Como la bella mariposa,

Como la bella mariposa,        x?
-vidriera al viento-
luchando en posarse
avanza tu silueta
entre las columnas,
sofás/mesitas y vasos
de esta disco-templo.

Rebanando a la neblina luz
cada tajo de tu cuerpo,
empeñado me deshago
en la sepultura del encuentro.

Tus gestos cuajados de sombras,
acariciados por tus cabellos
son olas que me capuzan
en esos ojos que no encuentro.

Me siembras en torturas
desde el infinito y más allá...
en continuos acantilados
donde se rompen las horas,
esas que me faltan
cuando pasas y me ignoras.

Quiero raptarte,
meterte en jarrones y aliñarte.../
hervir en tu cuerpo,
oler a carne fresca/
saborear tus manjares,
comulgar en la cumbre
de tu altar.
Pero no me dejas,
-ni te acercas-.

Está claro...
quiero y no puedo
lo que ahora no tengo.
Retrasaré el reloj
del haragán juego.
Seré más puntual
en la próxima cita/
en cualquier otro momento.

Ahora no puede ser...
no existo.
Esto es sólo un sueño.








Entre tú y yo…

Entre tú y yo...           xx
hay dos palabras ausentes,
una la trajiste desnuda,
la otra la callaste para siempre.

Entre tú y yo
hay dos palabras pendientes,
una la encerraste entre rejas,
la otra es salitre de paredes.

Entre tú y yo
hay dos palabras que duelen,
la una es tosca/medio cruda,
la otra horada las sienes.

Entre tú y yo
hay dos palabras tenues,
una es doncella irreprochable
la otra te engalana de laureles.

Entre tú y yo
hay dos palabras casi alegres...
una deja en cinta mis quijales/
la otra se va cuando tu vienes.




A veces quisiera ser un payaso

A veces quisiera ser un payaso             x?
con mil trapos vestido, 
de otros tantos colgando.

A veces quisiera ser un escarabajo
de luto entero y obstinado,
esperando del brillo de tus ojos
que me trasladen 
al universo de su agrado.

A veces quisiera ser...
eslabón de tu capa,
migajas en tu mesa.
Brizna de serrín/
balada recoleta.
Capilla al amanecer,
escotilla certera.
Espiga que doblegues
/caña de cesta.

Éstas son mis ofrendas...
por si acaso no te enteras.





Si nada poseo…

Si nada poseo...            x+
nada pierdo.
Pero si me ofreces algo
y algo espero,
entonces tengo menos/
porque si no me lo das
nada de nada tengo.

Si no hay nada
y todo fue un sueño,
perdóname por el atrevimiento.
...Pero si hubo algo
entre tú y mi ego,
vomitarás para siempre
este trago maltrecho.

Un golpe invade tu rostro…

Un golpe invade tu rostro...           x+
la inquieta idea
irrumpe en tu mente,
ya no miras con dulzura,
la duda plaga el ambiente.

Sí, creo que te alejas...
Y si miras atrás,
no te detengas.

Porque colmillos de plumón nuevo
tejerán el cesto reverso
y donde ahora me confinas
y empeñado de ti, nunca me fías,
mañana, jengibre de alacrán altanero,
emborracharán tus miembros,
...y sin darte un segundo de resuello
serás mía, como la sombra de un trueno.







De todas las cosas

De todas las cosas que me pertenecen...          xx
de todo aquello con lo que sueño,
-eres mi eterno consuelo- .

Te abrazo, te quiero,
te susurro en voz alta,
y, entreabiertos los ojos,
te poseo...

De todas las cosas que me pertenecen,
de todo aquello con lo que sueño,
eres la alegría en el silencio,
el respirar último
del quebrantado juego.


Quiero morder

Quiero morder la estela de tu cuerpo           x+
y, retorciéndome en la arena tibia,
acariciar tu piel oculta
con finas plumillas.

Quiero embriagado de ti
reducirme a cenizas
y navegando junto al viento
recorrer todo el Universo...

Quiero agradecerle a cada instante,
-ese malvado amigo
rastrero de tantos lances...-
que hoy te tengo
aunque mañana te marches.








Quería acogerme

Quería acogerme a los cantos rodados             x?
de tu imagen callada
y refugiados en las montañas
hacer temblar al alba
la indecisión de aparecer sin ser tocada.

Quería estrujarte en las laderas de mis venas
y emborracharte en la corriente que las lleva.

Quería volar sobre los arrecifes del infierno,
estrellando el mar de mis ganas
en los linderos de tu cuerpo.

Quería emborracharme de ti
perdidos en el tiempo...
sin relojes, plumas, ni bisturí
que rompieran este sueño.





Yo puedo engañarte

Yo puedo engañarte                xx+
con la mirada silenciosa
de un perro hambriento
en el gozo de ver a su amo
traerle el alimento.

Yo puedo volar
sobre alacenas de sexo,
para estrellarme después
en el estuche de tu cuerpo.

Yo puedo navegar
en lágrimas de metacrilato,
alquilando sabores
en el ámbar de tus labios.

Yo puedo quitarme
el traje de Ícaro
para ver desde el mar de tus ojos
el nacer de cada acto.

Yo puedo sentir
como la norma devora
al animal que en franquicia
fustigado se desboca.

Yo puedo disfrazar
al difunto que llevamos dentro,
y sentarlo en una silla
para que se atenga a las reglas del juego.

Y todo eso sin más.
Tan sólo... porque yo lo quiero.