Relámpago mudo…

Relámpago mudo...       x?
invasora cosquilla.
Lomo escamado
de volutas dormidas/

Quieren machacar tus muslos
las proas que se avecinan.
Pero altivos...
en su comba de túmulos,
tus miembros
se confabulan en un puño.

Hasta titilan jubilosos
con su cántico torvo/
acordes de orquesta,
cóncavos mozos.

Y de pronto...
un clamor bituminoso,
como insensato calambre ronco.

Te has estrellado con tu brío
en los velos rocosos...
Ese mural invisible
que modela de gusto tu dorso.

Y aspirando la calma
que anega cualquier soplo,
entre gemas núbiles
jadeas de gozo.


P.D.
Un buen polvo es toda una delicia
-nada se parece tanto a la muerte/
a lo que debe ser el descanso eterno-
Pero esta vez te imaginas que resucitas,
y es verdad/es cierto, 
porque te ves vivito y coleando...

Somos el instrumento de nuestro placer;
el cielo... aquí en la tierra tiene otro nombre/
El juicio final puede esperar
ya no tiene sentido si aprovechamos bien el tiempo.
Ya sabes/ mejor pájaro en mano que ciento volando- 
¡Follemos 
o si lo prefieres, -hagamos/practiquemos el acto del amor...-
¡Todas las religiones nos invitan a ello/
no pueden estar equivocadas!

Grilletes tirantes

Grilletes tirantes        x+
como hervideros de avispa
embozan el gong
de mis colgantes reliquias.

Escalfados glotones
que me ponen en cuclillas.
Pues una balada
de naipes viejos
hicieron vado
en mi anfibio reyezuelo.

Interpelo ante la enagua
del arquero sexo,
que no eche el cerrojo
que viole este pleito.

Testigos te ofrezco;
un par de pelotas
y un bate de béisbol/
Una estola de ángel
y una ganzúa de terciopelo.


Cruel verdor emergente

Cruel verdor emergente          x?
que pululas por las alturas
clavado del bulto que pende
e infragante te mutila.

Bóveda en ascuas/
sudor de túnica.
Candil trasnochador,
nuca espina.

Torpe se disipa
el empuje urgente
que te absorbía
en tan casta misiva.
Arrojándote en el coso alado
remanso de su lidia...

P.D.
Mientras andas algo salido
todo son tropiezos...
El descanso del guerrero 
sólo se consigue/consiste
en aplacar las ganas.

Nunca sabremos la verdad...
-de por qué esto o aquello-
pero lo que se siente por ahí abajo
no deja lugar a dudas.




Se erige el solsticio

Se erige el solsticio            x+
de la piel artesanal
en cautela de cien tarantos
y aliñando arrope de lujuria
en sazón aguanto...

Qué bagaje mollar/
aliviadero angosto,
calentura enhiesta,
borrachera de topo.

Qué prieto ademán
apaciguador de locos...
qué verdugo corcel,
camino de cualquier soto.

Es una llama que declina
en el yugo que le apestilla,
como maroma de barca
que se engoslita en la orilla.

Es el aire que me falta
bendita asfixia...
arrancando del chiquero al toro
haciendo tronar la vida.
...Lo que ayer era queja
hoy me hace trizas.


P.D.
Las trampas que saltamos
son las mismas en las que hemos caído antes/
alguna vez...
La mejor manera de empezar a dejar algo
es hartándote.
Y un buen polvo lleva consigo muchas cosas...
-una de ellas, no volver a cuestionártelo-.

Otra, que no estás solo...
Hay que tener en cuenta el cuerpo 
al que damos forma con la batalla;
calcular sus tiempos/medir sus fuerzas
gravitar en el recipiente de su respiración... 
-si es preciso-.
Adorar sin ahorrar en sus encantos/
fruto en cosecha de tus ganas.
Comer/masticar su gozo, arrancarlo de sus entrañas,
lamer el alma en sus heridas...

Lo demás te lo dejo en arbitrio, al azar;
tonterías de esas de buen seductor.../caricias
besitos/alguna palabra bonica/mirarla a los ojos,
una copa/un rocecito.../que se sienta tranquila/
segura y confiada... Bobadas...
Nunca he sido buen amante, 
¡¿Qué te voy a decir yo que tú no sepas...?!

Y todo... por la calentura de las prisas/
el sentir desbocado,
el descontrol de los miramientos
el amor/la templanza...
-Estos dos últimos no sé por donde coño estaban-/
Un conjunto de sinsentidos que me han liado
más que soltarme... en fin/ no te/me recomiendo
-ni siquiera los escritos del tema-. Amén.




Heráldicas aldabas zurcen

Heráldicas aldabas zurcen         x+
el trillar de las bayonetas
en un sostén de dócil masticar
difuminando las imágenes 
sin romperlas.

