Amanece en el lugar de siempre... xx
La habitación está tibia,
la avispa persigue a la mosca...
la tinaja del agua/ganas vacía
el mosquito que no te ha dejado dormir
-ni Dios sabe dónde está...-.
Unas escamas de costra de cal/salitres
al pie de la escalera al bajar...
Mientras te quitas la camiseta del pijama
para cambiar/combatirte
darte una ducha de agua caliente... al vapor
del alma que se te escapa atrapada en el cristal.
Chorretosa, de lágrima fácil/
hasta el suelo.
El Universo y tú a solas, cuando te miras al espejo
-en duelo- en mitad de la calle.
Sobre tu piel el dibujo a imagen y semejanzas
de la tierra cuarteada por la sequedad...
con sus hierbajos acartonados/manchas/lagunas del fango;
algunas de aguas turbias
canalizadas en azul/o rojo...
y una huella de lombríz en el fondo del estanque
que no alcanzo a distinguir...
Su anacronía/-avioncito de papel- salta desde la ventana
de tu corazón
empujada por la mano del niño
que ayer te hizo volar...
Las golondrinas posando como muñecos de futbolín
en los cables de la corriente
ni se inmutan.
Otra vez el espejo/tras la puerta de los sueños doblados
...todos metidos en el mismo saco del tío Saín.
Paquete,
cuarto de baño/cuadro de Dorian Grey incluidos...
Y el espíritu infinito de no envejecer
hecho papilla por la trituradora de la realidad.
Como ese despertador saltando en la mesita de noche
-a todo gas-
bailándole al tiempo.
-Otra vez las sobras.../ -sólo te alimentas de cosas malas-.
Tú también estás metido en el ajo, ¡qué lo sepas!?.
Categoría: Últimos poemas
¿Quién cuidará de mí
¿Quién cuidará de mí cuando yo no esté? xx+
¿Mi fantasma, tal vez...?
¡Qué angustia!
Complots, costa/casa de artilugios.
A cada muerte la entierra su muerto...
-la tumba su último albergue-
El pino te recordará de tus paseos por el monte
cuando te lleve dentro/ transformado en caja.
El pozo, su piel/pared
escuchará tu silencio.
El espejo de la luna -escondido entre las nubes- huirá
de tus sueños convertidos en hombre lobo...
ni el sol
ni un chasquido..
y te preguntarás por qué?
Mira...
la eternidad nos lleva en su seno/pecho,
como a una lagartija la luz le atrae y le ayuda a cazar,
como a una prometida su anillo... al altar.
No te quepa la menor
ni más pequeña duda
-porque todos estamos en lista...
incluso antes de que el destino lance los dados-
Te aguarda si... a ti/ y a todos,
convencida por la promesa que le hiciste al nacer
mientras llorabas berreando arrepentido, -y
querías volver al vientre de mamá-.
Vivir fuera era empezar a morir,
ahora lo sabes/ la llevas implícita...
-Te confío/confino a mi otro yo... que quiere escapar
también.
¿Lo quieres?
¡No!
Ya tengo bastante...
Viniste cerca del ti que conozco
pero regresaste olvidado del juego/
fuego graneado al que estamos sometidos.
Y en serio... huir solo, de uno...
Estar herido de por vida/ sabiendo que desaparecerás
para no volver
es algo que no entenderé nunca.
¿Para que hemos venido... Señor?
¡Ves como esto es una metía/sarta de mentiras?
-Diminuto caracol en el cáliz de la flor de manzanilla.
La jaula no es nada sin la sombra de la lombriz
en el pico del pájaro.
Como al principio de los tiempos
el amor de Dios y su despiste nos convierte en sus cómplices.
¡Ah! ¡Qué bien!
Los suyos también son preciosos...
-No, no lo has entendido. Ufff
Alguna vez tus ojos se darán la vuelta/
y mirarán para dentro.
El cielo sangra
El cielo sangra al apagarse el día. xx.
