No duermo

No duermo ni como relojes,         x  
ni descanso/ni mastico horas
minutos ni segundos.
Ellos están contenidos
encerrados en esa caja
esfera de metal/cristal
con sus manecillas, virolas 
y campanas.

Señalando/recordándome al paso 
de sus agujas/dígitos...
que toda la numeración,
esa circunferencia,
esas lanzas con punta de flecha
-arco incluido
en su templo mecánico...-
forman/configuran lo que también está
dentro de mí -el tiempo-.

Aunque aún continúo
dándole cuerda, dejándolo ir/
dejándome llevar...
Lo observo y me doy cuenta
de lo sensible que es,
la tensión que sufre en su barriga
por la espiral de acero/tripas...
O los cambios climáticos/
meteorológicos de fuerza
en el rum rum de sus engranajes
mi psique, la suya enfermando/enfrentados
de ambos lados en el  tic tac
de la cita.

Me gustaría que se pusiera a andar,
que tuviera piernas para zancadillearlo
para atraparlo y romperlo 
a martillazos.
O ponerle una inyección letal
de óxidos...
sabiendo entonces a ciencia cierta
que no funciona 
y que se habría parado...

Porque no teniendo tiempo
tampoco tendría lugar, ni me tendría a mí
ni yo sería algo...
¿Verdad?

Así que todos muertos 
en el ataúd vacío del cosmos...
-¿Y entonces qué sería la nada
sino la justificación/
       algo por lo que no se puede luchar?

No, seguirías siendo cero...
La excusa de un objetivo que cumplir
atrapado en una ilusión
no nos exime/
ni evita alcanzarlo...

El diablo con su cola

El diablo con su cola de flecha        x
apunta directamente hacia donde tú estás.
Haciéndote el remolón
como si no fuera contigo la cosa...
tiemblas igual que la hoja de papel
en las manos del culpable/ 
o de un borracho.

Pecas tan a menudo.../-cada vez
que se te presenta la ocasión-
porque compruebas/has visto
que no te pasa nada...
Pero él ya ha decidido
lo que va a hacer contigo
cuando menos te lo esperes;
-en cualquier momento...-

Te va a colgar del cuello/garganta
atado de pies y manos
al filo de una tapia llena de vidrios
en el mes de los gatos en celo...
-vagabundos y sarnosos-
gritando/peleando los unos con otros
por querer echar un polvo.

Para que purgues bien tus fechorías
para que te arrepientas...
Mientras te arañan/se agarran a ti
con sus garfios de uñas para no caer
sacandote los ojos y/las tripas 
como a un pescado...
Mientras te surge la duda 
del gato de Schrödinger en sus barrigas.

-No me lo imagino...?


Tensa la cuerda

Tensa la cuerda      x?
       tenso el arco.
Tensa la piel, tensa la carne.
Al son de las caricias
en un lienzo tejido de notas/
tímido cortejo
entre tus ansias cautivo...

Solo, crudo y leve/ligero flotas 
sobre el limo tierno de la avalancha.
-como si te hubiera sucedido algo normal...-
Siempre en busca de ese miembro perdido/
ideal amputado que echas en falta
aunque nunca lo hayas tenido.

¡Qué pena me das
    triste señor!
Inventor de máquinas aburridas,
traga aldabas, traga penas...
Batiéndote en el estuche de gusanos
del aparato logístico/laboratorio craneal
de tu humillante resignación.

Prepucio/glande inflamado 
por la picadura de la avispa 
que le pareció capullo de un empalme
en su ortopédica visión del mundo...

Cataratas de murcielagos embutidos en la cueva,
la vacían/se despeñan ciegos desde lo alto
por la luz de la deflagración/combustión
de tu negación vital...

Juego de asientos/tocado y hundido 
sin barco, lapiz/papel ni mar.
-¡Pues bueno...!
Seguro que ha perdido también la partida...


Me late

Me late anegando el terreno    x
con la imagen que nombra
acuñada en la memoria de mi retina...

Hedor a la calavera viviente
que regurgita y te devuelve
el primer reflejo/
aliento fétido de la mañana
empañando su lisa piel.

