Tus ojos

Tus ojos             x?
son un arañazo
en la piel de sapo,
cartílago desmembrado,
preñado de la sed
     que no atajo.

Tus gestos...
paranoias rotulando
el melancólico entrecejo,
rompecabezas de acertijos
vomitándome a destajo.

Tus cabellos...
los menos lisos
los más plebeyos,
pastizales de amasijos,
vallas de caminos
donde choco y me lío.

Tu boca...
dragaminas que musitan
arco iris de delicias,
plegarias de postizas
   rumiando mis premisas.

Tu sonrisa...
malabarista exquisita,
sacudiendo la anarquía
que me trepa y me confina
que me guisa y me cocina
en el poyo de tu ermita.

Quiero estrangular los papeles...
desguazar del escrito el todo,
azotar su osamenta
en este omnívoro aguacero,
lumbre donde hiervo.

Quiero deshilvanarme de tus ropas...
perderme en el cesto de los trapos sucios
y aunque busques y tires,
que no me encuentres
¡Nunca!


Sufro distinto/

Sufro distinto/ siempre igual...           xx.
con la misma media luna, uña en el galillo
-gatillo amenazante...- 
uno la sien y el otro a la yugular.

La soledad cósmica me mira comparativa, y compasivo... 
de soslayo
                soy su lacayo, 
uno más del prostíbulo/patíbulo del placer.
Me encuentro solo.../
junto al brasero eléctrico de mi ánimo,
sus muelles al rojo vivo siempre me han fascinado
                          ...los miro hipnotizado.

Te imaginas la desolación tan amarga que supone...
en el corazón del verbo/cerebro 
                        ver como a tu esqueleto
           lo atraviesan las raíces del joven árbol/
-convertidas su hojas en espinas de suelo-
mientras te afanas en quitarles la corteza/
las pelas, para que hagan juego contigo
y con él... 
conjuntamente en busca del alimento
recién quitado de su boca.
Ese es el deseo prohibido y yo su rehén.

Allí donde no hay nadie mi reino no es sólo tuyo, 
-soledad eres mi aliada- 
¡Qué lo sepas...!
Y un cáliz de veneno rebosante/
        abono para los gusanos del después
que nos espera/separando el grano de la paja
                                               -a los dos-.
Y no es que lo prefiera, pero te veo venir
con la escusa de antes/el mismo pretexto de siempre,
                                   el del otro día.
Y uno se cansa...

¿Te acuerdas de la aguja/ -cariño perdido en el pajar-
pues me la he clavado en el ojo
donde no tengo la viga...
-¡Pero qué lioso eres... anda, ven!

 

Me tienes “cuajao”

Me tienes “cuajao” de ti/         xx
diluido en ti,
hundido en ti,
pegado a ti...

Serían necesarias muchas vidas
para saciar este hambre/
para dar cobijo a este miserable,
...para llegar al principio del fin
que tanto imaginé.

Gracias por vivir en mi vida...
Destilaste el mejor licor
      para emborracharme.

Pero ahora... 
sólo soy cuerpo de tu cuerpo
ganas de tu carne.
En el cielo que me invento
porque a otro no pienso ir/


Y entonces…

Y entonces... apareciste tú         xx?. 
   como vuelta de unas vacaciones horribles
           igual que un despertar desaliñado/desalmado
sobre el terreno que me tienes en renta... exuberante
                                   pero en baldío.

Frívolo me repantigo en este asedio ante tu presencia.../
asentamiento que despliego 
sobre la totalidad de la planicie de nuestro Universo 
con un único deseo/clímax/ambiente de lo nuevo... 
que cambie de una vez la rotación de La Tierra
y conocerte de su rebufo la traición
desde primeras horas de la mañana 
                        en cada minuto que te pierdo.
                                     
Y cederle a su resplendor
la encarnación del sueño puesto a remojo
                24 horas antes... -porque se lo merecía-.
            Con una aspirina en el bolsillo del pantalón
-por si acaso-.

