Relámpago mudo... x? invasora cosquilla. Lomo escamado de volutas dormidas/ Quieren machacar tus muslos las proas que se avecinan. Pero altivos... en su comba de túmulos, tus miembros se confabulan en un puño. Hasta titilan jubilosos con su cántico torvo/ acordes de orquesta, cóncavos mozos. Y de pronto... un clamor bituminoso, como insensato calambre ronco. Te has estrellado con tu brío en los velos rocosos... Ese mural invisible que modela de gusto tu dorso. Y aspirando la calma que anega cualquier soplo, entre gemas núbiles jadeas de gozo. P.D. Un buen polvo es toda una delicia -nada se parece tanto a la muerte/ a lo que debe ser el descanso eterno- Pero esta vez te imaginas que resucitas, y es verdad/es cierto, porque te ves vivito y coleando... Somos el instrumento de nuestro placer; el cielo... aquí en la tierra tiene otro nombre/ El juicio final puede esperar ya no tiene sentido si aprovechamos bien el tiempo. Ya sabes/ mejor pájaro en mano que ciento volando- ¡Follemos o si lo prefieres, -hagamos/practiquemos el acto del amor...- ¡Todas las religiones nos invitan a ello/ no pueden estar equivocadas!
Categoría: Segunda etapa (1982-1990): Tu adiós es mi adiós
Grilletes tirantes
Grilletes tirantes x+ como hervideros de avispa embozan el gong de mis colgantes reliquias. Escalfados glotones que me ponen en cuclillas. Pues una balada de naipes viejos hicieron vado en mi anfibio reyezuelo. Interpelo ante la enagua del arquero sexo, que no eche el cerrojo que viole este pleito. Testigos te ofrezco; un par de pelotas y un bate de béisbol/ Una estola de ángel y una ganzúa de terciopelo.
Cruel verdor emergente
Cruel verdor emergente x? que pululas por las alturas clavado del bulto que pende e infragante te mutila. Bóveda en ascuas/ sudor de túnica. Candil trasnochador, nuca espina. Torpe se disipa el empuje urgente que te absorbía en tan casta misiva. Arrojándote en el coso alado remanso de su lidia... P.D. Mientras andas algo salido todo son tropiezos... El descanso del guerrero sólo se consigue/consiste en aplacar las ganas. Nunca sabremos la verdad... -de por qué esto o aquello- pero lo que se siente por ahí abajo no deja lugar a dudas.
Se erige el solsticio
Se erige el solsticio x+ de la piel artesanal en cautela de cien tarantos y aliñando arrope de lujuria en sazón aguanto... Qué bagaje mollar/ aliviadero angosto, calentura enhiesta, borrachera de topo. Qué prieto ademán apaciguador de locos... qué verdugo corcel, camino de cualquier soto. Es una llama que declina en el yugo que le apestilla, como maroma de barca que se engoslita en la orilla. Es el aire que me falta bendita asfixia... arrancando del chiquero al toro haciendo tronar la vida. ...Lo que ayer era queja hoy me hace trizas. P.D. Las trampas que saltamos son las mismas en las que hemos caído antes/ alguna vez... La mejor manera de empezar a dejar algo es hartándote. Y un buen polvo lleva consigo muchas cosas... -una de ellas, no volver a cuestionártelo-. Otra, que no estás solo... Hay que tener en cuenta el cuerpo al que damos forma con la batalla; calcular sus tiempos/medir sus fuerzas gravitar en el recipiente de su respiración... -si es preciso-. Adorar sin ahorrar en sus encantos/ fruto en cosecha de tus ganas. Comer/masticar su gozo, arrancarlo de sus entrañas, lamer el alma en sus heridas... Lo demás te lo dejo en arbitrio, al azar; tonterías de esas de buen seductor.../caricias besitos/alguna palabra bonica/mirarla a los ojos, una copa/un rocecito.../que se sienta tranquila/ segura y confiada... Bobadas... Nunca he sido buen amante, ¡¿Qué te voy a decir yo que tú no sepas...?! Y todo... por la calentura de las prisas/ el sentir desbocado, el descontrol de los miramientos el amor/la templanza... -Estos dos últimos no sé por donde coño estaban-/ Un conjunto de sinsentidos que me han liado más que soltarme... en fin/ no te/me recomiendo -ni siquiera los escritos del tema-. Amén.
