Noto/ me regocija…

Noto/ me regocija...     xx
hay cierta tranquilidad, sosiego
en imaginarme esa quietud eterna de la tumba
      -cuando repose de una vez y por todas-.

A mí me da cierto gusto extraño/extracorpóreo/regustín...
          suponer y pensar lo bien que se debe de estar
en calma/paz; -esa que nunca he tenido-.
Y ese paseo del curioso en averiguar quién mora allí,
donde él no tardará -bien pronto- en capuzar 
y acompañarme.

Una imagen mía o sólo el nombre coronando
ese pequeño montecito en el valle de los muertos...
Y alguna flor del tiempo de alguien que me eche de menos
-y a todos los que sin haberme conocido
                           me olvidarán-.

Sólo lo que ha quedado/hecho fuera -podrá dar fe de ti-,
demostrar/verificar que has existido.
Lo de dentro ya no nos sirve
a ninguno...

¿Y para qué?
Me diría de no ser tan vanidoso...
Por eso me entretengo en confirmarme en algo/ aturdido 
por la grandeza de otros de cuyo asombro me emborracho 
mientras los leo 
y leo/ o veo sus obras de arte.
Son tantos los que me gustan...
que necesitaría muchas vidas para saciar este hambre atroz,
                              -feroz caníbal del conocer-.

Me siento tan ínfimo/efímero/ineficaz
     frustrado e insignificante a su lado. 
Y tan cerca de ellos... -en sus libros/creación a la vez-.
No es que me vea o entienda como su colega...
sólo como vecinos de platea/ 
del planeta.
De manera que lo he dejado (lo de la lectura/
lo de ver arte) -a la suerte...-
por el orden que caigan en mis manos/ojos. Por azar 
o por la búsqueda desconsiderada 
en apoyo 
de no sé qué cosa 
que en algún momento me puedan motivar...

De no hacerlo así me volvería loco
-completa-mente loco-
y entonces
sí que tendría algún sentido todo esto.
Es, y lo sé porque estoy solo/ -inundado por mi aislamiento-
ya lo echo todo de menos, incluso antes de acabarlos...
o al encontrarme entre ellos/ no saber qué hacer!
Como el amigo que se tenía que ir y no lo sueltas, 
ni paras de hablar mirando al vacío 
en el que te vas a encontrar una vez te separes
con los ojos extraviados en el aire 
donde van tomando/alzando el vuelo las palabras 
-conforme se pierden...- de él y de ti/
y nunca es hasta otra.

La soledad de la muerte sólo es compatible/
comparable a la soledad en vida.
No hay mayor soledad que la de estar mal acompañado.
Y ante esto no tengo nada más que añadir...
Lo de antes, lo de cinco líneas arriba
sólo era una suposición/divagación.
-Uff... ni sé a lo que te refieres.

Pero en el fondo... nos sentimos raros. 
Tantos yoes zumbándonos la cabeza al oído, 
-a latigazo puro y limpio-  
como si fuéramos ganado engordado, represado
prestos al matadero, listos en las esclusas/cadenas
condena del montaje del entendimiento
por el tamaño de su idiotez... -y todo para nada-.

Para morir y rellenar un agujero 
no hace falta tanta tontería. -Me digo.
Hay que ver la de cosas que se inventa el hombre
         para verse y creerse inmortal... -vana vanidad-.

-Tío, que los libros son un tesoro...
en ellos nos encontramos/damos con nosotros desde fuera/ 
desde la otra vida/
como si el espejo te hablara...

Sí, un montón de cadáveres amontonados puestos en pie
con la chepa inflamada del infierno en llamas que guardan.
Restos del árbol de la vida -troceados en cuartillas-
jorobados oliendo a lo que fueron.
Ninguna de sus circunstancias son las tuyas/de ahora, 
ni te pueden arreglar los problemas con sus inventos/
fantasía... 
Aunque es cierto que acompañan
-alivian el desasosiego-/ o te hunden/
te clavan más hondo en el abismo de la desesperación.

-¡Qué sepas que hay otra vida, más vida 
                 después de esos muertos ilustres... 
La tuya por ejemplo, 
esa que enganchas y la drogas de cuentos
hasta el padecimiento, -síndrome de abstinencia- 
que te velará vivo/volverá loco 
hasta la asfixia por completo del que podrías haber sido
-leyéndolos o fijándote en su obra...-
En la comparación rancia de equidades/
espejo de la bruja de Cenicienta.

-Salvando las distancias-.
Para qué cebarse en esos seres inanimados
a los que se les ha sacado brillo/del ladrillo/mausoleo
por alguna razón...
Posiblemente por el interés de alguien en su alimento,
para su beneficio ya sea editorial o de renombre/
enjundia... honda sapiencia¿?/engreimiento.

Si te gusta leer o escribir/ -cualquiera de las artes...- 
que sea sólo un condimento más 
en el aderezo de la carne que se descompone
para que no huela, -para que no moleste al menos 
cuando/cuanto somos/tenemos de real-.
Tomando notas de lo que está bien o mal 
que a otros les fue mejor o peor y esas atrocidades...
-companajes de lo absurdo-/obtusos
de la comparación maquiavélica suicidándonos
con el disparo de la mediocridad en danza/ del otro.
Nuestro propio aniquilamiento en pos de la
              dulzura de lo común. El amor y la paz
olvidada del lápiz ahora tronchada...
y de la memoria de tu cerebro extraditada para siempre.

Vivir para morir no es un castigo 
si se toma con calma y en serio, 
...y no te lías más de la cuenta la pata del romano 
que pudimos ser/conquistador de un imperio destruido 
desde sus entrañas por una religión sustituyendo a otras. 
No hagas lo mismo contigo...
mantén firme tu ejercicio/ejército y defiende tu plaza
con el espíritu limpio y sereno.

Tú eres el imperio, tú eres el señor del cielo 
y de la tierra, 
tú eres el dios que te ha de salvar y suceder
hasta en los confines del universo/ espacio
tan especial que ha producido la Tierra en ti.
Luego/ nada será igual... ni antes ni después, 
por más que lo quieras o desees.
Todo va a acabar en el mismo sitio/de la misma forma...
con tu muerte/

Vivir para morir y reinar en uno, -eso es!
Tuyo es el poder y la gloria por siempre... 
-De lo que siembres te prolongarás/ 
y alto será el árbol de cuyos frutos 
las aves y alimañas del paraíso que creaste en tu cabeza
vendrán de lejos a su sombra a descansar-.

-Otra vez Uff, pero más largo... ¡Qué plomo! 
Acabas de predicar/desproticar con el ejemplo... 
-te contradices, majo!-.
Yo no soy río y me puedo volver atrás 
desde cualquier párrafo/-línea a otra- 
en eso radica la libertad... 
en la contracción/
contradicción de las partes. -Nada ni nadie es igual-.
Lo siento...

-No, por mí déjalo como está/ -el cansado soy yo- 
¿Y de la tumba y "eso..." en qué ha quedado?
¡Me escurrí por el talud.

* Publicado anteriormente 21/07/18


2 comentarios sobre “Noto/ me regocija…

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