Melancolía del sueño.

Melancolía del sueño.  xx+  

Si sueño... 
construyo nuevos pasajes/paisajes,
ramaje para mi árbol dentro de mi cabeza
                            -zonas estanco-.
Creando así nuevas pautas de comportamiento,
por su conocimiento/
modelos para poder sobrellevarlo,
y sobreponerme a todo cuanto me rodea.

Ellos y sus invitados... en sus -variados/
cuantiosos envites-
me ayudan a convivir/coexistir
sin distanciarme demasiado en los deslindamientos
                      linchamiento de lo posible...
-Entre sus aventuras con lo real/ni lucha alguna
interior con el entorno-
aunque lo parezca por las vueltas que doy
pues estoy completa-mente dormido/ -ensueños-.

Voy recreando así nuevas facultades/fortalezas, 
ciudades... cualidades
                      y escuelas de seguidores
-con todo un nuevo quehacer-
Enjambres de turbulencias a su alrededor
al que a veces/y en reiteradas ocasiones...
                          sé que he vuelto 
porque su trayecto/vistas/panorama
son idénticas a las mías
de otras ocasiones...
Y no existe en ningún otro lugar -ni parte 
del mundo- fuera de lo que habitan.
¡Yo!

Deduzco y desconozco a la par 
  lo improvisado de la trama...
pues la realidad tan sólo es/sería
la tarea útil de la mente durante la vigilia
confundida conforme pasan los años/
                       -y cada vez más-.
Como una extraña en la maraña de ideas
conquistadoras del momento/mundo en sus distanciados
                 ya instantes fecundados -in Vitro-
y de las que dieron un paso en falso hacia tal fin.
O han retrocedido por casualidad
-por puro designio del azar...-

El sueño, pues, 
es el patio de recreo de nuestra verdad/voluntad
                hasta sus últimas consecuencias 
                             sin trampas/trabas
deslizándose por cuantos campos y avenidas plazca
después del seductor día.
Nos invade/machaca, nos vence...
con ese flas de imágenes con las que hemos compartido
el trayecto, una vez más, de vuelta a casa.
                 -Ahora entre las sábanas-.

Es como esa serpiente que repta y trepa
en busca del fruto sabroso hecha un lío
               encaramada al final de la jornada,
con la mirada sobre el horizonte de la noche/día
intentando salir del laberinto 
de su futuro esqueleto... -hoy 
no tan en reposo-

Nuestros sueños nos hacen crecer igual
que un arbusto se enreda/enzarza en el vallado.
         No son de ningún mundo y de ningún modo
     podemos salir de ellos a voluntad/-a demanda-
pues estamos atrapados en la somnolencia
y nuestro hipocampo no responde a ningún impulso.
No responde al engaño
porque sabe que estamos ensayando 
-y no nos quiere interrumpir en su práctica...-

Nunca brotaran de nuestros cuerpos pretéritos
una vez implantados para siempre 
en el seno de esta la tierra 
más infértil de todas las que existen:
               -tu cerebro dormitando-.
Porque son los desheredados de la vida,
los que pasarán hambruna y escaseces 
por el mal control de su política/
administración de los recursos naturales 
       desaprovechados/desaprovechándote...

Lo que somos o hemos sido nadie lo conoce,
ni nosotros lo podemos saber 
pues pasamos como la soledad de las agujas del reloj
de un segundo a otro jugando a ser algo 
              y en su eco... el sueño 
              ya está fuera de onda 
nada más empezar a cerrar los ojos de la noche.
-¿Y para qué?

Mientras jugamos envueltos/atados 
en un globo inflado del aire de la memoria 
al atravesar la garganta/cañón, pajilla, 
                  inflador de gasolinera 
que nos insufla en/con la corriente
de lo corriente a la deriva/debida presión...
Y encallar como el anzuelo de un perdedor
en la zona apical del corazón.
                          -Esa roca de la nada-.
Pescador y presa ahogados en el mismo mar
en el mar más absoluto/
hondo silencio de su sima/suma profundidad...

