Postre…/

Postre.../                 xx
todos esperamos al postre.     
Te dan/ y olvidas lo que más deseas... ¿Cierto?

He de mojarme/decídete de una vez... -pensé.
Algo pasa... ¿Pero qué es?
¿Qué lugar es este en el que estamos?
¿Qué locura es.../ de qué se trata...?

-Creo que ya se lo he prestado en más de una ocasión/
presentado antes -a ese que ves-
quizás una o ninguna... 
Pues si tú no lo recuerdas/anda que yo...?
Ufff, -qué lío-
¡No estoy soñando... verdad? Dame un pellizco!

-Lo que quieres que pase y nunca pasa
es muy difícil de olvidar...
Abriste la puerta y se escaparon las pelusas.
Sí... es eso/

P.D.
Estamos contaminados... 
La verdadera levedad del ser
es la reminiscencia de donde acabarás/desintegración
de su administración en porciones/dosis...
-nada que se parezca a lo que haces hoy-
El juego/espectáculo debe continuar...

Cada cuerpo es el hogar/hatillo de una muerte,
el azar sólo es el destripador/
repartidor de cartas.
Todos tocamos a una pero queremos vivir 
-a costa de lo que sea-
perseguidos por la presión orgánica de continuar...

Somos náufragos/espectadores 
de nuestra propia supervivencia decadente
en puro exterminio/aniquilación por los elementos...

Ser es saber volver a lo que eras/ o hayas sido
...a lo que pronto se olvidará.
Somos la parte viva de un olvido -en carne y hueso-.
Conocer sólo es saber reafirmarnos/encajar 
en esa imagen detrás del espejo....



A veces, las más

A veces, las más nítidas ideas             x? 
se convierten en las más complicadas palabras
fundiendo contra el cielo de tu paladar
          lo que ignoras y nunca callas.

A veces, el médico debió capar las agallas
del deshonesto destructor y seductor espasmo
   que no sujeta ni apaga la brasa
entre tus labios fermento de babas.

Así, se violan mártires conceptos,
se quedan en cueros vivos las hermosas damas,
           revolcándose por la losa de mármol
esa tumba que llevas a las espaldas.

P.D.
No tienes que empeñarte
      en definirlo todo.
Lo volátil no está perdido,
está flotando/como prestado.

Si lo coges o das,
pierde su propio encanto,
    pasa a ser otro algo
masticando hasta los pies
su más exquisito garbo.

 

 

Si me entrego

Si me entrego y doy,        xx+ 
               ¿menguo...?
Si cojo o tomo prestado,
¿debo...? 
Si espero y pienso, 
      ¿mantengo...?

Si lo conozco no lo necesito,
                           ¿entiendo...?
Ni me lo puedo imaginar,
creo...

¿¡Qué más hay!?

-Distorsión o el mar de lo igual,
                 quizás la duda...

Aunque todo esto no signifique nada,
               absolutamente menos que nada.
               Tampoco me importa gran cosa...

-¡¡Buaaaa...Buaa...!!


P.D.
La bondad/-la confianza en lo/s demás-
que llevas en los ojos se hace/transforma infinita...
                     sigue viva/habita y da brillo 
en el hilo de los ojos que la recibió.

En la memoria se conectan los cables de/
                             con lo que hacemos.
La duda es neutral/natural ante las represalias
que nos infringimos 
     -hagas lo que hagas vas a ser castigado 
por el remordimiento/conciencia a posteriori-.
El pensamiento nunca es ni ha sido libre.

       Por eso si actúas de acuerdo con el deseo/ 
designios de tu corazón/capacidad/paz espiritual...
nunca te arrepentirás -en absoluto- de nada.
Ser a expensas de lo que hemos hecho
es una dura carga 
pero se lleva/soporta mejor 
si nos ha dado algún tipo de cierta alegría.

Pero recuerda...
la necesidad imperiosa -y tan de moda- de ser feliz 
es un tapón que no deja salir a la luz
por la presión al que somos... 
-siempre hay un traidor en algo/de algo en potencia-.
Déjate llevar por el instinto -sin hacer/te- daño
y verás que cómodo te resulta.

