Melancolía del sueño.

Melancolía del sueño.  xx+  

Si sueño, construyo nuevos pasajes/paisajes,
ramaje para mi árbol dentro de mi cabeza
-zonas estanco-.
Creando así nuevas pautas de comportamiento,
modelos para poder sobrellevarlo,
y sobreponerme a todo cuanto me rodea.
Ellos y sus invitados en sus variados/cuantiosos envites
me ayudan a convivir
sin distanciarme demasiado en los deslindamientos
linchamiento de lo posible...
Entre sus aventuras con lo real/ni lucha alguna
interior con el entorno,
aunque lo parezca por las vueltas que doy
pues estoy completa-mente dormido.

Voy recreando así nuevas facultades, cualidades
y escuelas de seguidores
con todo un nuevo quehacer.
Enjambres de turbulencias a su alrededor
al que a veces sé que he vuelto porque su trayecto/
vistas son idénticas a las mías.
Y no existe en ningún otro lugar ni parte 
fuera de lo que habitan.
-Yo-.

Deduzco y desconozco a la par lo improvisado de la trama
pues la realidad tan solo es/sería
la tarea útil de la mente durante la vigilia
confundida conforme pasan los años/cada vez más.
Como una extraña en la maraña de ideas
conquistadoras del momento/mundo en sus distanciados
ya instantes fecundados -in Vitro-
y de las que dieron un paso en falso hacia tal fin.
O han retrocedido por casualidad
por puro designio del azar...

El sueño, pues, es el recreo de nuestra verdad/voluntad
hasta sus últimas consecuencias sin trampas/trabas
deslizándose por cuantos campos y avenidas plazca
después del seductor día.
Nos invade/machaca, nos vence
con ese flas de imágenes con las que hemos compartido
el trayecto, una vez más, de vuelta a casa.
Ahora entre las sábanas.

Es como esa serpiente que repta y trepa
en busca del fruto sabroso hecha un lío
encaramada al final de la jornada,
con la mirada sobre el horizonte de la noche/día
intentando salir del laberinto 
de su futuro esqueleto...

Nuestros sueños nos hacen crecer igual
que un arbusto se enreda/enzarza en el vallado.
No son de ningún mundo y de ningún modo
podemos salir de ellos a voluntad/a demanda,
pues estamos atrapados en la somnolencia
y nuestro hipocampo no responde a ningún impulso.
No responde al engaño
porque sabe que estamos ensayando 
y no nos quiere interrumpir en su práctica...

Nunca brotaran de nuestros cuerpos pretéritos
una vez implantados para siempre en el seno de esta
la tierra más infértil de todas las que existen:
tu cerebro dormitando.
Porque son los desheredados de la vida,
los que pasarán hambruna y escaseces por el mal control
de su política/administración de los recursos naturales 
desaprovechados/desaprovechándote...

Lo que somos o hemos sido nadie lo conoce,
ni nosotros lo podemos saber pues pasamos
como la soledad de las agujas del reloj
de un segundo a otro jugando a ser algo y en su eco... 
el sueño ya está fuera de onda 
nada más empezar a cerrar los ojos de la noche.
-¿Y para qué?

Mientras jugamos envueltos/atados en un globo inflado
del aire de la memoria al atravesar la garganta/cañón,
pajilla, inflador de gasolinera que nos insufla en/con la corriente
de lo corriente a la deriva/debida presión...
Y encallar como el anzuelo de un perdedor
en la zona apical del corazón.
Esa roca de la nada.
Pescador y presa ahogados en el mar/más absoluto/
hondo silencio de su sima/suma profundidad...

Eso es el sueño: vapor de hollín
grasas en el rostro
del fogonero de la locomotora del tiempo
mezclándose con el sudor, lágrimas del deseo puesto de rodillas
ante el altar de la gloria/
iglesia profanada de tanto dolor/lloros y lamentos...

El sueño es el miedo mismo hecho hueso/sangre
y carne del Cristo que somos.
Muladar del avispado buitre 
para afilar aún más su pico y garras
mientras vuela divisando la presa.
Prisioneros impotentes/penitentes
incluso antes de haber llegado hasta el límite
de los impuestos imposibles
a los que les gustaría devorar/descuartizar.
Al final el depredador es la víctima 
cumpliendo a pie juntillas con la trama...

