A veces oigo ruidos

A veces oigo ruidos al girar la cabeza/...         xx+
como arenillas cayendo, chasquidos de resbalones
cremalleras/pisadas por charcos llenos de limo/cienos...
-pero no veo a nadie-.

Tengo un ruido metálico en el entramado/
                                    interior de la oreja
tirando según se sube.../ hacia el infierno de mi cráneo
que se retuerce/silba sin parar,
no encontrando sintonía.
¿Te acuerdas de Pink Floy/Bienvenido a la máquina?
Pues igual/así... 
y junto a él un moscardón que me atormenta con su vuelo
como un martillo/martirio, mazo/marro de herrero/ 
cascado... -roto-.

Y el mareo que no cesa -te muevas o no-
al girar la cabeza o darme la vuelta...
El ataque de vértigo que te despierta sin avisar
-en cualquier momento...- 
y te echas/tira al suelo
como a un ladrón que haya detenido la policía.

O el dolor del Trigémino.../mortal de necesidad
...como flechas, lanza/bisturí hurgando
burlándose en/de tus sesos hacinados 
          haciéndolos picadillo -tipo/Hannibal Lecter-.

Las jaquecas continuadas que eso me produce /provocan 
como si estuvieras borracho a todas horas/
                                           todo el día...
El dolor de huevos, la tensión/los puñales en la columna,
    los puñetazos en el riñón, los pinchazos en el pecho...
como si te estuvieran cosiendo/zurciendo por dentro
en carne viva.../ y sus latidos... uno a uno 
                                en mi oído izquierdo.

Sus cambios de ritmo, sus saltos/amontonamientos...
La noche, el miedo a la noche... 
                        sin poder conciliar el sueño
sentado en el sofá esperando a que pasen los minutos/
las horas.../ -que hagan su efecto las pastillas-.
El pánico/terror al nuevo día; la gente, la luz
los ruidos, los olores.../ sus caras
la destreza de sus sombras.
Y el puto cabrón del inspector haciéndose el “longuis”...
-no da.../no hay presupuesto- para más pensionistas.

En el dolor veo la cara de cada especialista... 
-a los ojos de mi orgullo mancillado- 
abusando de sus conocimientos para poner en tela de juicio 
                                          lo que me pasa...
Y me acuerdo de ellos...
bien sabe Dios que los recuerdo.../ a todos...
a cada uno/ -desde el primer día que empezó este rollo-
                        de la enfermedad en cadena.

Y lo hago constar aquí/así... aunque algunos de ellos
sean maravillosos/eficaces/acertados.../
-sólo cumplen con su deber.../ lo sé-
Astutos en su campo de trabajo, acción/escisión
inquisición/
buenos profesionales en general...

Porque... /mirándolo desde el punto de vista positivo...
me están ayudando a cargar con el nuevo cuerpo/
que he engendrado/heredado 
por mis descuidados desmanes: azúcar convertida en grasa 
saturando todas mis arterias.
-sobre todo eso...-

Yo no lo sabía/ puedo decirlo bien alto...
para que me escuches y lo tengas/lleves tú tb en cuenta
-si te apetece.../o quieres-
Fumé/bebí... hice/cometí grandes errores-exageraciones/
atrocidades contra mi organismo...
sin tener en cuenta que tarde o temprano las pagaría.

Los excesos/la avaricia por comer-engullir como un pavo/cerdo
...o cuando me daba por hacer ejercicio/por-para adelgazar
-sin siesta-dieta equilibrada ni porras...-
El chocolate, el queso, el jamón/su tocino rojo al pimentón/
los frutos secos... -a mansalva- /las bebidas gaseosas,
los dulces de repostería industrial, los caseros...
Ahora las estoy pagando todas juntas/
y todavía no he llegado a los sesenta.

¿Qué vida es esta que me queda/ ¿a qué esperas... Señor?
¿Quién es este con el que –se supone- 
voy a concluir el viaje...?
¿Alguien me lo presenta/puedes decir?
Porque yo no lo conozco... ¡y lo tengo justo al lado!
delante/ en el asiento de atrás del copiloto.

P.D.
La vida termina tratándote como la tratas...
-o algo así-/
-¡Pues te jodes... por animal!

Tropecé…

Tropecé...         xx?         
Luego quedé en recobrar el equilibrio/...
Seguí adelante... y tropecé bobo, 
como un payaso de circo.
Volví por donde había venido y tropecé de nuevo/
pero esta vez como un chico de ciudad.