Aunque seas un "anarca" de extrema/unción
también te vale...
porque todo lo que existe igual que se destruye
se crea/recrece de nuevo/
hecha raíces 
aunque sólo sea con la ilusión
de esa segunda oportunidad
-tan contrarios a todo y esperando...-

Al final ser y no ser se convierte en la misma cosa...
una simple y puta elección en un puto y simple segundo.
Ser es morir en/a cada instante.

-No has mejorado en nada el poema, -incluso creo 
que lo has desvirtuado...- a ti y a él/ con la P.D.
¡Qué te den!






Sobre un mes de julio

Sobre un mes de julio me paré a pensar     xx+ 
                         cerca del cementerio.
-Que una mojigata señal afuera no es suficiente
para devolverme entre lo prestado...-
¿Y qué diferencia había entre ellos y yo?

Así empezó todo,
     y el vago de esta desazón/disertación.
Como una conspiración/respiración profunda 
y triunfadora
antes contenida, agobiado por el fluido
-con las alas replegadas sueltas- 
al fin, alzando el vuelo       
berreando/barrenando el círculo/-diana de la memoria-.
Con la boca abierta de par en par
-llorando mudo sin dientes- como un bebé viejo 
medio ahogado, “pasao”, manchado de sangre 
      feo/-feto nadando al fin a sus anchas-.

Y te miramos Señor,
y nos vimos en la cara del que también nos miró
      en la pantalla/-escáner latido de su tacto-.
Veníamos sin saberlo, como tú, de la otra parte...
Porque yacemos en algún lugar antes que en este, lo sé.
Lo he sabido siempre, es fácil, 
-lo tengo bien claro-.

Sobre su lecho/suelo, 
los nervios de su matriz desalojada
-raíz de lo real- nos persigue ya huérfanos
desde el comienzo del inicio al parirnos
              -precipitándonos al vacío mundo...-
Abrazados a su hedor/gusto esperamos exultantes
en la cómoda victoria del conquistado.
-Convencido me veas, o no, partir 
   como antes de lo que fuimos...-
Y nos saludamos/sacudimos del recuerdo que nos idolatró
en otros tiempos menos flácido/moderado.
-Solos tú y yo, cara a cara otra vez...-.

Somos una carta perdida, -devuelta a su dueño el tramposo-.
Todo se reduce a una conjetura/atadura de cordón
del zapato que nos aprieta.          
-Conciencia-.
                                          ¡No más!
Nada, absolutamente nada tendrá nunca el sentido
que tan azarosa/celosamente tú y yo le damos 
                                      ni queremos...
Ni con todo el cariño del mundo 
porque todo tiene su trampa 
culpa.
-La que alguien ha puesto ahí en exclusiva 
 para nosotros-.

Y volviendo al cementerio:
somos de la sepultura su relleno, -el pájaro cantor-
       la tela de araña en la comisura de los labios/
cornisa de la estatua de piedra esperándonos.
Somos la paciencia/penitencia del tiempo 
     mientras nos descomponemos,
     -su polvo remolido una y otra vez-.
El atardecer de una molécula/melancólica y armoniosa 
ilusión hecha carne, hambre de hombre ciego
           y de su resurrección crepúsculo...
La oración y el rezo silencioso del que nos mira ya muertos
como en él, el que nos sucederá...
Somos un susurro en el aire/brisa, adiós y dolor.
-Mucho dolor...-
 y del bueno del que pudimos escapar/aguantar
en el horrible e indiferente placer 
del que todo lo abarca y acaba.

Esa es la paz del guerrero en el saco de ascos/piel
           examen de su desdicha/concebido y locura.
Alcanzamos la calma... 
al fin nuestro cuerpo huele en serio
-de verdad- a peste de podrido 
con el rostro
                            rastrillo/máscara
que ha venido arrastrando tras de sí la muerte…

Hay una adivinanza a título póstumo y personal...
¿Qué animal de la tierra tiene conciencia/
consecuencias de que existe
   y sin embargo
   deja que se apague/pierda su luz/estrella?

¡Pues hala/ ya está!
Mañana más...
Fin.