       en la boca de la pipa/
-tripa de la vida...-.
Abrasándome-abrazándote un poco más
con cada chupada, en cada suspiro.

Desgranas diagramas/jeroglíficos de cicuta
en los aledaños de la cinta de tu bragueta...
Y apareces tú con el mismo gesto/enfado/
                 ...empalme de siempre. ¡Pop!

         Las chicas están tan preciosas! (?)...
         tan bonitas e interesantes/
¡Como no las recordaba ya... -ni de antes-!
Germinan a la vista sin detenerse al pasar/
a tan sólo unos metros/décimas de segundo
                              de mis pensamientos.

Giro la cabeza y oigo el crepitar de la brasa/¡Crac!
Babosa pisada, larga como una serpiente...
   -bufanda al abrigo de mi cuello/cintura y castigo-.

Me crece el deseo a la velocidad de la luz.
¡Voy en un tiovivo!...
Con ese mareo extraño, raro/misterioso/“Stradivarius”...
de cuando frenas y no sabes si el otro
continua o no en movimiento.
-ni alcanzas a ver la retahíla de faenas
que hay pendientes-

Vuelvo a pisar con fuerza
el pedal del embrague/calzoncillo
pero el disco patina... ¡Hiiiic!
Los frenos echan chispas, ¡Están que arden!
[Le presento mis disculpas/escusas...
     -"Aquí mi melocotón/ allí tu cuchillo"]

Exhalo exhausto, extenuado, consumido
el aroma que rezuma su piel/pelo... ¡Sigh!
-Por los cuatro puntos/poros cardinales
costado de este infierno-,
en los quijeros de mi letanía fugaz...
nervioso suceso/encuentro/secuestro furtivo
con síndrome de Estocolmo.

En el reposo/repudia de la desdicha -en este infortunio-
emerge-fluye el almíbar ámbar
de la angustía/ sugestiva respuesta subcutánea.
También veo notas de arrepentimiento/
    cariño en suspenso y puentes colgantes...
Sujeto -a penas-, por las yemas/
punta de los dedos que esperan su vez
pendientes de caer al vacío
en el aire que me falta/inhabita.
            -Entran en mí... se va/sale-.

Abro la ventanilla un poco más
para brindar/invitar a relajarme/
        regalarme cierta descongestión...

El semáforo empieza a parpadear,
su tono me da la salida.../ salgo...
sigo firme, tieso/enfermo.
Pero ella continúa a lo suyo...
con su garbo; paso a paso -atuendo del demonio/
¡Ufffff!...-
Dejando caer pequeñas migas,
-imágenes/imanes de hoja de lata-
a los que me uno/pego/adhiero/
muerdo rabiando, persigo/dilato
delato en mi suicidio del sano y
                 pérfido/perdido juicio...

Tachuelas que me hacen pinchar/desinflo,
aterrizando en la puerta de mi nada, causa/
cosa/casa...
a la que llego todavía enfrascado, tan fresco
con la manía/memoria del duelo y del luto
lustroso cuento de musas/del nunca acabar/... y fin.

-Nunca dije que el más allá fuera un sitio/
ni que tuviera/habitara en algún lugar.
Ni yo...
-es una manera burda y obscena de mirar para otro lado
...de quitarnos de encima la pesada losa de la noche-.
¿Y a qué viene eso ahora?
-Por si me preguntas si he quedado.


¿Por qué tiemblan mis ojos?

¿Por qué tiemblan mis ojos?   x?  
  -No lo sé,
  habrá sido un hecho casual... por algún esfuerzo/
                                 estarán cansados?

¿Y por qué lloran?
¡No lo sé!   Será por algo;
el viento, una emoción/ sus defensas...

¿Por qué me duelen por dentro como si alguien 
                   los sujetara/tirara de ellos 
-de un lado para otro- 
o quisieran arrancarlos con un sólo dedo
y/o los apretasen
     con puño de boxeador?

-No sé, puede que estés nervioso/algo extresado,
                         que te duela la cabeza...
¡Eso es... sí, ya me lo dijiste antes.

¿Y por qué al cerrarlos no obtengo descanso...
con esa luz/punto último en una esquina de la esfera
                        y muchas otras -al insistir- 
    como en una noche cerrada/circo de estrellas?
-¡Para, para!

