Deslumbrarse

Deslumbrarse/derrumbarse ebrio y aterrado...  xx?  
demasiado humano para alcanzar la gloria.
Sin nombre/sin destino/sin sentido
-como cualquier otro...-

Uno tras otro caemos/como un chaparrón...
Afecto convertido en infeliz gratitud/murmuraciones/
gestos de un rostro retraído por el tiempo 
desguazándote...

Alma/nacer/vivir/gozo/freno/invitación 
hacia la tierna desesperación 
agitándose entre las fauces del ogro...
Sin límites/sin mundo/sin nada/
Orquídeas/rosas/tulipanes de plástico/
fortaleza/calzón/bragas...muertes pequeñas/muerte grande.
Desprecio/espada/sangre...tregua/incendio/
limo/fortaleza/frontera/su trampa...
Momentánea foto/salivando/justo/injustos
-el reloj sigue contigo y sin ti...-

¿Pero quién al final de sus días le va a importar nada/
-un moño de abuela- excepto que se va...?
Exacto/estructural el océano vuelve a rugir 
bajo la embarcación de mis palabras 
peleándose contra la quilla...
¡Qué viejo que estoy Señor... -y qué poco me quejo-

¿A quién le puede interesar menos que a mí todo este follón/
a la costa de donde/lo que sea que quiera 
que varado habito...?
Pero seguir/... para eso te escribo/-os quiero un montón-
diamantes en bruto.../adonis y mártires... 
a todos os quiero...
y bebo de la mano de lo mejor que deseéis ser/

Sed felices/ aunque cuesta... 
¡qué rollo-... 
y sigo... y largo/ muy largo... sí/
Uffff...



15 comentarios sobre “Deslumbrarse

  1. Por ejemplo,

    la palabra himno

    desvanecida en grumos

    al contorno de tu cuerpo.

    No es igual

    la verdad que la mentira.

    La mentira acaba

    en guerras,

    miseria y traición.

    Dirás que la verdad

    no tiene importancia

    que hay que deleitarse

    con los placeres

    de esta pobre vida

    solitaria,

    amor,

    pero

    ¿cómo gozar con la injusticia

    que pesa sobre /los/ nosotros

    por la gélida infamia coronada?

    La mentira no va con mi piel.

    Tu torpe y homérica presencia

    real va con mi piel.

    Conspiremos

    rasgando sílabas

    como destellos.

    Ni palabras ni cánticos

    ni odas.

    Un poema publicado hace años en una revista literaria de Avellaneda.
    El tuyo primero me recordó otro que se llama ¿Qué nos importa?, lo pensé mejor y este era más adecuado.

    Le gusta a 1 persona

      1. Muchas gracias, Lucio. Nos leemos. Como dije en la entrada, este poema es de los primeros que escribí con vocación de ser publicado. Le tengo cariño, y lo publiqué en uno de mis últimos libros. Me parece que es el fiel reflejo de nuestra caótica sociedad argentina atravesada de relatos foráneos y que gira como una calesita porque no encuentra su rumbo.

        Le gusta a 1 persona

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