Me acuerdo cuando se cruzaron mis pies por delante
al echar a andar por primera vez/... y tropecé...
Era pequeño/ casi recién nacido,
y me asusté bajo la atenta mirada de mi madre
que intentaba consolarme.../ y también tropezó.
Cayó sobre mí/ nos caímos los dos...
y nos echamos a llorar; y a partirnos de risa después.

Yo no sabía hablar todavía...
entonces no me dolía nada/ estaba en brazos de mamá;
-mi madre del alma-
Ese querer que la locura/ictus... ha despojado/
desalojado/desvalijado.../
apartado y volatizado al absurdo abstracto;
-arrancándolo hacia el ostracismo...-

Y tropecé al querer besarla/ y me miró
y nos preguntamos sin hablar...
/ya con la mente puesta en otras cosas...
¿Qué nos ha.../había pasado desde entonces
...desde esos años de mi niñez
y de su edad genial/robustez y hermosura?

Ya ninguno hemos sabido responder/respondió
ni lo sabe/ sabrá...
No, no sabemos nada/ por eso tropezamos.
Aunque intenten arreglarlo, educarnos/enseñarnos;
no tenemos remedio, ellos, nosotros... 
                    -todos tropezamos-.

Y así hay que entenderlo/ como una ley más de tantas.
Y de cómo nos convertimos en carne idiota.../
necios/imbéciles -o más dulce-mente seniles.../esquivos-
chivos expiatorios de la especie/debatiéndose 
 en su propio declive...
minados/mirando de cara al precipicio
...presa de su temblor/vértigo de lo infinito.
Esa etapa inútil/en colectividad.../
selectiva atrofia generalizada/camino de su destrucción/
en la deconstrucción/aniquilación de su mundo.

Porque el que te ha querido se olvidará/... 
                               igual que tú de él/
se tengan las expectativas/perspectiva que se tenga.
Y tropezamos.../
tropezaremos con ello/s sin comprenderlo
ni conocernos/ como almas en pena, sin reposo/sin cabeza
sin corazón... -por los siempre jamás-.

Somos pompas de jabón a su merced.../ esclavos del tiempo
y del viento que no cesa, ni deja de soplar/
salir de los labios de la divinidad del Universo...
Empujándonos a todos hacia el mismo lugar/
el abismo de la incomprensión.

P.D.
Cuantas más tonterías voy leyendo... 
más torpe y lento me noto -a mí y a mi cerebro-
Apenas alcanzo a distinguir entre lo bueno/
mediocre o de lo malo.
Y claro... el escrito es mi refugio/
                                  su reflejo.

No sé si alguna vez dejaré de repetirme tanto/tonto...
El caso es que no tengo a donde ir/ nada más que contar, 
creo que debería dejarlo
antes de que alguien me pegue un tiro/
-con todas las de la Ley-
-¿Y mamá... dónde queda/a todo esto...?
En su sillón -medio adormilada- con la tele puesta.





He abierto los ojos…

He abierto los ojos... y amanece    x?
en algún lugar de un día cualquiera.
Los he vuelto a cerrar asustado
de tanta complejidad/oscuridad 
              -aunque nos protege-.

Y volvemos/vuelvo a la muerte silenciosa...
en esa porción diminuta del sueño/de mi tiempo 
donde nos buscamos en cada recuerdo
-recuentos del pasaje- que se olvida distinto
a/de como tú lo ves... 
para hacernos diferentes
para ir a buscarte sumergido/emergente
de su antecesor... lisiado/liado -esta vez-
como un ovillo de punto-lana de oveja negra
en manos del gato Garfield.

Y entonces quieres escapar, lo admito...
-pero ya es tarde-
Han cerrado/estrechado las vías
de drenaje y baipás...
Las han juntado-llevado a la sala de operaciones 
para que el diablo juegue al escalectric
-improvisados cochecitos de humanos-
que aún respiran en la caverna de Platón
llenos de focos deslumbrantes
y de médicos armados hasta los dientes
...y no se han dormido/ni apartado del todo
de su calendario de ejecuciones.

Tu navegar de anfibio-larva de mosquito
con el aro de santo/Saturno en tu cabeza
/asa de donde te puedan agarrar
cualquiera de los angelitos/demonio 
que vengan a por ti...
es de fino/delicado calibre
-y... con tanta luz- destiñe tu alma.

