Yo quiero buscarme

Yo quiero buscarme por los barrios        x+
y paredes de podridos ladrillos
para sentirme mundo y carne
del degenerado desquicio.

Yo quiero rendirme
a ese martillo furtivo
para colocar en su base
el más fiero de mis latidos.

Yo quiero trasnochar
en el granero del infierno/del olvido
para contemplar tras su cristal
las semillas fértiles de lo que he perdido.

Yo quiero vivir y devorar
a pecho descubierto la madre naturaleza
y, fundido en su vientre placentero,
navegar en el consuelo
de no haber -nunca- nacido...

P.D.
No sirve de nada lo que no ha pasado/
salvo para no olvidarlo...
y, martirizarnos con lo que habría podido ser
de todo cuanto de haberlo conseguido
ahora no estaríamos hablando.

Somos el acabóse del tiempo,
un tachón de carmín en la boca del diablo.
Ni arriba ni abajo -hay paz-
para los que no se aclimatan/conforman...

El hombre nunca alcanzará ni será lo que quiere
porque siempre verá/creerá 
que hay algo más esperándole...
Le pase lo que le pase -hasta que no lo encuentre-
no verá su verdad/la realidad de las cosas.

El deseo del ser es un pozo sin fondo
y, la suerte un sueño de dos caras
en el que nos la jugamos.
Mientras la moneda está en el aire...
la vida parece que tiene sentido.






Gaznate nacarado…

Gaznate nacarado...         xx-
plumaje carmesí.
Baile de ninfas,
lúgubre candil.

Cálida premisa,
esquirol de paladín.
Señor de los hados,
apoteosis de festín.

Languidez de gélidas alboradas,
...fértiles surcos desnudos sin abrir.

Eres un marrano oliendo a cebollas
cortadas en el saco...
Tu sitio, la mesa de pino,
el matarife,
y un saludo senil por el ano
será tu fantasmal despedida
   cuando creas haber llegado.

P.D.
El entendimiento tiene dos fronteras
la tuya y la de nadie más...
Creer que se sabe
es algo así como tener fe
        en lo desconocido.
        Un acto de valor inútil.
  
Nada nos acerca más al vacío
           que nos espera...
que la entrega al saber;
pues echa fuera desde nuestro interior
sus tesoros
para hacerse sitio.
¡El saber sí ocupa lugar!

Sólo necesitamos -para ir tirando-
                        lo que somos;
como alma que se lleva el ladrón...
Nuestro lastre para la vuelta.
-No creo que haya reencarnación para las ideas/
de los idiotas... -espero¡?-