El presente arde

El presente arde deprisa         x?
con sabor a desquicia
de no tenerte entera
         casi partida.

Agazapado me entretienes
en el cerco de tu finca,
junto al fiel mojón
donde mi azada se desportilla.

Te busco por las calles,
y no te encuentro.
Miro las arenas del cielo
y solo moqueo.

Ya no me buscas,
lo noto, lo presiento.
Soy un zuro pétreo
en el costal de tu silencio.

Todas aquellas gracias
que en paquetes de regalo
me obsequiabas a tu paso
hoy se vuelven celosas contra ti
porque prisionero de tus guisos
me tienes harto.

Ya no te regalaré más palabras bellas,
ya se perdieron las ganas de abrazarte,
ya nunca desearé ser tu siervo...

Solo seré un bicho esquizofrénico,
paranoico refrigerio
en tu mesita de noche
junto al vaso/beso que no tengo.


Solo, en la agonía de mi muerte…

Solo, en la agonía de mi muerte...      xx+
vomito al mundo la angustia que me retuerce.

Nunca sabré si el amor que me brindaban
era de cera de vela o de bloques de montaña.

Nunca sabré si la fe que me cobijaba
era divina o terrestre... sincera o amañada.

Cuántas veces canté con idénticas melodías
mis desgracias de siempre a la vuelta de cada esquina.

Cuántas otras rebocé mis mejillas
con lágrimas rabiosas, "preñas" por la desquicia.

Cuántos gorjeos tenía de “pensá”
en el yugo sudario de no hacer “ná”...

Cuanto tiempo tendré que oler y seguir velando
a este cadáver fresco... parásito que acompaño.