Por eso los sueños viven y mueren con nosotros.
Somos sus progenitores, porteadores 
únicos/intransferible.
Por eso se puede vivir aunque sepamos
que tarde o temprano esto va a terminar 
en un "no despertar". 
De otra manera sería imposible/insoportable.
Por eso los miserables/los más necesitados
son los que más sueñan
incluso se olvidan de vivir...
Incluso se confunden como zombis
aletargándose,
acurrucándose entre sus miembros/sociedad,
igual que vinieron al mundo en un seno materno sin patria.
No somos más que una prolongación de otro cuerpo
estrangulado por el cable/cordón que nos alimenta 
fuera ya de su órbita/vientre maternal 
perdidos en el espacio de lo real/irreal
hechos papilla/pesadilla...

¿Alguna vez hemos podido averiguar algo
desde el exterior de la barriga de mamá
que no supiéramos 
antes de volver al vientre de La Tierra?
La descompensación del navegante unida a la descompresión 
origina un vacío/hueco tal en nuestra cabeza
proporcional a la mugre de grasa gris
donde plantamos
creamos nuestro jardín prohibido.
Y no sólo los fines de semana...

Somos una necesidad más que lucha por subsistir
a costa de lo que sea/nos dejen.
Por eso los sueños existen/inducidos, mascullados,
buscadores, negociados/saciantes, insufribles 
y un largo etc.
de macabras obras de arte. 
Porque eso sí, somos unos artistas...

Nuestro cuerpo en general es arte puro en potencia,
muerte pero mientras tanto arte casual y cierto...
Somos una realidad trajinada,
inventada en nuestro yo más profundo
mientras los demás yoes luchan por ocultarlo/sepultarlo.
Por vergüenza/venganza, incredulidad 
ante los acontecimientos más tribales...
Y ver como salimos siempre airosos y si no es así
pues soñamos que lo ha sido.
¡Ves, como somos perfectos!
Bueno, volvamos
que me resbalo con mucha facilidad.

El sueño es el alimento de los infelices, apuestos/opuestos/
apostando en el muelle de la bahía...
Tarareando la última balada/canción de cuna 
ante la no reminiscencia misericordiosa venida
del redentor y su presumible captura inevitable
de lo que sin conocer le describen ante su partida 
de ante mano perdida. 
Triunfante muerte, siempre ganadora y sabedora de su poder
y la nada infinita para sustentar su reverso 
de superación mientras pueda...

Esperando que el barco que ha perdido ya su control
los atraviese a todos con su quilla,
ese que en las pelis se desmadra justo antes de atracar,
por ejemplo: un ictus del capitán.
Otra opción sería que una bendita ola acariciara sus pies desnudos
antes de saltar con una bola de hierro atada
al cuello de su suerte...
Si es que decides precipitarte en la fuga 
a lo Richard Kimble...

Así es el sueño: 
imprevisto/impostor, traicionero,
seductor/fiador y fijador de artificios
que nos aturden en cada despertar...
Contiene tantos adjetivos como palabras tiene 
cualquier lengua,
y músculo.
Circuitos del intelecto.
Porque el sueño no tiene límites/linde
él está en ti, tú le das la vida
y contigo desaparecerá parásito mientras tanto 
en tu mundo del terror
porque te crecerá tipo octavo pasajero...

Los sueños nos hacen diferentes, nadie ni nada sueña igual,
es lo único interesante de toda esta refriega. 
Por citar algo ventajoso
de esta calamidad que nos seduce así, tan vil-mente.
Hasta nos deja vivir, al disfrutar una mañana más cada día
y de cómo se convierten en una articulación/
artículo de lujo, rutina.
Ni siquiera lo sabemos/recordamos lo de nuestra doble vida
la mayoría de las veces
aunque afectados ignorantes
sucumbimos al deshielo de su desastre...
Porque se esconden/camuflan bien esos bichos extraterrestres
en el submundo 
mudo imaginario de ficción aterradora
una vez contrastada con la realidad.
-Banales bacanales de borrachos inconscientes-.
Sólo eso...

Entre la oscuridad y la luz
hay una ciudad que desconocemos
porque nunca hemos pisado sus calles.
A mí personalmente me gustaría pasar/
pensar que eso es así...
-¡Anda, invéntate otra buena excusa para no hacer
lo que hay que hacer!

