Existe un rebufo

Existe un rebufo fantasma          xx  
al filo del precipicio
que te absorberá si te asomas.
Hay otro a tus pies
hacia el centro de la tierra/ en silencio.
Otro hacia el cielo
al que no sabes como dirigirte...

Probablemente vuelvas por donde viniste/
vayas hacia lo que ya conoces.
Y eso no es cobardía
es pura supervivencia
-ni más/ ni menos-.

¿Acaso es menos valiente
el que se abandona
rindiendo su ejército/
su batalla, su mundo...
a la nada incierta?

¿Acaso un paso al frente
fue alguna vez más decisivo
que un paso atrás?
¿Y cuántos damos sin saber a donde ir?
Y esos...
¿Cómo se llaman?


 

No podemos/

No podemos/ no debemos     xx?   
temer continuamente
lo irremediable/lo inevitable.
Pero si podemos poner tierra de por medio
para que no nos arrastre...
-para que nos encuentre
lo más tarde posible-.

Una vez localizado/ que tenga que ahondar
para que agotado -cansado por el esfuerzo...-
no nos haga demasiado daño.

Una vez dentro de nuestro cuerpo
llevarlo con resignación... sin complejos/
asumiendo la imposibilidad del remedio
para no atormentarnos
con una posible solución.

Taponando esos chorros de luz de la grieta
que se filtran por el humus compacto
para que despisten a las ratas
-que no den con el lugar exacto
donde descansamos...-

Donde los gusanos aguarden despavoridos/abatidos
sin nada que echarse a la boca
muertos de hambre y de frío
hasta la hora de nuestra marcha final.
Entonces que se den un buen atracón
¡El mejor...!
cuando ya no nos importe nada.




 

Dejemos que el día

Dejemos que el día      x
escape a nuestro control...
al de los periódicos
al del hombre del tiempo
al horario obstinado/
obtuso en ser obedecido.

Dejemos que el día escampe.
Dejemos algunos momentos vagos
vagabundear como pobres sin destino
en la cola de la beneficencia.

Esperemos la buena nueva
desde otro sitio, al otro lado/
desde la acera de enfrente
donde no mane ese hedor rancio
ha gastado/ ha usado...

Dejemos que sea él mismo...
-sin terquedad/sin absolutismos-.
Dejemos que se deslice
por el tobogán de su propia muerte.



Prisa

Prisa de insecto    x
es el estrés que padecemos.
Nos empuja... nos atrae
al quicio del abismo.

Atrapados en su vértigo goloso
nos tiemblan las piernas.
Hasta nos agachamos
puestos de rodillas
con las manos en la cabeza
esperando esa picadura
que hierve la sangre...

Espina directa al corazón.
Avispa nerviosa
defendiendo un territorio
hecho de celdas de papel
cartuchos llenos de larvas
-pipas de cine de verano-
para el abejorro abusador.


 

Me dejo

Me dejo vencer o ganar      xx
según me convenga...
-sólo para darme en el gusto-
Hay veces que me rindo
sin saber de la batalla
para no desgastarme.

Adoro/ saboreo entero
ese espacio vacío
que sólo tiene la forma
que tú le das.
Él también debe ocupar un sitio
de privilegio
aunque sea en el patio de butacas...

Eso de vivir cada segundo
con la misma intensidad
como si fuera el último
no va conmigo...
ni con la razón de los relojes
ni con una sola gota del sudor incorrupto 
de cualquier esfuerzo.

¡Menudo estrés... insano, innatural,
inapetente, insatisfactorio/
innecesario 
y más que ridículo!

¡Qué más da! dejarse llevar
en brazos de la atractiva
y deseada desgana...
que te reconforta/que te reposa,
que te desparasita de lo cotidiano
alejándote macerado navegando
en el flácido lecho de lo vulgar.
...En esa lidia casi divina
desprotegido de los cretinos bastardos
que te acosan, que te hacen "vil-útil"
después de rota esa vigilia virgen
del ahora.

-¿Qué te parece sí nos vamos de copas/al bar...?
¡Yes!


 

Ayer me diste un bendito beso

Ayer me diste un bendito beso         x+
en el corazón...
Caballo de Troya que no acepto.

Me gustó como llegaste,
-incluso mientras te acercabas...-
Como un tierno lazo
envolviendo tu regalo
sin nada aparente en su interior.

Lo corté harto de estiramientos
con la yema de la ilusión
provocándome una herida hemofílica/
intratable.

¿Cómo puedes ser tan lista de repente
cuando ayer estabas al final de la clase
tomando los apuntes
sobre las campañas de Julio Cesar
en la Galia?

Al final
no sé si te acuerdas...
-si tomaste buena nota-
de que Bruto se lo carga.


Como si de un asesino

 

 

Como si de un asesino en serie se tratara          x
acecho a mis potenciales pacientes victimas
inocentes/insensibles...
ajenas a mi maquinación detrítica animal.
Para disuadirlas entre el espacio
existente entre ambos
desde su tranquila confianza
a mi apresurada y devoradora
desordenada alteración analítica.

Emboscado en la presumible normalidad
de una apariencia apacible,
-de unas palabras o mirada casi huidiza-
atrapo a mis presas
como el depredador del espacio
aún no descubierto
en ninguna película de ciencia ficción...
Me las llevo a la boca apretujadas/
espachurras entre las garras
para degustarlas con fiereza
para conocer mejor a que saben.

Intento tomar apuntes con el lápiz,
descubrir algo nuevo que anotar
que apuntale este cadalso podrido
que no aguanta
-de ninguna de las maneras-
otra ejecución más.

Llevo dentro un animal

Llevo dentro un animal     xx
que me salpica.
Sus ganas abusan de mí.
Andan liadas
en continuos tejemanejes.
Embalsamándome
eternizando un ajetreo
que de antemano todos sabemos
que no acabará bien.

Un herrero desconcertado
dando forma sobre el yunque
a un corazón al rojo vivo
le puede salir cualquier cosa...
aunque sólo sea la escultura abstracta 
de amor a la cera
en los remolinos del vapor
entre el fogón y la maza.


 

Triturando estrellas

Triturando estrellas    xx
con el molinillo que me regalaste.
Señalando con el dedo corazón
un dibujo imaginario...
Como el soplido en la cara
de un bebé para cortarle el hipo,
se borró tu imagen de mi memoria.

Con las virutas de grafito
liadas en la goma
en un ataque de locura
la he vuelto a recomponer
y sigue pareciéndose a ti.

¡Qué pena de recuerdo...!
Ahora ha perdido totalmente
la razón entre tanta tachadura.

Sombras/sobras que me crecen
que me alargan
de una oscuridad insaciable
inútil...
Pues no soy yo
lo que ella necesita.