¿Otra cosa...? ¿tú sabes por qué tenemos ojos?
Es porque los necesitamos para ver?
¿Y qué es lo que veo?
-Eso dímelo tú.../yo no estoy dentro de ti.

Ya... pero tú tienes ese latido al lado lo mismo que yo.
¿Dime... qué ves, por favor?
-No sé... pues lo que hay...
¿Y para qué lo necesitamos/vemos?
-Porque está ahí/delante tuya...
Somos la visión de las cosas
puestas del revés en el espejo de nuestra retina/
     sacudiendo al ladrón del pensamiento y la razón
     boca abajo.

Los ojos eliminan parte del trabajo
                        a nuestra mente...
Lo que ves -eso eres.../ los ojos su vehículo.
Lo importante no son ellos...
es la forma que tienen de mirar/ -que le das tú-. 

¡Mis ojos son tus ojos entonces.../ puestos del revés?
No, tampoco es eso...
Cada uno ve lo que ve, según él
nada es igual/ ni lo mismo para nadie...

Ufff, y ahora ha desaparecido lo que miraba-mos
qué lío!
¿Lo has visto...? ¡Ya no está!
-¡Anda, vamos a dormir un rato...
     que pareces un crío chico!

P.D.
Nada de lo que existe y vemos puede asegurarnos
en lo que se ve... 
-ni como realidad, ni como verdad-
porque nada de lo que existe 
es igual en/a cada momento.

Es la percepción alojada en nuestra mente
la que establecido un canón/dibujo imaginario
cavila/asemeja y distribuye al frente
los soldaditos de las ideas
para que le den forma.

Una vez allí y en plena batalla, dirimen el valor
del terreno conquistado como zona segura
para el desembarco de la acción.
Somos el efecto de un acto tras otro...
-el asno tirando del carro- 
Una caravana mecánica de hormigas
del campo al interior de la cueva.

Somos la respuesta a una función,
un manojo de carne y de cables
persiguiendo a cualquier zanahoria
-cuando tenemos hambre...-
Lo que hacemos y nos lo pide el cuerpo
es siempre bueno...
lo demás es engaño/ al interés del conductor
-El maqunista de La General-.


¿Para qué tanto amor…?

¿Para qué tanto amor...?              xx
¿Para qué empeñarse/embrearse en algo tan fugaz?
Algo a lo que nunca pondremos nombre/
                      haremos frente...
esperando que te lo devuelvan 
por el precio que lo fiaste.

El amor tan sólo es una explosión/conjunción
-cosa cruel- de un arrebato
producto de la casualidad/cruce de sustancias químicas
paridas, que parten de nuestro cerebro/cuerpo...
y se dan cita en medio de algún lugar
con algo/alguien...

El cariño, -su buen/fiel aliado/sucedáneo-
nace, crece y se reproduce con el roce
con el trato continuado.
Lo otro.../
el otro que al revés es el nombre de una ciudad...
-capital de un imperio-/
es un impostor, un golpe bajo 
acompañado de mareos/vómitos...  -gracias a ti-
Pues todo gira/da vueltas
hasta que vuelve/se disuelve en su estado natural
-ya borrachos-

Cuando se quiere... es una especie de recompensa/
un pago en el cual confías
una especie del submundo animal que germina en otro 
sin reconocer/-silvestre de campo- 
que se derrite al sol de las miradas posesivas
que buscan siempre su equivalencia...
descomponiéndose/rindiéndose a las expectativas
que crecen como una seta al amparo de/en la tumba
umbría de las sombras por nacer.

Esperanzas pura esperanza en balde/baile de vampiros 
en la madrugada de la Noche de Walpurgis.
Es una tumba/llena de muertes/nichos 
que se van recopilando/completando 
hasta que no le quedan más espacios/
al escualo con alas de mariposa
navegando tierra adentro/magra y huesos 
atravesados por la bala/
granada de su cañón... -disimulada en flecha-.

Cupido, los faunos/
sátiros y demás personajes atareados
sucumben al cansancio/desgaste agotador... 
Con cada enamoramiento nos desintegramos/
fundidos un poco más hasta quedar exhaustos/
fallecidos en vida.

