Me gusta ese olor a gas xx
que despide la estufa de butano
cada vez que la manejo,
porque en alguna ocasión me recuerda
las noches de estudio -en ese apretón de ultimísima hora/
oportunidad ante los exámenes de invierno-.
De cómo sucumbías “ensoñiscado”/entretenido
con cualquier pensamiento antes que leerte los apuntes...
¡A pajera abierta!
Y te abandonabas embriagado bajo los efectos anestésicos,
-efluvios que manaban entre las faldas
de la mesa camilla-.
No le ponías traba alguna
y te abandonabas
ladeando la cabeza hacia un brazo del sillón
en el que te rendías -tapado hasta el cuello-.
Apenas una de tus extremidades asomaba
sosteniendo el libro con dos dedos
o el folio/hoja del cuaderno
que se difuminaban borrosos...
teniendo una y otra vez que releerlos
sin haber retenido absolutamente nada de nada
en tu querida/-necesitada memoria-.
Ante lo cual...
tomabas la sabia determinación de avisar
-llamando o dejando una nota a tu madre-
Para que te despertara temprano
a la mañana siguiente...
Así claudicabas ante el encanto del sueño
que te había venido siguiendo
desde el mismo instante
en el que te sentabas tan cómodo.
Todo ello mezclado con unas gotitas
de sensación culpa/alivio
difícil de diagnosticar...
Y entonces te ibas a la cama guiado,
cogido de la mano
o en brazos de uno de tus ángeles favoritos
-de los que tiene a su lado-
la Virgen del Perpetuo Socorro.
-Que por cierto- se quedaban en la puerta del aseo/baño
comedido, educados como nadie.
Y te esperaba mientras rendías culto/
-cuentas al día-.
Rara vez esas pocas horas de descanso
saciaban/ ni relajaban tu cuerpo de la vigilia
pero al dejar una vez más algo para el después...
El sentirte bajo esa liberación de la obligatoriedad,
me parecía que había ganado... -no sé en qué-
pero lo notaba.
Una de las cosas que hacían espabilarme justo
cuando menos lo necesitaba
era la diferencia de temperatura entre el vago
que se había levantado del sillón,
y el resto de la casa...
Otra, el ir caminando sin aclimatarme
lo suficientemente rápido
a la decisión que había tomado, y el acoso
-reo de las tareas pendientes- dándome vueltas
en la cabeza
como las moscas a la basura...
Por eso creo que a veces se debe de afrontar
la responsabilidad
en el ejercicio de lo que debemos hacer
-en lugar de huir-, porque tarde o temprano nos alcanza
y no escapamos a su presión/prisión
hasta que lo hayamos hecho.
No dejo de esperar cualquier tren que me saque de aquí
tan puntual como siempre
en la estación que ya conoces de sobra.
-La del vago...-
Con ese proyecto de soterramiento en el aire
que desde el primer día se podía leer
en los carteles de mi ciudad.
En el horizonte se pierden las vías
con el vagón de cola del último que acabo de perder...
A otros los he visto pulular como culebras
por las calles de mis telarañas/ideas
como un Metro en superficie
oliendo igual que la trasnochada locomotora;
a viejo hierro en fricción y la grasa rebosante
-fuera de sus tornillos/cabales-
sujetando la paradójica desquicia
de no saber a qué hora llegara el próximo.
Como las obligaciones pendientes del ayer y hoy
que se quedan en el andén
junto al resto del equipaje que no voy a necesitar
dentro de "na".
Ni me perseguirán las preocupaciones
ni añoranzas incumplidas,
ni se caerán las monedas/canicas de los bolsillos rotos
ni de arrodillarme ante ti, destino.
Ni sentiré las vergüenzas de cómo has jugado conmigo
-al gato y el ratón-
Te espero... y sigo sin cumplir
con las expectativas para las que me creaste.
Si es que las sabe alguien.
Tu siervo amado te recuerda que no seas demasiado arisco
con en-tu adiós de/-ni de mi última hora en fuga-
Ya no hay gas, ni exámenes, ni porras con chocolate...
