Turbia quisiera mi nada…

Turbia quisiera mi nada...         x+
que para mostrar su sabia venganza
quiere servir a mil vasallos
escoltados por senderos de acacias.

Turbia quisiera mis ganas
y manchar de gris su añoranza
en el perpetuo socorro...
de las horas que se escapan.

Crudo encierro
negro de astas.
Templo de dioses/
enjambre de hadas.
Pastel sin cocer,
...colina de malvas.

Sólo una cosa te falta
y es no volver a peregrinar
por los caminos que andabas...

P.D.
Hacer/ o no hacer...
-todo nos lleva a lo mismo-
Una aventura/desventura más del ser.

Somos actitud/acto puro y duro.
-Ser es hacer-
Y es imposible no repetirnos...
siempre se vuelve al hogar
de lo que ya conocemos.

El tirón del animal que somos
sólo se detiene ante el peligro...
Y una vez allí, 
se bate en duelo con la muerte
en el salto de las agujas/manecillas
del reloj/de un instante a otro.

Somos un suicida que se reproduce 
a sí mismo en potencia...
Nos jugamos la vida a cada momento
porque no nos importa quien gane ahora;
en el fondo/al final sabemos... -sí o sí- 
                       que vamos a perder.

-La vida tiene el mismo sentido/futuro 
que un cacahuete
en la jaula/planeta de los simios.
Somos el King Kong y la chica rubia a la vez...
junto al tánden -Dios/demonio- pilotando los avioncitos.
¡Já!








Unos días vividos sin marcas,

Unos días vividos sin marcas,    x?
unas preguntas secas de escarcha,
unos pasajes, unas romanzas...
Todas la noches paridas
                  en volandas.

La música sugiere un exceso
mientras que su ritmo
te deja algo tierno...
Todo el embrujo que manaba
se fuga por el cable
que te sujeta al suelo.

Ya nada aumenta su tamaño...
te pierdes en el trastero.
Céfiro asalariado.
Empuje postrero.

Por no valer, ni sales,
olvidado en tu encierro.

P.D.
Cada día es el huerto 
donde plantamos nuestros sueños/
-el verdadero colchón de la noche-.