Es el saludo íntimo del espejo
con ese gesto al desdichado/
desconocido asiduo...
desde su habitáculo/nicho
del buen restaurador.

Siempre llega antes donde estoy,
y me abraza, me envuelve por completo,
hasta se mete dentro.../me imita.
Se mueve, se mofa, golfea
y me saluda el muy cabrón...
sacando la lengua.

Cambia tan lenta-mente
que no me doy cuenta 
en lo que me estoy/se va
convirtiendo ese pobre payaso...

Parece que se transformara en otro
como yo...
Tarareando -siempre distraído-
alguna nota triste 
en comunión
con no sé qué tema/cosa...

Incluso hay veces que me habla,
como si nos conociéramos de algo/
como si fuéramos alguna vez amigos...
Entonces ya tranquilo -el de ambos lados-
como si lo hubiéramos entendido todo/
sin despedirse cuando se va.


PD
El saludo de cortesía/por educación
es sólo eso... no te equivoques
y andes persiguiendo expectativas
o dando explicaciones.

Ni te imagines algo/más 
de lo que hayas visto.
-con un gesto es suficiente-
Tampoco soltar de golpe
y que se caigan de culo...







Unos calcetines

Unos calcetines embrollados    x
secos/malolientes...
como piedras glamorosas
en los bajos de la cama.

Un vaso de agua quieta/turbia
donde levitan y se ahogan
las motitas de polvo de la noche,
sueños.

Unas cortezas de luna en creciente/
uñas recortadas ayer en el lavabo
que te llevas a la cara con el agua
arañándote.
Unos pelos del afeitado -también de ayer-
como agujas en el cuello.

El pis de última hora
junto al podrido en su sarcófago blanco/
rancio.
Unos restos de la explosión
-por no haber tirado de la cadena-
todavía oliendo a “eso”, excrementos.

La bañera llena de pelos
de todos los lugares/
esquinas/alfeizar del cuerpo...
atrancada.

Una toalla húmeda que sofoca,
que no seca, con aroma a choto/a desagüe
de los días de atrás, -por no lavarla-
que te pones/echas encima.
La de los pies que apesta.
La de las manos, llena de pasta de dientes
y de mocos.

Unos galanteos cárnicos mirando
hacia el final del túnel de plata del baño/espejo
buscando como salir de allí/tú y los otros 
del todo/de todo...
crucificados en la misma imagen.

Y a tus espaldas, la puerta abierta
con una ligera brisa/corriente de ideas
que no te lleva ni aligera de ninguna cosa
aunque te enfría...alivia de tu angustia.
-Por la que desearías escapar-.
Hasta que te eches a perder de nuevo,
te pudras
y requieras de sus servicios...
Y vuelvas.

Ese es el aseo/ropa/tiempo.
Lo gastamos... y él a su vez nos consume
nos devora/nos mal cría
como si fuéramos un Niñito Jesús
de orfanato.




Los fantasmas

Los fantasmas de la noche        xx?   
en invierno 
no pueden salir de la habitación.
Se quedan en los cristales convertidos en vapor
medio muertos/helados de frío.

A la mañana siguiente
les puedes dejar una nota/
o hacer un dibujo con ellos
en la pared de su opaca transparencia.
La mayoría de las veces 
con el dedo índice, o lo que quieras...

Van desapareciendo huidizos durante el día
porque no les gusta la luz del rayo solar 
-esa templanza que los deshace-
pero el rastro que dejan los delata.
Incluso en la huella seca de su esqueleto
se puede volver a leer esos mensajes
a la mañana siguiente. 


Ahora se van dejando caer, chorretosos
por las nuevas sendas flácidas y tortuosas
de unas palabras/líneas sobre las otras.
Encarcelados entre los barrotes de plata/ 
surcos en el cristal de una nueva visión
que da testimonio de lo azaroso
que puede resultar cualquier cosa
y su significado
por insignificante que sea...

Así se van sucediendo/suicidando
transformando los sueños y sus fantasmas 
-contra natura/en caída libre- 
por el cristalino/ojo de  la humanidad.
Sin más hambre que la del día
sin más sentido ni peso
que la propia ley de la gravedad
del escrito o del planeta...

