Te he implorado

Te he implorado y no sucede/ni ocurres           xx.-   
               pero me da exactamente igual...
Desnudo al borde de mí
me relamo las heridas/remuerdo el labio 
    dúctil y carnoso de tu adiós.

Casto/costoso agobio.
Carbonizado anillo de boda del diablo...
Descarnado camaleón pelado de su color/camuflaje
             por el filo de la azacaya/venganza.

Temí al errar, no ser competente,
y fingí que no estaba.
          ¿¡Y que no fueras capaz... -ni siquiera-
                de mandarme un recado verbal!?
-Irreductible/estremecedor-
Semejante a aquellos que tanto utilizabas
para estimular/entibiarte la saliva mientras te devoraba.

Ahora que ya no sé nada de ti,
ni de nuestro futuro...
Cierro la puerta y se estremece/chirría como antes,
                           duda de sí... 
                        -o de si volverás-. 

Como yo... -que no lo sé-.
Devastado por la tormenta y de su indiferente arco iris.
                                 Calma que clama al cielo 
                     con una lluvia que no deja de caer            
                     mientras nos echamos para atrás...
Sin haber entrado/encontrado nunca lo que queríamos 
resguardados en el hall; 
-del uno en el otro-.
Ninguna de nuestras expectativas así satisfechas,
como sucede -con todo- 
en esta vida tan real/del mundo...

El horizonte no tiene espejo retrovisor, -por si viajas-
Para cuando llegues 
       a la linea divisoria del planeta/   piensa que...
este viaje al centro de La Tierra ha terminado.
Y recuerda: el cuerpo y la mente 
       nunca descansan de la paz que no han conocido.
Fin.










Cosida tu boca

Cosida tu boca     xx
  llena de abejas colmada...   
-plagio erróneo, más dócil que dúctil-
Me interpreto cuerpo 
en la elección de una sola dirección y de un orden...

Zarpa tu continente.
Tu rostro/cara desencajada se declara culpable... 
títere, pajarillo de papel. 
Un dibujo, 
boceto de alegatos que no te salvan
en la erótica caza del masturbador de imágenes 
reconvertido en cazador/   -recolector de palabras...-

Insatisfecho vientre de luciérnaga tus sesos/versos
siempre viciados por los mismos vocablos
vacíos, alumbrando a lo oscuro... confusión/
Hostigado,
implorándome rezo/-prietas las filas-
            que dejes de desobedecer a la ignorancia.
¿Cómo lo llevo...?

¡Fatal! 
¿Te he dicho que estoy preñando deidades...?
Tengo a rebosar la estancia de soledades geométricas.
Poemas incorruptibles... sin estilo/ 
en su rutina/sin ritmo y con ripio...
-de había una vez y eso-

¡Maldita sea...!
Pues claro que te escucho/me dan ganas de llorar
y deseo olvidarte, como tú a mí 
y estar completamente solos, 
desintegrándome/descifrando mi código genético,
            ego ergo sum, -tarado/analfabeto incluido...-
Y dormirme en su canasto como Moisés 
chupándole el dedo gordo/la polla al faraón
mayor del reino,
mejor incrustada que nunca... en las agallas del saber.

-¡Inigualable/inadmisible/inaguantable! 
¡Pero qué cerdo eres... tío!

Me gusta ser cerdo, ¡imbécil!
A ver si yéndose la olla/ sin tu mediación/bendición
escribiera algo bueno... Morfeo.


P.D.
Ningún explorador salió antes de cualquier lugar
            sin imaginar primero lo que buscaba.
Somos un murmullo perezoso en cascada libre
dependiendo de la lluvia/ del sol 
y de las estrellas.
-Nuestro mundo es todo cuanto no conocemos...-

De la verdad... un cuarto no existe, otro cuarto 
no es real/ un tercero es inventado 
y por último tú -el que cierra el caso- destiñe
pierde aceite por un tubo/culo...
teclado/boli/
pantalla de la flechita/lápiz.

Nuestra vida es inaguantable 
                   y lo que hacemos carece de sentido/ 
porque no tenemos seguridad en lo que se es o queremos... 
Así no se consigue nada de provecho
y además... carecemos de cojones/ovarios/
-cero patatero en ganas de luchar-.

A la postre damos palos de ciego como el que ve.
Escribir sólo es una señal más de nuestras debilidades
         de lo que nos puede salvar detrás del muerto/
esa jaula vacía llena de excrementos
-eso son los libros...- 

Es muy difícil la vida en cada uno y sus alrededores/
por eso nos quedamos tan cortos/ solos...
-depreciados/desperdicios del ser-. 
Hay elementos de repugnancia hacia uno mismo
y la totalidad de las cosas mudables que nos rodean.
Somos una casa sin perro guardián 
con el ladrón dentro.
Nos intervenimos... no somos libres a propósito/
-Y lo sabemos-.