Como me cose este adagio

Como me cose este adagio      x
tricotando el junco ebrio del entendimiento.

Me voltea en la mesa del futbolín
donde los monigotes de mis gozos
atravesados por el costado
esperan que les llueva
alguna bola/claridad cristalina
desde arriba,
a lo alto...

La mala suerte hace que caigan
siempre en campo contrario.
La ventaja echada a los pies del enemigo
que te espera de cara
con su pelotón de fusilamiento.

Empuñando, retorciendo el brazo, la muñeca
escurre la pelota sobre el pecho del tablero
haciéndote un gol magistral.
Con un trueno seco suena
el tambor cascado de la madera, hueco
a la espalda del portero.

Después de un ligero fragmento,
leve segundo se oye 
como rueda la bola por los callejones
persiguiéndola con el sentido del oído 
hasta que topa con el tablacho...

Resorte, manivela que la hace quedarse quieta
amontonada con las demás 
esperando otra moneda que sabotee/suelte el percutor
y desparrame de nuevo todos tus sesos
por el cajón...

-¿Cúantas partidas llevas ya perdidas, tío?

3 comentarios sobre “Como me cose este adagio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s