Nunca, ni al final de los días/tus días
se olvidan esos territorios conquistados/
ganados al/ o por el enemigo.
Nos van descuartizando/desmembrando lentamente
hasta imposibilitar/extinguir la función
de ese gusano/órgano
que se va quedando sin fuelle/fuerzas
lleno de muelles y de fantasmas en polvo/
alas de mosca/quimeras...
palomitas de maíz desconcertadas
con la tapa de la olla volada por el disparo...

Al final, como al principio...
el que más quiere es el que más pierde... 
se muere
o se queda con hambre...  
porque era el que más necesitaba.
Y es cuando surge la gran pregunta:
¿Querer o no querer? ¡Ah, el amor...!

Sinónimo de saberte o no ajeno.../
necesitado o satisfecho contigo mismo.
¿Y qué puede merecer más la pena en esta vida
para revalidarla/validarla/centrifugarte 
parte de la existencia...
sino la lucha por aquello que se desea
lo consigas o no...?
Un rollo... sí/ un soberano rollo.
Pero bueno... es lo que hay.

El amor nace de la desconfianza en uno mismo...
-necesitamos al otro para reafirmarnos-.
Le adjudicamos poderes, tantas glorias 
como faltas creemos tener.
Las mismas que deseamos recuperar
engañados por el espejismo 
de que el otro las posee/
nos cumplimenta/ -o es mejor...-

El amor es un circo/círculo de oportunidades
lleno de galerías laberínticas a precio de saldo
que después intentas vayan a juego.
-Pero no... eso es imposible-.
El amor es un engañabobos/un gen infiltrado
en el lóbulo parasimpático de cada uno...
intentando ir a la moda 
con los caprichos del corazón/
calzonazos de los desposeídos
de sus hijos enviados a la guerra...

Si echamos cuentas... 
lo necesitamos como nos necesitan/
en la misma medida o de ninguna manera.
Tú eres tú y el otro es él...
¡Más claro agua!

-Pero bueno... no te pongas así...
Se podría ver como un ejercicio espiritual 
para con uno mismo/el ánimo.
Y no estaría del todo mal mantenerlo en forma
por lo que nos pueda pasar/acontecer/
al recortar el césped del jardín de las delicias.

Sueña conmigo que yo lo haré igual... o no...
Eso nos contaban de pequeño y todavía sigo soñando
con el final feliz de entonces...
Pero sólo me queda el encanto/
la voz del cuenta cuentos
que velaba por nosotros y de nuestro descanso.

Somos un lastre para nuestro corazón...
el cuerpo y la mente compinchados/ -de acuerdo 
en acabar con él-.
Y nos golpean como si latiera desde fuera 
de nuestras vidas...
en un empate técnico/dóciles
siempre a lo que más nos convenga-convenza.

¡ Y reza... para que todo salga/acabe bien.





También se adelanta

También se adelanta tu mordida...       x?  
aceptándome alimento con la mirada que me niegas
que mis ojos se sienten presos/ocultos
bajo los parpados 
por el miedo/asedio/al que se ven sometidos.
-deleites que de ti parten-

Te reconozco por lo que llevas puesto en la boca
cuando te marchas.../-porque me asusta/suena-
Me di cuenta por el tacto de que ya no eras tú/
ni respondías igual a mis caricias/
que no gemías como otras veces...
-te habías olvidado incluso de fingir-.

Me haces cada vez más fuerte/inimaginablemente hábil
...con las nuevas oportunidades 
que me das para vencerte.
-¡Tú estás loco...!

Ni lo sabes.../lo bien que me sienta.
Ni te importa, ni te interesa lo atractivo/
importante que es la estrategia en la tragedia de la guerra.

Normalmente se presiente en la escucha/
por el ruido del resbalón a la entrada-de su puerta
corriéndose liberado por el cerrojo...
-que he de estar despierto/prisionero hostigándome- 

Como la espada de Conan el Bárbaro.../ de peineta...
me inclino para que te la arranques del pelo/
trenzas del moño... y me ejecutes
antes de que te meta de nuevo/ otra vez
en la lámpara/cascabel de ¡hAla!-dí-no/

Allí... bajo aquel enorme árbol/ 
por el que trepa la serpiente
hagamos de nuevo el amor 
-aumentemos las criaturas del mundo-
justo donde descansan los cuarenta ladrones/
con el papel en la mano leyendo los sermones
pasados a limpio que me replicas 
cuando no te hago caso y preferimos echarnos la siesta.

