Mis poemas x son cartas de recién casado a una amante ficticia que no tiene corazón. Son cartas de rencor/resentimiento con las señas confusas por el matasellos. Son cartas buscando que se abran de par en par con la yema de los dedos y no con el cúter/bisturí. Mientras te vas chupando la sangre por el corte producido en el filo del sobre/papel de esa tu última intención... Al querer imaginar, entender, descifrar su contenido. ¡Venga ya...!
Categoría: Cuarta etapa (2000-2007): Sobrepasada la tierra media
Dices que mis escritos tartamudean…
Dices que mis escritos tartamudean... x que carecen de fluidez invitando a la confusión. Que son imprecisos/intoxican los sentidos cambiando la orientación de lo simple o natural hacia lo turbio y complejo. Que lo convierte todo -como a otra religión- dándole la espalda al rezo común de sus oradores dejando sólo en el vuelo sus esperanzas de salvación. Sabes una cosa, sabes qué te digo...¡? Yo puedo ponerles algún tipo de cebo para que acudan las emociones más primitivas condensando en botes de hojalata una porción/noción de significados coherentes para colocarlos en esa alacena que todos alcancen o bajo la losa fornida de lo que a ti más te plazca/convenga... imposible de levantar. ¡Entonces, tú me dirás... en qué quedamos? ¡Cariño!
Escribí una vez en mi piel
Escribí una vez en mi piel xx- las iniciales de tu nombre con la punta de acero de un bolígrafo girándolo... Corté bajorrelieves en porciones con círculos minúsculos hasta que brotó la sangre seguro del daño que me hacía equivalente al gozo que sentía por ti. Pasado algún tiempo intenté borrar la marca en alguna ocasión, sobre todo cuando discutíamos o aparecía otra chica en el panorama. La primera vez lo hice con la cabeza de una cerilla ardiendo. Su cúpula opaca marcó un soberbio cerco más amplio de lo esperado... En carne viva su interior se lleno de "agüilla" que al secar niveló lo escrito pacientemente hasta quedar fundido como un parche/vacuna en la corteza de su costra/-su otra media naranja. Más adelante hice algún que otro retoque justo ahí/o al lado conforme se me iba calentando el corazón... Uno fue con la brasa de un cigarro generando un cráter. Otro con la cuchilla de afeitar rallándolo. O con insistentes restregones por los zócalos de alguna pared. Para estos últimos escarceos creo que ya no estabas... Es posible que a esas alturas de la contienda ya hubieras partido/desaparecido. Cuando miro la cicatriz de mi muñeca compruebo que todo ese empeño por cambiar lo pasado fue en vano. Que no sirvió para nada... porque sé lo que esconde.
Me acuerdo a menudo de mi fantasma
Me acuerdo a menudo de mi fantasma xx flotando por las baldosas de la ciudad después de haberte esperado tantas horas tantas tardes... para escuchar de tus labios o con un gesto que no te acordabas que no lo sabías... Me tronchaban los celos de con quién/por dónde habrías estado con esa estocada hasta la bola... Brocheta caldosa de la desolación. Llorando para mis adentros más rápido que hacia fuera todos mis lamentos en peregrinación navegaban/sucumbían cayendo una y otra vez en el remanso de ese fango podrido/perdidos en el fondo, creando un denso tarquín/limo. Desde entonces me aparté tanto que aún te busco cerca de mí... incluso cuando todavía pareces dormida. Entiéndelo... Me juré fidelidad y cariño con un absolutismo ilustrado hacia esta conjunción de carne y hueso que hoy te observa. Hasta que me entierren latirá con un solo propósito -por los dos- Y allí te esperaré sin importarme para nada cuando llegues...
Cuantas veces te miré
Cuantas veces te miré x? sin darme cuenta de que ibas conmigo. Siempre entendiendo/interpretando mal tus mensajes... Con cualquier excusa daba un paso atrás. Mientras otros te acosaban, yo agachaba la cabeza desanimado/vencido, arrinconado en algún portal o en el banco de piedra del jardín. O junto a la ventanilla de socorro del autobús de regreso en el asiento más mullido de la fatalidad extrema. Tal vez pretendida, deseada, fingida... Veía desfilar esos modelos por la pasarela de mi ensoñación quejica compulsiva ardiendo en una hoguera preparada/aliñada/atizada hasta apagada llegada la ocasión sólo por mí. Yo me lo guisaba/así me lo comía... No fui capaz de traducir ese álgebra extraña desde la que daban a luz los pareceres. ...De esa manera confundido/perdido agoté gran parte de un posible e intenso idilio ahogado en la glorieta de mis mocos siempre chorreando...
Conformarse con estar sereno
Conformarse con estar sereno xxx ante la tarea encomendada y una vez cumplida descansar. Observar en las dos cosas una sucesión lógica y natural para vencer el vértigo de la mirada desigual hacia el abismo de la incertidumbre de la propia existencia.
Una muesca en la vela/
Una muesca en la vela/ xxx -un simple "uñetazo" en la cilíndrica opacidad de lo tangible- no puede sangrar como el pinchazo de una aguja en el corazón de una babosa en celo.
Dejemos la soledad a solas
Dejemos la soledad a solas, xxx en un rincón de la habitación sin que le parezca un castigo ¡sola! para que se lo piense bien... Azotar las nalgas desnudas de la melancolía con una vara de mimbre bien tierno/flexible hasta hacerla llorar.
Entre la luna y su brillo
Entre la luna y su brillo xxx en el sudor del cuerpo de la noche se queda muchas veces atrapado -como atravesado por la incesante soledad del silencio más espeso- la mano del sueño... Que intenta abrirse un camino hacia el cielo.
Sobrepasada
Sobrepasada la tierra media x+ cuando ya empezaba a recoger algunos frutos de su cosecha... Una vez más se soltaba las manos del columpio y pedía que le empujasen -más fuerte/más alto-. Mientras el sueño apoyado en la barra del bar -a altas horas de la madrugada- todavía tomaba su última copa antes de despertar.