Me muero sin tiempo para reflexionar ni arrepentimientos/
Ni perdón... ni la gracia que me hace se las merece;
porque nunca lo he sabido...
ni te voy a olvidar,
-mi querido dios de lo que no ha podido/ni llegado a ser-.
-Dejemos las cosas claras.../-
cada trozo pertenece/obedece al conjunto.
Y yo como que no.../ya no lo recuerdo.
Recoge!
Sólo pensarlo, y no lo hagas...
en fin/
...Y sentarnos a observar el mundo como gira
hace que recobremos el interés/ -en serio-.
Tu voz planea sobre el gozo de lo que dices conocer...
el que nos introduce/
inocula el veneno por los oídos -el deseo-
se ha quedado dormido...
Y esas cosas que lo incendian todo... el río
ya sin márgenes
más o menos triste/según el día...
y de repente nosotros también nos hemos mentido/
mientras lo pensabas.
La soga al cuello de la bestia tirando te ha convertido
en estatua de sal.
No vuelvas la vista, te dije...
Todos se lo van a perder menos yo -me contestaste/
y seguiste a lo tuyo.
Es el fin del mundo...
necesitados en cuidar el entorno, pero ya es tarde...
Y el saber que pierde siempre/
ante la lealtad que se aferra a su cáscara de lo vital
y la modela
como el fruto de la nuez... -y se convierte
en un cerebro comestible-
Pero no es así/nunca lo es;
sólo hay que esperar hasta que se hayan ido
los de siempre y revolverte sin miedo.
Hay nombres secretos para las cosas que todavía no son/
ni sabremos usar...
Ningún animal está seguro ante el cambio. Haz mudanza.
Los ángeles del infierno vienen en tu busca/
Todo está dicho, y el hijo del día -tú-
un trozo de nada
de tu antes y del después... en el limbo.
Una vez creí verme en medio de un mundo feliz,
luego observando a mi alrededor contemplé lo mismo
que habían imaginado antes tanta gente.
Por eso no creo ni confío en lo que se parezca a algo.
El reflejo engaña a la vista...
Nunca somos libres de ver lo que queremos ver.
Soliloquios en el movimiento de la oscuridad a la luz
y viceversa...
-como las olas del mar se rinden en la arena-.
Nuestro ser en medio de la tempestad es faro.
Confía en su luz, te salvará...
-Todos somos Ulises volviendo a Ítaca.
¡Y un poco de tontería sí qué tienes.
No hay argumentos
No hay argumentos reales... x?.
ni razones,
ni viceversas/
vísceras que sigan funcionando
después de vaciadas del vientre del animal que somos...
-del que durante tanto tiempo nos hemos creído/
criados como su amo-.
Puto punto de mira del destino/deseo.
-quizás porque eso no es lo que esperabas necesitado-
Ni nos salva de esta muerte mutua/segura
mutándonos a cada momento...
Hagas lo que hagas/la cagas siempre.
Somos la deposición de una fracción de segundo/
frustración sin alma,
porque ni tú ni yo sabemos nada de la nada
que nos supera en número ante el acantilado/abismo
por el que pronto nos empujará
nuestro pasado
en busca de su futuro...
Aparcamos el aire de nuestra triste figura
-caballero andante-
con nuestras palabras de luto arrodilladas
en el monte del Gólgota donde se derriten/
entierran los todavía "podemos cambiar" vivos
ansiosos
y los -no pudo ser- del corazón de la razón...
¿Te acuerdas esa vez cuando volábamos juntos?
Liados en la barca de la laguna/lengua de nuestras bocas
en un beso con rosca
y sin monedas para Caronte
-salvo la de chocolate con leche de oro-.
Nada es si no toma/cobra forma de su sabor en el paladar
de la palabra/acto/obra,
u omisión
y te atreves a sacarlo que vea la luz...
Para que el otro lo entienda.
¡Te queda claro!
