Legumbre de fina piel

Legumbre de fina piel    x
delicadamente apretada
dejando entrever el bulto de la semilla
en el estuche/vaina de esos vaqueros
-azul te quiero/verde esperanza-
con tu camisa blanca de tergal...

Una fragua que le duele al hierro
antes de ser enterrado vivo.

La sabia planta necesita de más vigor
para enderezar su tallo cuando/
cuanto más tierna está
distraida entre el follaje.

Un simple beso  -plumón depositado al azar-
en sazón sobre la cúpula del templete
le puede hacer algún tipo de cosquilla
pero necesita de otro tipo de juego
para reconocerse/empalmarse mejor.

Sin sol que lo mime,
-por mucha tentación/dedicación
delicadeza e imaginación que se tenga-
el polvo se queda siempre flotando/
sonambulo/vagabundo
           y no se deja/ni se puede ver.

Tendríamos que olvidarnos de la colada
y de limpiar tan a menudo.
¿Qué te parece otra mano de pintura 
a esa puerta y las figuras 
que juegan en el espejo de la pared?

-Sí, ya te lo dije.../que están para otra mano...

Empezó a penetrarla y ella a serpentear…

Empezó a penetrarla y ella a serpentear…          xx
¡Qué mejor que así!
Antes de que la ventosa del deseo
lo distrajera atraído más de la cuenta.

Empezar/poner término... -si lo piensas 
       cualquiera de los dos es dificultoso-
Sostener/severidad dúctil se aborrece,
hastío de disputas poco llevaderas tampoco.
Ni ese acento de espaldas/espada grave que afeita/
corta el rostro de las palabras
y limpia/quita su maquillaje al degüello 
sin que te dé tiempo a huir... -eso ya 
te lo he dicho antes/
que no-.

Sólo me siento culpable/responsable
    de aquellas cosas que hice sin estar seguro
porque noto que les debo una.
Lo demás ni me preocupa ni me importa
        ahora que al fin ya no estás conmigo.

Es y son lo que tiene que ser.../consternación.
-¡Quédate si lo deseas!
¿¡Cómo dices...!?

Planeo lento

Planeo lento       x
a lomos de una libélula
sobre un brazal lleno de matas.
Sin rumbo fijo tironeando
entre las corcheas que se estremecen
y amontonan a son de la música
a tu vera...

Una lengua de luz y de agua
inunda el rosario de cuentas
mientras unos dedos listos
van desgranando el rezo
a la hora señalada de tu Buda/
Bula de convento/
savia sabatina...

La sisca de punta,
la media luna casi escondida
entre la densa grama.
Se van deshaciendo los lodos del gozo
atascados en lo alto de la azotea
por alguna pregunta en el aire.

No saben cómo darme pista
desde su torre de control.
Me temo que no lo conseguiré
-el aterrizar a tiempo-

Pero no te preocupes,
últimamente -no lo ves-
estoy aprendiendo a leer 
entre tus piernas
con el roce/focos/aroma de tu piel 
y del calor ardiéndome...
Presto a terminar la primera sílaba 
de la primera paja/página 
de tu libro abierto.

Y no sé por dónde iba
creo que volaba o algo parecido.
-¿Te puedo hacer una pregunta...?
-Dila
-¿Hemos llegado...?

-Sí.../como siempre...

El sueño en pijama

El sueño en pijama,              xx 
las ganas de hacer el amor en la cocina
fregando los platos de la cena.
El tv a todo volumen/por todo lo alto,
los vecinos dando golpes en la pared/puerta,
tu mujer con los cascos puestos
y tú con los nervios a “flor de hiel”.

¿Sabes qué me gusta?
Chupar a morro de la botella.
Igual que me como/parto las pipas con el filo/
puntita de los dientes.
Me gusta ese sabor salado que se queda.

Y la boca seca con ganas de tragar
un buen vaso de Seven Up/bote de gaseosa/cola.
Y jugar con la anilla/el gatillo de su revolver,
y entonces dispararle a lo primero que pille.
Así… a la primera de cambio y sin mirar.
Vale!?

Mientras preparaba

 

Mientras preparaba el desayuno      x
he sufrido un pequeño incidente
provocándome una ligera pausa.
Pues un regusto en las tierras bajas
ha hecho brotar algo más que un esqueje.

Ha sido al recordar la gran aventura
que hemos pasado juntos esta noche
fuera de la imaginación vegetativa.

En un lugar oscuro
alejado de la gran ciudad
una relación sedada/amortiguada,
ejecutada con toda precisión
a cámara lenta en la zona prohibida
de cualquier contacto no poseído
sólo decantado.

Tus insinuantes formas eran perseguidas
por un envolvente animal blanco,
al darte alcance veía como retozabas
en un juego de flirteos
con las enfervorizadas sombras.

Aunque tú no lo sepas
nos juntamos demasiado
cada vez que te sueño...
En su rescoldo con su recuerdo/
regusto
te voy conociendo/
manejando un poco mejor.
¡Claro está...!
Siempre a mi manera.

