Hoy mi gato

Hoy mi gato ha dicho "miau"...    x
Creo que me ha saludado/
mañana le pondré comida
por si estaba enfadado.

Hoy, -por fin- me ha acariciado,
será la señal prevista
para abandonarme...
o decirme 
que se había olvidado.

Hoy le he dicho
sí y no algunas veces.../
otras no, ¿o sí?
No sé...

Hoy creo
que he encontrado un atajo.
¿Por/de dónde venía mi gato?

P.D.
Jugar a ser un loco, o hacértelo
es perderse en el mundo...
-Estar loco, es no saber salir-.

No siempre

No siempre se puede soñar...            x
con la voz alojada en el subconsciente,
porque si te tiran de las bridas
echas a andar contra corriente.

A veces, sólo son
simples palomas mensajeras,
de tu realidad virtual inconcreta.
Suele ser como el guiso aleccionador
que antes o después se te indigesta.

Que sepas una cosa...
La vida te es dada,
en ella eres recibido
en ella navegas y marchas.

No hagas idioteces vanas
y limítate a degustarla,
porque todo es más simple
de lo que parece.

Sólo es el soplo en una esponja de mar
llena de espléndidas pompas de jabón aladas
que flotan en el cuarto de baño
de tu cerebro recién alicatado.

P.D.
No intentes ser justo,
no contentarás a nadie
-...incluso ni a ti mismo-.











Música amada…

Música amada...            x+
capricho de dioses.
Caricia flotante,
de celestes acordes.

Besas los flancos/
anegas sensaciones.
Cimbreante o en hatillo,
tierno me pones...

Tu fiel meneo
nunca miente;
ni te escalda,
ni te pervierte...
-Me empalma
conforme vienes-.

Música esgrima,
de mil noches y un día.
Perdido en el tiempo
rescatas imágenes,
aromas/sonidos...
ambientes y emociones.

Con solo darte la mano
me elevas al séptimo cielo.
Tu voz es la muda
de este siervo.
Entre selvas, casco polar
y desierto...

Trazas continuos apuntes
con los que gustosamente
me reencuentro
y prendido.../
ardo en tu lecho/seno.

P.D.
Siempre una entrañable canción
será la evasión perfecta...
-Un viaje interminable
por los acantilados/
exclusas del corazón
a lo más profundo del espíritu-

La música que escuchamos...
el paisaje, el arte, las personas/
son los signos de puntuación 
/el ritmo de la vida.

*
[A veces escribo cosas -y me digo...-
No me estaré influenciando 
de la peor metralla/calaña
-de lo que leo/veo/comparto
 en las redes sociales-?
Y trago saliva... y sigo leyendo/]

Entretanto...
mis demonios/angelitos se sonríen
sentados en la barra del bar
-tomando una copa-
mientras me ven bailar
como una gogó-stripers
enganchado al tubo de acero/
-cápsula de teletransportación-
al hogar del que vengo...

La nada/
ese hueco que no me olvida.




Cuando se rompen las palabras

Cuando se rompen las palabras          x
en las caras vecinas...
con esa idea que cuesta
la mitad de dos la dicha.

Cuando adquieren volumen
en el reposado estuche,
batido a golpes de legón
en su cuna vírgenes...

Cuando se aviva la flama
con el soplete en la garganta,
chamuscando la fina piel de sapo
donde yacen tus agallas.

Entonces...
Emergen fumarolas de ardor
tabicando el retrete de tus ansias,
con la bomba atómica colgada
de tu cuello quijote panza.

Ya tu voz, es un mendrugo, puro galipote
en la arena de cualquier playa,
donde no hay ni Dios que rece por ti.

P.D.
El que mejor puede hacer algo
es el propietario de la idea.
Es el único capaz de ajustar
el acto, acción y tiempo
sin posibilidad de error.
-Es suya...
y hace con ella lo que quiere-.





Sabuesos de luto obstinado

Sabuesos de luto obstinado           x?  
brillan como yugos en el plenilunio,
ahuyentando al lucero silvestre
con sólo uno de sus aullidos.

