Tengo una bolsa

Tengo una bolsa de agua caliente/            x+     
                    de pecho estrecho 
de la que no puedo aflojarle la palometa de su rosca.
Vaciándose a base de congojas/suspiros,  
                   boca abajo en la pila 
              volcado al vacío.
Y tu mano al pescuezo 
para que lo vomite todo bien...

¿Y una vacuna anti ti, mi yo contigo? -Me pregunto... 
¿Acaso le salen alas al viento cuando anda descalzo?

Resígnate corazón a ser pisoteado/transplantado;
después de esto no hay cuerpo 
que te pueda volver a engendrar/ni soportar...

¡No me jodas a pelo cariño! -Me dice, 
habiendo sillas y camas... 
Yo puedo odiarte tanto o más de lo que te deseo, 
con/en la misma proporción/
              conjunción de los astros.
Clavando los números pares en los impares
creando un edificio hasta el infinito... 
en cualquiera de los orificios 
del espacio interestelar.

Los hierros/brackets de las fauces de la fiera 
haciendo figuritas a base de modelos de escayola/
                                    manías tuyas... 
y las Hermanitas de la Caridad de excursión 
por el Monte de Venus
me han pedido que te asomes a la ventana
que te quieren borrar la cara de idiota 
                                      con un saludo.

-Sigo sin entenderlo... ¿Estás enfermo o no?
De amor, me dijo el orá-culo del médico.


Te he implorado

Te he implorado y no sucede/ni ocurres           xx.-   
               pero me da exactamente igual...
Desnudo al borde de mí
me relamo las heridas/remuerdo el labio 
    dúctil y carnoso de tu adiós.

Casto/costoso agobio.
Carbonizado anillo de boda del diablo...
Descarnado camaleón pelado de su color/camuflaje
             por el filo de la azacaya/venganza.

Temí al errar, no ser competente,
y fingí que no estaba.
          ¿¡Y que no fueras capaz... -ni siquiera-
                de mandarme un recado verbal!?
-Irreductible/estremecedor-
Semejante a aquellos que tanto utilizabas
para estimular/entibiarte la saliva mientras te devoraba.

Ahora que ya no sé nada de ti,
ni de nuestro futuro...
Cierro la puerta y se estremece/chirría como antes,
                           duda de sí... 
                        -o de si volverás-. 

Como yo... -que no lo sé-.
Devastado por la tormenta y de su indiferente arco iris.
                                 Calma que clama al cielo 
                     con una lluvia que no deja de caer            
                     mientras nos echamos para atrás...
Sin haber entrado/encontrado nunca lo que queríamos 
resguardados en el hall; 
-del uno en el otro-.
Ninguna de nuestras expectativas así satisfechas,
como sucede -con todo- 
en esta vida tan real/del mundo...

El horizonte no tiene espejo retrovisor, -por si viajas-
Para cuando llegues 
       a la linea divisoria del planeta/   piensa que...
este viaje al centro de La Tierra ha terminado.
Y recuerda: el cuerpo y la mente 
       nunca descansan de la paz que no han conocido.
Fin.










Te espero…

Te espero...        x?.
en las profundidades del cono/cuenco de la mano,   
en la cuerda floja de la quinta nota de la bóveda celeste
              -al dictado de tus maneras-/memoria
y manías tuyas de decirme muda las cosas...

Te espero... 
en el silente dulzor de lo que me gustaría oir...

Me estrujas como al colador de tela
que escurres para sacarle todo el jugo;
          capirote de hachonero relleno de cenizas,
semillas trituradas del café/-fe que he depositado
                                        desquiciado en ti-
para que no quede ni rastro de lo que se ha cocido/
hemos tomado/hablado hoy en el desayuno.

Yo sólo gimoteo por placer.../-que lo sepas- 
                              y hago pucheros de barro 
            con las arrugas de la cara -que me tiembla- 
mezclando la levedad de la suave arcilla 
de los sentimientos
con las ganas de romper a llorar... -sólo eso-.
        
Como la sal/rebabas en la boca pegamentosa del viento 
que arrastra la tormenta colina abajo
               con el picor de sus partículas flotantes/
                                    y la saliva amasando
mansas las palabras 
que escapan y nunca las vas a volver a oir...

Allí también te espero...
porque cuando me relamo saben a ti/ 
                            Y de lo que no escucho
hago una fiesta de fin de curso para festejar 
el ciclo terrestre de nuestro dasamor, e... 
invito a todos los comensales de lo pasado a callar
rompiendo en brindis/
chocando las copas de nuestras cabezas
-rebosantes de sesos...- 
hasta reventar/

¿Sabes también dónde te espero...? 
En cada burbujita explosionada por el aire/
                                dándote en la cara 
                     para que espaviles y me atiendas.

Lo mío es pura espera, -pero la eternidad es tan larga...-
¡Lo nuestro no tendrá fin/te lo juro!














La luna pálida/

La luna pálida/ la tierra se agrieta,    xx+
                  el mar que se abre  
                            el sol en llamas
 -porque no aguantas más...-.

Me gusta andar a tientas, con los ojos vendados
     y escuchar la salva por los fallecidos en combate
     en el campo santo,
al otro lado de la colina/calima...
Y que me bese en la nuca el vaho del ánima/
de cada uno de los fusiles todavía ardiendo/sedientos,
    con un proyectil en la recámara... 
-por si acaso-.

-¡Bah!...
Vuelve a poner/coloca la luna y a los otros en su sitio
y déjate de chorradas...
Descansemos juntos de las ganas/del agobio
del desasosiego.
¡Perroflauta!
Que eres un lindo pulgoso, -sarnoso-.

           ¡Y corta el rollo de una puta vez...!
      ¡Huevón/gonorrea, tripa de manteca/pendejo!
¡Joder...!, 
ya no me quedan más insultos.

Eso está bien, ven/ 
            oremos...