Un abrazo bien fuerte, -casi como el tuyo-
antes de que me lo des tú a mí
y me dejes sin respiración...
-Creo que has suspendido¿?
¡Ya.
Categoría: Soy tan vago
¿Alguna vez has pensado
¿Alguna vez has pensado dónde van a parar xx
las ideas que nos hacemos
-cuando desaparecen de nuestra vista- memoria...?
¿Y las imaginativas/ardorosas,
añoranzas positivas, pasiva refleja
con las que cerrábamos los ojos
-dándole la bienvenida al sueño-
justo antes de irnos a la cama
o dormirnos
por encima del sofá o de lo que sea...?
¡Ya ni te acuerdas de ninguna de ellas!, ¿verdad?
¡Todo pasa! ¿A que sí...?
Las ilusiones, los gestos, los abrazos,
el dolor de la carne, el otro,
los conceptos...
su contenido/-contienda de su desgarro...-
Vamos atados/-a rastras- tirados de una cadena
cuyos eslabones... -dinero/salud/cariño-
corren suertes dispares
desde el mismísimo instante
en el que nos zurra la comadrona
y abrimos la boca/los ojos -para ver la oscuridad
por primera vez...-
Puede que haya cambios,
puede que gane cualquiera
y no es por nuestra culpa, -ventaja/desventajas...-
Ni de nuestra orientación sexual "primigenia"
o del cazador recolector que hemos heredado.
O del sentido/vueltas que le demos a la vida-torta.
¡Qué va...!
Es un mal que no tiene cura ni remedio
/remiendo.
¡Es así, y ya está!
Aunque vayamos a misa todos los días
-cuando seamos del todo viejos-
a semejanza
o por imitación de los que hoy lo hacen...
-nuestros mayores-
¿Te has fijado en las iglesias?
Siempre tendrán su clientela,
es un negocio que no falla/-ni le falta de nada...-
El espíritu siempre escapará en busca de su libertad
invirtiendo en futuribles,
-es muy inquieto-.
Aunque seamos el último animal de la especie
nadie nos va a rescatar ni venir a salvar.
Y en la confianza de algo...
-eso que nos han vendido-/vienen vendiendo/anunciando
desde que llegamos mojándonos con el primer agua
bendita a chorro, -ahora a gotitas/sponsor-
dejaremos de existir.
Porque no puede ser de otra manera
ni por educación o sentido común
ni por cansancio degenerativo.
-Sin montar el pollo nos largaremos-.
Fin.
Y es que esto se acaba en nada...
Esta vez entre gotas del mismo tipo de agua,
pero en lugar de una hoja de concha marina
serás rociado/
-en tu nave espacial de madera-
¡Y todo negro!
Sin música ni acomodador
ni cabezas que nos estorben;
ni crujir de pipas, -risas ni murmullos-.
Si acaso un puñado de gente empujando
con sus prisas/nervios/sobriedad
mientras sales, entras...
-por algún tipo de pasillo/pasadizo-.
Y esa luz de la que todos hablan
no es más que la caseta de la taquillera/estanquera
vendiendo entradas,
tabaco/chuches para el siguiente pase.
¿Entras, sales?
¿Qué te parece si vamos de nuevo?, ¿qué me dices?
Te invito, volvamos...
igual que cuando el cine tenía doble pase.
¡Te acuerdas?
-o los que aguantaras...-
Ven/ acércate, la calle está oscura
el asfalto huele a alquitrán, gasoil, aceite y fuego.
Se respira ese olor a máquina/motor
celuloide requemado...
que sale desde nuestro/el interior.
-Tengo mucho frío/estoy pálido.
Como si me faltara sangre, creo que soy un vampiro.
Ya, Nosferatu no es lo tuyo...
-son los síntomas habituales del proceso-
La sala es moderna, está climatizada
no lo entiendo?/
Ven, mira que butacas más chulas.
