El tiempo pasa…

El tiempo pasa... la tierra cambia,         xx 
y el hombre perece bajo ella/sobre él
porque también cambia 
-pese al grito-.

Atrapado/apretado entre los dos mundos/ 
-ambos...-
y no puede por menos que sacarle filo al colmillo
                que lo mantiene preso y desangra.

Somos prisioneros en superficie
y del peso de su angustia por desbrozarnos...
Atravesados de continuo por los biorritmos de
                   nuestro organismo/espíritu.
-Opacidad espacial que germina
 como el grano de oro de Belcebú
 en los labios del hada madrina de Heidi-.

Somos plantas, suelo, foso de sonrisa y serpiente/
cosa, presencia, rumor... -alivio sobre la noche
en la gran ciudad de los sueños-.

Divinidad palpable/realidad confusa
minutos de ausencia en su celda de castigo.
Olas de escarcha sobre el capó del descapotable 
                                del rey Midas
en la fiesta donde nos hemos perdido...

Tu desconsuelo viste de Prada
con bragas de esparto y calzón de alcanzabas/
                                 calabazas... 

-¡Te deseo suerte colega!


La vida sigue

La vida sigue ahí fuera/ -a ciegas-          xx+
                y el patíbulo del universo en flor.
¡Qué bonito sonaban las cosas mientras las pensaba/
                                        imaginé...!

La luz/el sol/su reválida/ y la llama de la realidad
        han fundido mi piel como la cera de una vela. 

Tiene que haber algo ahí abajo... 
-me dice el Señor-
       un soporte/bancal/baranda de gramas 
         cerca del manantial de tu huella/
ideas donde te agarraste por primera vez
antes de caer/nacer...

¿Cómo es posible...?/¡no me digas eso...!
Ya no me queda... -ni creo que pueda durar mucho-/ 
                                       me duele...  
Voy a reventar por los cuatro costados.
Sangro por mis sienes lágrimas de mercurio y seda;
       serpientes que trenzan su corona de espino 
trepando por el pie del cáliz/
-cuerpo de un alma- 
que estrangula mi respiración al querer salir 
 y cruzarme con la azarosa traición/espejo
             zarzas del río/ -puto destino
              que asedian mi muralla...-

Mírame.../  ¡Truhán...!
¿Por qué finges? ¿tienes algo que decirme?
              ¡Cuanto antes lo hagas mejor!

Lo cierto es que lo siento...  -me dijo-
Me tengo que marchar a otro lugar.
              Tengo que salir de tu cuerpo
de un momento a otro... 
¡No lo sabías...?
Tu cuota/ración/porción de lo que sea
               ya ha terminado/
ha expirado/la has consumido.
No debiste hacer nada
ni haber utilizado tanta fuerza –relojes-
para detener/marcar el tiempo/
...nunca habrías tenido bastante/
                ni la suficiente.

Bregar/nadar/saltar contra corriente/
flotar en la adversidad no nos va a proteger
        -a estas alturas de la sesión/del pase...-
Pensar como malgastar el poco tiempo que nos queda/
tampoco estaría mal
pero no te puedo asegurar/prometer nada...

¿Por qué nos haces pasar por esto? 
¡Quién eres?/
¡demonio/divinidad¿?
-Antes o después tenía que salir a flote este martirio-.
¿Es acaso por lo que le hicimos a tu hijo...?
¿o a ti?/
por el destierro de tu Dios al profundo
                     fuego/sueño del eterno...
-Tarde o temprano iba a ver la luz
el despiadado... y hacérnoslas pagar todas juntas-
lo sabía/

De modo que...  el mundo/    
...No sé/ si lo he entendido o lo entiendo.../
¡Sí!, 
ahora creo que lo veo...
Todo está lleno de ciudades pan/
templos de ficción/utopías
libros de engaños y de mentiras/de sobras
de escombros de las sombras del hombre poso 
ya pasado/
de la duda primigenia mutilada 
y de su no respuesta... así correspondidos.

Lo que queda por venir ya está escrito.  
-Me dijo con voz -esta vez más leve-.    
           Lo real ya estaba allí/ahí fuera 
                  antes de que llegaras tú.
Y no te preocupes chaval -todo está controlado-.
                   Se arreglará.../seguro!           
                           Ya lo verás...

Y seguí creyendo en Él, -sin saber por qué 
o si era lo mejor...-
pero por si acaso/ quizá por los intereses.