Por esas cosas y muchas más... la tinaja de los turbios
con sus quimeras -dimes y diretes- ya marchitos
y un vaso de lo que no vino
en cada mano
se dejan desflorar/desplomar hasta caer rendidos
en el suelo
ahogados en su propio vómito...
-Bueno, no todo va a ser con final feliz.
No me tienes paciencia.../ cielo.
Pero reconozco/ que tus chocolatinas estaban bien ricas...
Ayer/hoy/mañana…
Ayer/hoy/mañana... xx?.
intercambias sus cualidades sísmicas
escénica/osceno, telepáticamente, y luego "apretujaos"
los cocinas al vapor.
-¡Excéntrico carnicero/pusilánime!
¿Aún sufres de ansiedad con las pastillas/pesadillas?
Los pecados nos siguen/eligen porque nos conocen...
Para subsistir hay que ganarse la vida y
hacer mudanza.
-Replanteamientos de ultimísima hora... ¿Verdad?
Al círculo del objetivo el cretino destino le dio albergue
con el dardo que te has lanzado al ojo.
Ver o no ver... esa no es la cuestión/ -sentir-
-Conversemos hermano... ¿Qué te parece?
Chatarras, palos y ramas para el corro de la hoguera.
Todos mis "yo" calentándose...
La desproporción/descompensación de un punto de tu mirada
es el culpable/coagulo de luz/angor
que poco a poco va destrozando/descuartiza
nuestro corazón...
-Un ronquido en el puticlub/patíbulo... ¿Te acuerdas?
Grillos perplejos del ruido de la chicharra
que aún de noche canta...
Noto el nivel freático del pensamiento que se expande.
Soy un apunte tirado a la papelera, la causa/motivo
por la que se incendiará mi casa.
-¡Así que quieres disculparte!
¡No...! cada uno elige lo que esconde.
Además,
mañada será otro día.
-Si Dios quiere... -pequeñajo-.
P.D.
Tanta inocencia fuera de sí.../ nos esclaviza a la vida.
Somos de lo sublime lo inmerecido.
Todo tiene su mecánica y su picadero/
-macabro director...-
La soledad brota con poco.
Ya se tensa la cuerda/nudo de la corbata/desdichas
a tu cuello por el apego/peso del cuerpo/tiempo
tentaciones y de tu alma afligida.
La lengua partida de su fuego te busca incesante
entre tanto las piernas sientan el vértigo
de tu vacío...
Nada de lo que digamos en nuestra contra valdrá
entonces a nuestro favor.
Si no sabes de qué escribir rompe el lápiz
antes de que la tentación te arruine...
-por completo-.
Recuerda que la soledad brota sola
sólo tienes que esperar.
Cualquier poema es dar vueltas
y más vueltas a lo mismo/
aunque para cada estrofa seas completa-mente diferente...
Digas lo que digas... no vale para nada
-tal vez para matar el tiempo-.
A veces intentamos arreglar la situación/un poema
y lo único que hacemos es joderlo más... -todo-
Fin.
Caballones de muertos
Caballones de muertos de 1.70 por 60 xx?
y una chapa de metal numerada en forma de cruz
clavada a un palmo de la cabeza.
Pobres esqueletos...
creciéndoles las malas hierbas.
Así era el cementerio...
con algunas coronas, ramos, búcaros/tarrinas de flores
serpenteando las sillas de morera/anea,
donde los mayores velaban a la luz
del primer día de noviembre
a sus muertos.
No había mausoleos del otro mundo...
pero si rectangulares cajas hechas de losa/roca
corrales y nichos donde meterlos,
para que no se salgan/
escapen esos...
los que ya habían partido.
-Según nos había contado el cura
en la homilía improvisada de la tarde-
De que no nos debíamos de preocupar,
porque ya descansan en paz...
en la otra orilla/de la vida eterna.
Mientras tanto...
nosotros nos peleábamos por la cera que chorreaba
–casi hirviendo-
para llevársela al señor de la puerta
que nos daba trozos de regaliz/-raíces a cambio-.
Y corríamos de nuevo a internarnos
en el bosque de dolor, lloros/murmullos
de rotundo silencio.
