Me late

Me late anegando el terreno    x
con la imagen que nombra
acuñada en la memoria de mi retina...

Hedor a la calavera viviente
que regurgita y te devuelve
el primer reflejo/
aliento fétido de la mañana
empañando su lisa piel.

Es el saludo íntimo del espejo
con ese gesto al desdichado/
desconocido asiduo...
desde su habitáculo/nicho
del buen restaurador.

Siempre llega antes donde estoy,
y me abraza, me envuelve por completo,
hasta se mete dentro.../me imita.
Se mueve, se mofa, golfea
y me saluda el muy cabrón...
sacando la lengua.

Cambia tan lenta-mente
que no me doy cuenta 
en lo que me estoy/se va
convirtiendo ese pobre payaso...

Parece que se transformara en otro
como yo...
Tarareando -siempre distraído-
alguna nota triste 
en comunión
con no sé qué tema/cosa...

Incluso hay veces que me habla,
como si nos conociéramos de algo/
como si fuéramos alguna vez amigos...
Entonces ya tranquilo -el de ambos lados-
como si lo hubiéramos entendido todo/
sin despedirse cuando se va.


PD
El saludo de cortesía/por educación
es sólo eso... no te equivoques
y andes persiguiendo expectativas
o dando explicaciones.

Ni te imagines algo/más 
de lo que hayas visto.
-con un gesto es suficiente-
Tampoco soltar de golpe
y que se caigan de culo...







Nunca dejaré

Nunca dejaré de arrepentirme         x
de tantas calaveras pestosas/patosas y aburridas
vestidas con carnes, trajes opulentos/apuestas,
dejé pasar colina arriba/desfiladero.
Hacia el sembrado desguarnecido -masa gris-,
sin espantapájaros, perro guardián ni oca...

Produce un dolor/olor a rancio
que escuece en el glaciar del lagrimal
igual que te seduce su deshielo...
Te pudre/te da mordisquitos
como los peces de la playa a poca profundidad
reptando desde los tiempos más remotos
recapitulando el subjuntivo del ser.

Beso con sabor a la tierra de dentro.
Sal harinosa, baba seca en los labios
que se pega agrietada/atrincherando
barrenando, lisiado el músculo del habla
en esa enfermedad de prisas/cortejo
donde no se puede acabar bien...

Llaga llena de sanguijuelas
que a tientas apenas palpo
en el fondo de la charca/brazal...
Apagando la vela de la oscuridad
que aún persigo/rastreo
en esta caja de madera donde descanso
como un fauno distraído, travieso
que se quedó dormido en el bosque.

Quemado/ardido, volatizado 
explosionado/devorado por los gusanos...
Un cuerpo siempre es responsabilidad de su dueño y jefe
en la respuesta/apuesta final
de un calvario germinado en cruz...

-Ya no te queda sitio (overbooking) en el monte Gólgota 
con tantos yoes que llevas crucificados...

Pues me voy a la Península del Sinaí
(pubis entre los muslos de África y Asía Menor)
y verás como en seis días la conquisto/
es todo mía...