Sus destellos son bocinas
sin eco ni gravidez,
colgados de las cruces de su talle,
fermento noble de tez.

Cinturones de algas danzan con júbilo
anillando la lámpara trémula del mar
en un intento de socavar el vaho tímido
que hace trizas 
la cúpula delicada del amanecer.

Ávida se fuga la luna,
dejando naufragar
la espesa melena de volutas
y cuajando cada vértice
en la harina de la brisa.
Evoca sutil su marcha
como pasto milagroso
de vaso en viruta.

Así, el buzo del ocaso
se exprime en este duelo suicida
y, entre escombros de rocío y arena,
el alambre volátil de su caracola
asfixia en la espiral su tumbo
en el renacer del día.



Tengo un juguete

Tengo un juguete que me da alegría           xx+
...suele estar medio atontado
hasta que se deslía.
Parece enojado/como que desconfía.

Algunas veces... me pide muy amable,
para dormirse, 
que lo meza en mi mano
sin arrullos, ni cantos.
Y se duerme muy de prisa, como “embobao”.

Le gusta estar meloso
por aspersión o por goteo,
...rebozadico por las charcas de brasas
en busca del Dios del trueno.

Lleva dos ruedas de repuesto,
por si pincha o padece sobre esfuerzo.
El siempre es muy atento...
-no deja nada al azar-
al destino lo lleva de pleito en pleito.

Tiene un sueño muy profundo cuando duerme,
y otro perpetuo cuando está despierto;
...hacer con su badajo slalom en la campana,
hacer que tomen vuelo las palomas por el cielo.

Yo me lo llevo de paseo,
porque mantiene el tipo sin muchos esfuerzos,
tiene garbo, es coqueto y muy tierno.
Se dice que es puro veneno,
porque le gusta matar muriendo-
y muere cuando no muere, me dice...
Es tan místico y espiritual
que a veces, aunque quiera,
no lo entiendo.

Qué muñeco más complejo tengo.
De todos... el mejor,
el más flexible y alborotador,
el más reflexivo y explosivo,
el más tremendo.

En el fondo... es muy simpático y bonachón,
por eso, a mí me gusta
tenerlo siempre contento
y juego a menudo con él,
-siempre que puedo-.








Alguna vez…

Alguna vez... estas ganas desgañitadas         xx
rebozarán tus entrañas profanas.

Alguna vez... estos golpes de timón
dejarán de navegar solo por mi corazón.

Alguna vez... estiraré el lánguido orbe
moliéndote en el aljibe que escondes.

Alguna vez... esa sinagoga nunca ungida
resbalará desde el friso de mi columna.

Alguna vez... segaré el aire de mi cúpula
dejando volar las palomas hacia tu cuna.

Alguna vez... tus castillos de naipes caerán
con las tropas venidas desde el más allá.

Alguna vez... seré un importante payaso
con las pestañas daré brea al fiel
de tanto desasosiego/de tanto desengaño.

Alguna vez... -me haré- largo tiempo
para calar a todos lo que se cruzaron jodiendo.

Alguna vez... quemaré mis naves/mis retratos,
mis adentros disecados en este dique de desechos.

Alguna vez... intentaré ser más amable
para que tomes y chupes del jugo que no sale.

Alguna vez... te saludaré con la cara de siempre,
clamaré a los cuatro vientos mi desbocada perfidia
de no tenerte nunca, ni con la más mínima brisa.

Entonces...
Querré ser un poeta de estafeta/
correos postales, de bragueta abierta.

Querré ser un artista de brillantes obras
...esas que no empezaste nunca/ni terminaste ¡tonta!

Querré ser un amante fiel a mi ética
y a tu razón “almidoná”/casi hipertensa...

Querré ser un soldado raso,
sin estrellas/capullos, ni arrebatos.

Así, cuando me mires... no tendrás guías ni atriles/
Te escurrirás engarzada entre mis reliquias mártires.