Había un momento de duda... -al atardecer-
cuando se escondía el sol de todo esto.
Y es cuando te querías ir/marchar o quedar,
-nunca lo tenías claro-
del miedo que daba los rostros de la gente
temblando a la luz de las velas/cirios
y de las vasijas de mariposas
platos de aceite/algodón con su punta ardiendo...
Y esos retratos/fotos antiguas que presidia la tumba.
Y las cruces/sepulcros de mármol o de granito
que ya se dejaban ver entre las familias más pudientes.
Y el olor embriagador/
asfixiante de los crisantemos,
¡Empalagoso!
¡¡¡Terrorífico!!!…
O la figura de la flor del “moco de pavo”, ¡Aterradora!,
y el perfume fino -como diría mi madre-
de los claveles, de las rosas o de los lirios...
Ahora nada es igual ni huele igual,
aunque me dé/tenga el mismo miedo y respeto que antes...
Todo inundado, lleno de casetas.
Las flores inodoras
y esos ramos gigantescos de “a por fía”
-como para ver quién gana/quiere más a sus muertos-.
El florista haciendo su agosto particular,
y los fallecidos/dolientes;
quietos, descansando
entretenidos con todo ese ajetreo...
Viendo como disfrutan/se ocupan los suyos
por un día de visita obligada al año.
Así es todo esto...
Aunque yo/ yo voy poco,
porque sé que una de las veces que vaya
será para quedarme con ellos.
Y entonces no sé de qué se hablará,
o a qué me voy a dedicar...
Mientras esté/
estoy hoy a escasos centímetros
de donde estaba/estuve antes...
Pero ahora tumbado, acostado -estaré-
y en trámite/tránsito de quedarme
en los puros y puñeteros huesos
ya de una vez por todas.../para siempre.
Me imagino...? -porque me gusto así
que me visitarán.
Leerán mi nombre gravado en la piedra,
y debajo yo/ junto a los míos
en una pose interesante, para no desentonar.
Espero darme alguna vuelta por el perímetro/entorno
cuando no haya nadie
-como se lee/ve en los libros o en esas películas raras...
para contemplar y disfrutar
de las estrellas/firmamento.
Ese túnel oscuro al más allá/manto manso...
-que me gusta pensar que me aliviará del frío-
que me cobijará de la soledad,
en caída libre
al abismo...
hasta el infinito más profundo
al que tantas veces miré pidiéndole ayuda.
-Si es que no sale alguno a conversar/dar la lata-
¡Espero que no?
A contarnos esas/nuestras historias pasadas/pesadas,
pisadas por la vida
y a revivir viejos tiempos.
Una vez gloriosos/soñados como ciertos
ahora en total descomposición...
Puede que incluso se ligue... ¡¿qué sé yo?!
Porque haya algún bar abierto/especializado
para nosotros.
Si leeremos la prensa...
o tomaremos alguna copita/alguna hierba infusión, carajillo/
o nos actualizaremos con sólo apretar un botón
en cualquiera de nuestros huesos.
Y volveremos borrachos a dormir la mona.
¡Qué bonito!¿?
Escarbando nos meteremos de nuevo
entre nuestros vecinos/allegados.
Todos juntos otra vez, reposando, acomodándonos
en el último viaje, el definitivo
-entretenido cortejo hacia la muerte total-
Estoy seguro
de que con la muerte no acaba esto...
¡Vaya palo que sería!
Porque si no... ¿Para qué hemos venido ni existido?
Esta aventura
debe de ser un trámite más de algo/
debe de tener algún sentido
-intrínseco incognoscible-
una fase o cosa así de la chispa extraviada que vaga/
gravitándonos por el Universo,
y que ahora...
-aunque está sobre la tierra-,
pronto pasará a estar debajo.
En un paraje/aparcamiento de semillas, almas
a la espera de brotar de nuevo?
Solo es cambiar de posición/actitud.
Puede que sea como un receso, no sé?