Lo malo de todo esto... 
es que después de la eternidad 
                  no quede nada. -me digo
Y tú, ratón de hogar... toda la vida/
todavía en el quirófano
oliendo al queso del Señor 
atrapado por el cuello en su trampa...

P.D.
Hagas lo que hagas nunca te liberan
del secuestro... ninguna de tus ideas/
ideales/remolacha/nabos pintados de naranja
ni con esas orejeras para T. Rex
-podrán pagar el rescate-.

La confusión es total/insalvable
sólo nos queda la espera en el patíbulo
/-mar de tu Jurásico-
mientras el verdugo almuerza...
Somos la razón de tantas cosas
como necesidades/ necios
rizaos tengamos los cuernos de Moisés.

Ser a la espera de ser... es un tormento/
Terminar con todo y cumplir la condena
-un alivio para ti y al matarife-.
Acercarnos a la verdad del mundo... 
un engaño más/ 
apresados en el pozo de lo indeterminable; 
en cualquiera de los hemisferios-
del reloj de arena/
-ventrículos y aurículas del corazón-.

Somos lo que somos, sea lo que sea...?
-y mientras se realiza la función-
el ser se ejecuta a sí mismo
-combustible de su liberación-
como un samurái/kamikaze sobrado de honor.
Morir es un principio de lealtad al mundo
-y así mismo...- como nacer a lo desconocido.
Todo tiene un motivo por el cual seguir y luchar;
la vida por ejemplo... que se resiste
a ser abolida/ desaparecer de la faz-careta
donde te miras al espejo del pequeño dios 
                         que creemos ser?

Nos queremos hasta tal punto/
con tanta profundidad... como alcanza la mirada detrás
de lo que hemos visto/ ante el hondo cristal.
Somos del que añoramos en sueños... 
lo que llevamos dentro
-al que conocemos y no se quiere abandonar-.
Hasta el linde de enamorarnos de su compañía
y presencia... aún sin conocernos del todo bien.

La necesidad/dependencia vital se funde entonces
en un mismo músculo
cuyo latido lo hace al unísono... 
porque se sienten carne y espíritu en la unidad.
Somos la fusión del mundo, -en nuestra mente-
ojos y mano en la retina de su creador/
-Ufff... por fin/ cómo te lías majo...!! 




Me dispuse paciente

Me dispuse paciente y repetí...            x+
Pido ficha/carta... pero no,
alguien saca más alto que yo... -la tiene más larga-.

La suerte heredera del azar licua las expectativas
derramándose como lava/larva de gusano
dentro de la boca del pez que soy/
prisionero en su medio, agua en sazón y anzuelo
                        burbujas de la razón
                         en un tazón de saque...

Entonces te vas desclavando del madero,
sin bajarte total-mente 
te sientas en el reclinatorio de tu cruz
a rezar por los que te rezan... 
-por los que oran y oran-
con los ojos cerrados obedientes/sometidos...
mientras sienten los latigazos del orco hambriento
-legionario del Pilatos de un imperio-
que intenta desprender su piel en finas tirillas/
aperitivos para satisfacer al mundo de la economía
                        finanzas de prisas/presas 
                     de esta sociedad de suicidas...
para devolverle la moneda al Cesar
con la que levantaste un hogar.

Y te mueres otra vez... y otra vez resucitas... 
-clon que envejece al ritmo del sonido
del cocodrilo de Peter Pan-.
Pero no te das cuenta/ni nadie que te diga nada
porque nadie sabe nada y te repites/
te desclavas y te mueres de nuevo 
y te rezan... y así hasta el final de la eternidad.

¡Somos lo que somos.../ -despojos del otro para otro-
que quiere comernos, conocerte imposible vivo
porque le gustó el sabor de tu mano.
Hasta convertirnos en un manojo de huesos secos/
vaso vacío-cráneo sin seso
donde dar de beber/alimentar a la tropa.

El mundo se comporta/es frente a ti 
como ceniza al viento.
Naciste para perder... -me digo
No, nunca he ganado nada, -le contesto
¿Y eso no es lo mismo...? -me dice
¡No si lo entiendes... 
y terminé la conversación.

Somos de nuestro estreñido entendimiento 
la razón de su por qué...?
La savia de lo correcto que le corroe/recorre
su sangre/
-la misma que le alimenta y mata-.

Sólo somos lo que comprendemos... -al tuntún-
                   el resto es la escoria/  serrín
         del árbol de la vida que muere por nosotros
al convertirse en fuego/papel y sombra de su creador...