Luego vendrás a secuestrarme/ -sin que esté despierto-
en un carruaje fúnebre... /de ruedas plateadas
y de corceles negros a la luz de la Luna
-porque sabes que me gusta la luna/ y me encanta el negro-
Pero no me convences.../ de que todavía 
nos fuguemos juntos/de que me fume contigo
el último pitillo -pos polvo-.

Siempre me lo has anunciado  –y sé que vienes-
aunque me haga el triste/el escondido/el condolido...
Como el reloj de la torre
-apresurado dando la hora- 
mientras las palomas asustadas
huyen en cada uno de tus arrebatadores ángelus...

Y no me pellizques más en el muslo/culo...
-que no nos ha visto/ni oído nadie-
ya he aprendido hablar con sigilo-abonico.
-La soga floja y su coeficiente de durezas/ cuenta...?-.
¡No...!

No estoy todavía para eso... ¡Mi alma...!
-¿Y el látigo...?/ 
Tampoco.
Pues bájate los pantalones que vamos a jugar 
al veo/veo, al teto... -según te portes...-
¡Soy todo tuyo... lo sabes muy bien
que a tus pies florezco!

¡No te pases...calamidad/ que sólo es un juego!
¿!Tiras tú... o tiro yo!?
¡Anda...
déja que lo piense!?
¡Estás tonto... yo, siempre/



¡Y yo aquí…/

¡Y yo aquí.../ lo que es inevitable!...             x?
Con una sencilla avería/fisura/rotura del reactor atómico
desde su eje al núcleo de la tierra... @

Ella tenía razón...
Su fuga/ [la del reactor] rara indiferencia/
condensación de mejunjes
no significaba falta de consideración.
Por eso mismo le resultaba tan atractiva
por su indolencia/-saber estar- tan bien disimulada.

Te acuerdas de aquellas tardes/en aquel jardín... /
-sentados uno encima del otro-
en los bancos de piedra/sillas de metal... solos...
Cuando nos mirábamos midiendo/contando las estrellas
calculando la esfera/galaxias de uno en los ojos del otro
con un beso...
Pues desde entonces y hasta hoy.../ te sigo queriendo
-en ese recuerdo...- ¡claro está!

Deseas traspasar la frontera que hay entre nosotros
pero.../ aunque aún no te lo creas
no me da ni chispa de gusto ni celos.../ -que lo sepas-
El que lo hagas o no lo hagas/que lo consigas o no
es cosa del tiempo...
¡Qué llueva o salga el sol... me da igual!

En tu fuga/ se esfuma contigo parte de lo que me gusta;
y lo siento igual que si me cortaran un brazo/el corazón...
Te abriste camino hasta mí indultando
cada uno de mis desatinos/ y no era cierto...
Yo no fui de esa manera tan esquiva/ ni equivocado.
-es tu visión de los hechos-
Tu clase/mi dejadez... coinciden en darse una tregua
un armisticio descafeinado.

Cuánto queda de ti... en mí/me cita en el burladero
y la necesidad de entrar a matar también.
¿Dime... /es miedo eso que huelo?
-No, y no hace falta que seas tan grosero.
Bueno.../
es la única manera que conozco/ de entendernos.

P.D.
La suma/tumba/cúmulo de afrentas anula el rédito
reduciendo su interés a cero.
Ningún crédito es para siempre
...por interesante que este haya sido/sea
-y de los buenos recuerdos ya en olvido-

Cada palabra que se diga a partir de ahora
                       es una fosa insalvable
llena de culebras y de serpientes venenosas/
hambrientas.
Al final... 
su resultado/ siempre será el descontento
-desconcierto- 
ya que la suma de los dos catetos
será igual a la resta de los improperios
dividido por el cuadrado de la hipotenusa/hipoteca 
gastada y pago liberados de su compromiso...

No hay que ser muy listo para saber
que se crece a distintos niveles y tiempos dispares
...que es pura casualidad o sometimiento
el coincidir -del todo- o en parte para siempre.
Fin.

Nota:
Lo que es bueno y dura 
es porque se insiste en su beneficio/busca y captura...
-lo que no todo mortal aguanta-.
La ansiada felicidad se convierte así en una quimera
de tira y aflojas.
Una balsa de aceite donde flota la mariposa
de la esperanza, cuya llamita se agotará
nada más se deje de atender.

