El viento,

El viento, la tempestad...             xx  
la nube llena de vidrios rotos/nervios ardiendo
              a punto de tronar, de dejarlos caer/
                                 resquebrajarse...
-Todos y ninguno saben de ti menos que yo 
sobre el sentido de la serpiente-.

Soy el vacío mismo que no dejo
                         ni se puede llenar...
            Oigo sus pasos tras de mí, altivo.
            Sé cuáles eran por el número del pie
-la huella del enemigo que fui conmigo-.

La sombra se me adelanta
en procesión/premonición objetiva
aderezando/intuyéndose víctima a cada momento.
Están llenos de tierra sus zapatos, en connivencia 
con el enterrador
-prisas por verterme dentro del hoyo...-

¡Sálvame por favor!
-¡Olvídalo! Recuerda que nada es lo que parece, 
ni como te lo pintan... -salta/sal de ahí-
La táctica siempre estará a las afueras/
estratosfera del corazón... 
no seas pelmazo.

¡Ah!, mi quietud empobrece.
Estorbo, 
me pesan los huesos/-los huevos gargoles de los años
el ánimo falluto-.
-Luego, luego... ¿Qué prisa tienes?
¡No te quejes más!

¡Ay Señor, ten piedad de tu hijo!
-¡Ten paciencia... hombre!

¡Oh, mi atardecer!/ antecesor pasado sonríe.
Acabarme quiero ya la tarea...
Ver pasar el convoy de una maldita vez.
                         ¡Qué lento va todo...!
                         El cielo igual cada día,
            más liviano que un plumón de mosquito.

Todavía sueño...¿? pero eso no lo sé/ 
-si estoy dormido o despierto-
Habría que reducir distancias entre pausa y pausa.

Por alguna razón me reconozco lejanía... -eso es-
Uno no se acostumbra a ser un superviviente más
con toda esa crispación a la chepa,
mochila de las cosas que son irreparables/
insustituibles
-y por otro lado ya completa-mente rotas-.

¿Si me dejaran al menos curiosear entre los restos 
                de mi posible solución/futuro?
-Sabes que sería inútil cualquier pegamento,
                                ¡ya estás acabado!

Era sólo una idea, querido/y estimado tú...!
Ya sé que la saliva/ ni la pluma ni sus lágrimas 
                               me pueden salvar.

-En medio/mitad de este vacío hay una isla
que nos espera del naufragio.
¡Ya!

P.D.
Hay pequeños complejos que nunca echan a andar solos
pero tampoco te dejan. 
Son nuestros defectos los que nos hace así/
                               de diferentes...

El hambre y la sed de nuestro espíritu
no tiene espera/ni conoce de treguas.
Son las agallas y el coraje lo que nos hace crecer.

Somos la sombra de un ave gigante
en la memoria/el conquistador de ese sol oculto
que prende por encima de nuestras cabezas...
El deseo de una piedra con ser río
    y la muerte limándose las uñas
para el baile/fiesta de disfraces.

Nada acaba como empieza -salvo el hombre...-


Llegué berreando y me iré en silencio…/

Llegué berreando y me iré en silencio.     xx? 
Quiero y me complace imaginármelo así.

Sin miedo ni paliativos/aditivos ni supercherías
para el más allá.
Tan sólo una mochila repleta de colgajos en su exterior
y vacía,
hueca por dentro/como yo.

Dios, el destino me trajo al mundo
y Él me lleva/me saca de aquí también...
En sus manos encomiendo el mal trago/trato
que he llevado/pasado 
          por su reiterada indiferencia.

Le doy las gracias por nada
de lo que me ha sorprendido/gustado.
Pues no se las merece ninguno
de los tres...
-maldito seas mientras maldiga mi suerte-.

Si una vez grité llorando
cuando vi por primera vez la luz,
cuando esta se apague definitivamente/
me pillará con toda seguridad desprevenido.
-por lo que no sé en lo que estaré ocupado-
Ni me podré preparar para el evento/encuentro y tal...
-a la debida/adecuada manera-.

A todo esto…
Y por si acaso resulta igual que lo pienso y
presiento.
Un saludo y un abrazo viril para todos...
Aunque no lo parezca ha sido un placer
estar/convivir con ustedes/todos vosotros.

Hasta luego, hasta pronto, hasta siempre
hasta nunca jamás. 
Por los siglos de los siglos…
Amén.
[Sint Felice (“Sean felices”)]

¡Ah...! Y una cosa
Que todavía no me he ido
espera que estoy aquí…
Por ahora he decidido que me quedo
en lo que atañe a mi voluntad?
-y eso parece/espero…-.

¡Sí, 
no hay más remedio!
Tened piedad/me tengan paciencia. 
Es que...no hay más tu tía,
ni atemorizado...

Tampoco significa que os compadezcáis/apiadéis de mí,
sino de vosotros mismos.../con moderación.
[Quid valet hic mundus (“¿Qué vale este mundo?”)]…

Porque largo es el camino y el cirio muy corto;
-como decía aquel-.
Y que la fuerza/salud/cuerpo/mente nos acompañe.
-como decía el otro-.

Hasta donde nos llegue/guie/lleve
el espíritu de la conciencia
que nos hemos creado/criado/alma.
Por ponerle un nombre de lo más común...
[Ad interin (“Provisionalmente”)] 
¡Calro está!

"Tener la percepción de que somos diferentes
es como si existir tuviera sentido..."

Somos lo que no vemos/ni nos deja/ni se deja ver,
otra cosa que no sea propia/característica nuestra.
Somos un hueco, una limitación, una falta
que se ocupa vacía/viciados de continuo.
Sin ninguna atención se subleva/ovilla.
Somos el anillo/collar de la serpiente mordiendo su cola...

¡Hala! Más de lo mismo...
“Pesao” Tú!