Nunca saldremos del sitio en el que estamos metidos
           porque nunca vamos a saber... -dónde vamos
                        ni de dónde venimos-
En el origen del destino está la respuesta.
¿Alguien me lo puede explicar?



La verdad

La verdad en cada receptor es engañosa   x+
subjetiva y arbitraria...
Somos ratas de laboratorio
en manos de unos cuantos chiflados/ desaprensivos.

La cabeza del mundo ha perdido la razón.../
el corazón de su cerebro se ha secado
el mundo ya no tiene cabeza.
Hace tiempo que cuelga de una pica
en lo alto del imperio capital/list@.

Somos tripas y nervios embutidos de sexo/seso y sebo
colgando como perniles/raíces secas
sacadas de la tierra-animal donde nos encontró 
el druida flauta 
bajo los efectos terapéuticos de las religiones
...en el sembrado/jardín/desierto de Dios.

Convencidos de que estábamos a salvo/
salvados de antemano... de que habíamos comprado/
comparecido ante las indulgencias
con buen criterio de aceptación... y recaudo/
las vitaminas suficientes para nuestro crecimiento
hoy veneno empozoñado.

Luchemos... es la hora de nuestra revolución
rompamos los engranajes/credos del mundo.
...La máquina de Charlot se está haciendo cada vez
más poderosa, incluso ni la notamos
porque estamos dentro/formamos parte de ella
estrangulados/sedados por la corriente/los cables de red...

Somos espectadores de nuestro final
secuestrados por la palabra.
Entretenimientos del comuniador/político/showman/noticiero
...riendo a pata suelta -a nuestra costa- en la butaca
enganchados al gotero del doctor de la Naranja Mecánica.
-Truman inventado/Matrix de nuestro propio yo-.

El otro día disertaba tan alegre sobre la intrascendencia
del sentido de la vida a estas alturas/
...respecto de la importancia que debía o no
o tenía para mí la muerte
dada la inoperante voluntad del ser
                   ya conquistado/contaminado...

Con su juego/jugo verbal me iba sintiendo incómodo
notaba un resentimiento/
como si algo desde mi interior se retorciera al oírlas...
                   y todo sin hablar -a grito "pelao"-/
Así que abandoné ese camino para relajarme 
y pensarlo mejor...
Pero el caso es que al final estaba inundado 
de sensaciones raras/
me sentía como más rabioso/con menos miedos...
contrariando el sentido al que nos vemos abocados 
                                    sin remisión.

Quería protestar de alguna manera
ante el eco de lo dicho retumbando en las paredes
de mi hueso duro/ del yo plagiado/clon miliciano
del planeta de los simios 
a las afueras del sol...
Frente a lo que entiendo que soy... y no me dejan ser
porque me falta capital material e intelectual
de los que carezco, -porque soy bastante pobre/
-no estudié ni leí lo suficiente...-.

Y empecé a divagar:
si nuestro destino ya está decidido...
si cuanto hagamos nada lo puede cambiar/
si lo que viene para ti nada ni nadie lo va a parar...
Hacer o no hacer ya no basta... hay que romper-destruir
lo que siempre ha sido.

Pero tampoco encontré la respuesta 
con esa especulación desde los extremos/
-demasiado lejos...- -pensé
Si destrozaba lo que hay 
¿desde dónde partiría entonces?

En la imaginación están las alas rotas/
atadas del cautivo... -añadí a mi repertorio-.
Ya que soñando se podría alcanzar alguna solución;
...pero los sueños también están prisioneros/
son dependientes del que somos 
-al mismo tiempo/ y a su vez-.

Es imposible que estemos aquí sin ningún fuste
para no llenar/llegar nunca a colmar nuestros objetivos 
verdaderos intereses...
-como un perro atado sin amo-.

Si de la nada venimos y a la nada vamos...
que nos impide que lo que hacemos ahora
sea llevado ante los dioses 
si no la negación/resignación del después que lo borra... 
-la historia y sus secuaces/por ejemplo-

Y me pregunté de nuevo... ¿Lo que busco es lo que quiero
o es algún tipo de trampa?
¿Acaso soy libre de querer lo que quiero...?

En fin... tuve una revelación o algo así que me dijo:
todo, todo el mundo yace en el fondo/
foso de los fusilados
condenados por el dictador del sentido común.
Está claro que pensar no es ninguna gracia 
ni liberación...
-ser hombre tiene/se cobra así su castigo-.

