El oído y su tetera…

El oído y su tetera...       xx?
El pensamiento liado/atrapado     
en la raíz de tu lengua de charlatán.

La marcha de un final triste/ ya sin ánimos...
-que se pierde por el horizonte- 
   y el humo enredado de la loco-motora
   penetrando en el último vagón del tren
   que lo confunde con las nubes.
Así soy yo... -turbio/

El truco está en el poniente   -me digo-
La urgencia irrelevante 
de lo que no se puede evitar...
Y ser hierro/traviesa/tornillo/grava
asquerosa-mente salpicada de grasa y de mierdas.
Camino de la ciudad de las ideas
     donde trasnochamos aquel día
y de cómo no te acuerdas/
porque no lo disfrutaste -ni deseamos volver-.

-Pues ya no sé qué decirte? 
Tú, -mi yo-.
Mira...
El cosquilleo de mariposas en el estómago no son/ 
sino el movimiento de las larvas... gusanos 
de tu guarida/queridas/entrañables sensaciones
-emoción cuando padeces algún tipo de satisfacción 
especial/sueño espacial...- pero sin salir/
ni haber roto aún su capullo/cascarón-
¡Porque tú eres un capullo 
en potencia flor!
Verdad que no...¿?
-Pues así con todo- ¿Espabila!



Rescatador de almas apostado

Rescatador de almas apostado        x
en el acantilado de los suicidas
con tu red caza mariposas...
Intentas enhebrar
el rayo escurridizo de la tormenta
por el ojo de la aguja
     de la carne.
¡Era mi perdón o yo...!
¡Ah, claro...!

En la ceniza que aún no te habita
hay un pequeño diente de acero 
con forma de corazón.
¡Qué bonito!
¿Y por dónde anda ahora
el jodio...?

No hay desierto

No hay desierto solo sin agua/          xx+    
Para que arda el mundo en cada una de sus partes 
          ha de existir un tipo de luciérnaga.
Y tú no sabes de qué se trata
                                y vagamos... 
Porque recordamos poco de las entrañas de mamá.
               Y de sus caricias olvidados
nos volvemos inquietos al otro vientre
donde la calle te habla 
sordo/sórdidamente de lo ocurrido...
Y recurrimos al poema/metralla de una exposición/
explosión de saberse embargado
                    -borracho/senil de tantas cosas-.

Un mundo contiguo nos niega
y su llama/incendio nos allá-na para su siembra.
Supón... que tal vez, casi sin saberlo
en medio de la cita/
cinta viéndote tal y como eres
se te adelanta el yo que tan ansioso esperabas.
Y resulta que no eres tú...

Dichoso eres cuando sueñas y ardes con ello dentro
                                      y aciertas.
Aviso culto/oculto de ti/
gasto núbil
gestación amarga de una traición... ya ceniza.

Generosa es la esfera/
Epifanía de la dichosa promesa 
      y de su mudanza asido/asiduo dueño.
Cuando me detengo en aceptar su cruel indiferencia
la crucifixión del paso de los años me acuchillan...
Ese nudo a mi garganta 
cuyo verdugo, el tiempo, aprieta sin dilación.

Y sentirte ido que no ha de mirar atrás
con las nubes vagando por el cielo azul 
                     al que quieres y miras reo 
          desde tu patíbulo de ensoñaciones 
con un público enfervorizado a tus pies 
                               igual de doliente.
Como si a ellos también los fuesen a ejecutar...

Duelo bajo el sol de antaño revestido de lástima.
Por eso eres señuelo/sendero y siembra de muertes
tobillo de su igual a cada paso/ dándote...
piel de tus restos/ángel de la guarda
              horca/hora cernida/ceñida de roñas 
 que le reza al Santísimo 
arrastrando su cuerpo ya infértil/inútil
cagado y meándose encima...

El hombre un ser engatillado/amartillado
                   resucitado de su negación,
    necesitado sufre con la erosión corrosiva 
                        íntima de su existir.
Y se desgasta culpa de su naturaleza
    que le salva/redime/remite a lo finito.
De su desequilibrada desproporción prisionero
...entre la nostalgia
y su estado imposible de definición 
en continua eclosión/ebullición 
    y desastre prematuro... antes ilusionado.

La vida se convierte así en un convite/
calvario de plan de futuros
que no sana de su sarna al moribundo imaginativo...
Ni a su sistema emocional existencial 
    de/con la conjunción disyuntiva 
entre premio y/o castigo desintegrándolo.
Ese mazdeísmo/
magnetismo entre el bien y el mal 
que lo abrazan de igual forma/fuerza 
confundiéndole hasta asfixiarlo.

Lo que nos preguntamos entonces desde la ambigüedad 
                        nunca viene ni nos ampara
               porque huye despavorido del opresor...
Y se precipita al vacío/coso de los leones/serpientes
en su trayectoria/
pasadizos al interior del infierno elegido.

El hombre conocido/desubicado de su contexto 
no se basta/
necesita la chispa de su deshumanización         
para su demolición y arder... 
              -Y ahí está la cerilla del diablo...-
-La tentación vive de alquiler en el piso de abajo 
a dos palmos del corazón que vicia y vacía.

Me gustaría vivir peor de lo que te dices 
cuando me oigo... -me digo
Aunque no lo concibo, 
ya que nadie me lo cuenta como lo haces tú/
                              tan de cerca.
Y entonces lo aprieto con todas mis ganas 
-el resultado/resuello- para probar/
provocar de su dureza el aguante...
y ver si revienta/cede 
y se rompe por alguno de sus aledaños/ángulos.
No sé si entonces soy yo 
o un trapo/
un organismo/globo/animal o cosa el que sufre.
   
