Igual que la grieta

Igual que la grieta        x
     de un grano de café        
antes de ser triturado, molido
vivo por el sin fin/caricia/lengua
que lo atomiza, que lo bufa
desprendiéndole de su aroma 
hasta el infinito
para toda la eternidad...
Con ese beso rendido/suplicante
reclinado en los pliegues
de su lecho/tierra en sazón.

Ópera prima de la rueca
noria trasvasando jugos/juegos
empujando al aire con la boca abierta
llena de ondas eléctricas/calambres
que salpican sus crestas
coronadas de burbujas de lujuria...
Empeñadas en llevarse de este mundo
todo cuanto encuentren
a ambos lados de la calzada/
carretera/
paredes del acantilado.

Cara/fisionomía de un rostro que se esconde,
que se lía y deslía 
           en la madeja del placer.
...Así navegamos ahora.

-¿Y qué hacemos... dejamos de hablar
de darle a la lengua?
Lo que tú quieras cariño.
-Siguemí sigue...



Como un ermitaño

 

Como un ermitaño que busca la paz   xx
en esa tranquilidad consciente de su ser  
ante la muerte venidera...
Vas abriendo un surco en la superficie 
de la tarta/carne
con la punta de la lengua
-bien afilada-
de tan sólo un dedo de grosor.

Buscas, te regodeas
en el espacio intermedio que se suspende
entre cada uno de sus espasmos/
tropiezos y suspiros.
Cuchillas/hormigas que la recorren
mientras se retuerce
al ritmo que le marcan tus caricias
sobre la perla 
en la sima/fondo de ese mar 
agitado.

Girando el mundo 
sobre ese punto concreto del Universo
-se hacen cardenales los monaguillos-
Senderos de gloria 
allanan la espesura del bosque
aún más tibia/cálida y húmeda
que nunca...
Dejándola demasiado viva y tierna 
en el asedio 
del temblar en su fortaleza.

Moneda de cambio/traspaso 
del pecado original -todavía no resuelto-
donde el cebo en su agonía
atrae al depredador
convirtiéndolo en su víctima.

-¿Has terminado ya querido...?
Tú qué crees...?

Legumbre de fina piel

Legumbre de fina piel    x
delicadamente apretada
dejando entrever el bulto de la semilla
en el estuche/vaina de esos vaqueros
-azul te quiero/verde esperanza-
con tu camisa blanca de tergal...

Una fragua que le duele al hierro
antes de ser enterrado vivo.

La sabia planta necesita de más vigor
para enderezar su tallo cuando/
cuanto más tierna está
distraida entre el follaje.

Un simple beso  -plumón depositado al azar-
en sazón sobre la cúpula del templete
le puede hacer algún tipo de cosquilla
pero necesita de otro tipo de juego
para reconocerse/empalmarse mejor.

Sin sol que lo mime,
-por mucha tentación/dedicación
delicadeza e imaginación que se tenga-
el polvo se queda siempre flotando/
sonambulo/vagabundo
           y no se deja/ni se puede ver.

Tendríamos que olvidarnos de la colada
y de limpiar tan a menudo.
¿Qué te parece otra mano de pintura 
a esa puerta y las figuras 
que juegan en el espejo de la pared?

-Sí, ya te lo dije.../que están para otra mano...

Planeo lento

Planeo lento       x
a lomos de una libélula
sobre un brazal lleno de matas.
Sin rumbo fijo tironeando
entre las corcheas que se estremecen
y amontonan a son de la música
a tu vera...

Una lengua de luz y de agua
inunda el rosario de cuentas
mientras unos dedos listos
van desgranando el rezo
a la hora señalada de tu Buda/
Bula de convento/
savia sabatina...

La sisca de punta,
la media luna casi escondida
entre la densa grama.
Se van deshaciendo los lodos del gozo
atascados en lo alto de la azotea
por alguna pregunta en el aire.

No saben cómo darme pista
desde su torre de control.
Me temo que no lo conseguiré
-el aterrizar a tiempo-

Pero no te preocupes,
últimamente -no lo ves-
estoy aprendiendo a leer 
entre tus piernas
con el roce/focos/aroma de tu piel 
y del calor ardiéndome...
Presto a terminar la primera sílaba 
de la primera paja/página 
de tu libro abierto.