El saber es darle muerte a lo que nace a cada instante/
-espartanos arrojados por el precipicio
                                      de los prejuicios-
sin que lleguemos a conocer nunca su verdadero potencial.

-A estas horas de la película...-
nadie puede salir del laberinto/el hilo
es del mismo cabo de la tela de araña del Señor
/del anillo/alianza con el que nos desposó con todo...
Esa imagen salvadora/aciaga y sin reflejo
a la que hemos rendido en homenaje nuestra sangre/
cáliz que bebemos 
creyendo escapar de la traición que nos hacemos.

Ya estábamos perdidos antes de venir/
y el mundo gira y gira -a su bola...-.


¿¡Pepe, qué pena…!

¿¡Pepe, qué pena...!         xx
¡Cómo se estropean los cuerpos!
-Sí Gregorio... ¡Qué pena!

¡Ay de mí!
Sé en lo que me voy/estoy convirtiendo
-no sólo por los espejos- sino así.../en general...
por la gente que conozco de toda la vida
...y eso.

Soy un taller mecánico/ animal de cuadra 
en un hospital de campaña-ambulante donde me “tuneo”.
Me gustaría tener una cita, hacer un pacto con el diablo
con la foto/retrato de mi primer carnet de conducir/
                           o de la primera comunión
para utilizarlo de lanzadera hacia el lado oscuro
como ya hicieron otros –Dorian Gray/Fusto-.

Tengo mis sueños de juventud como una perrita en celo
encaramada con sus patitas/nerviosa, deshaciéndome
el bajo de los pantalones de verano, 
                arañándome los muslos/
pantorrillas/pantomimas/payasadas del corazón.

De cuantos agujeros tengo en el cuerpo... sólo veo/
hay uno por el que me podría escapar.
A veces como higos podridos/leo historietas 
de cómo alcanzar la felicidad/perfección, a sabiendas...
[Bona fide (“De buena fe”)]
para que se indisponga/descomponga mi estómago
                                   y así obtener 
        una soberana diarrea de cuerpo/  o mental.

La vejez me corroe/mina/avanza tan lentamente...
sitiando/apostada como una estatua impasible/imposible
incansable/de solemnidad...
                      presidiendo el foro de mi atrio.
Entonces te das cuenta de lo que se ha dejado/
alejado/quedado atrás.

Vas abriendo y/o cerrando puertas conforme puedes/te deja 
ese vacío en el que vas cayendo/flotando en el aire...
-y no sabes dónde agarrarte-.
Te quedas a conveniencia/voluntad del enemigo, 
hasta que llegas a la nueva sala de estar, 
donde sólo te fijas/tienes ojos
para el mejor de los sillones/reclinable –a ser posible-,
donde te sientas con las patas por alto
como un truhán...
Cansancio nivel-igual al infinito.../ a todas horas.

Y ese abrazo “chillao” de lo mucho que te quieres/gustas
entre las sábanas.../
del frio que tienes en el invierno
estirando poco a poco los pies/los brazos -tanteando el lugar-
como si fuera la primera vez.
Notas el dolor de las articulaciones 
-a juego con los demás -otros-/ con los que tampoco duermes...
como un menopáusico a cada momento sin saber qué hacer
con la ventana/el aire acondicionado o el botón de la estufa.
Apretando/aporreándolos a todos sin parar y a la vez
sin atinar.
Para climatizar el habitáculo/tu cajón de feria/
féretro ambulante en lo que se ha convertido 
todo cuanto te rodea...

Ahora con la edad 
nos tendemos en el lecho de muerte/catre...
como si estuviéramos vivos,
como el que se rinde al matarife/sin rechistar/resistir.
Porque ya sabemos lo que hay/la soledad/el silencio 
de la noche más oscura/
el dolor/su cúmulo de recuerdos hecho pesadillas/
papilla en tu boca mutilada que traga por obligación/
para sobreponerte...
Sobrevives al día así, sin pasar por él/ 
...pero sí por ti.

La cama con los años se va convirtiendo en esa tienda
de campaña de la excursión de cuando éramos críos...
de cuando nos dolían las muelas o el oído
y empinabas las sábanas camuflado/escondido del mundo
con tu aciago dolor...
Ahora la dejamos sin recoger/hecha un lío,
con nuestros azogues y pestes.
Hasta la contagiamos/le grabamos nuestras arrugas/venganza
en su llanura...
y ella nos suma las suyas en el rostro/
pellejos de cualquier lado,
desfigurándolo aún más de lo que está.