¡No se está del todo mal!
¿Nos reiniciamos?
Dale a la tecla, venga...
Pero antes,
guardemos todos los cambios en el disco duro/árbol,
fichero del que sacarán
la madera/palos de tu memoria/ataud
“nave”,
-cuerpo viajero del no retorno-.
Somos eso...
grabaciones didácticas de entretenimiento
con el operador y sus secuaces haciendo negocio
con las entradas...
¡No sé para quién!, ¡ni la razón!
Ya que son poco originales...
Espagueti “wester”, nodo de cine de verano
para distribuirlos en/por otros mundos paralelos.
-Exempli gratia, “por ejemplo”-
No me puedo imaginar a un puñado de alienígenas
observando, siguiendo la película de mi vida
-con su música/escenas de amor-
y mucha violencia para un final de suspense
que motive una segunda entrega.../
precuela.
Es que me da angustia tanta repercusión/remember
quizá se trate de eso...¿?
Somos la parte de la parte, -a lo Grocho Marx-
cualquiera de ellas sin nexo conocible/
aglutinante/adhesivo ni paliativos...
Somos un trozo de cualquier cosa
que se llama igual que uno.
Somos tantos en ninguna parte
que abducidos alucinamos con la idea de continuidad
como el que se chupa una horchata/-la polla-
en la terraza del pueblo
bajo la luz llena de una nube de mosquitos
que en bandadas camicaces buscan la sangre/semen
flujo de su redentor
de un cuerpo aún en riesgo de perecer por igual
desde ambos lados/entre el placer y la muerte.
Somos el motivo de la vida y la razón
del no vivo que vino para morir...
Vivir, morir, ¿qué más da?
Si todo hecho nos invita/
induce a que iremos a parar al mismo sitio...
Somos un palacio vacío donde las golondrinas/ -ideas-
han hecho sus nidos
mientras los zagales/sociedad las apedrean
para apropiarse de sus huevos/crías
y comérselos -hambrientos creyentes-
de una segmentación/sanación milagrosa
de ultimísima hora...
Nosotros los observamos impotentes/indefensos
porque somos estatua de metal/de-mente
del pensador de Roden
que esculpimos/-escupidos en frío- del original caído
en mitad de la procesión de Jueves Santo.
Aquel que ibas todo de limpio
a que te lavara los pies el cura/pater of sacristán.
Las penas con guasap parecen menos penas,
y de los escritos en la frente
reflejados por su luz interior cárcel/
-cáncer de la comunicación-
distrayéndonos de todo lo verdadero/-nuestro universo-
se están apoderando del mundo que conocemos...
Nuestras ideas junto con nosotros mismos
son enterradas ciegas en la pastilla rectangular
de esta Odisea 2001/móvil.
Alguien le encontrará sentido, -pero no el suyo...-
La transmisión/
intercambio de datos confunde a los ordenadores
creyéndose otra cosa por la que establecerá
un patrón erróneo a la hora de calificar nuestra actitud...
Ya la inteligencia artificial nos suplanta viciada
en sus cálculos de poder.
-Influenciar a las masas-
se convierte en doble falta eliminando la individualidad
de la que han sacado el molde.
Por lo tanto, a partir de ya, todo es/será más confuso
y de lo esperado sin control
la libertad pasa a ser una banal utopía.
¿Qué somos?
El reflejo de un engaño.
¿Qué no somos?
La verdad de una realidad hecha hombre.
¿Dónde ha ido todo a parar?
Al saco,
papelera de la basura del técnico de la computadora.
Amén.
Y la bendición de Dios, Padre, Hijo, Todopoderoso,
y el Espíritu que se quería escapar, también...
estén con todos nosotros
-porque falta nos hace-
Espera hace unas estrofas que me torcí/cambié
el ritmo/tono/argumento del discurso
y no has dicho nada...
- ¡Pa qué¿?
El exterior
El exterior es tan hermético, tan fulano xx?
y a la vez tan fascinante/fantasioso...
como una bola de nieve/acero
que no deja de rodar.
