Llegué berreando y me iré en silencio…/

Llegué berreando y me iré en silencio.     xx? 
Quiero y me complace imaginármelo así.

Sin miedo ni paliativos/aditivos ni supercherías
para el más allá.
Tan sólo una mochila repleta de colgajos en su exterior
y vacía,
hueca por dentro/como yo.

Dios, el destino me trajo al mundo
y Él me lleva/me saca de aquí también...
En sus manos encomiendo el mal trago/trato
que he llevado/pasado 
          por su reiterada indiferencia.

Le doy las gracias por nada
de lo que me ha sorprendido/gustado.
Pues no se las merece ninguno
de los tres...
-maldito seas mientras maldiga mi suerte-.

Si una vez grité llorando
cuando vi por primera vez la luz,
cuando esta se apague definitivamente/
me pillará con toda seguridad desprevenido.
-por lo que no sé en lo que estaré ocupado-
Ni me podré preparar para el evento/encuentro y tal...
-a la debida/adecuada manera-.

A todo esto…
Y por si acaso resulta igual que lo pienso y
presiento.
Un saludo y un abrazo viril para todos...
Aunque no lo parezca ha sido un placer
estar/convivir con ustedes/todos vosotros.

Hasta luego, hasta pronto, hasta siempre
hasta nunca jamás. 
Por los siglos de los siglos…
Amén.
[Sint Felice (“Sean felices”)]

¡Ah...! Y una cosa
Que todavía no me he ido
espera que estoy aquí…
Por ahora he decidido que me quedo
en lo que atañe a mi voluntad?
-y eso parece/espero…-.

¡Sí, 
no hay más remedio!
Tened piedad/me tengan paciencia. 
Es que...no hay más tu tía,
ni atemorizado...

Tampoco significa que os compadezcáis/apiadéis de mí,
sino de vosotros mismos.../con moderación.
[Quid valet hic mundus (“¿Qué vale este mundo?”)]…

Porque largo es el camino y el cirio muy corto;
-como decía aquel-.
Y que la fuerza/salud/cuerpo/mente nos acompañe.
-como decía el otro-.

Hasta donde nos llegue/guie/lleve
el espíritu de la conciencia
que nos hemos creado/criado/alma.
Por ponerle un nombre de lo más común...
[Ad interin (“Provisionalmente”)] 
¡Calro está!

"Tener la percepción de que somos diferentes
es como si existir tuviera sentido..."

Somos lo que no vemos/ni nos deja/ni se deja ver,
otra cosa que no sea propia/característica nuestra.
Somos un hueco, una limitación, una falta
que se ocupa vacía/viciados de continuo.
Sin ninguna atención se subleva/ovilla.
Somos el anillo/collar de la serpiente mordiendo su cola...

¡Hala! Más de lo mismo...
“Pesao” Tú!

2 comentarios sobre “Llegué berreando y me iré en silencio…/

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