¡Y qué se busca...? Si no algo de sustento
para el cuerpo y el alma...
Pues el corazón navega entre dos aguas
y su timonel/mente se rige por el viento.
-Si todo cambia...?- 
¿Por qué el amor iba a ser menos?




Viejo/viejos desdentados

Viejo/viejos desdentados        x+?
con la boca hundida...
Parece que te sacaran burla
al asomar su lengua/
para humedecer sus labios.

Un diente o dos si acaso...
en cada hemisferio del abismo
-se cruzan/se dan de lado-
y tragan... tragan saliva
porque otra cosa no tienen.
-Sí... la mano restregando las sobras
que en el jardín de la residencia gotean
con las moscas en vilo...-

Huyen tras de sí por lo general espantándolas
bajo lo que ha hecho la culpa en sus pensamientos;
disuelto con ellas en el café del desayuno.
Los brazos echados sobre la mesa
en protesta/propuesta a la pregunta de la mirada/
que espera la comida/ no hay respuesta...
la palmadita en la espalda -si acaso-
pero tampoco.
Unos salen.../ otros entran...
cabeceando como mulas barruntando improperios.

Pobre vejez la mía...
obstinado te adentras en su maleza de mudanzas;
maletas ya sin patria
sin más compañía que un muro de rocas/
carro de residuos del lindero no deseado/ni compartido...
-las zarzas y las enredaderas colgando cansadas
igual que todo lo que veo allí-

Distancias dentro de un espacio secuestrado
que vas acariciando... -una a una-
con la palma de la mano/yemas de los dedos...
guiándote como un ciego
sobre un cuaderno/piel llena de lunares
-cuerpo de constelaciones-
que han brotado... casi de repente:
escaras, eczemas detrás de las orejas,
en el cuello, en los parpados...
El gel es muy fuerte, será eso...
-vas en carne viva... el glande/las ingles/
el ojete-.

¡Dios santo! ¡Grima me da...!
Viéndome como ellos/
¡Psicópata/promiscuo paranoico bipolar!
¿Qué más da los nombres de mis "yo"?

Apartado/aparcado en una silla de ruedas estaré/
a la sombra que gira alrededor del árbol
o de la sombrilla... -con la moz@ de guardián-.
Me vengan/me irán/me vayan recolocando...
sólo las piernas... o esta vez la cabeza
-apurando las últimas horas de sol-
para tener algunos huesos calientes
y no me resfríe de nuevo/
como en aquella pulmonía que me mató...

Y a todo esto... con más viej@s
en procesión por los huertos.
¡Qué horrible/patético...desconcertante/desolador!
Inimaginable consuelo/resuello allí presente...
de soñolientos albores.
-Los árboles se pliegan retorcidos  -los veo-
inclinados hacia el camino/como todos nosotros-

Pero tú...
atravesarás las sendas/replacetas del parque
como en los coches de choque... -y jugarás-
sin que podamos hacer nada más
que ser empujados.../ y ladearás tu cabeza
para dirigir la maniobra/
-tal que... contemples la ruina/nuestra rutina...-
amontonándose en cada cosa que vemos
con el deseo-celosos empedernidos
y el anhelo latiendo bravo en el pecho/
ahogando paso a paso/golpe a golpe -por completo-
la maquinaría de tu corazón... ya abatido.

Metamorfoseándose en un caudal/raudal de nombres
objetos imaginarios nunca hechos realidad...
-más que en tu sesera cobarde-
sin ninguna complicidad redentora.../ahora abolida,
que da buena cuenta de ello...
a la suma de tus miserias junto a los retos/
restos de la salud esquiva
-porque siempre viviste de futuros...-

Ese es el vuelo del después/el de la mariposa/alma/
una vez cuerpo y oruga... arma/fusil...
contra el esternón/costillar que atravesó el romano
de aquel ingenio-ingenioso enemigo que pone/
ha puesto para atormentarnos hasta el final del fin...
haciéndonos creer que de esta salimos.

Tus necesidades y deseos ya no te conocen 
ni de otra luz material/materna/maltrecha...
que no sea la tuya -o por el estilo de vida
que llevaste de joven...- 
Se enfrenta a ti
como un escaparate/linterna/columna de hormigas
de última generación-oportunidades
en el cambio de signo/escalera al cielo.