Apisonadora trazando un nuevo carril/surco
a modo de camino de lombriz de tierra
por el que apenas puedo jugar
con mi llanta y el palo
ni que corra el agua o la aguja/-púa de la peonza-
entre sus faldas de polvo y barro.
Empiezo a pensar que sólo me tengo a mí.
Así, aquí, frente a todos esos insurrectos
-víctima de sus autopsias...-
Pero no estoy dispuesto a cargar/llevar siempre
el cubo de la basura a cuestas
cuando el paisaje que veo,
los decorados que se despliegan ante mí
son tan exuberantes/atractivos.
Y no paran de entusiasmarme y fastidiarme
de inconsciente/
incontenible sobremanera.
De lo que estoy bien seguro/es lo feliz que sería
de poseer en el estado consciente
todo aquello que deseo.
Por lo fácil que entran por mis ojos -hasta el pecho-
en la trampa que le tiene preparada mi corazón
de quererlos con toda su alma...
Y no me resigno al sufrimiento del pobre
mientras ve alimentarse al rico
con su bocata de dominio
balanceándose/debatiéndose en su columpio de diamantes
adornado con las cabelleras cortada al niño pobre,
las mismas que cubría la olla de los sueños robados/
incumplidos...
Un ave fénix que ronda por mi cabeza
-mientras te cuento esto- se desnuda al vuelo
entre un ligero y leve parpadeo.
Se ha quedado en cueros vivos
aterrizando sobre las cenizas de lo que te sucede/
seduce mientras tanto.../miraba al cielo.
La magia de un hada madrina buena
hace que broten plumas de oro y cristal
sobre el cuerpo de la estatua de hierro
para convertirla/disfrazarla en una de esas
que se ponen tan lindas en lo alto de las azoteas...
Un ladrón de tres al cuarto,
-huyendo de los guardias/justicia...-
se ha subido a sus lomos quedándose tan quieto
que ha engañado hasta el helicóptero civil de rastreo.
Nadie puede salir ni entrar del recinto acordonado.
Es cuando de nuevo, en un golpe de suerte,
revive el corazón/
la carne del monumento.
Escapando desde lo alto perdidos en el horizonte
del oscuro anhelo/universo.
Una mancha entre las nubes que se borra casi al instante
cruzando el poniente/-puente de luz...-
El sol ha copiado de la luna esa iluminación fría/opaca.
La lluvia resbala contra el rostro de los fugitivos
convirtiéndose en un rebufo denso/espeto
amontonado de gotas gruesas/gigantes
como pesas de reloj
que fatigadas caen con mayor virulencia contra los tejados
dejando un rastro de explosiones -fuegos artificiales-
delatando su situación en el fango de cemento/
conocimiento gris...
Un tirador certero profesional
apostado en una esquina de la máquina del tiempo
espera a que pasen de nuevo por error
-sobre sus cabezas- para abatirlos,
con esa munición que traspasa
dos cuerpos juntos/etéreos/enteros...
El latido de la incertidumbre clonando otros amaneceres/
menesteres -igual de ensordecedor/desolados-.
Pespuntean las sienes del secuestrador
soltando su botín...
mientras la alborotada multitud agasajada
desoyendo las voces de la autoridad
saquean las avenidas sembradas de joyas/
-gemas espléndidas abandonadas en la huida...-
Entonces sin más valor que la transformación mágica
de los dos aventureros
consiguen aterrizar en el campo santo.
Cementerio a las afueras de la gran ciudad
-convirtiéndose en cabecera de/para sus muertos-.
Ese es el sueño querido:
una piedra sin alma puesta en un altar
en el huerto/hábitat de nuestro lecho de muerte...
Donde recordamos todos los noviembre y fiestas de guardar
lo que pudimos haber sido para el resto de la eternidad
todavía arrestado/-enterrados vivos...-
P.D.
Si sueñas, no te sueñes.
