Tus ojos

Tus ojos             x?
son un arañazo
en la piel de sapo,
cartílago desmembrado,
preñado de la sed
     que no atajo.

Tus gestos...
paranoias rotulando
el melancólico entrecejo,
rompecabezas de acertijos
vomitándome a destajo.

Tus cabellos...
los menos lisos
los más plebeyos,
pastizales de amasijos,
vallas de caminos
donde choco y me lío.

Tu boca...
dragaminas que musitan
arco iris de delicias,
plegarias de postizas
   rumiando mis premisas.

Tu sonrisa...
malabarista exquisita,
sacudiendo la anarquía
que me trepa y me confina
que me guisa y me cocina
en el poyo de tu ermita.

Quiero estrangular los papeles...
desguazar del escrito el todo,
azotar su osamenta
en este omnívoro aguacero,
lumbre donde hiervo.

Quiero deshilvanarme de tus ropas...
perderme en el cesto de los trapos sucios
y aunque busques y tires,
que no me encuentres
¡Nunca!


Corazón de piernas

Corazón de piernas cortas.     X
                    Que sepas…
que el agua solo crece y se alarga
con la sed.

Pero no te pases...
Tampoco tienes que ahogarte/
ni es necesaria esa capucha de saco
para una lluvia tan diminuta/
delicada.

Está claro que el lazo/ramo de novia
de esta ceremonia/función 
no es para ti...
-Cuando no sabes distinguir entre la prudencia
y los caprichos de tu corazón
estás perdido-.

Por descontado que todo se debe
a lo destartalado/manirroto/
mezquino que eres;
prefiriéndo echar siempre el carro 
por las piedras.

Esa tendencia tuya;
razones a las que te sujetas,
donde se para todo tipo de pajarracos/
insectos/alimañas de tu imaginación...

También sirven para tender la ropa
para que blanquee/se luzca
y te guíe librándote de las alucinaciones...
-Ese futurible calabozo de la oscuridad
en el palacio gris de tus líos-.

De continuar en este mundo de ese modo...
deberías/tendrías que devolverte.
Todo es prestado, 
y cuanto antes saldes/satisfagas la deuda, 
mejor.

Sigues a la espera, lo sé,
en la orilla,
ladeando esa última ola con los pies
como si no fueran a venir más.
Hasta que la marea te trague/
o devuelva como vómito a la arena
una y otra vez...

-¿Castigo o juego de alianzas...?
Anarquía/sedición, disolutos de su unión interior
tambaleándose como si estuvieran completa-mente ebrios
en la azacaya/abadía de Adan!-

¡Qué pena me das...! 
¡Pobre señor!