Sabuesos de luto obstinado

Sabuesos de luto obstinado           x?  
brillan como yugos en el plenilunio,
ahuyentando al lucero silvestre
con sólo uno de sus aullidos.

Sus destellos son bocinas
sin eco ni gravidez,
colgados de las cruces de su talle,
fermento noble de tez.

Cinturones de algas danzan con júbilo
anillando la lámpara trémula del mar
en un intento de socavar el vaho tímido
que hace trizas 
la cúpula delicada del amanecer.

Ávida se fuga la luna,
dejando naufragar
la espesa melena de volutas
y cuajando cada vértice
en la harina de la brisa.
Evoca sutil su marcha
como pasto milagroso
de vaso en viruta.

Así, el buzo del ocaso
se exprime en este duelo suicida
y, entre escombros de rocío y arena,
el alambre volátil de su caracola
asfixia en la espiral su tumbo
en el renacer del día.



Cabalgando a galope tendido

Cabalgando a galope tendido         xx 
soltando latigazos a diestro y siniestro,
contemplo el paisaje amorfo
por el vertiginoso centrifugado
de no haberme quedado quieto...

Me gustaría desguazar los mojones
y empalarme en cada uno de ellos
con las aristas bien afiladas
en esta ósmosis de plenilunio...
-sobredosis acelerada
de no poder ver el mundo-.

Quiero ser algo digno y serio
sin despilfarrar carmín
en la tundra del cementerio.
Desaguar este cáncer venéreo
y lamer el filo de la cuchilla que cicatriza
esta pléyade orfebre de tedio...

Quiero dejar caparras y cuernos,
soliloquios y conjuros hechiceros,
escapularios, fetiches, relicarios y rezos...
Soltar la gabarra por el humus de mis sesos
y encallar en el infierno
cociéndome a fuego lento.

P.D.
Cuando te repites
es que no te escuchaste bien
                    la última vez,
o que sabes poco...