Ese es el gran vertedero/verdadero error,
porque entonces nos confundimos con la fe,
-la esperanza y la caridad sobre uno mismo...-
Y eso es una traición,
violación en toda regla
de los derechos de cualquier ciudadano libre.
Si sueñas,
hazlo fuera de ti.
Que sea el otro/ -él/en lo contrario-
quién padezca si algo sale mal.
Y si por ventura saliera bien y aciertas...
te darás cuenta de la poca importancia
que tiene/ -o ha tenido todo esto-.
-Ojalá tengamos razón...
Melancolía del sueño.
Melancolía del sueño. xx+ Si sueño, construyo nuevos pasajes/paisajes, ramaje para mi árbol dentro de mi cabeza -zonas estanco-. Creando así nuevas pautas de comportamiento, modelos para poder sobrellevarlo, y sobreponerme a todo cuanto me rodea. Ellos y sus invitados en sus variados/cuantiosos envites me ayudan a convivir sin distanciarme demasiado en los deslindamientos linchamiento de lo posible... Entre sus aventuras con lo real/ni lucha alguna interior con el entorno, aunque lo parezca por las vueltas que doy pues estoy completa-mente dormido. Voy recreando así nuevas facultades, cualidades y escuelas de seguidores con todo un nuevo quehacer. Enjambres de turbulencias a su alrededor al que a veces sé que he vuelto porque su trayecto/ vistas son idénticas a las mías. Y no existe en ningún otro lugar ni parte fuera de lo que habitan. -Yo-. Deduzco y desconozco a la par lo improvisado de la trama pues la realidad tan solo es/sería la tarea útil de la mente durante la vigilia confundida conforme pasan los años/cada vez más. Como una extraña en la maraña de ideas conquistadoras del momento/mundo en sus distanciados ya instantes fecundados -in Vitro- y de las que dieron un paso en falso hacia tal fin. O han retrocedido por casualidad por puro designio del azar... El sueño, pues, es el recreo de nuestra verdad/voluntad hasta sus últimas consecuencias sin trampas/trabas deslizándose por cuantos campos y avenidas plazca después del seductor día. Nos invade/machaca, nos vence con ese flas de imágenes con las que hemos compartido el trayecto, una vez más, de vuelta a casa. Ahora entre las sábanas. Es como esa serpiente que repta y trepa en busca del fruto sabroso hecha un lío encaramada al final de la jornada, con la mirada sobre el horizonte de la noche/día intentando salir del laberinto de su futuro esqueleto... Nuestros sueños nos hacen crecer igual que un arbusto se enreda/enzarza en el vallado. No son de ningún mundo y de ningún modo podemos salir de ellos a voluntad/a demanda, pues estamos atrapados en la somnolencia y nuestro hipocampo no responde a ningún impulso. No responde al engaño porque sabe que estamos ensayando y no nos quiere interrumpir en su práctica... Nunca brotaran de nuestros cuerpos pretéritos una vez implantados para siempre en el seno de esta la tierra más infértil de todas las que existen: tu cerebro dormitando. Porque son los desheredados de la vida, los que pasarán hambruna y escaseces por el mal control de su política/administración de los recursos naturales desaprovechados/desaprovechándote... Lo que somos o hemos sido nadie lo conoce, ni nosotros lo podemos saber pues pasamos como la soledad de las agujas del reloj de un segundo a otro jugando a ser algo y en su eco... el sueño ya está fuera de onda nada más empezar a cerrar los ojos de la noche. -¿Y para qué? Mientras jugamos envueltos/atados en un globo inflado del aire de la memoria al atravesar la garganta/cañón, pajilla, inflador de gasolinera que nos insufla en/con la corriente de lo corriente a la deriva/debida presión... Y encallar como el anzuelo de un perdedor en la zona apical del corazón. Esa roca de la nada. Pescador y presa ahogados en el mar/más absoluto/ hondo silencio de su sima/suma profundidad... Eso es el sueño: vapor de hollín grasas en el rostro del fogonero de la locomotora del tiempo mezclándose con