Se retuercen las virutas

Se retuercen las virutas del tabaco/carne        xx? 
       en la boca de la pipa/
-tripa de la vida...-.
Abrasándome-abrazándote un poco más
con cada chupada, en cada suspiro.

Desgranas diagramas/jeroglíficos de cicuta
en los aledaños de la cinta de tu bragueta...
Y apareces tú con el mismo gesto/enfado/
                 ...empalme de siempre. ¡Pop!

         Las chicas están tan preciosas! (?)...
         tan bonitas e interesantes/
¡Como no las recordaba ya... -ni de antes-!
Germinan a la vista sin detenerse al pasar/
a tan sólo unos metros/décimas de segundo
                              de mis pensamientos.

Giro la cabeza y oigo el crepitar de la brasa/¡Crac!
Babosa pisada, larga como una serpiente...
   -bufanda al abrigo de mi cuello/cintura y castigo-.

Me crece el deseo a la velocidad de la luz.
¡Voy en un tiovivo!...
Con ese mareo extraño, raro/misterioso/“Stradivarius”...
de cuando frenas y no sabes si el otro
continua o no en movimiento.
-ni alcanzas a ver la retahíla de faenas
                      que hay pendientes-

Vuelvo a pisar con fuerza
el pedal del embrague/calzoncillo
pero el disco patina... ¡Hiiiic!
Los frenos echan chispas, ¡Están que arden!
Le presento mis disculpas/escusas...
     -"Aquí mi melocotón/ allí tu cuchillo"

Exhalo exhausto, extenuado, consumido
el aroma que rezuma su piel/pelo... ¡Sigh!
-Por los cuatro puntos/poros cardinales
costado de este infierno-,
en los quijeros de mi fugaz letanía...
Nervioso suceso/encuentro/secuestro furtivo
con síndrome de Estocolmo.

En el reposo/repudia de la desdicha -en este infortunio-
emerge-fluye el almíbar ámbar
de la angustía/ sugestiva respuesta subcutánea.
También veo notas de arrepentimiento/
    cariño en suspenso y puentes colgantes...
Sujeto -a penas-, por las yemas/punta de los dedos 
que esperan su vez pendientes de caer al vacío
en el aire que me falta/inhabilita.
            -Entran en mí... se va/sale-.

Abro la ventanilla un poco más
para brindar/invitar a relajarme/
        regalarme cierta descongestión...
El semáforo empieza a parpadear, su tono me da la salida.../ 
salgo...sigo firme, tieso/enfermo.
Pero ella continúa a lo suyo...
con su garbo; paso a paso -atuendo del demonio/
¡Ufffff!...-
Dejando caer pequeñas migas,
-imágenes/imanes de hoja de lata-
a los que me uno/pego/adhiero/muerdo rabiando, 
persigo/dilato/delato en mi suicidio del sano y
                      pérfido/perdido juicio...

Tachuelas que me hacen pinchar/desinflo,
aterrizando en la puerta de mi nada, 
causa/cosa/casa...
a la que llego todavía enfrascado, 
tan fresco con la manía/memoria del duelo y del luto
...lustroso cuento de musas/del nunca acabar/
...y fin.

Nunca dije que el más allá fuera un sitio/
ni que habitara en algún lugar.
-Ni yo... 
es una manera burda y obscena de mirar para otro lado
...de quitarnos de encima la pesada losa de la noche
del sueño eterno.
¿Y a qué viene eso ahora...?
Por si me preguntas si he quedado con la chica.


Hoy, sentado

Hoy, sentado      xx+
donde tantas tardes
procuramos un ayer mejor,
cada resonancia de las canciones
golpea la raspa de mi orgullo,
los ojos parece que me escuecen...

Estas paredes me esprefollan,
tan azules, tan crueles.
La música sigue brotando.
Me hace añicos, me entristece.

Esta fiebre helada/
mofa bravata,
hace que vea fantasmas
y, en el polvo de la luz
guijarros que me clavan.

Siento tu mirada...
tus labios ausentes;
tu perfume
tus posturas
tus carnes que no vienen/
la cuna que no meces.

Esta varita mágica
trastoca mi braguero de heno,
donde los sueños de cristal
se van rompiendo...

Y, entre las virutas,
aparecen nostalgias
que se pierden como tu imagen
por el horizonte que no tengo
              ...y las quiero.





Se me pone

Se me pone el sistema circulatorio        x
desabrochado/desencajado/desatendido...
El rojo lleno de zancadillas 
con maniobras a la deriva
va siempre a lo suyo.
El azul ni te cuento...

Como árbol de ramas secas
empinadas sobre los huesos
de una tierra sin tierra
chupando del tuétano.
Cavan galerías para los gusanos
del día D/después...

Escarpias sangrando a borbotones...
Carne troceada que se desbarata
al compás del sacudido felpudo
tendido/colgado del cordel
en plena agonía.

Balbuceante corazón enojado,
irritado por/de tanta soberbia/caprichos
de tanta inclemencia/furia de los elementos.
Amotinado/colapsados en un dirigible sin causa,
con aires de mala influencia/reputación,
en el lado tórpido de un mártir
que se faja/zafa de serlo.

¿Un rectificado a fondo?
¿Un trasplante?
¿Una transfusión contaminada?
¿Una inyección a la vena de virutas de cristal
de óxido de calavera?

¡Si, eso es lo que necesita!
Para ver si lo noto, se nota vivo/activo
y manda de una vez orden y concierto.
Que ataque al espectro de su vida,
que le tiene oculto en la parte oscura
de la cicatriz abierta por el lancero
empitonado/empalado
contra la pared de su costillar/
puto destino...

 

Se comieron los gusanos…

Se comieron los gusanos...           xx
algunas de las palabras
que dejaste escritas para mí
en el parte de oficio.
En el tocho de papel amarillo
que estaba al final del bloc de notas
-post-it-.

Era tan dulce/ tan lindo,
tan entretenido...
que no aguantaron más
-y lo están devorando-.

Trato infructuosamente
buscando entre los restos
entre el montón de pulpa y de virutas
acertar cual era su mensaje...

Escucho un eco nervioso, convaleciente
que pasea/pelea por las galerías del papel
en esos espacios tan diminutos/ocultos
-aún sin desmoronarse...-
Invocando a mi suerte
para que se hagan legibles.

Jamás se desparramaron con orden
cuando estaban sobre el microondas/
o pegados en la puerta del frigorífico...
Ni cuando alguna vez se cayeron al suelo
-y menos ahora-
cuando están siendo devorados.

Rezo al dios de la discordia
por nuestro bien/por su bien,
por el tuyo, por el mío,
por el de los dos,
por el de los tres...

Que recobre todo esto pronto el sentido
-antes de que vuelvas-
y me mandes a hacer la compra,
la colada, la plancha, la comida,
la merienda, la cena, las camas,
la noche/ y el día...
¡Mi amor!