Un jinete noble

 

Un jinete noble         x
no monta una jaca alocada...
ni espuelas como misiva,
ni cueros de arrogancia.
Espera al amparo/
escondido en la dársena,
a que la nave maga
se zambulla en su cala.

Y cuando llega...
templado galopa
más sólido en la hogaza
esculpido por su tardanza;
-como nube de seda
que peregrina danza
y en la pita más erizada
anida clavando sus alas-.

Pero cuando la yesca de tu voz
prende en brasas...
trenzan cristales de hollín
en la techumbre de tus entrañas
y ofuscadas ven malograr
el latir que callaban.

Ahora orzas bermejas cuajan
el laurel con balas de baba
como legiones joviales de lujuria
de llantas/tiznes ensartenadas.
Hasta cubrir con capuchas de lino
el aljibe de palabras;
...donde una moneda no paga,
ni la arena que las sepulta
de una oquedad a otra
de tu calavera temporalizada.


Ventosas de cráteres ardientes

Ventosas de cráteres ardientes        x?
ciñen su estaca en mis sienes...
y recorriendo mil títeres
aniñan la tara buida
de este vago inerte.

Lúcida balada/
azote sin pesquisas.
Cordón umbilical
que enhebras cada día...
Aroma que lame este fósil
bramando en agonía.

En el pozo druida
de mi dársena rendija
ascienden cataratas de fosca
en densas marmitas
que antesalan con su degustar
esta humilde guarida.

Y cuanto te escucho.../
la hiena de tu cuerpo
tira de mis bridas.


P.D.
-Estar salido- es bien jodido...
y complicado
y, más cuando el objeto del deseo
lo tienes cerca/
No hay cura, ni rosario
ni templo/ni tiempo que perder.

Hasta el más insignificante de los animales
sabe cómo arreglar esa hambre/la tirantez...
-a fuego lento/o rápido-, a demanda/
 en el estanque de la carne.
[Metiendo la trompa 
en el cuerpo genésico de la flor]
Somos mariposas/
-mimosines llenos de cariño...- ¡Ja!