Heráldicas aldabas zurcen
Heráldicas aldabas zurcen x+ el trillar de las bayonetas en un sostén de dócil masticar difuminando las imágenes sin romperlas. Son deleites de carne/ ébano rabioso, que erizan mis prismas eclipsándome a lo bonzo. Ajuar rampante/ granel copioso. Clarines barítonos de capiteles gloriosos... Toda una conjunción de ramilletes fogosos. Hornada sanguínea entre discordantes amorfos. ¡Menudo patíbulo de placer/ inseminador de mozos! Fiebre de náufrago al amanecer, sed de beato gozoso. Quiero degollarme a tus pies, buzón pendenciero de locos, muriendo lento/ borracho de sed... esa que me brindan tus ojos.
Ventosas de cráteres ardientes
Ventosas de cráteres ardientes x? ciñen su estaca en mis sienes... y recorriendo mil títeres aniñan la tara buida de este vago inerte. Lúcida balada/ azote sin pesquisas. Cordón umbilical que enhebras cada día... Aroma que lame este fósil bramando en agonía. En el pozo druida de mi dársena rendija ascienden cataratas de fosca en densas marmitas que antesalan con su degustar esta humilde guarida. Y cuanto te escucho.../ la hiena de tu cuerpo tira de mis bridas. P.D. -Estar salido- es bien jodido... y complicado y, más cuando el objeto del deseo lo tienes cerca/ No hay cura, ni rosario ni templo/ni tiempo que perder. Hasta el más insignificante de los animales sabe cómo arreglar esa hambre/la tirantez... -a fuego lento/o rápido-, a demanda/ en el estanque de la carne. [Metiendo la trompa en el cuerpo genésico de la flor] Somos mariposas/ -mimosines llenos de cariño...- ¡Ja!
Tanto se ciegan
Tanto se ciegan x? los retorcidos placeres por los laberintos de la piel que arde... que apagan las brasas del gemido con solo proponerles ser su fiel acompañante. Y turbados en desenfrenados empujes de trasero, corretean por sus venas en el lecho de la carne como zarzas que arañan la vida/ poniéndola de puntillas, al filo del desastre... Así, palpitando suspiros sobre muelles de alambre cuecen sus caldos íntimos en los rincones más inconmensurables y todo... sin apenas saludarse. P.D. A veces los preliminares ya venían de antes/incluso de verse... Otras se cortan de cuajo por no saber disimular las verdaderas intenciones. Y así, inmersos siempre en el eterno juego del tira y afloja que no sabes -nunca- cómo va acabar. Lo mejor, -tirar palante- caiga quién caiga/ ya se levantará si no le gusta...
Quiero morder a jirones…
Quiero morder a jirones... x? el tibio susurro de tu compañía hasta cuajar cada vértice en acantilados de ambrosías. Cuando tu piel se acerca, me acicalan tormentas crueles/ rayos furtivos se despliegan con mil ansias descosido en el gozo de tenerte. Eres el regazo en el sueño una franja de luz entre la gente/ Sola... displicente... un oasis de cordura, un andar sin camino, una vereda inmaculada, el olvido sin presente... Eres el origen de mi perfidia, el desahogo/del indefenso escollo. No me gustaría que tomaras esto ni en serio, ni como un trofeo... más bien como la bienvenida a esta mi guarida/ -acopio de cereal en fermento-.
Para cuando todas las cortes
Para cuando todas las cortes x? engalanen tu piel... para cuando tus carnes empiecen arder/ no quedaran nubes que con sus trazos simulen un nuevo amanecer. Tu cuerpo se descargará del susto mundano, y todas tus delicias perecerán sumergidas en la más insólita mano... que de alcanzarte a gozarte será como un apetecido guantazo. P.D. Las oportunidades perdidas... las ganas encarceladas. Los motivos inciertos/ el sentir resquebrajado -no ligan bien...-. Aunque sueñes con un final feliz por lo general es todo lo contrario -Nada iguala a la verdad que no ha existido-. Nada engaña mejor.../ que querer algo.
Tientan el estuche de mis pupilas
Tientan el estuche de mis pupilas x+ ráfagas augustas procedentes de tu lisura... Fustigado, la pluma vuela en alas del suspiro desnudando la página errante que escribo. Una onda cauta de tu voz aumenta el estallido por la senda frenética de este terraplén engullido. Un cabo de tu cuerpo se anuda doméstico en el hábitat de mi pecho... hasta mudo me deja la soga que trenza por momentos. Así en la aguda estrechez de este pirata cien pozuelo -derivación de vapor de cieno- pícaro rebano la ilusión de tenerte de nuevo.