¿Qué ha quedado de todo aquello que imaginé?
Adobe/arrope de amor 
         con ligeros toques de lujuria...
                  ¿Y qué coño es eso? -Me digo
                  ¿Tizas blandas en aceite/un cocido?

¿Qué has hecho de mí, ilusión traidora...?
                  ¿Un espantapájaros/una pesadilla?

¡Y tú tan lejos corazón... como siempre!
Serpiente que repta/resta, -que no la veo nunca venir-
                con la manzana del pecado en la boca.
   Ni te acuerdas de lo que Dios nos dijo... ¿verdad? Eva.
¡Ya verás...!


Tengo traviesos

Tengo traviesos aglomerados         x
por mi cabeza pisoteando.
Tú figura tierna y frágil
en mi sien levitando...

Tus idas y venidas
desarbolan los anclajes
-del trinquete a la verga-
con el peso de su lastre.

Tus ojos siempre atentos,
listos al abordaje...
me penetran hasta las ansias
de mi fulgurante queja.

Rondando, centrípeta esta nave
rendida a tus pies...
que quiere huir, escaparse
con viento fresco
o caliente, cuando sople
como sea.
Pero marcharse cuanto antes.

Su quietud

Su quietud en fuga me asustaba             xx
               como presa agazapada me escondí 
detrás de la máquina traga-perras/
-penas del desierto-
llena de arena/añoranzas sin funcionar.
Y el glacial del olvido/diablo crujiendo al deshielo 
tiritando manso en la imagen de no estar allí.
-Martillo de Thor 
empotrándose en mis sesos-

Me alejé de su destierro desanimado 
ante el sacrificio azteca que se avecinaba... 
                            destripando mi corazón
                                 con vuelo raso,
sobre la cabalgadura de un disparo del conquistador.
             En su desaliñado/desencajado rostro
vi el destiempo pasar huérfano con la siguente bala 
hacia la recámara entre los dientes...

Ahora abandonado vegeto/       -delego en todo-
el yo de ambos en un plácido descanso... 
mientras navegamos 
como dos cisnes rosas por la laguna Estigia.
              Sí... más muerto que vivo 
 y sin haberle pagado todavía al barquero
que me tiene de orilla a orilla hasta que junte el dinero.

Ha sido un placer.../ ausente de tantos "quizás"¿?
Pero bueno, -al fin y al cabo un placer...-
         con ese misterio que te desarma y desloma.

-¿A ti qué te asusta más?
Llegar... llegar tarde, o no llegar nunca.
Niguna de las tres cosas... Ser, -sólo ser su esclavo-
         en cuerpo y alma/  donde el gusto nos lleve...


El presente arde

El presente arde deprisa         x?
con sabor a desquicia
de no tenerte entera
         casi partida.

Agazapado me entretienes
en el cerco de tu finca,
junto al fiel mojón
donde mi azada se desportilla.

Te busco por las calles,
y no te encuentro.
Miro las arenas del cielo
y solo moqueo.

Ya no me buscas,
lo noto, lo presiento.
Soy un zuro pétreo
en el costal de tu silencio.

Todas aquellas gracias
que en paquetes de regalo
me obsequiabas a tu paso
hoy se vuelven celosas contra ti
porque prisionero de tus guisos
me tienes harto.

Ya no te regalaré más palabras bellas,
ya se perdieron las ganas de abrazarte,
ya nunca desearé ser tu siervo...

Solo seré un bicho esquizofrénico,
paranoico refrigerio
en tu mesita de noche
junto al vaso/beso que no tengo.


Alucino/

Alucino/aterrizo de júbilo     xx+  
            -en tu planeta y su satélite-
en los perfiles de su esfera.../ 
arrecife que modela mi mano cuando te recorre.
La figura se adentra y le miente a mi mente
como un ciego en el agua dulce del esperma/estanque
                 lleno de pececillos mordisqueado 
                   sin dar con la moneda...
                                    óvulo/óvalo del amor.

