Las manchas

Las manchas del alma
como la espuma del mar          x
son mierdas, babas de caracol
restregadas una y otra vez 
en el agua sal de la conciencia.

Si supieran el porqué
de esa continua fricción/atropello;
contra las rocas, manos, paredes de la pila/
cubo/barreño, mollera...
no les escocería ni sufrirían tanto.
Seguro que no,
y se harían cargo de su castigo
con la penitencia adecuada-mente 
ajustada al delito...

¿A caso te comerías un arroz con caracoles
en la terraza de un restaurante en el desierto;
ubicado a las afueras de un pueblo fantasma
sobre las ruinas de un cementerio indio 
a quinientos metros de la central nuclear del cielo
... y sin ninguna obligación ni miramientos?

-Pues no sé yo...
Pero confío que esto cambie,
debe cambiar de rumbo, el patrón
el peón de zape... de proa a popa.

¡Ya, pero mueve el arroz que se pega!