Y no sé por dónde iba
creo que volaba o algo parecido.
-¿Te puedo hacer una pregunta...?
-Dila
-¿Hemos llegado...?

-Sí.../como siempre...

Mientras preparaba

 

Mientras preparaba el desayuno      x
he sufrido un pequeño incidente
provocándome una ligera pausa.
Pues un regusto en las tierras bajas
ha hecho brotar algo más que un esqueje.

Ha sido al recordar la gran aventura
que hemos pasado juntos esta noche
fuera de la imaginación vegetativa.

En un lugar oscuro
alejado de la gran ciudad
una relación sedada/amortiguada,
ejecutada con toda precisión
a cámara lenta en la zona prohibida
de cualquier contacto no poseído
sólo decantado.

Tus insinuantes formas eran perseguidas
por un envolvente animal blanco,
al darte alcance veía como retozabas
en un juego de flirteos
con las enfervorizadas sombras.

Aunque tú no lo sepas
nos juntamos demasiado
cada vez que te sueño...
En su rescoldo con su recuerdo/
regusto
te voy conociendo/
manejando un poco mejor.
¡Claro está...!
Siempre a mi manera.

Mi habitación

Mi habitación está encantada       x
con los sueños que dormimos juntos.
Entro en ella
y los veo colgados de la lámpara,
pegados en los dibujos del papel.
-Abanicos azules de la noche-

Los veo junto a la esquina de la losa
con el rodapié.../ jugando
con las figuritas de fantasmas estirados.
-Hilillos acaramelados de capirote negro-.

Los veo sobre el guardarropa
en el filo de la cama
en los pies lentos que no se deslían
de entre tanta ropa.

Los veo sobre el flexo apagado/cabizbajo.
En el reloj estatua detenido
con la hora atrasada de siempre.

Todos estáis ahí... os noto/os presiento...
Como el polvo que hay
            cuando llega la luz
y se deja ver.

Tengo desparramado

Tengo desparramado el ánimo      x
por todo el parabrisas
estrellado en un accidente
de pelonchones de ninfas.

Enjambres hambrientos
en las flores de mis pupilas/
ombligos de un rostro
raspando carátulas de acertijos.

Esta lámpara de petróleo
mastica en zozobra
al medio día de un sol tenue.
Se recuesta dando luz en una senda
por la que paseo a golpe de legón.
-Depravado caracol arrastrando
su músculo por las alcanzabas
del pendulón látigo/latido.-

Te crece el colmillo de la vejez
con su saliva colgante
lisiado por el ligero respiro
del meneo de la cuchara.
-Devoción devota del observante-

Ojo del huracán que riza tu mundo
sobre el musgo de sanguijuelas
en la matriz empalmada del brazal
donde se cuece el cielo/
cieno gris...

Un par de piedras vivas,
un saco, una cuerda cerca
a la orilla del río.
Eso es lo que te falta.
Alguien sabrá
qué hacer con todo eso...

Como si de un asesino

 

 

Como si de un asesino en serie se tratara          x
acecho a mis potenciales pacientes victimas
inocentes/insensibles...
ajenas a mi maquinación detrítica animal.
Para disuadirlas entre el espacio
existente entre ambos
desde su tranquila confianza
a mi apresurada y devoradora
desordenada alteración analítica.

Emboscado en la presumible normalidad
de una apariencia apacible,
-de unas palabras o mirada casi huidiza-
atrapo a mis presas
como el depredador del espacio
aún no descubierto
en ninguna película de ciencia ficción...
Me las llevo a la boca apretujadas/
espachurras entre las garras
para degustarlas con fiereza
para conocer mejor a que saben.

Intento tomar apuntes con el lápiz,
descubrir algo nuevo que anotar
que apuntale este cadalso podrido
que no aguanta
-de ninguna de las maneras-
otra ejecución más.

Llevo dentro un animal

Llevo dentro un animal     xx
que me salpica.
Sus ganas abusan de mí.
Andan liadas
en continuos tejemanejes.
Embalsamándome
eternizando un ajetreo
que de antemano todos sabemos
que no acabará bien.

Un herrero desconcertado
dando forma sobre el yunque
a un corazón al rojo vivo
le puede salir cualquier cosa...
aunque sólo sea la escultura abstracta 
de amor a la cera
en los remolinos del vapor
entre el fogón y la maza.