Se van retorciendo 
como una lombriz en el barro
y ese gesto en su rostro casi imposible,
difícil de descifrar con tan sólo una vida...
Por eso trabajan a destajo
noche tras noche en tu habitación...

Siempre habrá un despertar enviudado
que tendrá que saldarse con un nuevo sueño.
-¡Ya!
Y nuestra cabeza es el huerto donde se cultivan...
¡Menudo bancal de melones estamos hechos!

La abreviatura

La abreviatura de una chispa vital    xx
se escapa delante de mí
antes de que abra la puerta/ventana
como un perro/gatito infiel
cada mañana.

Me precede como la estrella guía
hacía el belén que todos conocemos...
Una vez allí, ni ella ni yo
sabemos que hacer.

Nos dejamos llevar de belén en belén,
de nacimiento en nacimiento...
Somos todas las piezas/figurillas de teatro
de una escena preconcebida
ensayada largo tiempo.

Un niño Jesús bueno
...sin crecer,
ni hacerse muy mayor.
Una Virgen María pura.
El Santo José.
El buey manso.
La mula tozuda.
El pastor expectante.
El ángel anunciador...

Somos todos los personajes
representando un único misterio/credo.
Somos figuras de barro
decoradas con típicos tópicos/
colores de moda, a juego y a cuento...

Estoicos y renacentistas, barrocos 
y románticos no convencidos,
esperando el acuartelamiento/amaneramiento
en el cajón del desván para el siguiente acto/año/día.

Somos esa casilla del juego/papelera en la que caes
entre los rizos del lápiz de madera del ataúd
que vas confeccionándote
con el que tomas los apuntes/-los tantos ganados...-
o dibujabas tus trayectos/proyectos,
convertidos ahora en bolas de montaña de papel arrugado
con las que ensayas tirando a canasta/
obras del vodevil de tu eucaristía...

Y esas tiras con agujeritos de la impresora,
que se desbordan chorretosas por su filo
junto a la monotonía de tu oficio/oficina
peste metálica que también queda
en la comisura de los labios/boca/garganta
cada vez que la pones en funcionamiento...
-A todos ellos los vas tirando, uno a uno-.

O ese tubo/cartucho de carbón molido.
O el escupitajo.
O la monda de una pera/naranja/plátano.
O el sobrecito/funda/etiqueta de la infusión.
O el rotulador/boli agotado/gastado.
O la bolsa de plástico donde venía la compra.
O la lista de lo que ya no te hace falta
ni te interesa...

Todos, absolutamente todos serán eliminados
por la mano de la limpiadora de la tarde/
de la noche/del mañana, del después de un futuro... 
Con ese camión de la basura de la oscuridad/ruidoso
con su tubo de escape mal oliente...del después. 
Ese humo negro abrasador/
contaminador de los ojos brillantes de tu cielo 
que dejan de parpadear
camino del vertedero en un cabezo de Mula...

Cementerio de la verdad/el único real
donde se descompone/entierran de todo lo que te pasa/
nos pesa... de nuestra tarea diaria/pequeñas muertes...
Y ese graderío de la ilusión puesto en pie
aplaudiendo desde la cuneta/orilla de la carretera 
porque se cree/necesita creer en la otra cosa
que nos han venido anunciando 
desde el aparato logístico de los tiempos/templos
propaganda del Señor y de sus correligionarios...

-A alguien le tenías que echar al final la culpa
de todo lo que te pasa, -como siempre-
porque alguien te las debe/tiene que pagar... ¿verdad?
Se trataba sólo de la recogida/sobras del ser- ¿no?
Sus desperdicios/basura y eso...?

Claro que sí. Igual que el cuerpo evacua sus mierdas
libre-mente/a necesidad...
El alma humana y su espíritu juguetean con avioncitos 
y barcos de papel/
hojas arrancadas/amputadas a esos libros del dolor como oblación...
...A eso me refería.


Con los ojos abiertos

Con los ojos abiertos       xx
-desde la cama-
en la oscura habitación,
apenas alcanzo a dar 
con la llave de la luz/
interruptor.