¡Oh despertar…/

¡Oh despertar.../ mirad la mano!         xxx   
    No es la fuerza la que os suplica 
                     -es vuestro corazón-.
¿Se sabe al final 
qué gato le puso el cascabel al ratón?

¡Venga! Dijo...    
-me gustas igual que yo a ti-   
                        ¿De verdad...?
Y se quedaron del color de sus mentiras.


P.D.
Nos movemos por impulsos/
-el instinto.../su reverso  y sus secuaces.
Siempre esperando la respuesta lógica
a nuestras absurdas preguntas;
-algo que nunca sucede-
¡cómo es lógico/

Al final nos conformamos/adictos 
con nuestros propios engaños/ -piadosos
y necesarios-
para aplacar al destino...
-el sentido de las cosas-

La razón/ 
-así echada- como dado tirado al azar
y el placer que supone/ -no saber-
(no tiene precio...)

Somos el fruto prohibido de la verdad.
El perro que lame los dedos 
a los pies de su creador...



 

Mi habitación

Mi habitación está encantada       x
con los sueños que dormimos juntos.
Entro en ella
y los veo colgados de la lámpara,
pegados en los dibujos del papel.
-Abanicos azules de la noche-

Los veo junto a la esquina de la losa
con el rodapié.../ jugando
con las figuritas de fantasmas estirados.
-Hilillos acaramelados de capirote negro-.

Los veo sobre el guardarropa
en el filo de la cama
en los pies lentos que no se deslían
de entre tanta ropa.

Los veo sobre el flexo apagado/cabizbajo.
En el reloj estatua detenido
con la hora atrasada de siempre.

Todos estáis ahí... os noto/os presiento...
Como el polvo que hay
            cuando llega la luz
y se deja ver.

Me pareció otra cosa…

Me pareció otra cosa...                    x+   
             pero no era ni fue así,
               aunque atrajo toda mi atención.

Acostumbrado como estaba a rendirme/redimirme/
recluirme ante su belleza...
       -Y pensé contrariado-
¿Qué lógica hay según la cual cada cosa es lo suyo?

Ante lo inminente de la idiotez
                 e innecesaria necedad de la pregunta
-que se suicidó al momento-
se sucedió rodeándome con su abrazo de muerte
un muro con sus torres infumable/
salobre y salitroso.
De bloques con palabras torcidas...
Como una cinta alrededor de la medida de mi pensamiento
              que se desnudaba nada más apareciste tú.

Y nos fuimos a la cama
-como siempre lo hemos hecho...- de mentirijillas.

P.D.
Nada es lo que parece 
hasta que te ves delante de él desnudo.


Tengo desparramado

Tengo desparramado el ánimo      x
por todo el parabrisas
estrellado en un accidente
de pelonchones de ninfas.

Enjambres hambrientos
en las flores de mis pupilas/
ombligos de un rostro
raspando carátulas de acertijos.

Esta lámpara de petróleo
mastica en zozobra
al medio día de un sol tenue.
Se recuesta dando luz en una senda
por la que paseo a golpe de legón.
-Depravado caracol arrastrando
su músculo por las alcanzabas
del pendulón látigo/latido.-

Te crece el colmillo de la vejez
con su saliva colgante
lisiado por el ligero respiro
del meneo de la cuchara.
-Devoción devota del observante-

Ojo del huracán que riza tu mundo
sobre el musgo de sanguijuelas
en la matriz empalmada del brazal
donde se cuece el cielo/
cieno gris...

Un par de piedras vivas,
un saco, una cuerda cerca
a la orilla del río.
Eso es lo que te falta.
Alguien sabrá
qué hacer con todo eso...

Cruzo ya…

Cruzo ya... 
sin ninguna posibilidad/viabilidad         xx?  
      ocioso en escolta de su talle
donde me aclama la claridad/
espesura del verbo...

¿Prevalecerá él de entre sus recuerdos
en la escucha/
escuela de los átomos de la memoria...
Amalgamado/aclamado por los arrecifes infieles/
infelices e incómodo cajón de su sepulcro
y la completa curvatura/
parábola del ser... ¿?

-¡Para Rintintín…! 
que has entrado en barrena.
Se te ve a cien yardas.../a las claras de huevo
                               -las intenciones-.

¡Por fin lo entiendes pupilo mío!
¿Sabías que los puñales de Julio Cesar 
                          auparon a Augusto?
-Sí, y que la conciencia aprende/prende sola.

Pues... 
[Hora est orandi  (“Es la hora de rezar.”)]
-¿Y dónde iremos después? 
¡Porque tengo unas ganas locas de ver 
si esto cambia algo/ -aunque sea un poco...-!

Mejor nos tomamos una copa/ o unas cervezas¿?
¡Echa para el otro lado.../ tuerce 
                  -es justo en esa esquina-!