Y me acuerdo de ti.../
y te restriego en mis ojos/te reconstruyo 
aun cuando no te veo 
en ese fotograma/programa informatizado que mi robot/
                       aflicción... sabe de memoria
echándote de menos en/a cada milímetro
que no te tiene ni me sientes.

Cincelo la semilla del diablo de este teatro de esperpentos
con el rostro lleno de carbón/cabrón... betún de Judea/
                          sal que araña del sudor/
olor a jornalero
recluido en esta mina a campo abierto -por ti-
-de angustias y desasosiego-.

Y entonces te repites en mis venas/versos
como una flor que se abre al viento desprendida de sus alas
Un desafío/escalofrío me recorre envolvente/
involuntario,
estrellando el flujo de la auto-compasión/-tu no...-
               contra mí frente/-indiferencia errante- 
sin seguro a terceros... Ni muerte, ni gran invalidez, 
                            ni dinero para el taxi.

En lo que tardo/cuesta el conocerte 
he comprendido y comprendo que el concebirte...
           es lo que más me duele al no tenerte completa
           -...y aun así sigo soñando contigo-.

Es un misterio/sistema de algoritmos indescifrable/
                   una religión que no me puebla, ni cura
que me pueda salvar desde el púlpito con sus oraciones.
Y es así, estés o no a mi lado...
Y ese es mi mayor error,
no poder extraerte/sacarte de mi cabeza/
                                                   corazón.
Me siento como un caracol feliz-mente dormido...
                                    -pegado a tu pared-.



Por donde te busco…

Por donde te busco... me encuentro           xx
y revuelto entre ropas antiguas de cuerpos nuevos
me atornillo en tu desdeño.

Afilo la espada certera de mis ganas,
haciendo jirones con las horas que te espero.
El péndulo y las agujas se clavan en mi pecho,
una me saca el corazón, la otra los sesos.

Quiero tragarte con la saliva atrasada
de cada día que te pierdo...
morderte los labios más tiernos
debajo de la mesa, en el brasero del infierno.

Aunque todas las estrellas del firmamento
me hubieran dicho lo mucho que te quiero/deseo,
aun así, dudaría de que fuera cierto.
Y más aún, no habría naves en el Universo
para embarcar un solo polizón de este tormento.

Porque sólo soy...
un gladiador de chocolatinas de colegio,
minusválido compulsivo,
majestuoso engendro,
espina dorsal de cactus seco.
Nunca me encontraré contigo en el cielo.
Me perdí mucho antes de estar despierto.


El oro del sol

El oro del sol          xx.
con sus clavos como agujas hieren mis ojos...  
     Siento el hielo de tus carnes
en el aliviadero/
muelle de descarga/-bahía de la desesperación-.

Viciosa/viscosa para ser preferible...
brillante y/grasosa ola del cegador instante 
                   en el peor de los momentos. 
El gozo con nuestro cuerpo es mutuo, -no lo olvides- 
intenta estar poco tiempo inconsciente 
no se te revele/porque lo sabe 
y no nos conviene...

Nidos en la cabeza de plumón de ganso/plomo fundido
lo han dibujado 
                     convirtiéndose en balas de asalto. 
Pólvora de ese tiempo gris -en su cuerno de avispa- 
    embutida en capullos de mariposas muertas 
    antes de su transformación... refugiados/

Todos los polluelos/orugas de la muerte/ 
deseo y desenfreno quietos/ 
                     sin más hambre del calculado... 
tienen tentáculos sin resolver/
-yacen inertes/secos a las puertas del cielo-. 

Vives en el pasado de lo que has pensado vivir/ 
             de lo que sería tu vida... -Me dijiste 
Sí, si te sirve de algo/de consuelo, 
tenías razón...
El corazón muerde, ¡mira como tengo el alma!
-se vio implicada-.

* Publicado anteriormente 07/10/2018