Eso es el sueño: vapor de hollín
grasas en el rostro
del fogonero de la locomotora del tiempo
mezclándose con el sudor, lágrimas del deseo 
     puesto de rodillas ante el altar de la gloria/
iglesia profanada de tanto dolor/
-lloros/velas limosnas y lamentos...-

El sueño es el miedo mismo hecho hueso/sangre
y carne del Cristo que somos... ya pelado/
        Muladar del avispado buitre 
para afilar aún más su pico y garras
mientras vuela divisando la presa desde lo alto...
             Prisioneros impotentes/penitentes
incluso antes de haber llegado hasta el límite
de los impuestos imposibles
a los que les gustaría devorar/descuartizar.
-Al final el depredador es la víctima 
cumpliendo a pie juntillas con la trama-

Por eso los sueños viven y mueren con nosotros.
Somos sus progenitores, porteadores 
             -únicos/e intransferible-.
Por eso se puede vivir aunque sepamos
-que tarde o temprano- esto va a terminar 
           en un soplo/en un "no despertar". 
De otra manera sería imposible/insoportable.
Por eso los miserables/los más necesitados
son los que más sueñan
-incluso se olvidan de vivir...-
Incluso se confunden como zombis itinerantes
                           aletargándose,
acurrucándose entre sus miembros/sociedad,
igual que vinieron al mundo 
en un seno materno sin patria
          abortando la muerte...

No somos más que una prolongación 
del otro cuerpo que estrangulados por el cable/
cordón que nos alimenta 
fuera ya de su órbita/vientre materno 
perdidos en el espacio de lo real/irreal
                 hechos papilla/pesadilla...
lloramos descosolados sin saber por qué.

¿Alguna vez hemos podido averiguar algo
desde el exterior de la barriga de mamá
que no supiéramos antes de volver 
                    al vientre de La Tierra?

La descompensación del navegante unida 
a la descompresión 
origina un vacío/hueco tal en nuestra cabeza
proporcional a la mugre de grasa gris donde plantamos
creamos nuestro jardín prohibido.
  -Y no sólo los fines de semana...-
A cualquier hora del día y en su perfidia
acurrucados igual que un feto/ -otra vez-

Somos una necesidad más que lucha por subsistir
                  a costa de lo que sea/-y nos dejen-.
Por eso los sueños existen/inducidos, mascullados,
buscadores, negociados/saciantes, insufribles 
y un largo etc. de macabras obras de arte. 
      -Porque eso sí, somos unos artistas-
Premio Nobel y demás..

Nuestro cuerpo en general es arte puro en potencia,
-muerte asistida- 
pero mientras tanto arte casual y cierto...
Somos una realidad trajinada,
inventada en nuestro yo más profundo
mientras los demás yoes luchan por ocultarlo/sepultarlo.
               Por vergüenza/venganza, incredulidad... 
ante los acontecimientos más tribales.
Y ver como salimos siempre airosos y si no es así
pues soñamos que lo ha sido.
¡Ves, como somos perfectos!
-Bueno, volvamos
que me resbalo con mucha facilidad-.

El sueño es el alimento de los infelices, 
apuestos/opuestos/apostando en el muelle de la bahía...
           Tarareando la última balada/canción de cuna 
ante la no reminiscencia misericordiosa 
venida del redentor 
y su presumible captura inevitable
de lo que sin conocer le describen ante su partida 
-de ante mano perdida-. 
Triunfante final/muerte, siempre ganadora 
             y sabedora de su poder
             y la nada infinita 
para sustentar su reverso 
de superación mientras pueda... en el plasma
del universo/

Esperando que el barco que ha perdido ya su control
los atraviese a todos con su quilla/espolón...
ese que en las pelis se desmadra justo antes de atracar,
                       por ejemplo: un ictus del capitán.
                       Otra opción seria sería 
que una bendita ola acariciara sus pies desnudos
antes de saltar con una bola de hierro atada
al cuello de su suerte...
-Si es que decides precipitarte en la fuga 
a lo Richard Kimble...-

Así es el sueño: 
imprevisto/impostor, -traicionero-
seductor/fiador y fijador de artificios
         -que nos aturde en cada despertar...-
Contiene tantos adjetivos como palabras tiene 
cualquier lengua, vocabulario
y músculo.
-Circuitos del intelecto-.
Porque el sueño no tiene límites/linde
él está en ti, tú le das la vida
y contigo desaparecerá -parásito mientras tanto 
en tu mundo del terror-
porque te crecerá tipo octavo pasajero...
a todos/todas.

Los sueños nos hacen diferentes, 
-nadie ni nada sueña igual-
es lo único interesante de toda esta tragedía/
refriega de película de pacotilla. 
Por citar algo ventajoso
de esta calamidad que nos seduce así, -tan vil-mente-.
Hasta nos deja vivir... 
al disfrutar una mañana más cada día
y de cómo se convierten en una articulación/
                    artículo de lujo, rutina.