Son deleites de carne/
ébano rabioso,
que erizan mis prismas
eclipsándome a lo bonzo.

Ajuar rampante/
granel copioso.
Clarines barítonos
de capiteles gloriosos...
Toda una conjunción
de ramilletes fogosos.
Hornada sanguínea
entre discordantes amorfos.

¡Menudo patíbulo de placer/
inseminador de mozos!
Fiebre de náufrago al amanecer,
sed de beato gozoso.

Quiero degollarme a tus pies,
buzón pendenciero de locos,
muriendo lento/
borracho de sed...
esa que me brindan tus ojos.





Ventosas de cráteres ardientes

Ventosas de cráteres ardientes        x?
ciñen su estaca en mis sienes...
y recorriendo mil títeres
aniñan la tara buida
de este vago inerte.

Lúcida balada/
azote sin pesquisas.
Cordón umbilical
que enhebras cada día...
Aroma que lame este fósil
bramando en agonía.

En el pozo druida
de mi dársena rendija
ascienden cataratas de fosca
en densas marmitas
que antesalan con su degustar
esta humilde guarida.

Y cuanto te escucho.../
la hiena de tu cuerpo
tira de mis bridas.


P.D.
-Estar salido- es bien jodido...
y complicado
y, más cuando el objeto del deseo
lo tienes cerca/
No hay cura, ni rosario
ni templo/ni tiempo que perder.

Hasta el más insignificante de los animales
sabe cómo arreglar esa hambre/la tirantez...
-a fuego lento/o rápido-, a demanda/
 en el estanque de la carne.
[Metiendo la trompa 
en el cuerpo genésico de la flor]
Somos mariposas/
-mimosines llenos de cariño...- ¡Ja!


Tanto se ciegan

Tanto se ciegan           x?
los retorcidos placeres      
por los laberintos de la piel que arde...
que apagan las brasas del gemido
con solo proponerles 
ser su fiel acompañante.

Y turbados 
en desenfrenados empujes de trasero,
corretean por sus venas
en el lecho de la carne
como zarzas que arañan la vida/
poniéndola de puntillas,
al filo del desastre...

Así, palpitando suspiros
sobre muelles de alambre
cuecen sus caldos íntimos
en los rincones más inconmensurables
y todo... sin apenas saludarse.


P.D.
A veces los preliminares 
ya venían de antes/incluso de verse...
Otras se cortan de cuajo
por no saber disimular las verdaderas intenciones.
Y así, inmersos siempre en el eterno juego
del tira y afloja
que no sabes -nunca- cómo va acabar.

Lo mejor, -tirar palante-
caiga quién caiga/
ya se levantará si no le gusta...


Quiero morder a jirones…

Quiero morder a jirones...                x?
el tibio susurro de tu compañía
hasta cuajar cada vértice
en acantilados de ambrosías.

Cuando tu piel se acerca,
me acicalan tormentas crueles/
rayos furtivos se despliegan
con mil ansias descosido
en el gozo de tenerte.

Eres el regazo en el sueño
una franja de luz entre la gente/
Sola... displicente...
un oasis de cordura,
un andar sin camino,
una vereda inmaculada,
el olvido sin presente...

Eres el origen de mi perfidia,
el desahogo/del indefenso escollo.

No me gustaría que tomaras esto
ni en serio, ni como un trofeo...
más bien como la bienvenida
a esta mi guarida/
-acopio de cereal en fermento-.











Para cuando todas las cortes

Para cuando todas las cortes       x?
engalanen tu piel...
para cuando tus carnes
empiecen arder/
no quedaran nubes
que con sus trazos simulen
un nuevo amanecer.

Tu cuerpo se descargará
del susto mundano,
y todas tus delicias
perecerán sumergidas
en la más insólita mano...
que de alcanzarte a gozarte
será como un apetecido guantazo.

P.D.
Las oportunidades perdidas...
las ganas encarceladas.
Los motivos inciertos/
el sentir resquebrajado
-no ligan bien...-.

Aunque sueñes con un final feliz
por lo general es todo lo contrario
-Nada iguala a la verdad que no ha existido-.
Nada engaña mejor.../ que querer algo.

Tientan el estuche de mis pupilas

Tientan el estuche de mis pupilas            x+
ráfagas augustas
procedentes de tu lisura...
Fustigado, la pluma vuela
en alas del suspiro
desnudando la página errante 
que escribo.

Una onda cauta de tu voz
aumenta el estallido
por la senda frenética
de este terraplén engullido.

Un cabo de tu cuerpo
se anuda doméstico
en el hábitat de mi pecho...
hasta mudo me deja
la soga que trenza por momentos.

Así en la aguda estrechez
de este pirata cien pozuelo
-derivación de vapor de cieno-
pícaro rebano la ilusión
de tenerte de nuevo.