el sudor, lágrimas del deseo puesto de rodillas ante el altar de la gloria/ iglesia profanada de tanto dolor/lloros y lamentos... El sueño es el miedo mismo hecho hueso/sangre y carne del Cristo que somos. Muladar del avispado buitre para afilar aún más su pico y garras mientras vuela divisando la presa. Prisioneros impotentes/penitentes incluso antes de haber llegado hasta el límite de los impuestos imposibles a los que les gustaría devorar/descuartizar. Al final el depredador es la víctima cumpliendo a pie juntillas con la trama... Por eso los sueños viven y mueren con nosotros. Somos sus progenitores, porteadores únicos/intransferible. Por eso se puede vivir aunque sepamos que tarde o temprano esto va a terminar en un "no despertar". De otra manera sería imposible/insoportable. Por eso los miserables/los más necesitados son los que más sueñan incluso se olvidan de vivir... Incluso se confunden como zombis aletargándose, acurrucándose entre sus miembros/sociedad, igual que vinieron al mundo en un seno materno sin patria. No somos más que una prolongación de otro cuerpo estrangulado por el cable/cordón que nos alimenta fuera ya de su órbita/vientre maternal perdidos en el espacio de lo real/irreal hechos papilla/pesadilla... ¿Alguna vez hemos podido averiguar algo desde el exterior de la barriga de mamá que no supiéramos antes de volver al vientre de La Tierra? La descompensación del navegante unida a la descompresión origina un vacío/hueco tal en nuestra cabeza proporcional a la mugre de grasa gris donde plantamos creamos nuestro jardín prohibido. Y no sólo los fines de semana... Somos una necesidad más que lucha por subsistir a costa de lo que sea/nos dejen. Por eso los sueños existen/inducidos, mascullados, buscadores, negociados/saciantes, insufribles y un largo etc. de macabras obras de arte. Porque eso sí, somos unos artistas... Nuestro cuerpo en general es arte puro en potencia, muerte pero mientras tanto arte casual y cierto... Somos una realidad trajinada, inventada en nuestro yo más profundo mientras los demás yoes luchan por ocultarlo/sepultarlo. Por vergüenza/venganza, incredulidad ante los acontecimientos más tribales... Y ver como salimos siempre airosos y si no es así pues soñamos que lo ha sido. ¡Ves, como somos perfectos! Bueno, volvamos que me resbalo con mucha facilidad. El sueño es el alimento de los infelices, apuestos/opuestos/ apostando en el muelle de la bahía... Tarareando la última balada/canción de cuna ante la no reminiscencia misericordiosa venida del redentor y su presumible captura inevitable de lo que sin conocer le describen ante su partida de ante mano perdida. Triunfante muerte, siempre ganadora y sabedora de su poder y la nada infinita para sustentar su reverso de superación mientras pueda... Esperando que el barco que ha perdido ya su control los atraviese a todos con su quilla, ese que en las pelis se desmadra justo antes de atracar, por ejemplo: un ictus del capitán. Otra opción sería que una bendita ola acariciara sus pies desnudos antes de saltar con una bola de hierro atada al cuello de su suerte... Si es que decides precipitarte en la fuga a lo Richard Kimble... Así es el sueño: imprevisto/impostor, traicionero, seductor/fiador y fijador de artificios que nos aturden en cada despertar... Contiene tantos adjetivos como palabras tiene cualquier lengua, y músculo. Circuitos del intelecto. Porque el sueño no tiene límites/linde él está en ti, tú le das la vida y contigo desaparecerá parásito mientras tanto en tu mundo del terror porque te crecerá tipo octavo pasajero... Los sueños nos hacen diferentes, nadie ni nada sueña igual, es lo único interesante de toda esta refriega. Por citar algo ventajoso de esta calamidad que nos seduce así, tan vil-mente. Hasta nos deja vivir, al disfrutar una mañana más cada día y de cómo se convierten en una