             Ni siquiera lo sabemos/recordamos 
            -lo de nuestra doble vida-
la mayoría de las veces
aunque afectados ignorantes
sucumbimos al deshielo de su desastre...
Porque se esconden/
se camuflan bien esos bichos extraterrestres
                    -en el submundo/subsuelo- 
mudo Cuasimodo imaginario de ficción aterradora
una vez contrastada con la realidad.
-Banales bacanales de borrachos inconscientes-.
Sólo eso... 
y la pesadumbre sin saber
de donde proviene su hermano el des-consuelo.

Entre la oscuridad y la luz
hay una ciudad que desconocemos
porque nunca hemos pisado sus calles. -nos dijeron
A mí personalmente me gustaría pasar/
pensar que eso es así...
-¡Anda, invéntate otra buena excusa para no hacer
lo que hay que hacer y deja los sueños en paz!

Vivimos al margen de la revelación verdadera.
Es necesario salir del individuo que somos
         para encontrarnos en el descampado, 
a solas. 
-Fuera de la desesperanza de las ilusiones...-
La muerte y tú, en el depósito de cadáveres, 
junto al médico Dios y el módico precio
                del que nada lo arregla, 
            -cara a cara- y no decírselo.
Sí, 
decirle que no crees en Él
cuando ya no tengas solución 
y estés expuesto en su camilla/en sus manos 
-tu futuro de mentira, sin duelo portátil/
a posteriori-;
una vez apestillado/amartillado el gatillo, 
                                    sin seguro
          hacía el más allá del nunca jamás...

El sueño no te puede fiar/salvar
-aunque te lo creas-
porque te ha desarmado al entrar en su poblado
                  donde se prohíben las armas.
Alma en pena que pronto va a ser asesinada...
Desnudo en medio del túnel, 
pasadizo a otros mundos
de los que partiste y no volverás
          -hoy ni echado de menos...-

El sueño es un lienzo vacío, 
atestado/apestado de inmundicias,
de un ser idealista/inventándose como tú
                         la nada etérea que es
-antes de su propia nada de la que procede y va-.
Y busca con tesón como justificarse para sobrevivir
como si alguna vez hubiéramos existido ninguno...¿?

El sueño, la vida 
son los actores suplentes en el gran circo/teatro
       escenario representación de esta función...
       -aunque por un instante- 
Algo es algo.
Todo lo que ha empezado termina alguna vez. -me digo
y por lógica... también es algo. 
Igual que de la nada nada se crea, a la nada nada va.
Aunque con esto tengo mil/ mis dudas...
                 Sólo la nada no existe, 
su no existencia nos aproxima/nos apropia 
arroja/arrolla de/en otro algo
distinto quizás. 
Ufff, qué lío...!

       Nuestro ser son sus limitaciones 
su negación es la única verdad legítima.
Ser y no ser se funden en un cuerpo que
        todos sabemos en qué terminará...
Y de su final nos intercambiamos
                 intentamos huir 
como la presa en el cepo del oso
que se llevará el diablo con su miembro seccionado.

El miedo/ nuestro miedo es tan real... 
que se necesita más de un cuerpo para sobrellevarlo.
El sueño se convierte así en la única escapatoria/ 
respuesta -inútil pero útil-.
El hombre es un engaño suplantando al verdadero actor 
                      que nunca va a salir a escena. 
                      Porque nunca existió.
Él lo intenta 
imitando el guión que le pasa el apuntador/
amputado de ideales 
pero ninguno sabe el verdadero alcance del sentir 
             bajo el palio/patio de butacas vacío
    antes de la gran representación ya consumada...
-Un orgasmo fingido del pensamiento-.

Somos entre la nada y la nada 
el espacio que las aglutina/su razón
y sepultura... 
Un tendón/un hilo, 
un haz de luz vagando sin cuerpo 
          -alma en vilo para toda la eternidad-.
No somos nada a excepción de lo que ahora vemos;
-que al poco tampoco será y es nada también-
lo que nos pueda pasar si todavía no es...¿?
Otro lío más/

-¿Y los sueños qué?, 
¿ya te has olvidado de ellos...?
Pues eso, imagina de quien son -pues eso son-

-Hala nenico, vamos al parque del buen retiro/zoo. 
Creo que ya han abierto al público 
         la jaula de los monos... de Gibraltar.

* Publicada anteriormente 5/JULIO/18


9 comentarios sobre “Melancolía del sueño.

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