Estoy en el fondo
de un estanque lleno
de algún tipo de líquido
en el que se mece mi cuerpo/
ánimo...

Nado con un solo brazo/mano
intentando hacer pie.
Sin ninguna resistencia
-más bien todo lo contrario-
choco con infinidad de cosas/
objetos...

Recorro su rostro
con la punta de los dedos
buscando ese gesto/detalle
que me resulte familiar.
Pero no... 
Se trata sólo
de la cara de la pared/
yeso cortado para enlucir
el rostro de lo imbécil 
que soy...

Creo que todavía estoy dormido/
o soñando o quizás despierto...
¡No sé qué coño me pasa!
No lo sé...

Parece que no me he levantado.
Ni ha sonado/ordeñado el tiempo
el despertador.
Ni es de día.
Ni es ayer.
¿O es de noche? ¡Ufff...!

Que bonito es el fresco/globo negro/lobo
que se va alejando/dejando atrás 
en el limbo de la noche
con la serena calma de la mañana
hacia lo brillante/valiente de lo desconocido.
Y más... con esa sensación encima
como si ya ni existieras...
como si nacieras de nuevo,
como que te diera todo igual.
Ni querer saber si eres/
de verdad o no un sueño...

Porque la vida ya te ha olvidado de nuevo 
sobre el cajón/
tabla de la mesita de noche...
En el vaso de agua 
donde navega tu alma 
       en un bote hecho de esquirlas de tu corazón.
Con ese precavido flotador de papel de estraza
a cada suspiro/brazada que das/nadando 
hacia la costa de la salvación...

Ni la sed, ni el sueño, ni tú
sabéis nada de la oscuridad que se avecina...
Todo son cuentos chinos para no dejarnos dormir,
ni descansar en paz/-mientras tanto...-
-Somos así de idiotas/masoquistas-

Con cada respuesta que nos esquiva/moraleja/reflexión
y en su interpretación/representación de la obra...
se hacen apuestas/trenzan nuevos mundos/nudos
a la piedra/ancla que nos ha de hundir 
hacia el abismo del mar
            de nuestra desconfianza en el futuro...

Somos el Frodo del Señor de los anillos/aullidos
de nuestra desolación/inseguridad 
                            a perpetuidad.

-Y todo esto, porque no te despertabas... 
¡Joé, Jonás! 
¿Te acuerdas del vientre de la ballena?





Amanece tirando

Amanece tirando las cartas/        x
reparto de palos sobre la mesa.
Y de nuevo no ocurre nada digno de mención,
ni de especial...

Los contrincantes, género, número/
animal, cosa, amigos/enemigos y conocidos
desconocidos/descosidos descontentos...
Todos están en sus puestos, acechantes;
listos para joderme
-y tan feliz-.

Estoy acostumbrado
a barajar
a cortar
a dar
a recoger
a ganar
a perder
a estarme quieto si es preciso.
A sólo mirar, -que también se aprende...-

Pero ya me estoy cansando;
cosa que mi gafe/-pariente de mi mala suerte-
no siente
ni hace/ni padece...

Voy a intentarlo de nuevo/
otra vez.
A ver si ligo, si cambia algo todo esto...
con otra mano/partida.

O me salgo/largo del bar, salón/casino
y los dejo a todos
con el moño/nudo hecho.../puesto.
Con lo que me quede
         en los bolsillos,
aunque sólo sea para ir tirando.

-Ningún deseo pequeño hace milagros grandes...

Después de un ligero

 

Después de un ligero clise         x
leve adormilamiento...
Tras un sereno/sencillo parpadeo
miro al cielo
y parece que la luna se ha cambiado
demasiado rápida de traje,
de ropa/de sitio.

Este hotel de millones de estrellas
se evapora, se va diluyendo/desluciendo
en el remanso/rescoldo, 
con los atributos del nuevo día.

¿Se habrá confundido el sol
dando la vuelta tan rápido/deprisa?
El pobre está tan pálido
se le ve tan lento y soso,
tan ligeramente vestido.

No parece él.