articulación/ artículo de lujo, rutina. Ni siquiera lo sabemos/recordamos lo de nuestra doble vida la mayoría de las veces aunque afectados ignorantes sucumbimos al deshielo de su desastre... Porque se esconden/camuflan bien esos bichos extraterrestres en el submundo mudo imaginario de ficción aterradora una vez contrastada con la realidad. -Banales bacanales de borrachos inconscientes-. Sólo eso... Entre la oscuridad y la luz hay una ciudad que desconocemos porque nunca hemos pisado sus calles. A mí personalmente me gustaría pasar/ pensar que eso es así... -¡Anda, invéntate otra buena excusa para no hacer lo que hay que hacer! Vivimos al margen de la revelación verdadera. Es necesario salir del individuo que somos para encontrarnos en el descampado, a solas. Fuera de la desesperanza de las ilusiones... La muerte y tú, en el depósito de cadáveres, junto al médico Dios que nada lo arregla, cara a cara y decírselo. Sí, que no crees en Él. Cuando ya no tengas solución y estés expuesto en su camilla/en sus manos tu futuro de mentira, sin duelo a posteriori; una vez apestillado/amartillado el gatillo, sin seguro hacía el más allá del nunca jamás... El sueño no te puede fiar/salvar aunque te lo creas porque te ha desarmado al entrar en su poblado donde se prohíben las armas. Alma en pena que pronto va a ser asesinada... Desnudo en medio del túnel, pasadizo a otros mundos de los que partiste y no volverás hoy ni echado de menos... El sueño es un lienzo vacío, atestado/apestado de inmundicias, de un ser idealista/inventándose como tú la nada etérea que es antes de su propia nada de la que procede y va. Y busca con tesón como justificarse para sobrevivir como si alguna vez hubiéramos existido ninguno... El sueño, la vida son los actores suplentes en el gran teatro/ escenario representación de la muerte... Todo lo que ha empezado termina alguna vez. Igual que de la nada nada se crea, a la nada nada va... Sólo la nada no existe, su no existencia nos aproxima nos apropia de algo. Nuestro ser son sus limitaciones su negación es la única verdad legítima. Ser y no ser se funden en un cuerpo que todos sabemos en qué terminará... Y de su final intentamos huir como la presa en el cepo de oso que se llevará el diablo con el miembro amputado... El miedo es tan real que se necesita más de un cuerpo para sobrellevarlo. El sueño se convierte así en la única escapatoria inútil pero útil. El hombre es un engaño suplantando al verdadero actor que nunca va a salir a escena. Él lo intenta imitando el guión que le pasa el apuntador pero ninguno sabe el verdadero alcance del sentir bajo el palio/patio de butacas vacío antes de la gran representación ya consumada... Somos entre la nada y la nada el espacio que las aglutina/ sepulta. Un tendón/un hilo, un haz de luz vagando sin cuerpo alma en vilo para toda la eternidad. No somos nada a excepción de lo que ahora vemos; que al poco tampoco será y es nada también lo que nos pueda pasar si todavía no es... -¿Y los sueños qué?, ¿ya te has olvidado de ellos...? Pues eso, imagina de quien son pues eso son... -Hala nenico, vamos al parque del buen retiro/zoo. Creo que ya han abierto al público la jaula de los monos...
A menudo
A menudo ante la adversidad, XX?
ya sea de forma directa o a través de/por la fuerza
y de forma continuada por una serie de circunstancias,
acontecimientos o elementos
que se van apilando sin pausa/fuste.
-Pienso en mi defensa- para descompensar la descompresión
hacia el mundo de lo real...
que son pruebas para ver hasta donde soy capaz
y aguanto
sin que me estalle el cuerpo/ -la cabeza-.
Y al instante parece que por más que persistan
no hacen mella en mí, y no solo eso...
sino que les agradezco el detalle de su presencia
en este espacio lleno de chatarra en órbita
dándome vueltas y más vueltas
regodeándose en su castigo/-castillo inexpugnable-.