El hacerte mayor conlleva el aguante/la reflexión 
-...rendición incondicional-
Esa moderación que nos atrofia 
bajo la batuta del padecimiento controlado
en toda su dimensión/de todas tus limitaciones. 
Acaso sospechando de que eso/esto o aquello 
no puede terminar así...
Agonía/ pura agonía. ¿Para qué engañarnos...?
[Sic vita (“Así es la vida”)]

Somos carne en putrefacción desde el mismísimo momento
en el que vemos la luz,
-como los vampiros/  pero sin aniquilamiento ipso facto-
                   ...y así hasta que se dignen a enterrarnos/
ocultar nuestras vergüenzas... donde ya han empezado su tarea
a trabajar los gusanos.

Lo que se queda/hemos dejado atrás 
ahora está haciendo nuestro capullo/teje nuestra nave espacial...
para cuando volvamos de tomarnos unas copas con el demonio
y/o los angelitos... 
¡Espero que nos lleven bien lejos con la borrachera/mona!
-muy lejos-
como si nada de todo esto estuviera/ hubiera ocurrido. 
 
P.D.
Ser mayor es el cúmulo/colmo de la suma
de cuantas cosas empiezan a no tener cabida ya...
Hay dos maneras de desalojarlas/despejarte
despegar... como anticipo del préstamo
                     al más allá:
...de tu mente/ -volviéndote loco-
con la muerte devolviendo tu cuerpo a la tierra.

Al final... ser mayor es el principio del fin
al que se llega sin remedio/ 
en continua progresión irreversible 
y cada vez peor.../ 
Morir así, más que un castigo es la salvación
del cuerpo y del alma prisioneros en un desperdicio
de lo que alguna vez triunfó como vida.

Vivir, morir... todo es empezar a entenderlo/
y después, nada que objetar... -ha sido un regalo-
un recado para alguien que quizás 
no lo interpretó bien y quiere/cree que todavía
aquí o allí debe seguir el ensayo...

La perfección/purificación del alma/espíritu 
es una trampa, un sueño más que nos ha conquistado
-premio para darle sentido a nuestras desgracias
atrapados con la esperanza/esperma de la resurrección-
Y no somos nada/ salvo una prueba del ser...
alguien/uno -algo que ha existido-.
¡Sólo eso!

Pero eso no es suficiente... dicen algunos; 
eso lo puede hacer cualquiera/
-lo nuestro es más trascendental, afirman-
razonando/rozando la idiotez supina.
Al final... todos vamos a terminar 
como el rosario de la aurora.
Y lo saben...!?








































Descontar lo gastado

Descontar lo gastado de lo que resta/     x?  
ahí estamos todos estancados...
como unos dedos que esculpieran su certeza
en torno a algo... -de piedra dura-.

Sólo hay una huella en el alféizar
...la que ocupará tu cuerpo boca arriba.
¡Pero hay de los afligidos...!
de sus llantos reza el murmullo
de las olas del mar.
Esa desesperación que nadie gobierna
y se estrella contra las rocas...

Lo complicado es la situación abordo
de la nave secuestrada
por el motín de cada una de las partes
del cuerpo inservible/
irrecuperables en progresión contraria
a lo que te gustaría...

Apenas quedan agujas/puntadas en el paño
para coser un nuevo traje...
La tierra prometida no hay quién la cultive
la fe ha escapado en busca de otro lugar
más cálido y seguro.
Desde aquí todo se ve/es gris/ 
ya no está de moda creer en nada...
Los templos están vacíos/-o eso parece-.
¿Era ahí donde te ibas a refugiar?

P.D.
Con los años nos rendimos a la evidencia...
-de que cada vez/ se puede menos-
Sin un espíritu joven dispuesto a la lucha
sólo nos queda esperar la partida de defunción
con el sicario de turno...

Aunque querer es poder... según algunos/
-más vale maña que fuerza-.
Y vete acoplando a tu novedad...
ese cuerpo en continuo declive/cambio
...y no pretendas imaginarte en lo que no eres.

El espejo/ o tus amigos/vecinos de siempre
pueden resultar de gran ayuda...
-sobre todo- si eres corto de vista.
La vida se gasta contigo dentro 
-vais en el mismo lote-
Aunque creas que puedes escapar
con alguna parte tuya etérea/alma...
más vale que te fijes mejor por donde pisas.

Todo lo que empieza acaba alguna vez, ¡seguro!
-Ya... eso lo has dicho decenas de veces...
¡Bueno, para que no se te olvide, chaval!