La fuerza es una, el cuerpo uno/
al final cualquier tipo de duda te crea distorsión
al buscar las respuestas.      
Y que dure...

-Soy un titular tuyo... 
                 uno de tantos/cómplice.
Que sepas, -cuando te equivocas de camino- 
que la vida te sigue a igual distancia.
Vuelve contigo/conmigo, 
el tiempo siempre nos espera/
             -todo es mañana- 
Ayer nunca será el mismo, y hoy...
hoy sólo es hoy.

Ya veremos...¿?



A este bancal las garras

A este bancal las garras       xx
le han salido/crecido a la sombra
de la cara oculta de la luna.
Es lo que más me reconforta.
...Todo como el día anterior
a esa excursión de final de curso
cuando aún no sabías las notas.

Aunque el profesor continuaba cebándose contigo
nada te hacía presagiar de manera inminente
que algo pudiera salirte mal.
Mientras te distraías con tus pensamientos
-uñas de cera-
horadando la esquina del cielo
en el suelo con la pared 
en busca del nido/galería de hormigas
hacia la gloria.

Soy de la siembra... 
sonámbula brevedad de una ilusión
que la habita y se subleva en la carne.
Sólo un deseo vivo que guardar 
de lo pendiente/
...nada más que promesas.
Enemigo que fluye/huye de lo real
en un sueño.

 

Voy y vengo…

Voy y vengo          xx? 
         desorientado
y nada es igual cada vez que lo hago ni pienso.
Mientras espero también suceden algunas cosas
                                        aunque ajenas
                         a mi presunta inocente influencia.

Saben cómo deben comportarse;
            y esperan un rato después a que las atienda
       con suma resignación/educación y obedientes.
Pero me da igual lo que pueda salir de todo ese mejunje...
Si no me correspondieran 
               al estímulo del cariño que se esconde
que también lo busco.

Luego, después/al poco... regreso conmigo
y me regalo otro hecho puro         
                              o en observación/como tantos.
Y lo coloco en el jarrón de las flores de mayo,
agosto tardío/casi invierno...

Ahora juntos en ese envite/ambiente forrado de aromas
y de un perfume envolvente/embriagador.../    
                                  equidistante e inigualable
            entre lo sucedido y yo. 
Una detrás de otra, 
    espero de su clemencia/descendencia 
me afecte lo menos posible lo irremediable.

¿Y qué...?           Me pregunta al instante.

Voy y vengo.../  desorientado
       y nada es igual cada vez que lo hago ni pienso/
                                   pero sigo...
¿No es suficiente ya con eso...?

 

Contrapongo/contrapeso…

Contrapongo/contrapeso...        xx
Contraigo el músculo de la respiración
para no decir/para no hablar,
para quedarme callado/
absolutamente en silencio.
¡Porque estoy hasta los h***** de todo!

La ausencia del yo y los suyos, 
en su vacío/vicio/letrinas,
te pide que continúes...
Una postura en origen que barrunta/deambula
por las cavidades/cadáver de lo no utilizado.
-Pero../ni te da igual-.

Entonces haciendo un esfuerzo para reanimarme
empuño la esponja del corazón
acercándola a su rostro
para que se refresque un poco la cara/
los labios... y me hable...
Reblandezco su gesto roñoso de resquemor,
pero su físico de polio infantil
continúa siendo tísico/oscuro/resentido
como al principio.
-No hay nada que hacer...-

Gracias vida, pero que sepas, que nunca
has sido como yo esperaba/ni como creía/quería...
¡Coño, como a todo el mundo!

Ya.../pero yo soy yo...

Tengo toda la tierra encima

Tengo toda la tierra encima        xxx
y debajo, yo.
Sin sentir un ápice su acento/peso.
Cada estación es la misma,
cada año pasa igual
sin decirnos nada nuevo el uno al otro.
No nos importunamos/importamos
como los pájaros/roedores/hormigas de ahí fuera.

Aunque me busquen entre las cenizas
no darán ya conmigo.
Ni los mosquitos/moscas/sabuesas avispas/
abejorros/molestos gusanos. 
-Ahora en calma hacia mí-.
No me pueden oler ni seguir el rastro en el polvo
tras mi incineración,
-igual de imposible que en una foto 
o de un papel en blanco-.

La música, las palabras dejarán de impregnar mis oídos.
Los colores del día, el azul/su luz, todos
habrán desaparecido de la memoria mimetizada
aburrida de no reponerse ni responder
a la voz de su mesías.

Ya, espina llena del pus 
y -volviendo a mi presente-.
La carne circundante en mi rededor
avisa de la infección/enfermo.
Me quiere echar/sacar de todo esto
con los pies por delante.

La misma que en vida no te cura
te va a dar la única muerte que habrías tenido
por más especulaciones que te hagas
pero sin descabello.
-¿Necesitas algo para el dolor?
¡Porque te veo fatal!

¡No! 
No ves que sólo son cuentos, ¡zopenco!
Y mira para otro lado, por favor, que voy a ver si meo 
sin mojar/salpicarme los zapatos.
¡¡Que me pones nervioso de atar!!

¡No soy yo el culpable...!
¿Acaso eres tú el prefecto/
perfecto Hijo del Padre que esperamos...?

¡Tú si que estás mal! Anda 
ayúdame a recoger que no me pille la chorra.