Es a la que se dirigen/de la que huyen...
han mamado/aborrecen/vomitan... -hoy imposible-
todos lo recordamos desde chicos
...las promesas del Buen Pastor
de la boca de quién más confiábamos.

Cantan/danzan como cigarras en tus labios/sesos
correosas alternativas/altaneras... esquivando el balbuceo
y algún lagrimón.../ -canalizado alud de tristeza...-
que sobrecoge la boca empuñándola de rabia
con todos dentro... angustia imposible/
drama sin resolver, vómito en tierras lejanas
sin ver/haber visto jamás la luz.

Ahora se dirigen hacia tu garganta -picoteándote la sien-
el paladar, los mofletes, con ese sabor a plástico 
de su interior... las piezas/montes de marfil... 
las puntitas de las orejas que se crispan al acecho
son puntadas y truenos salvajes
que te ahogan con sus cosquillas... no puedes oír/
pensar/ni tragar... te han paralizado/
has sufrido un shock...?

Te mueres... te duele mucho/... -como nunca-
Desconoces lo que es pero sabes que te mueres...
Un nudo asesino atenaza con sus manos tu cuello
lo agita mientras intentas huir.../escapar de sus garras.
Sientes la fatiga de tu respiración –gracias a Dios- 
todo ha sido un sueño...
-en el último segundo/instantes/estanque de un clise-
de espeso espejo/perplejo.../
Por unos segundos/décimas de inconsciencia
te veías ya en el otro mundo, Uffff
pero sigues igual de jodido-en el jardín...

Vuelves la mirada al de al lado/la habitación/
los senos frondosos del vallado/los de la auxiliar...
Te vas haciendo a la idea de donde estás
y sigues durmiendo...
más tranquilo aún/que despierto.
¿Era en el cuarto, en las afueras de un sueño/
la verdad... del patio/?

Te has tragado -algo así- como la brasa del cigarro/
la sequedad/quemazón ha roído tus entrañas
ha desaparecido el vaso de agua/la azafata...
con el calor de la hoguera/fuego... no puedes respirar.
Decir algo... -no encaja...- era un mensaje cifrado
de esos de los del señor Jung/o Freu.
Te desconciertas... ¿Qué pasa con/en tu cuerpo?
He vuelto a/de otro letargo... no, otro clise no/
¡No puede ser... no aguanto más!

Los gatos negros de la noche/los ratones colorados/rojos...
Las sombras ya no esperan a sus clientes
a la hora habitual... se alejan/o no... o sí...
hasta dejarte desalmado/bobo... como un péndulo
-pene chocho y estúpido-.

Una grapadora cose las etiquetas sobremarcando el pasado
-parpados entornados temblando sin cerrarse bien-
-horas.../ahora ficticias... con los nombres/huesos pillados
de las ganas-/... para su nuevo circo/fardo de galimatías/
fijando placeres pasajeros... de un espectáculo lamentable.
-Tú que vuelves a la vida? O no/-
Creo que seguimos en el limbo?

Miras la ropa podrida desenterrada... esa ropa/el libro
olvidado de la razón... oliendo a pis
-que antes los albergaba tan grácil/gentilmente
todos tus sueños...-
Ellos tienen aguante sin renunciar al huido/
siguen aplastados de pie o acostados
en las estanterías de la sala de lecturas
de la esperanza secuestrada/tardía.

Tú no lo entiendes...
yo... la verdad/que tampoco...
No sabes si andas despierto o dormido.../
no te puedes mover/paralizado... sufres,
sufres lo indecible.
-¿Es que sigues soñando...???
¿¡¡¡No lo sé?!!!...déjame en paz por favor/
no estoy ahora para bromas.

*
Caen como una plaga los bichillos sobre mis manos
casi inertes ante el folio blanco/el calor
reflejando la luz fría
y me entretengo con ellos en usarles...
no me puedo mover... me hacen cosquillas
los siento como despierto,
la mente no distingue lo que pasa/
ni lo que hago sólo con el pensamiento
-o eso creo...-
Estoy sentado junto a la mesa de la ventana
el vacío oscuro detrás de ella 
en su espejo veo mi cara
y del salón borroso las secuelas en la penumbra...

