Legumbre de fina piel

Legumbre de fina piel    x
delicadamente apretada
dejando entrever el bulto de la semilla
en el estuche/vaina de esos vaqueros
-azul te quiero/verde esperanza-
con tu camisa blanca de tergal...

Una fragua que le duele al hierro
antes de ser enterrado vivo.

La sabia planta necesita de más vigor
para enderezar su tallo cuando/
cuanto más tierna está
distraida entre el follaje.

Un simple beso  -plumón depositado al azar-
en sazón sobre la cúpula del templete
le puede hacer algún tipo de cosquilla
pero necesita de otro tipo de juego
para reconocerse/empalmarse mejor.

Sin sol que lo mime,
-por mucha tentación/dedicación
delicadeza e imaginación que se tenga-
el polvo se queda siempre flotando/
sonambulo/vagabundo
           y no se deja/ni se puede ver.

Tendríamos que olvidarnos de la colada
y de limpiar tan a menudo.
¿Qué te parece otra mano de pintura 
a esa puerta y las figuras 
que juegan en el espejo de la pared?

-Sí, ya te lo dije.../que están para otra mano...

¿¡Y tú quieres ser algo!? /

¿¡Y tú quieres ser algo!?    xxx
¡Pobre infeliz!               
¡Cada vez que lo pienso…
se me hacen las sandalias chanclas!
¡Vagabundo, pincho virtual, encurtido!

Buscas un país, un mar, un cielo 
para darle forma a tu trola...
[“bolica” del mundo/botica de Frankenstein]
Pero qué tipo de deslealtad es esta… 
¿De qué se trata?

Te imaginas al arco iris de otro color.
¡Aguanta...! [Age quod ages ("Haz lo que haces")]
¡Sigue, continua!
El cambio no siempre es la solución
ni la salida.
Observa a la madre naturaleza
                cómo actúa...

Muda su piel el eucalipto entre/
bajo una lluvia de pestañas de sisal/seda.
Le acompañan ramilletes de peonzas
trompas sueltas y pequeños cálices verdes.
Oro sucio que tamizan la alberca de harina
como diminutos bichillos.
Nadie, absolutamente nadie
salvo una mancha... -huella en su tronco/ramas-
deja/delata/observa alguna señal de su desgarro.

La araña teje indistintamente en las flores
como en las púas del cactus
su trampa guarida/nido de amor.
Y hasta ahora
continúan cayendo los insectos igual de bien...
y procreanotro tanto de lo mismo
mientras devoran/degluten a su amante.

Hay un techo púrpura/rosa intenso
por la mañana, al amanecer
que impone que quita el hipo y relaja
e invita a la reflexión/vuelo del espíritu...
Al atardecer se incendia el horizonte guisando/
cociendo el día para los "malhambrientos" hijos de la noche.

Y así desde que el mundo es mundo. ¡Payaso/papagayo!
Y nadie, nadie le ha puesto peros ni pegas...
¡Nadie se queja de la manera/modo
cómo lo haces tú!

¡Anda...recapacita un poco a ver 
lo que no has entendido/estás haciendo mal
                 de la función...