Cuando se rompen las palabras

Cuando se rompen las palabras          x
en las caras vecinas...
con esa idea que cuesta
la mitad de dos la dicha.

Cuando adquieren volumen
en el reposado estuche,
batido a golpes de legón
en su cuna vírgenes...

Cuando se aviva la flama
con el soplete en la garganta,
chamuscando la fina piel de sapo
donde yacen tus agallas.

Entonces...
Emergen fumarolas de ardor
tabicando el retrete de tus ansias,
con la bomba atómica colgada
de tu cuello quijote panza.

Ya tu voz, es un mendrugo, puro galipote
en la arena de cualquier playa,
donde no hay ni Dios que rece por ti.

P.D.
El que mejor puede hacer algo
es el propietario de la idea.
Es el único capaz de ajustar
el acto, acción y tiempo
sin posibilidad de error.
-Es suya...
y hace con ella lo que quiere-.





A veces, las más

A veces, las más nítidas ideas             x? 
se convierten en las más complicadas palabras
fundiendo contra el cielo de tu paladar
          lo que ignoras y nunca callas.

A veces, el médico debió capar las agallas
del deshonesto destructor y seductor espasmo
   que no sujeta ni apaga la brasa
entre tus labios fermento de babas.

Así, se violan mártires conceptos,
se quedan en cueros vivos las hermosas damas,
           revolcándose por la losa de mármol
esa tumba que llevas a las espaldas.

P.D.
No tienes que empeñarte
      en definirlo todo.
Lo volátil no está perdido,
está flotando/como prestado.

Si lo coges o das,
pierde su propio encanto,
    pasa a ser otro algo
masticando hasta los pies
su más exquisito garbo.