Es muy fuerte/
-si te paras a pensar...-
Quedar eliminado de la partida con un Game Over.
Todo esto se podría comparar con una sala de espera;
un “hall”...
No del palacio/paraíso prometido,
ni de las novecientas mil novias vírgenes.
Un tránsito/travesía, -más bien/.
¿De dónde/hacia dónde?
¡Y yo qué sé...!?
Pero...
¿Y si resulta que es el final?
No... no me gusta demasiado la idea.
Por eso pienso -en lo que quiero- y me importa/exporto
o me interesa... de cómo ser/estar...
antes de que me pudra ahí dentro
-me haya disuelto-
en cuerpo y alma.
Para no atormentarme demasiado...
cuando se encienda la lucecita roja
en el músculo rojo o en el grasoso seso.
¡Ojo! Sólo me preocupo físicamente/
porque el espíritu nacido al amparo del ser...
-esa chispa a la que hacía referencia antes/
creo que es/
viene/vive para toda la eternidad.
¡Si...siempre serás tú, el irremediable/insustituible!...
dentro de su cajita, capsula espacial/
especial/
Única/único, incomparable-mente dúctil
para la navegación gravitatoria entre las franjas de su longitud
de onda
en expansión por el espacio conocido
y aquellos lugares aún por descubrir...
No sé por dónde andará/se meterá... ni flotará...
Si adoptará/acoplará/encajará a otro cuerpo.
Porque aunque es aventurera,
también es muy tímida.
No sé cuánto le costará... si lo acatará de buen grado/
aceptará integrarse en otra fisionomía
de cualquier planeta/animal o cosa.
Si tendré conciencia de mí.../-lo que soy/sé ahora-
después de consumida esta ración/
porción del pastel/torta...
Es un añadido extra/insolvente/indisoluble e incalculable
para mi reducido/residuos de entender
como animal parásito/pasivo...
positivo/pensativo.
Pero no me importa?...
Si haces cosas que perduren... llámese -tu obra-
en el interludio/intermedio
desde el principio/hasta el final...
Puede que tú –ese ente especial- permanezcas junto a ella
aunque sólo sea en el recuerdo/memoria/
realidad de lo viviente y perdurable del mecanismo
mercantilismo de lo humano.
Y esa sea la denostada/pretérito imperfecto de la inmortalidad...
La exclusividad/excelencia de la que todos hablan
y desean ser partícipes.
¡Vamos! ¡Digo yo!
Esto es un poco así...
es parte de la vida/del todo.
Te imaginas echar raíces cuando te entierren/
y crecer otra vez...
¿Verdad que no?
Es que... /esto cansa.
Vamos a dejarlo en una.
Dicen que con un botón de muestra es suficiente.
¡Y el que venga detrás que arree!
Por hoy... -ya está bien-
He gastado unos cuantos milímetros
de la barrita de tinta/ de lo tonto que soy...
Pulvis et umbra sumus “Polvo y sombra somos”
Sic praeterit aetas “Así pasa la vida”
Sic transmus omnes "Así pasamos todos”
No es de mucha ayuda...
pero el consuelo al ver los pasajeros/parejos
que nos trata el mal
logra que se lleve mejor la carga.
La igualdad es un bien tan aborrecible como envidiable...
-según el escalón desde donde la observes-?
-Y si sigues no terminas nunca... -que te conozco-
Desde luego que tu muerte literal
no va a acabar contigo, zopenco!
De eso se trata, y que me perdonen los modestos...
Yo quiero un caballón de diamantes,
-por pedir-
Y criogenizado como Wal Disney con sus dibujos
que tanto nos han pervertido/maleducado.
-Al final te veo en una lata de conservas
para marcianos...
Y entre todo ello…
Y entre todo ello... apareciste tú, x?.
como un campo de minas/espigas doblegado el talle
por el peso de su fruto
al que voy a cortar/segar, -o al menos eso intento-.