Ejemplos prácticos de lo aborrecible que puede resultar
o llegar a ser ese lugar del que no logro salir
es la siguiente enumeración de obstáculos
en el sitio de origen;
-esta vez el adorable estío/las vacaciones-.
Empiezo con los detalles:
Aguantar al pájaro exótico del vecino de la playa
y su incesante cadencia de graznidos
o los perros de la calle en concierto al verse/oírse
olerse los unos a los otros.
Y los niños bebé/renacuajos con sus gritos,
lloros/llantos “porsaqueos”
o los mayores con sus historias
-de convivencia de lo vulgar/corriente-.
O de las comunes pláticas con el móvil
o de las comidas a gritos...
Sin olvidar las riñas
o los toques de atención al revoltoso/
desobedientes
por parte de los abuelos- o del cuñado de turno-.
Y esa continua interrupción del “tío de la cabra”,
-el mismo de todos los años-.
O las motos/coches o ese alguien
que se detiene junto a la puerta a pedir/a ofrecer...
O te llaman justo cuando acabas de empezar a centrarte
en/con alguna tarea.
O simplemente viendo la tv, el portátil,
leyendo un libro o revista.
Y te cortan...
vaya que si te cortan -por la mitad-
toda la devoción/emoción...
En fin, lo inimaginable habido y por haber.
Pues gracias a Dios... (con Él o sin Él),
-porque me resisto a caer en los brazos de su confianza-
ya me estoy acostumbrando a todo eso.
Y lo acepto como castigo
por no haber luchado/haberme esforzado más en la vida.
Consecuencia de/por lo cual ya no tengo ninguna
escapatoria.
Aunque sigo soñando en mis ratos libres de ocio/tedio
fuera del ejercicio autónomo/autóctono/monótono...
O en las lagunas de la soledad estanca
sedienta
al inicio del descanso en forma de siesta/ensoñación
-o del letargo nocturno más duradero-.
Donde me nado y me hago unos cuantos largos/
pausa/pautas de lo cangrejo que soy
mientras se ríen de mí las pesadillas
estacionado/varado a la ribera de la imposibilidad
de esta playa
-cara y cruz de la noche y el día-.
Y sueño de que en algún momento de mis edades
-no muy lejano-
lo conseguiré.
Podré apartarme y elegir/confeccionar mi entorno/
vecindad
en función de lo que me venga en gana;
en función o en detrimento de mi estado de ánimo
en función -y hasta la saciedad y más allá-
de cuantos cuartos/cojones tenga y/le eche.
Sentado espero mientras te escribo esta misiva
para recordármelo.
Sé que estoy prisionero por lo que no hice por mí
cuanto/-cuando pude-.
Era joven
y pensé que eran los mejores años de mi vida,
-no quería perder ripio-.
Bueno... la verdad es que ni recuerdo
si me hice ese planteamiento.
Pero lo cierto es
que ahora las estoy pagando todas juntas, /de golpe
-pero en algunos días vienen de una en una-.
¿Qué habría sido mejor...?
padecer el esfuerzo/deber social e individual
cuando más energías y ganas de comerte el mundo tienes/
-aunque después carezcas de crédito/réditos-¿?
O ¿castigarte con el estudio y la preparación/
superación personal
como aval para el resto de los tiempos...?
Yo sigo cuestionándomelo,
pero ya no puedo hacer nada por ninguno
de los dos mundos/-modos...
Ya estoy pasado de rosca
y al final el tornillo se corre
y no vale para apretarlo ni para volver atrás.
Es lo que hay, -lo pasado pasado está-.
No sé, tal vez haya un pequeño resquicio de redención/
perdón
como en las religiones...
Y nos podamos salvar al fin, y ser felices
y comer perdices
como en las pelis del corazón...
A veces/ un esfuerzo temprano te puede salvar/
dar satisfacción para el resto de tu vida¿?
Otras... -te lo pasas envuelto- en pensar
lo que te perdiste
ocupado en/por el deber¿?
¡¿Quién puede saber nada...?¿