El comandante

El comandante habichuela        xx
se ha pegado al fondo de la olla
con su pelotón al completo...
Unos amigos de arroz que estaban
bañándose con ellos, algo distraídos;
unas patatas/unas ñoras/
unos trozos de cebolla...
también.

Los ajos han flotado,
el aceite/
el azafrán
están por ahí.

¡Y tú con el cucharón de madera
en la mano...
¿A qué esperas?

Bolsa de tripas

Bolsa de tripas desalojada            xx
del vientre del marrano en la matanza...
Saco de la fina piel del conejo/
...barriga vaciada abierta en canal.
Pecho del pollo/...quilla desquebrajada
entre los dedos del carnicero.
Estuche de la molleja cortada
en el  lento filo del cuchillo
esparciendo sus miserias.

Vaporosos, repelentes desperdicios oliendo/
manando de una vida anterior
de hace escasos instantes.
-Así huele el aliento de la mentira...
a la verdad recién muerta-.

Nosotros dejamos

Nosotros dejamos que bailen           xx
en esas fiestas soberbias
nuestras ideas
con cualquier invitado.

Aunque detrás de todo ello
esté nuestra sospecha de infidelidad.../
Aún así las animamos una y otra vez
a que se unan/que se vayan
a nuevas aventuras.

Y al final pasa lo que tenía que pasar
-y si no es así, lo sospechamos...-

Está claro que en el fondo
parece que lo deseamos
quizá como liberación/morbo,
cansancio tal vez...
Dejamos de la mano
a la que tanto queríamos
para arrojarla en los brazos de otro/
con tal de cambiar.

¡No sé...?

Abriéndome

Abriéndome de par en par           xx
con una te tácita/ dos ventanales,
introduzco una uña arrancada de cuajo.
-Un escudo/parche de la rama que anhelo...-
La empujo hasta clavarla/
alojarla en la base del corte
con la yema bien tierna
llena de savia.

Me lío con la cinta de plástico
al tronco lechoso
para que agarre bien el injerto.
Noto el hueso duro, descarnado,
pegajoso y, junto a él,
la chapa mutilada de un fina piel
a la que quiero parecerme.

El alimento seguirá pasando
por los mismos conductos/
-...chuparan de las mismas raíces-.
Pero el resultado será otro/
porque su savia será más lista que nunca.
Acabará en un tallo
que espero verlo crecer/volar brioso 
...acaso diferente.

Pastoreaba

Pastoreaba mi rebaño de atrocidades          xx+
al amparo del árbol de la ignorancia,
cuando el lobo feroz de la astucia
rehusó atacarlas por el mal estado
en que se encontraba el ganado...

No quiso ni acercarse
a echarles un vistazo/
ni a verlas de nuevo...
-Podía haberlas devorado a todas
de un solo mordisco-.

Así continúo...
por estos campos de Dios,
entre matojos silvestres que arañan,
piedras sueltas donde tropiezo y me tambaleo.
Ramblas polvorientas con arenas resecas,
terraplenes verticales... que nunca acaban.

Sin perro guardián que me ayude
sigo alimentando a estas ovejas negras
...esperando en la plaza del pueblo
un mal corredor que me las compre a ojo/
por tanto...
Para ver si cambia de una vez mi suerte
y me hago de un rebaño
de ovejas blancas.

Nado

 

Nado en esta palangana         x
de porcelana fría
de turbias aguas llena de roñas,
...trazando el nivel de lo que soy.

Contaminada por el óxido
de las abolladuras...
Golpes continuados sobre el suelo
de lo real/de lo imaginario,
que hacen saltar su fina capa
depositándola en su fondo
como escamas
de un pez que no sabe nadar.

Se resisten a ser desalojadas.
Deslizándose escapan a la vista
torcida por el espejismo fracturado
en el horizonte de la superficie temblorosa.

Pompas de jabón de infancia
vuelan en mi ayuda
pero cuando las alcanzo
estallan en un chispeante rocío/
abanico con el que apenas me refresco
en algún leve/ligero instante/
suspiro...

Silenciado culpable/en usufructo
de mi deriva conquistado.
Me ahogo tan lentamente
como no quería...

Si no me dan

Si no me dan soluciones pronto!       x+
a mis expectativas futuramas:
Padre de familia, Simpsons, South Park,
finca, casa, préstamos, trabajo,
pintura, poemas/sentido a la vida...
¡Tendré que hacer algo!

Todos ellos transitando/
traficando de venillas en arterias
por las paredes de mi sien
jugando a la comba con el pulso/
Al ritmo del tic tac del reloj.

Los noto en cada paso que dan
a cada momento,
por el dardo certero que atina
que los clava como mariposas
en el cartón de mi hueso más duro,
el más grande/el más hueco...

Pared del cielo gris
retumbándole al vacío
con la punta bien afilada
que araña la bolsa de babosas
sudando ideas de cristal.
Que bajan acariciando el rostro
como un preciso bisturí,
evaporándose sobre una piel inerte
llena de arrugas
con gestos de extrañeza.

P.D.
"El hombre siempre tropezará con él/
...él es la piedra"


Como el cubo

Como el cubo de aljibe       x
me doy un panzazo
o un culazo.
Me voy hundiendo lento/
muy lento.
Sin nadie que me tire...

Me voy bajo/muy bajo,
hasta el fondo.
Oculto tras el espejo de la superficie
atravesado por el cordel
cada vez más tenso...

No digo nada;
espero agazapado
mientras me ahogo en el sosiego/
hedor húmedo
de las paredes de la asfixia
que te respiran.

Ombligo/pozo/hoyo del mundo/
tierra que no mitiga mi sed...

Pienso bajito

Pienso bajito,blandito         x
junto a la orilla
en el cieno/cielo del techo
de la habitación.
Me laminan sus estratos
de vigilia con los bolsillos vacíos
-úlcera sangrante de la insatisfacción-.

Montones de cal muerta
en el fondo de la pecera/piscina
son los sueños con los que sueño,
esos que alguna vez quise/imaginé...
Mientras la mañana va pasando ajustada
a los cuatro puntos cardinales de la cama.

La botella de agua en la mesita,
la ropa tirada por el suelo,
los guiones de luz en la ventana,
el renglón vertical de la puerta,
el reloj llamándome...
-Todos dan buena cuenta
de lo que soy capaz-.

Me levanto,voy al aseo,
me lavo las manos/la cara
-porque están ahí-,
y defeco una vez más
dando fe de lo que soy...
¡“cago/aquí”!(¿?)