Cuando lo recorra.../sus crestas puntiagudas
cosquillearan las líneas de mi mano/amo
-como en Gladiator-
guiadas por las ramblas de los jeroglíficos de la corteza
celeste de las ganas/fortuna,
rozando cada sima
de la edificabilidad indivisible de nuestros cuerpos
con gritos de aleluya...
-si antes no ha explotado alguna razón de peso
y lo dejemos para otra ocasión-.
Todo esto es sólo un juego de palabras trampa
para el imbécil/idiota del turno de noche,
vampiro de la ilusión...
mendigo colgado/abocado al camión de las basuras del día,
sin temor al guante ejecutor del operario
que no le quita ojo
ni le queda más remedio que apretar tu botón
para cargarlo/echarlo hasta el robot triturador/
de nuestro maldito juego de tronos, egos...
empalmados.
Aún a riesgo de que salte por los aires/
romper la maquinaria del amor.
No me tomes demasiado en serio ni en broma, -mi cielo-
y disfruta
como las olas del mar que se tienden a lo largo
y ancho de la playa al llegar a la arena/
cota/costa de nuestros cueerpos...
Ya sé que eres ajena a todo esto,
-ni siquiera me reconoces-
por eso lo hago...
y te lo cuento/digo así,
de esta manera/marea que no cesa.
Diviértete igual/o a la par que yo lo intento
aunque todavía no sepas de qué va/
-ni se trata todo esto...-
La vida siempre emite/admite nuevas soluciones/
prueba¿¡!
-¿Estás ligando?
No, estoy dando vueltas entre las sábanas. ¡Cariño!
Yo puedo devolverte
Yo puedo devolverte al vacío del que vienes... xx.
-ardiendo en las ganas de tenerte-
al amparo de la profundidad del sueño abisal
en cada una de las cabezas
de todos los muertos del cementerio del amor.
Veneno que vomito -muy despacio-/
desprendiéndome del enganche anzuelo trampa
de ese afán...
-una y otra vez por el aire volando
antes de ir a parar al cesto-
Porque he creído ser parte tuya...
atravesando una jornada entera del individuo que soy/
-sólo para ti-.
Yo puedo hacer pompas con agua de jabón
en las que flote tu imagen,
con la luz de una ventanita a cuadros en su costado/
por la que se asome tu anunciado adiós...
y mi otro yo en la baldosa llorando.
Yo puedo juntarte los brazos a la espalda
mientras te muerdo los hombros/
con el sabor de tu piel en mi boca
y chuparte la vena yugular
de lo que dices o callas...
con su patito feo en la piscina del manicomio
desplumado hirviendo/.
Y jugar después a/correrme como Peter Pan
entre tus naves conquistadas y Tic Tac al acecho...
velas gloriosas de ala de mariposa/
sufragada del polvo de Campanilla
antes de que te vuelvas cri-sálida.
Que sepas... que apuesto
con las ganancias de lo que he de perder
en cada sueño...
Y me esfuerzo/enfrento a esa ingeniería/ignorancia
siempre con lo que llevo puesto o nos traemos entre manos.
Pero no lo veo claro... ¡Nunca/
¡Y tú¿? Corazón.
-Yo... lo de siempre/... -un bombón-.
Café con leche condensada, azúcar,
ron y un trozo de bizcocho de uvas pasas.
¡No era eso cariño... no?!
Brinco/
Brinco/brindo conmigo xx.
después de haber tirado las copas,
y tú lo sabías... -que iba a pasar-
Sobre su lecho de cristales rotos/
alfileres en mi piel salpicados, infeliz
las veinticuatro horas del día.
Aprieto al frágil huésped/de tu alien...
-mi enamorado, eterno corazón-
y te lo reembolso... -no sin antes- haberlo rodeado/
estrechándolo entre mis pulmones
con un fuerte abrazo y/profundo suspiro
que lo atraviesa como la flecha inexistente
de nuestro -en huelga- cupido.