De la calle/de todos sitios vienen/circulan arremolinados
me atosigan... me da igual/entran hacia mí... -los bichos-
Estoy escribiendo mis memorias en esta cárcel 
tan empozoñada...
Alguien me toma/toca por los hombros
-ha parado la corriente de aire a mis espaldas...-
un pequeño filo/resquicio abierto 
deja pasar a todo ese gentío/demonios
del mundo de la oscuridad.

Te detienes inmóvil/más de lo que estas
con la duda de una cucaracha perseguida...
Acercas tu boca al gotero... lames la tripa de plástico
que sale de la bolsa de cristal
en busca de algún filtro amoroso
que mitigue tan áspera desolación...
¿Una cabina de teléfono de Matrix...?
¡Sí... es verdad/por ejemplo, o el móvil/ qué importa?

¡Qué huele así... tan hondo/tan asqueroso
que no se puede ni interpretar/digerir!
Empujas tu cuerpo, das otro paso hacia adelante.
Soy yo... en el salvaje oeste
de una de tus pesadillas/  
pescadilla que se muerde la cola -Te dices
El que  ha de coronarte por embaucador y/traidor...
y no sé qué voy a hacer cuando mis ojos salten de sus esferas/
al margen del tope de la sábana celeste...
desierto cegador/congelador de tus desquicias.
-lágrimas de San Lorenzo en este duro invierno-
Y de cómo la nada me arropa tapándonos
completa-mente la cabeza...
-Ya... eso es porque sólo escribes de ascos...
¡Y me agotas, cómo me agotas.../ te lo juro!!


Ya la demencia sostenida-sentenciada a perpetuidad
me ha olfateado/me ha olido
huele como un sabueso los pellejos arrugados
sudorosos/fríos... -cada vez más seco/tiernos-
listos para el abordaje/empaquetamiento en el estuche/caja.
A punto de comérselos tus larvas gestoras/
gestadas en los intestinos...
que se enfrían/abrirán paso desde el interior
hasta llegar a la cumbre, conquistado todo tu cuerpo/
clavando su bandera/hogar del fallecido/acaso ocaso...
Sabedoras por los demás órganos
que te queda poco... -muy poco del regalo-
que la suerte te ha ofrecido en bandeja de barro.

Contenido el cristal del coraje/nunca roto más que ahora...
no pienso llorar por mi voluntariado en este mundo/
ni cuando no haya más remedio... -partir-.
El caballo que escapó...
en/de esa película de romanos/del oeste
saltando la grieta imposible 
para que su enemigo no le pudiera seguir
se ha vuelto atrás/recula...
se lo ha pensado dos veces/no quieres escapar/huir
pero el foso es más profundo de lo que era antes/
o al menos eso es lo que recuerdas/
te recrece/ de lo que crees...

Tienes.../ sientes un vértigo atenazado;
no alcanzas a distinguir la otra orilla de la que procedes
...tampoco le importa demasiado/ va a saltar...
Uffff... cuanto lío-sueños/meditación/
descalabro/rutina/mentiras/obviedad...
-todo catastrofismo...- en tu limpio/sutil sacrificio.

Llegó el momento que esperabas
ha sonado la campanilla de tu eucaristía...
Ahora sólo un paseo más
antes de volver a la antesala del tanatorio/
¡Qué sepas... -que todo esto-/ es sólo el fruto
de que te has vuelto al quedar dormido.
¡Cómo no...!

Puede que tengas otro día más de suerte/
o tal vez no/ -...no obstante-
ya es tarde para cualquier cosa... -lamentaciones incluidas-.
El cielo está tranquilo/en paz
el sol va dando sus cabezaditas... como tú...
¡Qué no paras!

Te recogen... -a ti y a tus compañer@s-.
La cena/la cama/buenas atenciones que no falten/
buen sueño/buen dueño... -que también-
Mejor que estar por la calle tirado como un perro.
¡Qué nos acune la tierra igual que ayer...
en su lecho/hojas de la literatura
linterna mágica
notas de prensa... registro civil obligado/
como a un hijo pródigo/prodigio/más de tantos...

-¿Sabes qué...?
Dispensas finitud... y eso es un alivio/
Gracias colega/pero me la suda... voy a vomitar un poco
para otro lado 
y luego a dormir/morir por igual y parejo...

P.D.
No tengo nada más que decir/
¡Hasta otra... 
-Hasta otro día, cara de San-día!