Somos bajo la piel

Somos bajo la piel          xx
 dispersión/pensamientos en continua eclosión
                           -cortina de humo
                         imposible de tocar...-

Balbucir/invocar...todo es comienzo...
Y ese tejer de las ideas en tu vientre/cerebro
                          de lo que nunca será...
               -entre millones de larvas de mariposa-

Temer y que te baste... 
Pensando en su vuelo a través del paseo inicial
que realiza la oruga
      por tus intestinos/sexo/     sesos.

No... /
diría que a lo mejor... -pero lo retiro-
porque el cuerpo siempre encaja los golpes que le dan.

Mira duro/mide duro...
Otras veces sé líquido levemente torpe/
objeto de un alma que cuaja/moja...
        y se desliza-destila complacida/ complaciente.

Se tú, 
y en lo dúctil.../
difícil de lo desigual de saberlo
te encontrarás con alguien que conozcas
                                y sabrás 
a quien de todos tus yoes debes seguir/

Ser es descubrirse.

Primero me convertí en sal

Primero me convertí en sal       x
en un puñado justo/apretado,
con el puño en alto, cara al sol
golpeando con fuerza el tablón de la mesa...
Que no se cayera de la mano
cuando pedía o necesitaba algo.

Después me oculté encerrado 
en dos senos de cristal de vidrio 
con cintura de avispa
por donde ahora transito...
Me paso de uno a otro
tardando siempre igual
para no inquietar al demonio del tiempo.
Para no hacerle el menor daño, -chock-
contra latidos/
alterando el pulso del reloj
de la mesita de noche de mi ángel de la guarda
con el que compite...

Qué tranquilidad más ambigua/desigual
dualidad extraña.
Cabalgar siempre con la soga al cuello
sin saber cuánto dará de sí...
Si se detendrá el animal,
o se partirá la rama.

Pomposo visillo de novia inflado, 
insistiendo en volar
antes que entrar en el agua. 
Altar del que nunca debimos salir
ni asistir en pos del sacrificado...

-¡No te entiendo... chaval!
Pues que era monaguillo y me bebía el vino...
-¿Y lo de la novia?
Es sólo una figura literaria.