Y todo porque me ha parecido verte llegar
sin estar preparado...
atada desde tu cordón umbilical de la razón/
en mitad del espacio de una calavera sin seso
envasada al vacío... -flotando-
en un témpano de hielo/iceberg otra vez.
El saco del miedo,
-eco de esa voz me atosiga-/cielo ciego... -entiéndelo-
de principio a fin...
Ese es mi sino/signo, -yugo del cabreo/cabestro-
y la campana
badajo colgando al cuello de las ingles
tambaleándose ya en ruinas...
Y vuelo alto
con las alas desplegadas de mi boca a gritos/
los labios empujando la voz muda hacia donde estás...
como un latido/
latigazo en el lomo de la bestia
de la compasión olvidadiza.
Reo de mi honor defenestrado... -ahora en el calabozo-
calabobos de mi Tin Toy del Toys"R"Us/
tú sabrás...¿?
Tu pájaro lobo/Ícaro derretido cae desde lo alto
aplastado por la piedra de Sísifo... que resbala
en la negra noche donde mi alma se ha quedado prisionera
-igual que una lluvia de estrellas de babas
en los ojos de cristal de una estatua
con vida/rota...-
Y como un tonto principito, con mi bufanda al cuello/
soga atada a tu muñeca Marujita,
me dejo ir...
yoyó de tus juegos de primavera en el templo de Atenea/
antenas/cuernos del caracol de la esperanza
acariciados
por las yemas de unos dedos sin fe... Tú.
Pero no me importa, hay más agujas de cambio
en la estación del tren/a cada metro de la eternidad
donde se pueda morir de diferentes formas
y yo...
yo he elegido este calvario
sin monte ni cruz/ pero en vías de extinción.
A mi corazón de gato, le sobra una vida...
-eso me dijo el doctor la última vez-
Que de cada tres infartados cae uno
y yo en proporción/llevo seis...-
-El cava no estaba malo, -ni mucho menos...-
¡Rico, rico!
Sólo es tu cabeza
que se atonta/amontona/-atora con poco- chaval!
Déjate respirar en lo profundo
-embolsa el aire...- contenlo y siente el mareo
de la felicidad en su huida/
Busco el camino…
Busco el camino... que al parecer no existe xx+.
más que en su desuso/
-ese deseo de llevarme a todos los sitios contigo-/
que desconociéndolos no me importarían
si no te tengo.
Conozco lo que me gusta y lo que a ti no,
y cuanto alcanza a desagradarnos.../
porque ya me estaba fijando en otra cosa,
-de no poder ser...-.
Protegido bajo el eterno de cada día...
ese ciclo/cielo inconstante.../ese rastrillo de gentes...
ese río que también suena/sueña y se cansa
junto a todo lo que se detiene
como parte del potaje/paisaje que se echa en cinta/
encima de las ventanillas del auto-compasión.
Las nubes, el cuervo, la rana/la rama que se acerca
para acariciar su lomo/
chapa abollada del coche de carreras.
Y el sueño sin la presencia de su herida/
huida en fuga arrastrado...
antes de que el chapista de la razón
te acaricie/devuelva lavada la cara.
A todos esos accidentes, -porque así lo siento- me rindo
continua-mente
y entonces es cuando aparece la soledad
de la realidad más vespertina, abrazada a tu cintura
con su mejor traje/canción...
y me duermo al escuchar tu voz
de muñeca Barby -loca desquiciada-.
¿Quién hay ahí?, despierta... ¿No tienes hambre?
-Me pregunta la cenicienta de mi cuenta cuentos...
¿Aún continua tu amor por el pasillo de los espejos?
¿Soy o no la más bella de tu harén?
¿Responde!!
Rompe alguno! -le digo ¡A ver qué te contesta...
-Y no te muevas, ahora vuelvo... -me dice
Y la bruja brújula/burbuja del desamor preocupada
por su zapatito/corazón de cristal
se ha vuelto a ir.
Entonces sé que el camino sólo lo conoce/
transita ella...
y vuelo/vuelco -me vuelvo a dormir-.