Vivimos al margen de la revelación verdadera.
Es necesario salir del individuo que somos
para encontrarnos en el descampado, 
a solas. 
Fuera de la desesperanza de las ilusiones...
La muerte y tú, en el depósito de cadáveres, 
junto al médico Dios que nada lo arregla, 
cara a cara y decírselo.
Sí, que no crees en Él.
Cuando ya no tengas solución 
y estés expuesto en su camilla/en sus manos 
tu futuro de mentira, sin duelo a posteriori;
una vez apestillado/amartillado el gatillo, sin seguro
hacía el más allá del nunca jamás...

El sueño no te puede fiar/salvar
aunque te lo creas
porque te ha desarmado al entrar en su poblado
donde se prohíben las armas.
Alma en pena que pronto va a ser asesinada...
Desnudo en medio del túnel, 
pasadizo a otros mundos
de los que partiste y no volverás
hoy ni echado de menos...

El sueño es un lienzo vacío, atestado/apestado de inmundicias,
de un ser idealista/inventándose como tú
la nada etérea que es
antes de su propia nada de la que procede y va.
Y busca con tesón como justificarse para sobrevivir
como si alguna vez hubiéramos existido ninguno...

El sueño, la vida son los actores suplentes en el gran teatro/
escenario representación de la muerte...
Todo lo que ha empezado termina alguna vez.
Igual que de la nada nada se crea, a la nada nada va...
Sólo la nada no existe, su no existencia nos aproxima
nos apropia de algo.

Nuestro ser son sus limitaciones 
su negación es la única verdad legítima.
Ser y no ser se funden en un cuerpo que
todos sabemos en qué terminará...
Y de su final intentamos huir como la presa en el cepo de oso
que se llevará el diablo con el miembro amputado...

El miedo es tan real 
que se necesita más de un cuerpo para sobrellevarlo.
El sueño se convierte así en la única escapatoria inútil pero útil.
El hombre es un engaño suplantando al verdadero actor 
que nunca va a salir a escena. 
Él lo intenta 
imitando el guión que le pasa el apuntador 
pero ninguno sabe el verdadero alcance del sentir 
bajo el palio/patio de butacas vacío
antes de la gran representación ya consumada...

Somos entre la nada y la nada el espacio que las aglutina/
sepulta. Un tendón/un hilo, un haz de luz vagando sin cuerpo 
alma en vilo para toda la eternidad.
No somos nada a excepción de lo que ahora vemos;
que al poco tampoco será y es nada también
lo que nos pueda pasar si todavía no es...

-¿Y los sueños qué?, ¿ya te has olvidado de ellos...?
Pues eso, imagina de quien son 
pues eso son...

-Hala nenico, vamos al parque del buen retiro/zoo. 
Creo que ya han abierto al público 
la jaula de los monos...

4 comentarios sobre “Melancolía del sueño.

  1. Hola lucio,
    Por fin me he sentado a leerte. Por tu idea del sueño, los oníricos, todo eso podría ser verdad y tomarse en cuenta si no se quiere hacer por conseguir aquel/ese sueño anhelado. Claro que hay muchas personas, quizás, en peor situación, excusas, diríamos. Pero otras, miedo, escalofrío, miedo a lo desconocido, mundos demasiado ilusorio cómo para que sean reales y de sueños bellos ya tenemos /hemos tenido bastantes y teniendo en cuenta que Internet es una gran Red que interconecta con todo el planeta, el miedo al ridículo, la falta de valor y sobre todo, el riesgo que conlleva apostar por un sueño, echan para atrás a mi, la primera pero, cierto es, que cuando lo consigues, debes haber tenido en cuenta por todo lo que has pasado. Oye, lo de estar “tirado” en la calle a veces más por elección que porque no haya otra cabida. Por eso, y porque tu sentimiento ha calado, me ha gustado mucho. ¡¡Verdades como puños!!

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    1. Gracias…/compañera de Irene en Historias con “K”.
      Abordar el tema del sueño es muy complicado…/demasiado para una mente tan sencilla como la nuestra…
      Me gusta lo que dices… Veo que a ti también te lleva lo suyo…
      Agradezco tu lectura y tus comentarios…
      Un abrazo.

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