Tensa la cuerda

Tensa la cuerda      x?
       tenso el arco.
Tensa la piel, tensa la carne.
Al son de las caricias
en un lienzo tejido de notas/
tímido cortejo
entre tus ansias cautivo...

Solo, crudo y leve/ligero flotas 
sobre el limo tierno de la avalancha.
-como si te hubiera sucedido algo normal...-
Siempre en busca de ese miembro perdido/
ideal amputado que echas en falta
aunque nunca lo hayas tenido.

¡Qué pena me das
    triste señor!
Inventor de máquinas aburridas,
traga aldabas, traga penas...
Batiéndote en el estuche de gusanos
del aparato logístico/laboratorio craneal
de tu humillante resignación.

Prepucio/glande inflamado 
por la picadura de la avispa 
que le pareció capullo de un empalme
en su ortopédica visión del mundo...

Cataratas de murcielagos embutidos en la cueva,
la vacían/se despeñan ciegos desde lo alto
por la luz de la deflagración/combustión
de tu negación vital...

Juego de asientos/tocado y hundido 
sin barco, lapiz/papel ni mar.
-¡Pues bueno...!
Seguro que ha perdido también la partida...


No hay desierto

No hay desierto solo sin agua/          xx+    
Para que arda el mundo en cada una de sus partes 
          ha de existir un tipo de luciérnaga.
Y tú no sabes de qué se trata
                                y vagamos... 
Porque recordamos poco de las entrañas de mamá.
               Y de sus caricias olvidados
nos volvemos inquietos al otro vientre
donde la calle te habla 
sordo/sórdidamente de lo ocurrido...
Y recurrimos al poema/metralla de una exposición/
explosión de saberse embargado
                    -borracho/senil de tantas cosas-.

Un mundo contiguo nos niega
y su llama/incendio nos allá-na para su siembra.
Supón... que tal vez, casi sin saberlo
en medio de la cita/
cinta viéndote tal y como eres
se te adelanta el yo que tan ansioso esperabas.
Y resulta que no eres tú...

Dichoso eres cuando sueñas y ardes con ello dentro
                                      y aciertas.
Aviso culto/oculto de ti/
gasto núbil
gestación amarga de una traición... ya ceniza.

Generosa es la esfera/
Epifanía de la dichosa promesa 
      y de su mudanza asido/asiduo dueño.
Cuando me detengo en aceptar su cruel indiferencia
la crucifixión del paso de los años me acuchillan...
Ese nudo a mi garganta 
cuyo verdugo, el tiempo, aprieta sin dilación.

Y sentirte ido que no ha de mirar atrás
con las nubes vagando por el cielo azul 
                     al que quieres y miras reo 
          desde tu patíbulo de ensoñaciones 
con un público enfervorizado a tus pies 
                               igual de doliente.
Como si a ellos también los fuesen a ejecutar...

Duelo bajo el sol de antaño revestido de lástima.
Por eso eres señuelo/sendero y siembra de muertes
tobillo de su igual a cada paso/ dándote...
piel de tus restos/ángel de la guarda
              horca/hora cernida/ceñida de roñas 
 que le reza al Santísimo 
arrastrando su cuerpo ya infértil/inútil
cagado y meándose encima...

El hombre un ser engatillado/amartillado
                   resucitado de su negación,
    necesitado sufre con la erosión corrosiva 
                        íntima de su existir.
Y se desgasta culpa de su naturaleza
    que le salva/redime/remite a lo finito.
De su desequilibrada desproporción prisionero
...entre la nostalgia
y su estado imposible de definición 
en continua eclosión/ebullición 
    y desastre prematuro... antes ilusionado.

La vida se convierte así en un convite/
calvario de plan de futuros
que no sana de su sarna al moribundo imaginativo...
Ni a su sistema emocional existencial 
    de/con la conjunción disyuntiva 
entre premio y/o castigo desintegrándolo.
Ese mazdeísmo/
magnetismo entre el bien y el mal 
que lo abrazan de igual forma/fuerza 
confundiéndole hasta asfixiarlo.

Lo que nos preguntamos entonces desde la ambigüedad 
                        nunca viene ni nos ampara
               porque huye despavorido del opresor...
Y se precipita al vacío/coso de los leones/serpientes
en su trayectoria/
pasadizos al interior del infierno elegido.

El hombre conocido/desubicado de su contexto 
no se basta/
necesita la chispa de su deshumanización         
para su demolición y arder... 
              -Y ahí está la cerilla del diablo...-
-La tentación vive de alquiler en el piso de abajo 
a dos palmos del corazón que vicia y vacía.

Me gustaría vivir peor de lo que te dices 
cuando me oigo... -me digo
Aunque no lo concibo, 
ya que nadie me lo cuenta como lo haces tú/
                              tan de cerca.
Y entonces lo aprieto con todas mis ganas 
-el resultado/resuello- para probar/
provocar de su dureza el aguante...
y ver si revienta/cede 
y se rompe por alguno de sus aledaños/ángulos.
No sé si entonces soy yo 
o un trapo/
un organismo/globo/animal o cosa el que sufre.
   
La fuerza es una, el cuerpo uno/
al final cualquier tipo de duda te crea distorsión
al buscar las respuestas.      
Y que dure...

-Soy un titular tuyo... 
                 uno de tantos/cómplice.
Que sepas, -cuando te equivocas de camino- 
que la vida te sigue a igual distancia.
Vuelve contigo/conmigo, 
el tiempo siempre nos espera/
             -todo es mañana- 
Ayer nunca será el mismo, y hoy...
hoy sólo es hoy.

Ya veremos...¿?